Aladar deportivo 2014...

Aladar 35

La epopeya del pueblo vasco Dic16

La epopeya del pueblo vasco...

Hurtados a la vista del público durante los últimos años debido a su restauración, que se llevó a cabo en el marco de la ampliación del Museo de San Telmo, los lienzos de José María Sert vuelven a asombrar al visitante. Los imponentes retablos están acometidos como una obra global en la que se entrelazan lo narrativo y lo plástico, componiendo una obra de arte monumental. Es uno de los tesoros escondidos de la capital donostiarra. En 1930 el Ayuntamiento de San Sebastián encargó a José María Sert, por recomendación del pintor Ignacio Zuloaga, once lienzos para la iglesia del convento de San Telmo, un edificio renacentista que la corporación municipal había adquirido veinte años antes con la voluntad de convertirlo en un museo. Desde el inicio mismo del proyecto, nace la idea de consagrar las pinturas a Guipúzcoa mediante la representación de los avatares del Pueblo Vasco. La idea se definió con las propuestas del secretario del Palacio del Mar, Sebastián Gómez Izaguirre, que pergeñó unos temas que el catalán aceptó e hizo suyos inmediatamente, desarrollándolos en su grandilocuente estilo habitual, en sepia, sobre carnaciones de oro enmarcadas por cortinajes purpúreos. Los grandes retablos son de una expresividad emotiva y heroica y dejan anonadado al visitante que se adentra a descifrar los temas sobre los que bascula el proyecto iconográfico. El maestro potencia los lienzos con unos recursos muy personales entre los que destaca la extravagancia de las composiciones, cada una de ellas adecuada al tema y al espacio en el que se situarán a la manera de una escenografía. Los personajes están habitualmente en escorzo, subidos miradores y en andamios como los equilibristas que tanto le gustaban, sus posturas se fuerzan al límite demostrando sacrificio y vigor. Las ideas compositivas vienen tomadas de...

Hay que elegir entre ser auténtico o vender...

María Luisa Rojo es una artista de esas que solemos catalogar como de raza. Sus libros de artista, sus lienzos y sus piezas de cerámica son la mejor prueba de ello. Defiende el oficio del artista como pilar fundamental con el que poder hacer un buen trabajo y, por otra parte, el concepto de arte como senda que se transita con el fin de encontrar esperanza en la propia esperanza de conseguir acercarse a conocer el sentido de la vida. El sol de Madrid se empeña en caldear la ciudad aunque no es capaz. Parece más una bombilla que cumple con dar la luz suficiente y haraganea con el resto de su trabajo. La ciudad, conformista, sigue funcionando a su ritmo. Tal vez mucho más frenético de lo normal, envuelta en el aroma a navidad. Porque Madrid huele a navidad, a primavera, a tragedia o a protestas. Depende del momento. Me encuentro con María Luisa Rojo. Artista. Es una mujer menuda, de buen carácter, enamorada de la vida (al menos no deja de sonreír y lo interpreto como un signo de felicidad perpetua). Tomamos un café de esos que sirve una máquina acompañando el proceso de un ruido desagradable que hace pensar en el aceite industrial. Nos da igual. Aquí hemos venido a charlar sobre la obra de María Luisa y el resto forma parte del atrezzo. Le pido que me cuente cómo ha llegado hasta aquí, qué resaltaría de ese viaje que comenzó hace ya muchos años. «Comencé con la cerámica. España era muy distinta a lo que es. No se encontraban lugares en los que se pudiera recibir clases de pintura. Pensé en hacerme guía y comencé a estudiar Historia del Arte. Fíjate qué cosas piensa uno de joven. Pero tuve suerte...

Danzando entre las luces del Mediterráneo Dic16

Danzando entre las luces del Mediterráneo...

La compañía TPO presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid su producción Bleu!; una invitación a danzar, entre los mitos mediterráneos, para niños y adultos; un espectáculo en el que la imagen y lo simbólico toman protagonismo desde el primer minuto. Si algo llama la atención de un niño es el color, el movimiento, la luz, una historia sin descifrar que sólo él puede ordenar y llenar de sentido. Si algo entusiasma a un niño es poder participar en algo que han preparado con mimo para él. Mirar y sólo mirar, como lo hace una vaca al tren mientras pasa, les aburre mucho. Si algo interesa a un niño es todo aquello que le hace sentir mayor por ser una invitación a realizar un gran ejercicio de inteligencia. Pues bien, es eso lo que se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid. El espectáculo de danza Bleu!, dirigido por Francesco Gandi y Davide Venturini; un trabajo que recupera esas cosas que siempre estuvieron delante de nosotros, pero en las que no solemos reparar, ni en las que pensamos como parte fundamental de nuestra vida: los mitos y, por tanto, lo simbólico. Comienza el espectáculo teniendo los mitos mediterráneos como primer anclaje; nos los colocan allí, sobre el escenario, para que indaguemos, para que pensemos. Y es cuando el símbolo aparece porque lo visto te conmociona y te hace crecer (aunque sea un poco; es de lo que se trata). Adultos y niños (sobre todo niños) se colocan en un lugar alejado de la estupidez y del materialismo que invade nuestras sociedades para acercarse a eso que les hace ser personas. Es lo importante del mito, del símbolo. Y, por ello, lo agradecen. Niños y, también, mayores. En el escenario, dos...

