Aladar 38

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski Ene27

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski...

Los grandes artistas suelen tener momentos mejores y momentos peores. Sus obras pueden alcanzar niveles artísticos extraordinarios o quedarse a medio camino. Es lo normal. En el caso de Polanski, la cosa se complica. Podemos encontrarnos con una obra de arte o con una película desastrosa. Sencillamente, Polanski ha dejado ver en sus trabajos buena parte de la montaña rusa que ha resultado ser su vida. El baile de los vampiros y El escritor son dos de las películas del realizador que nos llevan de la frescura más deliciosa a la mediocridad más molesta. Roman Polanski es capaz de cualquier cosa. En su vida privada y en la profesional. Puede entregar una película extraordinaria o una castaña pilonga. Puede parecer un tipo normal, comportarse como un tipo normal o puede ser un sujeto repugnante, sin escrúpulos. Es un genio del cine (en su vida privada no se puede decir lo mismo). Y lo que tienen todos los genios es que hacen lo que les da la gana. Les da lo mismo ocho que ochenta. Ellos lo hacen y no se preocupan por los resultados ni por las consecuencias. Pero, mientras, los espectadores asistimos atónitos a la grandeza descomunal o al mayor de los desastres, desconcertados o entusiasmados. Dos películas pueden servir para ilustrar esto que digo: El baile de los vampiros y El escritor. Ni la primera es la mejor de Polanski ni la segunda la peor, pero, enfrentadas, ayudan a echar un vistazo y entender la sensación que puede llegar a tener un fan del realizador. El baile de los vampiros (The fearless vampire killers or pardon me, but your teeth are in my neck, 1967) es la primera película de Polanski rodada en color. Sin ser una obra maestra, sin ser lo...

Cine que dignifica la naturaleza humana Ene27

Cine que dignifica la naturaleza humana...

Hay ocasiones en las que el cine se convierte en un mal necesario. Deja de ser esa  válvula de escape a la vida rutinaria, o la fantasía que nos empuja a pensar que un mundo mejor es posible. A veces, el cine retumba en la conciencia como un cañonazo, mostrándonos que la capacidad de supervivencia del hombre supera con mucho al más adaptado de los insectos o a la más espabilada rata de cloaca. Y es en ese momento, cuando todo parece perdido y sólo nos empuja a despertar por la mañana el más puro y profundo instinto animal, cuando reencontramos la poesía y la grandeza que nos dignifica. Basada en las memorias del célebre pianista polaco Wladyslaw Szpilman (1911- 2000), y tituladas  Śmierć Miasta (Muerte de una ciudad), El Pianista (2002),  arranca justamente en el momento en que los alemanes bombardean Varsovia, en cuya emisora de radio Szpilman se encuentra interpretando una pieza al piano de Chopin. La irrupción repentina de la barbarie en mitad de una de las expresiones más elevadas de nuestra cultura occidental, es el primer aldabonazo a nuestra conciencia civilizada. Y aunque todo hace pensar en lo peor, la familia de Szpilman, de origen judío, pretende mantenerse ajena a la debacle, organizando la marcha como si de unas vacaciones se tratara. La radio, el lugar donde viven las emociones del protagonista, acaba de anunciar que Reino Unido ha declarado la guerra a Alemania, así que la contienda no puede durar mucho. Y efectivamente, así fue para toda la familia de Szpilman, trasladada en un viaje sin retorno al campo de concentración de Treblinka. El pianista, en cambio, consigue salvar la vida gracias a la ayuda de sus amigos, y esconderse en una Varsovia en ruinas que será su macabro...

Perdonando a Polanski Ene27

Perdonando a Polanski...

Si una película de Polanski es bella, esa es Tess. Si una película está bien fotografiada, esa es Tess. Si Polanski quería demostrar que sabe hacer cine, independientemente del tema que se quiere ventilar, lo consiguió con Tess. Pero esta película es, al mismo tiempo, el espejo en el que se refleja una incapacidad íntima. No es bueno unir la vida privada de los autores con su obra, pero resulta imposible en un caso como este. El cine de Roman Polanski suele indagar en las zonas más oscuras del ser humano. El realizador se encuentra cómodo dando una última vuelta de tuerca a los espíritus que aparecen blancos y transparentes y que esconden trazos negruzcos. Siempre encontramos en sus trabajos esos cambios que nos llevan a conocer lo extraño, lo miedoso, lo sucio, el desconcierto de las personas. En Tess lo hace con todo aquel que no es su personaje principal. Tess es la pureza, el sacrificio, la honestidad, la capacidad de sacrificio. Tess es esa mujer que pone a los hombres en su sitio porque no se doblega ante la maldad, ante el machismo más terrible o ante una doble moral lesiva (esta moral tan odiosa es cosa de la sociedad entera). Pero no es que luche o reivindique sus derechos; lo que hace Tess es no cambiar su modo de ser, su forma de enfrentar los problemas, su capacidad para perdonar. Mientras los hombres la machacan, ella sigue sin modificar su esencia. Un detalle significativo, que puede ayudar a entender las intenciones de Polanski, es que la película está dedicada a uno de los grandes amores del realizador: Sharon Tate. Es posible que le pareciese un homenaje único a su mujer, a las mujeres. Sin embargo, aun contando con una trama tan...

El trovador de la lucha campesina...

Corpulento. Recio. Con una sonrisa que no podría ocultar si quisiera entre los pliegues de su piel morena, porque siempre está reflejada en un punto de luz en los ojos. El espejo le devuelve menos, muchos menos años, de los 71 que cuenta su partida de nacimiento, y de los cientos que necesitaría para condensar sus vidas de músico, de locutor de radio, de amante de su patria, de revolucionario, de niño inquieto que recorre el horizonte buscando las curiosidades de las que se alimenta su espíritu. Llega al encuentro conduciendo su todo terreno. Las manos llenas: llaves, gafas de sol, un celular… Viste camisa clara, pero saca de una pequeña bolsa la cotona negra que se planta para la entrevista. La prenda es una colección de símbolos de Nicaragua. Bordados en hilos de colores, esquemáticos emblemas que recuerdan a cafetales y a guardabarrancos, a volcanes ysacuanjoches. Color sobre la densidad oscura de un país acostumbrado a caer y a levantarse. Carlos Mejía Godoy nació en 1943 en la ciudad nicaragüense de Somoto, a apenas veinte kilómetros de la frontera con Honduras, y esa circunstancia perfiló la infancia del compositor, como él mismo reconoce: «Tenía acceso a una cultura dual. Me sentía más cerca de Honduras que de Nicaragua». Hasta donde alcanza la vista, mirando al sur en el que las calimas anuncian un lejano Pacífico, el paisaje parece extenderse, como si las lomas del verde intenso del café se desplegaran sobre el terreno, después de siglos guardadas en las cajas del tiempo. El departamento de Madriz, la patria chica de los Mejía Godoy, es uno de esos rincones del mundo en los que la naturaleza se muestra con una rotundidad que revela la energía telúrica escondida en las entrañas de la tierra, y...