Tiempo de silencio

Leo un clásico de la literatura española y luego me pregunto: hasta qué punto es un clásico. ¿Es más clásico que Cela?, ¿menos que Sánchez Ferlosio? Se llama Tiempo de silencio y se me antoja que ese título es más una referencia contextual que intertextual: fue censurada en su época franquista. ¡Shhh!, silencio, hay cosas que no serán dichas. «Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos», dijo Ítalo Calvino hablando de los clásicos universales, pero Tiempo de silencio es bien española, bien de nuestra literatura y nuestras circunstancias políticas en tiempos de Franco. Entonces, a esta altura, ¿es ya un clásico entre los españoles haber leído esta novela de Luis Martín-Santos? Hay un protagonista: es Pedro, que intenta dedicarse a la investigación científica. Va a experimentar con una cepa de ratones para conseguir algo contra el cáncer. Colabora con él Amador, su ayudante, que lo guía hasta las chabolas madrileñas con el fin de conseguir allí esos pequeños roedores para la investigación. Pedro desciende a ese mundo de los bajos fondos, y por destino o ingenuidad queda allí “atrapado”, implicado. Pero además deambula por las noches madrileñas con su amigo burgués Matías, que sin embargo lo baja también al mundo de los prostíbulos. Cuando Pedro es inculpado de un delito que no cometió, desciende al mundo de la cárcel. Es decir, todo en Pedro es en descenso; caída libre. No hay una clase media ni un profesionalismo ni una ciencia ni un esquema familiar suficientes que lo sustenten. Pedro recupera su libertad, sí, pero paga una culpa que no tuvo con otra muerte ajena. Tiempo de silencio se me antoja en tres grandes momentos o episodios: el viaje a las chabolas y la vida nocturna y profesional de Pedro, hasta...

Tormenta de uno. Poemas...

Tormenta de uno. Poemas (Madrid, Visor, 2009) no es una novedad editorial, pero quien escribió estos poemas, Mark Strand, falleció el pasado 29 de noviembre en Nueva York, donde pasaba los otoños desde que se trasladó a vivir a Madrid hace unos años. La enorme potencia lírica de la obra que nos deja merece que se traiga hoy a la memoria de los lectores, hoy, que del poeta ya sólo queda la palabra escrita. El poemario, publicado en 1998, recibió el Pulitzer al año siguiente y la crítica suele considerarlo como uno de los libros capitales del minimalismo lírico norteamericano. Etiquetas aparte, Tormenta de uno es un canto maravilloso a la conciencia de que “nuestra obra maestra es la vida privada”. El individualismo norteamericano que cantó Walt Whitman por vez primera con su retórica de la libertad del “uno”, tenía hasta hace unas semanas en Mark Strand su más depurado cantor. Desde la mirada interior al transcurso de la vida cotidiana, desde la identificación con el paisaje, con los aromas de la comida, con la arquitectura de las ciudades y los hoteles de playa surge el pensamiento de la metafísica de lo mínimo. La hondura magistral de la mirada de Strand desvela el sentido trascendente de los actos más banales, enseñándonos a ver con nueva luz la importancia de tener conciencia de cada minuto de nuestra vida para entender nuestro lugar en el mundo de los otros. A partir de ahí, la lección del poeta es clara: “¿cómo / podría yo / no ser sólo yo mismo, este sueño de la carne, sin tardanza?” Así, la poesía es no sólo una escritura para plasmar lo que se ve, lo que se siente, lo que pasa, sino también para nacernos el “yo” en el poema....

Un hombre que duerme

Un hombre que duerme, que reposa, que se aísla del mundo en su diminuta buhardilla y para cuya literatura cualquier mínimo detalle cobra una importancia primordial. Un flâneur que atraviesa los grandes bulevares de incógnito, queriendo disolverse en la ciudad y en la masa. Este es el retrato de la bohemia de finales del siglo XX. La idealización de la escasez, el disfrute de lo poco, la hipersensibilidad de los diminutos placeres. Un hombre que duerme es una novela de meditación y de silencio. Otro de los ejercicios literarios de Georges Perec. Una escritura de lo íntimo, del alejamiento. Cuando la vida se transforma por medio de la literatura, y la soledad buscada se convierte en una obra de arte minuciosamente elaborada. Textos insólitos como este han convertido la breve carrera literaria de Perec –murió con apenas cuarenta y seis años- en objeto de análisis y estudio para los eruditos y de disfrute para los lectores. Porque las grandes historias a veces no hace falta buscarlas fuera, y el mundo de un escritor es rico por su misma naturaleza de artista, como para inspirarse en una mancha, en los cambios de la luz, en las sensaciones que se producen al cerrar los ojos al mundo y abrirlos a una vida interior. La literatura. Parece también una novela de crisis y de transición. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Cualquiera. Tipo de lectura: Insólita. Argumento: Curioso. Personajes: Egotistas. ¿Dónde puede leerse?: En una buhardilla, en...

TRAGEDIAS (II)

Ifigenia entre los tauros, conocida habitual y erróneamente como Ifigenia en Táuride, destaca entre las composiciones teatrales de Eurípides por cierta libertad en su planteamiento que la convierte casi en una novela de aventuras, con los consecuentes componentes de suspense y de tensión dramática estructurados alrededor de una huida, la de la heroína griega, rescatada por su hermano, Orestes, que llega al país de los tauros en expiación de su culpa dinástica. Los diálogos son contrapunteados y brillantes, el personaje de Ifigenia complejo. Ciertas incongruencias de la trama pierden importancia gracias a una situación bien planteada y resuelta. Y es que quizás Eurípides sea más cercano a lo humano que los otros dos dramaturgos helenos, Sófocles y Esquilo, tan atraídos por lo heroico, por la influencia de lo moral y lo divino, centrados en la tragedia. Tragedia cuya intensidad se diluye en las obras recogidas en este volumen, salvo en Las troyanas que se lamentan por su suerte y su ciudad caída mostrando toda la implacabilidad de los vencidos. Otros vencidos son causa en Las suplicantes, una exaltación de la democracia ateniense. Porque recordamos que Eurípides escribió en tiempos de guerra y el ruido de las armas repercute en sus palabras. Ion está movida por la curiosidad del desenlace y el tema es –quizás- el de las debilidades humanas, en ella se inicia un curioso reproche a los dioses por su volubilidad en el que el dramaturgo incursiona en un interesante descreimiento que culminará con Heracles, donde todo es arbitrario. En Ion, como en Electra, se produce una hábil utilización de los movimientos escénicos, especialmente entradas y salidas de los personajes.  Las troyanas inician su lamento en el momento en el que los dioses abandonan Troya. La obra es una censura de la guerra,...