Una mirada limpia Ene27

Una mirada limpia

Estupendo el espectáculo que puede disfrutarse en el Teatro Real de Madrid hasta el próximo día 7 de febrero. Hänsel y Gretel se presenta con una puesta en escena muy divertida y cercana para convertirse en una opción única con la que iniciar a los más pequeños en una manifestación artística tan potente y desconocida como es la ópera. No solo es cosa de todo tipo de adultos; también es cosa de niños. Una de las excusas más habituales que utilizan (utilizamos) los padres para no llevar a los niños a esos lugares que parecen estar en este mundo para el uso exclusivo de adultos y solo adultos es imaginar que se aburrirán y les (nos) destrozarán el plan. Se pueden aburrir, igual se duermen, no sabemos si aguantarán al descanso para ir al baño. Pues bien, lamento comunicar a los padres, madres, tíos y abuelos de este mundo que en eso (como en casi todo lo que tiene que ver con los niños) estamos equivocados. De cabo a rabo, para ser más exacto. Hasta el 7 de febrero se representa en el Teatro Real de Madrid la ópera de Engelbert Humperdinck Hänsel y Gretel. Es divertida a más no poder, amable hasta lo sorprendente. Y una ocasión única para dejar las excusas olvidadas. A veces (muchas), los que escribimos sobre lo que vemos en los teatros, nos perdemos en profundidades técnicas y olvidamos aspectos fundamentales. Voy a decirlo sin cosmética: nos ponemos estupendos. Una de esas cosas que solemos dejar a un lado es, ni más ni menos, lo que se puede disfrutar de un espectáculo sin prestar atención a la colocación de un elemento sobre el escenario, el diseño del vestuario o si la soprano se ha dejado olvidado su mejor La...

La senda hacia un terreno musical exento de leyes Ene27

La senda hacia un terreno musical exento de leyes...

If es el tercer trabajo discográfico de Neuman, y con él han puesto patas arriba la escena musical española en 2014. Un álbum difícil de describir, repleto de matices y con una producción y ejecución muy cuidadas. Aunque Neuman no ha aparecido de la nada y llevaba años considerada como una «banda de culto», con su último disco se ha atrevido a dar otro paso más en ese camino tan personal y singular que se ha decidido a trazar. Estamos acostumbrados, de manera consciente o inconsciente, a catalogar la música que llega a nuestros oídos; nos ocurre tanto con los estilos que nos hacen vibrar como con los que apenas consiguen transmitirnos algo. Rock, pop, blues, jazz, reggae, metal… Pero, ¿qué pasa cuando aparece un grupo que no conseguimos insertar en ningún casillero? Por lo general, hay dos grandes posibilidades. O no le pillamos el truco, o se lo pillamos y mucho. La segunda de las opciones es la que pega más con Neuman. Hay quien los define como un grupo de pop, quien habla de su música como si fuese un subgénero propio dentro del rock, mientras otros tan solo aciertan a decir «tiene algo de experimental… no sé, está muy bien». Quedémonos con el está muy bien, pues los géneros, en el caso que nos atañe, importan bien poco. Este grupo murciano está formado por Paco Román (voz y guitarra), fundador de la agrupación, Fernando Lillo (piano), Juan Salinas (guitarra), David Manzullo (bajo) y Alex Dumdaca (batería). Llevan años tocando juntos, moviéndose por el terreno musical con buenas maneras, dejando constancia de que no son una banda al uso en cuanto a materia musical. De ahí que muchos encuentren facilidad para colgarles la etiqueta de «banda de culto». Mucho más fácil que detenerse...

Descubriendo a Fredi Leis: verso, pudor y lágrimas Ene27

Descubriendo a Fredi Leis: verso, pudor y lágrimas...

Allí donde lo dejaron Sabina, Aute o Serrat, hay una nueva generación de voces intimistas reinventando la poesía. Sin desmerecer a los grandes, podemos decir que vivimos una segunda época dorada de la canción de autor. Pero en este revival son pocos los que sorprenden de verdad, y sólo con uno he experimentado el amor a primera escucha. Le conocí entre copas y al calor de las buenas amistades. Era 4 de septiembre en el Libertad 8. Madrid todavía olía a verano y a mí me llevaban a un concierto con el corazón a flor de piel. El músico se llamaba Fredi Leis y me habían dicho que en cuanto se subiera al escenario le iba a querer. El salón estaba lleno y mi amiga Julia no paraba de hablar de las noches que había compartido con él en Santiago, y es que después entendí que cuando Fredi canta, te está cantando a ti, sólo a ti, y ya no existe nadie más en el bar. Es difícil ordenar las ideas para hablar de este coruñés. Con 26 años parece que ha vivido todos y cada uno de los sabores y sinsabores del amor. Escucharle es desnudarse y asumir que te va a doler el alma, que probablemente vas a volver a casa tocada y hundida, recordando todas las veces que alguien te obligó a querer sin querer. Fredi Leis es delicado y sutil. Juega con las palabras para poner letra a eso que llamamos estar enamorado. Suena a Ismael Serrano, a Andrés Suárez y a Marwan, pero es él. Él y su piano; y tú; y tu vida frente a ti, con toda su dureza y sin contemplaciones. Fredi te abre y te cierra, te remueve por dentro y se pasea por esos...

Desgracia

Una novela extraña y perturbadora. Atraída por lo que él considera un acto de libertad, la desgracia cae sobre el profesor David Lurie. Será el inicio de una historia llena de errores, donde por encima de la apariencia de normalidad hay algo en el comportamiento de los personajes que no terminamos de explicarnos, que no es lógico. Porque Coetzee nos habla de un mundo estructurado sobre unos códigos perturbados, sostenido por unas relaciones de sumisión y sometimiento que han cambiado. Desgracia es un retrato certero e inquietante de la sociedad sudafricana, de su pequeña historia, una sociedad violentada que no ha terminado de aplacarse. Es aterrador como el autor es capaz de describir a los personajes y que, solo por su carácter y sus comportamientos el lector pueda identificar si estos son blancos o negros y quedar desconcertado por su manera de actuar. A pesar de esta aparente complejidad la novela tiene una prosa clara y fluida que lo hace fácil de leer. El libro va creciendo en la cabeza después de que se haya finalizado su lectura. J.M.Coetzee nació en la Ciudad del Cabo en 1940 y se educó en Sudáfrica y en los Estados Unidos. Recibió, por esta novela, el premio más importante de la literatura en inglés, el Booker Prize. Era la segunda vez que lo recibía. Fue premio Nobel de Literatura en 2003. Calificación: Muy Bueno Tipo de lector: Cualquier persona con inquietudes por explorar las zonas oscuras del corazón humano. Multiculturalistas. Tipo de lectura: Fácil, pero para meditar. Engancha e inquieta la lectura. Argumento: Fácil de seguir. Personajes: Todos absorbidos por la cercanía mimética del narrador con David Lurie que nos transmite su desesperanza y su desconcierto ¿Dónde puede leerse?: Volando hacia Sudáfrica para...

Hablar solos

Fotografía de Luis Ángel Gómez Hace poco discutía con un grupo de gente acerca de un cuento de un escritor español contemporáneo. Debatíamos varias cosas, como la voz del narrador o la estructura de la narración, pero una de las preguntas más interesantes que surgió fue: ¿a quién le está contando esta historia el narrador? Es una pregunta que cabía frente a ese texto pero que puede caber también ante muchos otros de la literatura. ¿Por qué el narrador narra?, ¿a quién?, son preguntas que nos podemos o podríamos hacer durante la lectura de varias obras. En otras, en cambio, queda explicitado, por ejemplo, si se trata de una carta, de una confesión, de una declaración, de un diario… Pero cuando no está explícito, cuando un narrador en primera persona habla y en la ficción no hay destinatarios propuestos, y quedamos solo nosotros, los lectores, aunque ya afuera de la ficción, ahí cabrían preguntas. ¿O nos queda la sensación de que quizá habla solo? Hablar solos de Andrés Neuman es una novela curiosa a este respecto: hay tres narradores, y cada uno narra de manera diferente y con intenciones diferentes. Se trata de una familia: padre, madre e hijo de 10 años. El padre narra de manera oral, le graba su relato al hijo. La madre narra de forma escrita, como un diario. El hijo narra mentalmente, ingenuos divagues mentales. Narran lo mismo (lo que sucede mientras tiene lugar un viaje del que participan solo padre e hijo) desde diferentes puntos de vista, y narran también lo diferente, lo propio, lo íntimo de cada uno. En Elena (la madre), la apreciación del mundo y de las cosas es salvaje; en Lito (el hijo), la voz es ingenua e inocente; en Mario (el padre), es...