El siciliano

Salvatore Giuliano, oriundo del municipio de Montelepre, situado cerca de Palermo, es el siciliano, un campesino de rasgos rudos, ingenuo en su juventud y bravo conforme crece en un lugar donde la Mafia campa a sus anchas por unos intereses económicos todavía no conseguidos; debido a que el fascismo de Mussolini no ha terminado de dar desde sus vestigios, libertad de asociación a Don Croce y el mismísimo Michael Corleone, al que descubrimos como fundador de otro pueblo cercano de la isla. Es esta novela del genial Mario Puzo, autor de El padrino o Los Borgia, un libro que descubre muchos motivos del origen de la Cosa Nostra. Su detonante es el encargo desde Nueva York a Michael Corleone del seguimiento, encuentro, secuestro y asesinato del protagonista al que da nombre el relato, un texto trufado de variopinto anecdotario y donde en ocasiones la acción queda algo desdibujada por la descripción, en base a tratar la acción desde una coralidad mayor. A pesar de cierta omnisciencia, la novela no aburre, si bien la opción que se toma hace que todo parezca vertebrarse a raíz del homicidio a un sacerdote de manos no muy limpias por parte de Turi, lo que propicia todo un punto situado a mitad de camino que arrampla con todo tipo de expectativas creadas hasta ese momento al efecto. Otros personajes sustanciosos que aparecen, aparte de los mencionados son: el proverbial confidente traidor Pisciotta; Héctor Adonis, un bajito y malencarado verso libre que recibe coacciones para dejar su puesto de profesor universitario asociado a pesar de contar con el apoyo del rector de la misma, etc. Pero también hay grandes personajes femeninos: desde la mamma del protagonista, hasta la coactiva madre de la novia a la que conoce y con la...

El nuevo Casanova de la escena musical: pop fresco y bailable Dic16

El nuevo Casanova de la escena musical: pop fresco y bailable...

Alex Casanova irradia juventud y frescura a través de composiciones con un fondo de tintes oscuros. Su música puede convertirse en lo más bailable de una sala, y tiene en su público tanto a mayores como a pequeños. Antagonasia es el primer trabajo de este músico gallego, que se ha decidido a encarar en solitario una carrera que tiene por bandera un pop fresco y enérgico, donde el sintetizador es pieza clave. Cuando la música consigue hacer sentir algo en quien la escucha, el artista se estará anotando un tanto. Da igual que la sensación suscitada sea de tristeza, de alegría, de nostalgia. O de beberse un buen refresco en una tarde calurosa como las que se dan en Madrid, o en Andalucía, o en las Baleares, en un día cualquiera de agosto. Ese es el efecto que desencadena escuchar Antagonasia, el debut de Alex Casanova. Una dosis de frescura pop que reta a todo aquel que tenga por costumbre escuchar música sin menearse. Tras el seudónimo de Alex Casanova se encuentra un joven de veinticuatro años cuya identidad no será desvelada, porque desde hace ya mucho tiempo cultiva ese alter ego que se ha decidido este año a dar un golpe sobre la escena musical española. Antagonasia es el nombre de su primer trabajo, un concepto ideado por él mismo para definir el contenido que ha moldeado en solitario: el contrapunto entre una musicalidad y una armonía luminosas que contrastan con el fondo algo turbio de sus letras. Ocho composiciones, elegidas de entre más de cien proyectos que el joven artista tenía registrados en su activa cabeza. Con esta carta de presentación, se ha dado pistoletazo de salida a una carrera que varios medios musicales no han querido pasar por alto. Porque una cosa...

Rock psicodélico fermentado en experiencia Dic16

Rock psicodélico fermentado en experiencia...

Explosivos, con un aire de rock clásico y atrevido, los ingleses de The Brew se han consolidado en seis discos y como una de las bandas de referencia del sonido de los setenta. Esta es la crónica de una segunda oportunidad. De una segunda oportunidad en el mundo de la música, así que no es una historia común, sino algo absolutamente extraordinario. Tim Smith quería ser estrella del rock, pero la pequeña ciudad portuaria de Grimsby, abierta al Mar del Norte no era desde luego el mejor escenario posible para sus pretensiones de adolescente. No al menos a mediados de los años setenta, cuando además todos los adolescentes ingleses querían ser estrellas del rock. Tim no dejó nunca las cuatro cuerdas de su m bajo. Se hizo un hombre y siguió tocando. Tuvo un trabajo, casa, hipoteca, esposa, y siguió tocando. Tuvo un hijo y siguió tocando hasta convertirlo en su único seguidor. Quiso que tocara, pero al chaval le interesaron más las baquetas de la batería. Tim siguió tocando, con un batería al que le sacaba treinta años de experiencia, y que llevaba su misma sangre. Entonces, Tim Smith quiso que Kurtis Smith fuera una estrella del rock del siglo XXI. Y siguió tocando. Con él. Para él. Y decidió montar una banda. El verbo inglés to brew tiene ocho traducciones posibles al castellano. Alguna tan british como infusionar (el té) o elaborar cerveza. Otras, contrarias en su sentido, como promocionar, reposar, fabricar o amenazar. Pero el que alude al proceso de fermentación es el que mejor define a la banda británica, que en sólo seis años ya ha ingresado en la categoría de leyenda del revival rock. Eso es lo que hizo Tim Smith: hacer fermentar su experiencia sobre una base de talento, veinte años después...

Filmando la injusticia Dic16

Filmando la injusticia...

Hay lugares del mundo donde parece que es imposible la esperanza cuando te enfrentas al sistema. Y sin embargo, surgen documentales como Presunto Culpable que demuestran de una forma sorprendente que la ética y la lucha por hacer justicia pueden estar por encima de leyes hechas a la medida de los corruptos. En México, la ley dice que eres presuntamente culpable hasta que consigas demostrar lo contrario, lo cual sucede muy pocas veces ya que el 95% de las sentencias son condenatorias. En México, el 92% de las acusaciones se basan en testigos o supuestos testigos, nunca en pruebas periciales. En México, el 93% de los acusados no ve jamás al juez. En México, se premia con ascenso a los policías por el número de detenciones acumuladas de supuestos delincuentes, así que no es de extrañar que los cuerpos de seguridad detengan y acusen en muchos casos a cualquiera que pueda tener la más mínima relación con un delito. Y aunque resulte difícil  de creer, un policía puede acusarte de un delito tan grave como el homicidio, por el simple hecho de querer poner otra muesca en la culata que cuenta las detenciones  que ha realizado. Basta leer los periódicos de vez en cuando para que nada de todo esto pueda asombrarnos, dada las continuas referencias a la situación deplorable, corrupta y surrealista de la justicia y la policía mexicana. Pero ser testigos de primera mano de hasta qué punto unas reglas y leyes diabólicas pueden  arruinar la vida de un hombre y de su familia, resulta un ejercicio necesario para no perder de vista la magnitud de este dislate. Por ello Presunto Culpable se convierte en un más que necesario documental que nos ayuda a entender porqué en México la policía puede cometer...

Ellos parecen cansados y nosotros lo estamos...

Los padres piensan que sus hijos adolescentes son perezosos, herméticos y poco considerados. Los adolescentes creen que sus viejos son lo peor de lo peor. La historia se repite, pero es siempre nueva. Porque los jóvenes son tradicionalmente inéditos, y la memoria de los adultos suele flaquear. La edición española de la novela Gli sdraiati llega precedida de un gran éxito de crítica y lectores en Italia. Sin ser literal, la traducción al castellano del título original me parece un acierto. Teniendo en cuenta que la narración versa sobre las relaciones entre un padre y su hijo adolescente, Los cansados resulta un título burlón y muy prometedor. Magnífica también la imagen de portada del italiano Gianni Gipi, artista gráfico de indiscutible talento. En la contracubierta de Alfaguara se trascribe un párrafo de la reseña de Pablo di Estefano en el Corriere della Sera, que compone una muy buena aproximación a la obra: “Una novela que no es una novela. Recuerda a Kurt Vonnegut (autor de El desayuno de los campeones y Un hombre sin patria, entre otras), porque en el libro se encuentran esa inmediatez casi brutal, esa inventiva desenfrenada, humor y moralidad, una narración que se mezcla con la severa crítica del mundo contemporáneo”. Es cierto; deliberadamente alejado del esquema más característico de la novela, el autor opta por ir al grano desde el primer renglón, y prescinde de algunos recursos literarios –la ausencia casi total de diálogos sería el mejor ejemplo- quizá para evitar que el lector pierda el hilo del discurso que constituye el núcleo de la trama. Tratándose de un texto de tan solo 146 páginas, se llega al final con la sospecha de haber encajado sin rechistar la charla que el padre narrador gustosamente le habría echado a su...

Aladar 34

La literatura femenina no existe Dic09

La literatura femenina no existe...

Imagen: Mujer leyendo libro. Obra de Pedro Gallo. En las sociedades de todo el mundo; y desde hace muchos siglos, desde que nos metimos en las cavernas para poder sobrevivir organizando nuestra existencia; cuando se le otorga a las mujeres la propiedad de algo (sea lo que sea), el tufillo a menosprecio, a caridad estúpida y barata, es patente. En literatura pasa lo mismo. Decir es cosas de mujeres y haberlo escucharlo tantas veces, apesta a cosa de poco, a falta de importancia. Sin embargo, decir que algo es cosa de hombres suena a grandeza, a valor, a relevancia. Este olor rancio e injusto se puede colocar en cualquier ámbito y el resultado que se obtiene es siempre el mismo o muy similar. ¿Recuerdan que hubo bebidas alcohólicas que presumían de ser cosa de hombres en sus campañas publicitarias? Hace unos días alguien me preguntaba si, en mi opinión, existe la literatura femenina. Por su puesto que no, contesté. Otra cosa bien distinta es que existan escritores y escritoras, que algunos asuntos interesen más a las mujeres que a los hombres (cosa dudosa por otra parte), pero decir que exista una literatura femenina y otra masculina es un disparate. Además, cuando se habla de la presunta literatura femenina, parece que ya ponemos la etiqueta de pastelazo cursi a la obra. Es curioso, casi cómico, comprobar cómo los hombres ocultamos algunas apetencias o inclinaciones. No conozco a uno sólo que reconozca haber leído alguna novela de Corín Tellado (hace años) o alguna novela de las denominadas románticas (en la actualidad). Es como preguntar a un hombre si escuchaba el programa radiofónico de la señorita Francis (hace años) o algún programa dedicado al cotilleo o al mundo del corazón (en la actualidad). Eso se calificó como...

Jordi Sevilla: La sorpresa al escribir es un reto para el escritor...