Decreación

Anne Carson (Toronto, 1950) es una de las escritoras en lengua inglesa más estimulantes de nuestros días por su ambición sin límites y su maestría en la exploración estética diversos registros literarios y ensayísticos con una voracidad poética absolutamente extraña a estos tiempos de ligerezas y neorrealismos más o menos sucios. Una especie de postmoderna wagneriana que ansía la comprensión del mundo en sus multiformes epifanías por medio de una poesía que se abre a un nutritivo maridaje entre vanguardia y clasicismo. No en vano Carson es profesora de griego antiguo y se cuida mucho de dejarlo ver en su disciplinada escritura, en su gusto por el ritmo elegante en la acentuación, en la paráfrasis de los clásicos (Longino, por ejemplo) o en la sutil evocación del technopaegnia alejandrino como si se tratara de un poema cubofuturista; porque a la clasicista canadiense le gusta la poesía de Safo o de Ovidio tanto como zambullirse de pleno y muy a conciencia en esa tradición “otra”, sólo aparentemente ajena a la primera, que se despliega rica en sugerencias a través de su diálogo creativo con algunas de las más sólidas propuestas del arte de riesgo del pasado siglo (Samuel Beckett, Wallace Stevens, Antonioni), de la filosofía (Simone Weil) o de la mitología pop (Monica Vitti). En Decreación (Madrid, Vaso Roto, 2014), la poeta canadiense nos regala un auténtico festín para la inteligencia, un banquete digno de ser degustado en el triclinio junto a Platón: poesía, ensayos y el libreto de una ópera en tres actos, enhebrados sobre la idea de la disolución del “yo” en el mundo, el libro desarrolla en sus distintos movimientos la cambiante recomposición de una identidad que se escapa de lo sólido mirándose en las nebulosas del sueño (uno de los motivos...

Ghosts

Un libro sobre fantasmas, con espléndidas fotografías en blanco y negro y cuidados textos. Siân Evans ha recorrido los lugares más misteriosos y evocadores del National Trust, el organismo que vela por el patrimonio histórico y natural de las islas británicas y evoca sus historias: el espíritu de la infortunada Ana Bolena con la cabeza en la mano, el de la duquesa de Lauderlade en su residencia favorita de Ham House en Londres o el fantasma bibliófilo de Felbrigg Hall que acude a leer los libros que no pudo atender cuando estaba vivo. Cementerios, castillos en ruinas, casas encantadas. Historias inexplicables, fenómenos inquietantes relatados por los habitantes y los trabajadores de esos lugares con los que el autor conversó largamente. El libro viene a ser una guía de los lugares hechizados del patrimonio británico, un ensayo serio sobre su poder evocador. Las imágenes son el pretexto para recorrer leyendas y profundizar en el origen de los mitos. Una manera diferente de viajar o de preparar una excursión. Escrito en un inglés bastante asequible y muy bien documentado, Ghosts está editado por The National Trust. Calificación: Interesante Tipo de lector: Caprichosos. Indispensable para góticos y siniestros Tipo de lectura: Fácil para quien tenga un dominio medio de la lengua inglesa. Un table book indispensable para sorprender. ¿Dónde puede leerse?: En un cementerio victoriano por...

Aladar deportivo Enero 2015...

Aladar 37

Guión para una vida perturbada Ene20

Guión para una vida perturbada...

Una infancia marcada por el holocausto judío, un asesinato atroz y una condena por pederastia. Aunque parezca el argumento de una película de terror, en realidad son episodios que forman parte de la sorprendente trayectoria vital de uno de los  más carismáticos directores de cine de Europa. Una vida que sin duda, se refleja en sus películas. Su cine tiene mucho de inquietante. A diferencia de otros grandes directores como Kubrick, Dreyer o Hitchcock, su técnica cinematográfica desaparece bajo la verdadera dimensión de sus películas;  lo que realmente atrae de Roman Polanski es su capacidad para hacernos sentir las emociones humanas en nuestra propia carne. Superada ya la barrera de los ochenta años, Roman Polanski sigue siendo director de cine. En 2013 estrenó el que es, de momento, su último largometraje, La Venus de las pieles, donde como siempre las excentricidades de su narrativa aparecen bañadas de un experto barniz de clasicismo cinematográfico. Más de cinco décadas después de haber iniciado su carrera  (La Bicicleta, 1955), la inclinación de Roman Polanski por los juegos psicosexuales de la mente realizados en espacios claustrofóbicos, sigue absolutamente vigente en sus películas. Su propia vida supera en muchos pasajes a la más excitante de las ficciones, rozando a ratos lo sublime, a ratos lo criminal. Mucho se ha escrito sobre el peso de su propia existencia en su cine, marcado por el miedo, los espacios cerrados, el sexo y las actrices casi —o sin el casi— adolescentes que, irremediablemente, terminaban convirtiéndose en sus amantes. La edad le hace conservar los objetos que le recuerdan tiempos mejores con celo casi infantil, como la estatuilla del Óscar al mejor director conseguida por El Pianista (2002) y que no pudo recoger. O ese sillón roto que le regaló su segunda esposa,...

El miedo a lo que intuimos Ene20

El miedo a lo que intuimos...

Rodar una película de terror alejado de cualquier cliché, tiene sus recompensas. Utilizar extrañas salidas y entradas de los personajes en los planos como herramienta de confusión en el espectador, tiene sus recompensas. No dejar ver jugando a sugerir, tiene sus recompensas. Una es inmediata: reinventar el género. Otra llega poco después: el público eleva a los altares tu trabajo. Polanski logró con La semilla del diablo una de sus mejores películas. La Semilla del Diablo es una obra maestra del cine de terror. Ya está. Queda dicho. Para que nadie me acuse de ser vago y excesivamente escueto voy a añadir unas cuantas cositas, pero, si quieren, se las  pueden ahorrar. Porque La Semilla del Diablo es una obra maestra del cine de terror y lo que hay que hacer es hacerse con una copia, buscar una bolsa de palomitas y un buen sitio en el salón de casa. Roman Polanski, que es un genio en esto del cine, leyó la novela de Ira Levin y debió pensar venga, voy a ver si logro rodar un puñado de secuencias de categoría, las montan como es debido y consigo una de las mejores películas de la historia. Y lo hizo. Seguramente, pensó que esas secuencias tenían que mostrar lo justo y sugerir lo importante, que el montaje tenía que restar todo aquello que fuera superfluo, que el objetivo era conseguir que el espectador no tuviera anclajes a los códigos habituales en el género de terror y hacer que se perdiera felizmente sin saber qué le iba a venir encima. Y lo consiguió. Por si era poco, debió decir al autor de la partitura que necesitaba una cosa terrorífica que pareciera una canción de cuna, que eso provocaba verdadero terror entre los espectadores. Todo lo que tenga que ver con...

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner Ene20

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner...