Jordi Sevilla fue ministro del Gobierno, es político, es economista y, sobre todo, es escritor. A él, le sucede lo que a otras muchas personas en España que no pueden dedicar todo su tiempo a la escritura creativa puesto que la vida no lo permite. Pero la vocación de Jordi Sevilla es poderosa y no puede desaparecer. Sus dos novelas (La joven de la foto y El valle de los olvidos), con el detective privado Ricki Trullos como protagonista, avalan el oficio de un escritor que es, además, otras cosas. Muchas veces, se confunde a los escritores con las personas que escriben y son famosas por ello. Sin embargo, un escritor no es el que escribe y solo eso. Algo así lo puede hacer cualquiera. Un escritor es otra cosa. Alguien que ejerce una mirada única sobre el mundo, alguien que entiende la literatura como una forma de vida, alguien capaz de renunciar a buena parte de la realidad a cambio de poder crear un universo de ficción que le permite vivir. Jordi Sevilla, además de otras cosas por las que es conocido, es escritor. Charlamos mientras tomamos un café. Con tranquilidad, sabiendo que, como bien dice Jordi Sevilla, estas conversaciones nos permiten escapar de la «cotidianidad que atrapa y permiten entrar en los sueños de la literatura que mueven el mundo. Porque sólo lo que es narrado se puede transmitir». Hablamos del presente, del pasado y del futuro. De ambos y de lo que ha representado la literatura en nuestras vidas. «En mi casa se leía mucho. Teníamos una vecina que era viuda y fue ella la que me prestó las primeras novelas de detectives y las primeras novelas del género negro. Hammett, Chandler. Me metí dentro de esa literatura y no he...

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno Dic09

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno...

Madrid tenía una deuda pendiente con Benjamin Britten. Ya se ha liquidado. Y no de cualquier forma. Porque el estreno de Muerte en Venecia del compositor inglés es el ejemplo extraordinario de esa unión de todas las artes escénicas que es, en realidad, la ópera. Maravillosa la ópera de Britten. La puesta en escena de Willy Decker es inteligente, eficaz, a la vez que atractiva y vistosa; y, con ella, se resuelve uno de los problemas por los que esta obra se ha representado tan pocas veces: su teatralización. Son diecisiete escenas repartidas en dos actos que no permiten dudas. Decker, utilizando distintos telones, es capaz de presentar la obra sin empujones, sin exigir del espectador un esfuerzo adicional y, con ello, consiguiendo que todo fluya para que en el patio de butacas la atención se centre en lo importante y no en lo accesorio. Por cierto, Decker ha realizado un trabajo de limpieza, muy de agradecer, para eliminar todo aquello que representaba una molestia por superficial e irrelevante. Por su parte Alejo Pérez, director musical, acompaña bien. Y digo acompaña porque tampoco intenta nada más allá de lo que esto representa. Bastante trabajo supone seguir el ritmo frenético del escenario. Su dirección es correcta y algo plana. Aunque suficiente. Estamos hablando de la última ópera de Britten. Estamos hablando de la adaptación de una de las mejores novelas de todos los tiempos firmada por Thomas Mann (Der tod in Venedig, 1912). La libretista Myfanwy Piper hizo un trabajo muy meritorio modificando el punto de vista de la novela para que todo se convirtiera en un monólogo interior del personaje central (Gustav von Aschenbach) y para que los encuentros narrados en la novela con distintos personajes, en esta adaptación, se pudiesen interpretar como parte...

EL ALMA CONDENADA DE BERNINI Dic09

EL ALMA CONDENADA DE BERNINI...

Una exposición en el Museo del Prado analiza los proyectos del artista en conexión con los encargos de la aristocracia y la monarquía españolas para la ciudad de los Papas. Nunca se había dedicado una muestra en nuestro país al genio italiano. Se puede ver por primera vez en España la escultura Alma condenada que refleja con toda crudeza el espanto de afrontar el infierno para toda la eternidad. Un retrato psicológico de tremenda intensidad, representativo del barroco. Tuve el privilegio de ver el Anima dannata en el Palazzo Monaldeschi de Roma, nuestra legación ante la Santa Sede y la Orden de Malta. El embajador, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, nos la señaló inesperadamente sobre una consola dorada. Estaba iluminada por un potente foco. Pudimos ver entonces el gesto de un rostro humano en el instante terrible, cuando prende en él la consciencia de su condenación eterna. Era el retrato mismo del horror, emergiendo de la penumbra barroca de la tercera antecámara. El busto es también un autorretrato de su autor, Gian Lorenzo Bernini. Ahora se da una oportunidad excepcional para que cualquiera pueda contemplarla junto con su compañera el Anima beata, que parece transportada al éxtasis al conocer el anuncio del paraíso. Son, sin duda, dos obras maestras de la escultura por la profundidad con la que el escultor supo captar las tensiones emocionales, capturar la violencia de las emociones y de los sentimientos congelada en un instante preciso. Las ánimas son un encargo del cardenal Pedro de Foix, probablemente para su tumba en San Giacomo degli Spagnoli y fueron talladas en mármol en torno a 1619. Son junto al busto del cardenal Scipione Borghese las obras principales -y lo único memorable- de una muestra menor, sin otras piezas destacadas, que a duras penas...

Un juego de espejos para distorsionar el arte Dic09

Un juego de espejos para distorsionar el arte...