La última película estrenada de Roman Polanski es algo más que un híbrido de géneros. Desde una estética decadentista y con grandes interpretaciones, se trata de un duelo o dueto a partir de una urgencia por abandonar y otra por trascender. No diremos quién gana. Pasen y vean. Por cierto, es extraño que al espectador no lo encuentren sentado en el patio de butacas. Existen tres películas de Roman Polanski que el que escribe considera maravillosamente inquietantes y que resumen el epílogo final de este film: Y Dios creo a la mujer, y así castigó al hombre. La primera es Callejón sin salida; en ella un gángster herido y su socio moribundo se refugian en el castillo de un inglés pusilánime y su esposa ninfómana; el film de 1966 es también una recreación de una obra teatral llevada al absurdo y tenía ese halo de libertad que algunos realizadores europeos afincados en Hollywood dieron desde cierta independencia artística propia de los 70, a sus películas. Como ella, Cul de sac es además francesa, lo que implica un nivel actoral a considerar. La segunda película, producida en Reino Unido es La muerte y la doncella, de 1994, protagonizada esta vez por un trío no menos impactante: Sigourney Weaver, Ben Kingsley y Stuart Wilson, que eran partícipes (ésta no tiene que ver con el teatro, de hecho es un thriller político) de una claustrofobia semejante a la que vive el espectador de La venus de los pieles, es la historia de un secuestro y en este sentido a pesar de que el guión de Ariel Dorfman y Rafael Yglesias podría tener una estructura parecida, sólo al hilo de la venganza y de esa inquietud rayana en lo morboso quizás tenga sentido compararlas. La venus de los...

Tres regalos de Polanski Ene20

Tres regalos de Polanski...

Las películas que gustan son las que cuentan un mundo que representa una realidad compartida por todos, reconocible; son las que muestran personajes con alma, con motivaciones y una razón por la que existir, que sienten y hacen sentir cosas similares al espectador, que dicen cosas importantes y no idioteces por bonitas que sean. Resumiendo: las que emocionan. El cine de Polanski es gran cine. Y es bueno saber que existe un lugar en el que podemos refugiarnos cuando el mundo deja de gustarnos. Un trabajo de Roman Polanski -para el aficionado al cine- es como un regalo de cumpleaños. Y ese momento en el que se entra a la sala de proyección para recibirlo es mágico. El cine lleno. Una espera con el murmullo general de fondo que avisa. Algo grande va a pasar. Se apagan las luces. El silencio es inmediato. El cine apesta a cine. El mundo, más que otras veces, se reduce a una butaca, a ti mismo. Desde la primera escena, la atención se agarra a la pantalla. Y, ya presa, se deja querer por lo que Polanski cuenta, por los personajes, por cada frase que disecciona una realidad cercana que no queremos ver. Cuando aparecen los créditos finales nadie se mueve en su asiento. Parece que el tiempo no haya pasado. Polanski sigue siendo ese regalo esperado cada cierto tiempo que, raramente, hay que devolver. Lo oculto de la trama: Un dios salvaje. Adaptación de la obra de Yasmina Reza. Polanski la lleva al cine de forma magistral. Respetando la esencia del original (es una película muy teatral, claro) aunque haciendo el cine que él sabe hacer, el cine en el que se mueve con soltura. Dos escenas en exteriores y el resto dentro de un apartamento. Lo...

Edificio Dakota, la presencia del diablo...

Como cada ocho de diciembre Yoko Ono ha encendido una vela en la ventana del dormitorio de John Lenon en The Dakota, frente a Central Park, para recordar el día de una muerte que conmocionó a América. Sobre el edificio se cierne una leyenda. Rodeado por un aura ocultista confluyen en él acontecimientos maléficos. Su perfil es emblemático y ha sido protagonista de novelas y películas, la última Vanilla Sky, el remake del film de Amenábar Abre los ojos. Cuando se difundió la noticia de los asesinatos la ciudad de Los Ángeles entró en pánico. Las estrellas de Hollywood comenzaron a abandonar el condado aterradas por los detalles que los noticiarios repetían una y otra vez. Cosidas a cuchilladas. Los cuerpos de las dos mujeres habían sido encontrados macabramente atados por el cuello, una de ellas estaba embarazada, a dos semanas justas de dar a luz. Había recibido diecisiete puñaladas, cinco de ellas mortales de necesidad. Días más tarde la enterraban en el cementerio de Holy Cross con su hijo en brazos. Se trataba de Sharon Tate, actriz y modelo publicitaria, nominada a un Globo de Oro en 1967 por El valle de las muñecas. Llevaba apenas un año casada con el director de cine Roman Polanski. En el jardín de su mansión en el 10050 de Cielo Drive yacían otros tres cuerpos sin vida, víctimas de uno de los crímenes más inquietantes de la época contemporánea. La tragedia terminó para siempre con los mitos de los 60´s, la psicodelia, el amor libre y la paz mundial. Comenzó también la leyenda de una maldición demoniaca. Ese presagio se inicia en el Edificio Dakota, un bloque construido en 1884 en la calle 72 West, en Manhattan, frente a Central Park, en un estilo a caballo entre...