El primer largometraje de Banksy se convierte en una reflexión sobre la evolución que ha convertido al arte callejero en un reflejo deforme de sí mismo. Pero lo que es indudable es que se trata de una película genial, profunda e inteligente sobre el street art y su creciente comercialización. Que uno de los artistas más influyentes del siglo XXI, el graffitero y street artist británico Banksy decida hacer un documental sobre su vida, es ya de por sí extraordinario, teniendo en cuenta la fobia que tiene a ser reconocido. Pero es aún más extraordinario que a mitad del proyecto, Banksy decidiera que era mucho más interesante plasmar la vida de quien fue su sombra durante el rodaje, atónito por la capacidad de este personaje de inventarse, de la nada, una vida como artista de éxito. El personaje en cuestión es Thierry Guetta, un francés afincado en Los Ángeles desde mediados de los ochenta, y cuyo único mérito hasta convertirse de la noche en la mañana en un cotizado artista, había sido regentar una tienda de ropa de segunda mano y filmar de forma obsesiva todo lo que sucedía a su alrededor. Esa evolución vital es la excusa para hablar sobre el arte callejero, con una mirada ácida y desconcertante que pone en tela de juicio –sólo hasta cierto punto -, el mercado del arte contemporáneo y los mecanismos que convierten el proceso productivo de un individuo en creación artística. Exit through the gift shop (2010), es la primera incursión en el cine de Banksy, y fue uno de los documentales —o mockumentary, según se mire—, más celebrado de los últimos años. Ganador de innumerables premios en festivales de cine de todo tipo, llegó incluso a estar nominado a los Óscar. No es ni...

Sergio Peris-Mencheta: El arte de crear al otro...

“Para poder hacer lo que uno quiere hacer, tiene que hacerlo uno” Ya, sobre el escenario, el actor de Lluvia constante, reconoce que es mejor crear el personaje, “en comunión” con los que lo comparten con él. La afabilidad de Sergio Peris-Mencheta, me animó a comenzar preguntándole, ¿en el mundo del teatro, tal y como están las cosas, qué hay que hacer para que no se olviden de uno, o es cuestión de suerte? «Yo creo que estamos en un momento jodidamente puñetero, en el sentido de que hemos tenido que abandonar la comodidad, pero también estamos en un momento maravilloso para redescubrirnos todos. Cuando uno decide dedicarse a esto, tiene que estar dispuesto a asumir su parte creativa. A un actor, en este país, lo entendemos como el que interpreta la partitura escrita por un autor, a través de la mirada de un director, con lo cual “ni pincha ni corta”. Y el actor es algo más que eso. Desde el momento en que no te llaman para trabajar o los proyectos que hay son más de lo mismo, la historia del chico conoce chica pero hay una tensión, porque una es Julieta y el otro es Romeo; entonces, hacemos Velvet, Isabel, todas las series con el mismo formato. Si tienes la posibilidad de poder elegir, terminas eligiendo lo que uno quiere hacer y, para hacer lo que uno quiere hacer, tiene que hacerlo uno. Me explico, tienes que montar tu propia productora, tienes que convertirte en director, en dramaturgo, en iluminador, en prácticamente todo. Si no tienes una visión global, te vas a terminar comiendo los mocos. Estamos en un ámbito artístico, que se presta mucho a que uno se conozca a sí mismo en varios terrenos y, considero que la manera...

Lluvia constante: Cuando la interpretación es pura interpretación Dic09

Lluvia constante: Cuando la interpretación es pura interpretación...

Si alguien no sabe aún qué significa ser actor, tuvo la oportunidad; y la tendrá porque seguirán pisando los escenarios de nuestro país, de aprender esta lección; acudiendo a una cita con Roberto Álamo y Sergio Peris- Mencheta, quienes desde la adaptación de David Serrano, marcaron el paso de lo que un actor debe ser, de una manera contundente y escalofriante, más que como una lluvia, como si de una tormenta intermitente se tratase. Ésta no va a ser solo una crónica de una representación teatral, va a ser una crónica provocada por las imágenes, de todo lo que tiene que ver con lo que Lluvia Constante encapsuló en la retina de mi memoria. Va a ser una crónica, ante todo, de actores, de personajes, de la forma de narrar una historia; que es lo de menos, porque en esta obra de teatro la forma seduce más que el contenido, aunque el contenido tenga que ver con el existencialismo y con algo de Nietzsche; de imágenes, como esas sombras que aparecen, de repente, en la escena y, que explican más de lo que explica el texto. La primera que les traigo es el escorzo de un hombre vestido de negro desde los zapatos relucientes, pantalón ajustado hasta el tobillo, asomados oscuros calcetines, con abrigo largo, de tez clara y con sombrero de detective, todavía más negro, llevando una maleta gris de ruedas y, bordeando las amplias cristaleras exteriores del teatro Central. Lo supuse Roberto Álamo (un actor que descubriría colosal en la representación y después de ésta), encaminándose a la rueda de prensa, parsimonioso, tanto, que hasta me dio escalofrío. La postura que adoptaron los protagonistas de esta obra de Keith Huff y adaptada por David Serrano, Sergio Peris- Mencheta y Roberto Álamo, nada...

LA LOBA: A DENTELLADAS ENTRE BETTE DAVIS Y WILLIAM WYLER Dic09

LA LOBA: A DENTELLADAS ENTRE BETTE DAVIS Y WILLIAM WYLER...

Lillian Hellman realizó el guión de La loba en 1941, adaptando su propio drama teatral sobre la capacidad destructiva de la codicia. La autora sureña se inspiró en sus recuerdos sobre algunos de sus avaros familiares de Nueva Orleans. Wyler dirigió a la gran Bette Davis en una de sus interpretaciones más recordadas, como la implacable Regina, personaje alrededor del cual gira este clásico. El distinto punto de vista de ambos sobre la protagonista, dificultó su colaboración. Uno de los mayores éxitos de Lillian Hellman fue La loba, drama teatral ambientado en el Sur de Estados Unidos en 1.900. Los hermanos Hubbard, Ben, Oscar y Regina (Bette Davis), son propietarios a los que sólo mueve el afán de dinero y que explotan a sus trabajadores de color. El hijo de Oscar, Leo, está hecho de la misma madera, pero carece de la astucia de sus mayores. No todos en la familia son verdugos. Birdie, la mujer de Oscar, es víctima de maltrato y Horace, el enfermo marido de Regina, padece su menosprecio. Alexandra, la hija de ambos, pese a tener el germen del arrogante desdén de su madre, se beneficia del afecto y principios que le transmiten su progenitor, su tía y la maternal empleada que le crio. El título en inglés de la obra, The Little foxes –“Las pequeñas raposas”- es más acertado que La loba. Aquel alude al pasaje de El cantar de los cantares que insta a guardarse de los zorros por ser depredadores y refleja la codicia como mal endémico del astuto clan Hubbard, mientras que el título español se centra sólo en la dureza del personaje principal, Regina. Wyler llevó al cine la historia, a partir del guión elaborado por la propia Hellman. Además de respetar la férrea estructura y...

Sevilla tiene más de un color especial (y musical) Dic09

Sevilla tiene más de un color especial (y musical)...

Full es una banda nacida en Sevilla que, tras sus dos primeros EP, dio un salto notable con su primer larga duración: Mi primer atraco (2013). Canciones de indie-pop enérgico, con melodías y letras que convierten en un trabajo redondo el disco entero.Con letras profundas y con facilidad de atraer al oyente, la banda da forma a un trabajo compuesto por doce composiciones donde logran no repetirse, y con las que demuestran tener mucho que contar a través de su música No dejan de aparecer nuevos nombres en el panorama musical de toda la península, es una realidad tan grande como reconocible. Vamos en un medio de transporte, en el coche, de camino al trabajo, a una cita o de regreso a casa. Y en la radio suenan temas que se quedan resonando en el oído. Pero, además, con el auge y poderoso dominio de internet, ahora todavía más agrupaciones tienen la posibilidad de llegar a un mayor número de oyentes. Hay de todo, claro. Mejor o peor. Pegadizo o demasiado plano. Tradicional o experimental. De todo; en las diferentes plataformas que internet pone a disposición, uno puede encontrarse de todo. Y eso es algo que se agradece cuando, de repente, el nombre de Full aparece por algún recoveco y decides saciar tu curiosidad. Full es un proyecto nacido en Sevilla, cuyo éxito y acogida lo ha ido dibujando como una banda a caballo entre la capital andaluza y Madrid. Sus componentes son Javi Valencia (voz y guitarra), Bubby Sanchís (guitarra y coros), Manu Jurado (teclado y coros), Jesús Gutiérrez (bajo), y Jaime Gutiérrez (batería). La identidad de Full comenzó a labrarse cuando, en 2011, publicaron el que sería su primer EP, 7 meses en la caseta del perro. Una carta de presentación consistente...

Aladar 33

EMPODERAMIENTO DE LA MUJER. YAOI, LA SUBVERSIÓN JAPONESA Dic02

EMPODERAMIENTO DE LA MUJER. YAOI, LA SUBVERSIÓN JAPONESA...

No hay mayor fortuna para un comunicador que la oportunidad de acercar a sus lectores acontecimientos de otras culturas, libros que no han sido traducidos, referencias inéditas. El manga publicado en España es apenas la punta de un iceberg. El género que presentamos es prácticamente desconocido en España, apenas si un editor se ha dedicado a traducir un par de series de estas novelas ilustradas de las que adelantamos las claves. Una minoría de fanáticos las defiende en las redes. Se denomina manga al cómic japonés, que participa de características diferentes a las de sus primos europeos (como Tintín) y americano (superhéroes), viene de la tradición del grabado sobre madera y goza de una gran popularidad. Las versiones españolas de manga son numerosas, aunque no tanto como las destinadas a los mercados anglosajón o francófono. Pero el manga tiene infinitos géneros. El yaoi se caracteriza por desarrollar tramas románticas entre varones y está dirigido exclusivamente a un público femenino que no recibe de él la agresividad que encontraría en una relación heterosexual porque se siente al margen y por lo tanto cómodo en esa convención. El bara podría considerarse un subgénero del hentai -el relato erótico- es sobre chicos y para chicos, explícito e incluso perverso, su público habitual es gay. Pero estos géneros no son estancos, cada vez hay más chicas que leen manga gay a la vez que más homosexuales se inclinan hacia el yaoi. Yaoi es el acrónimo de YamA nashi, Ochi nashi, Imi nashi (sin clímax narrativo, sin decaimiento en la trama, sin sentido en la historia). Nace de los cómics autoeditados o dôjinshi. Los editores se suelen referir a él -en Japón- como boys love “BL” y sus autoras suelen ser chicas jóvenes. Eso es la clave para que resulte...

La explosión de hard rock que no vino de Los Ángeles, sino de Madrid Dic02

La explosión de hard rock que no vino de Los Ángeles, sino de Madrid...

El género del hard rock (acompañado de un sleaze, para quien controla bien la escena) celebra el estreno de un nuevo trabajo. Swallow and shut up?? es lo nuevo de Sexplosion, una banda madrileña que ha dado lugar a un álbum compacto y contundente. Sexplosion es un cuarteto madrileño dedicado, en cuerpo y alma, al más puro estilo hard rock sleaze. Sus estructuras contundentes y sus mensajes de filo cortante hacen recordar a la época gloriosa que surgió en Los Ángeles, en la década de los 80. El género anteriormente mencionado está bastante extendido por la geografía española, si bien no goza del mismo reconocimiento que otros como el pop o el rock más ligero. Sin embargo, las bandas que ponen una distorsión afilada a sus guitarras y cuyas baquetas redoblan furiosas jugando con los ritmos, cuentan con un público fiel y enérgico. Rara vez son nombre protagonista en festivales de corte mainstream, ni falta que hace. A quien le interese la música más salvaje, aquella con la que agitar melena o coronilla al descubierto, sabe a dónde acudir. Y qué grupos seguir. Sexplosion es una banda surgida en el vientre de Madrid, aunque si a uno le ocultan el dato hasta después de haberlos escuchado, puede quedarse bastante sorprendido con la revelación. Su sonido recuerda a la explosividad más pura del hard rock que tuvo su punto álgido en la época de los 80, allá por Los Ángeles. Por dar una referencia, con la que se puede estar de acuerdo en mayor o menor medida, en el repertorio de este cuarteto madrileño hay composiciones que hubiesen firmado los mismos Guns N’ Roses. Las influencias, pero también el descaro y la potencia que vierten en sus letras y estructuras musicales, hacen casi inevitable acordarse de...

Lo irresistible de la ópera...

El próximo día 4 de diciembre se presenta en el Teatro Real de Madrid la ópera de Benjamin Britten Muerte en Venecia, una relectura de la novela de Thomas Mann. El director artístico, Joan Matabosch, reflexiona sobre la realidad de la ópera en España, sobre los tópicos que rodean un arte escénico que no tiene posible comparación con ningún otro por su fuerza y su grandeza; defendiendo la necesidad de convivencia entre de la defensa de la tradición y los cambios necesarios que ya han llegado y estar por venir. Tal vez sea la única forma de acercar la ópera al gran público. Desde el despacho que Joan Matabosch ocupa en el Teatro Real se disfruta de unas magníficas vistas de la plaza de Ópera de Madrid; un lugar en el que se encuentran ryders volando como pegados a su BMX, paseantes; muchachos que, con su patín, insisten en lograr cosas imposibles; parejas de novios besándose, vendedores ambulantes y chiquillos correteando. Joan Matabosch es un hombre amable, nervioso, rápido de ideas y excelente conversador. Construye su discurso con enorme rapidez, sin mostrar dudas sobre lo que dice. Es el director artístico del Teatro Real. Le pregunto sobre cómo alguien llega a ocupar un puesto tan importante como este. Sonríe y me cuenta. «No he llegado al mundo de la ópera de forma programada. Ni se me había pasado por la cabeza. No creas, cuando se me han planteado cambios profesionales en mi vida, siempre, he mostrado cierta resistencia. Eso sí, mi relación con la música, el teatro y la ópera, fue muy prematura. Con cinco años asistí a mi primera ópera. Y con seis o siete era capaz de ver festivales enteros. Es algo que siempre me ha acompañado. Supongo que eso y mi...

Hiperrealidad novelada...

Después de analizar los rudimentos de la profesión periodística contando historias policíacas con la redacción de un periódico o un estudio de radio como escenarios, José Sanclemente cierra su trilogía con una novela que aborda como tema lo que se ha dado en llamar ‘cruelity show’ en el ámbito de la televisión. La periodista Leire Castelló y el inspector Julián Ortega vuelven a encontrarse en las páginas de una novela negra para mostrar las miserias que se esconden tras la comunicación y el entretenimiento de las masas. Toda la atención se concentra en sus gafas. Tras las lentes se afila una mirada inquieta y sin embargo serena. Inquieta como la de un niño. Serena como la del escalador que mira el valle desde la cima conquistada. No quiere hablar de periodismo, sino de su novela, pero es consciente de que la descripción de un cargo ejecutivo en su tarjeta de una empresa periodística cuenta aún con mayor peso específico que su oficio como novelista. Se deja convencer para que la entrevista aparezca en las páginas de comunicación del periódico, y hoy tal vez se sorprende al verla ubicada en el suplemento cultural. José Sanclemente habla de periodismo. José Sanclemente habla de literatura. De hecho, confiesa que cuando se sentó a escribir pensó primero en un tratado de periodismo, pero con el olfato que le caracteriza llegó a la conclusión de que aquello no iba a interesar al gran público, así que decidió disfrazarlo de novela. De ahí salió una trilogía de disfraces literarios con los que revistió la redacción de un periódico, un estudio de radio o un plató de televisión, para mostrar las tripas del negocio y del oficio. Y eso sí que interesa a los lectores de novelas. «Pretende tener tinte de...

DIÁLOGOS ENTRE LA PALABRA Y LA IMAGEN...

En el patio de un hotel sevillano, entre escandalosos grupos de turistas, charlamos con Jenaro Talens, poeta, teórico, traductor, profesor gaditano, para comentar su nuevo libro, Lo que los ojos tienen que decir, un “iconotexto” a medias con el fotógrafo Alberto García-Alix.  Acaba de salir a las librerías Lo que los ojos tienen que decir (Madrid, Cátedra, 2014), su último poemario, donde continúa la colaboración con artistas plásticos, en este caso con el fotógrafo Alberto García-Alix. El poemario anterior, Según la costumbre de las olas (Madrid, Salto de Página, 2013) también incluía fotomontajes y collages de Clara Janés. A lo largo de toda su obra el diálogo entre imagen y palabra ha sido una constante, no sólo en su concepción de la propia materialidad de la escritura poética, sino en el trabajo a medias con pintores, fotógrafos o dibujantes, que ha dado lugar a lo que usted llama “iconotextos”, al menos desde aquel ya clásico La mirada extranjera (Madrid, Hiperión, 1986), con el fotógrafo Michäel Nerlich. ¿Desde qué planteamientos se construye la relación entre la palabra poética y la imagen en sus libros? Bueno, de hecho la relación de la imagen y la palabra es una cosa que viene de lejos, era la famosa ut pictura poiesis de los clásicos. Lo que ocurre es que una cosa es plantear la imagen como ilustración visual de la palabra, o bien la palabra como descripción verbal de la imagen, y otra cosa es hacer que estas dos formas de enfrentarse con la realidad que nos rodea dialoguen como si estuvieran en un nivel tercero, que no pertenece ni a una ni a otra. Es a eso a lo que he dedicado parte de mi trabajo en colaboración, como decías tú con artistas plásticos. Algo que empezó...