Cómo convertir tu vida en un infierno Ene20

Cómo convertir tu vida en un infierno...

La fama, el éxito o el dinero, son algunas de las cosas por las que muchas personas estarían dispuestas a sacrificar su vida entera. Pero no está claro que todo sea maravilloso en el momento en que se alcanza notoriedad social, artística o económica. El Valle de las muñecas es una película que aborda este asunto con crudeza. El éxito es eso que le queda grande a cualquiera y que suele acabar con la normalidad en la vida de las personas, eso que puede llegar a convertir la existencia en un vertedero. Esta es una afirmación que pudiera parecer algo exagerada, pero es la que manejó Mark Robson al filmar su película El Valle de las Muñecas (Valley of the Dolls, 1967). El realizador intenta mostrar y demostrar que el éxito está al alcance de unos pocos, que es envidiado por muchos; aunque es un territorio desconocido y hostil que termina triturando a las personas. Por supuesto, el camino hasta la fama es terrible y, en sus cunetas, quedan miles de personas cada año con la vida destrozada, vacía y sin posibilidad de retorno. Robson presenta el mundo del espectáculo como una montaña rusa peligrosa, casi grotesca. Esa cara amable a la que tiene acceso todo aquel que observa no es más que estética inestable y falsa. Sobre ella, se llega a lo mejor y a lo peor sin apenas notarlo, en un mínimo instante; de esa zona que llamamos éxito y tanto envidiamos, a la del fracaso más absoluto, se pasa sin tiempo para comprender qué es lo que sucede. Todo es un reto tremendo. Por ejemplo, las relaciones de pareja, el mismo amor, se convierten en un impedimento para lograr las cotas más deseadas de fama o triunfo; como un obstáculo y...

Caminar con la sola compañía de los propios pasos...

Accidente nocturno. Patrick Modiano En ocasiones, resulta difícil distinguir los hechos del recuerdo que conservamos de ellos. La evocación construye otra realidad, distinta y tan potente como la propia realidad. En las calles de París no será fácil encontrar las respuestas. Están envueltas en una bruma muy densa; como la que empaña nuestra memoria. Solo seis años después de la concesión del Nobel de Literatura a J.M.G. le Clézio (Niza, 1940), la Academia sueca distingue nuevamente a la literatura francesa otorgando el galardón en 2014 a Patrick  Modiano (Boulonge-Billancourt, 1945), para sorpresa del propio autor y sin que su nombre apareciera esta vez en las habituales listas de favoritos. Entre otros aspectos, se valora en Modiano “el arte de la memoria con el que ha evocado los más incomprensibles destinos humanos y descubierto el mundo real de la ocupación nazi en Francia”. Este argumento enfatiza la extraordinaria habilidad del autor para convertir su obra en el testimonio fiable de un momento histórico que, sin embargo, no vivió personalmente, por mucho que forme parte de lo que el propio Modiano denomina su “memoria prenatal”. Sea cual sea el título elegido, lo habrán percibido o lo percibirán ustedes de forma inmediata. La de Modiano es auténtica literatura. Por su indiscutible habilidad para conmover, inquietar, formular preguntas que a todos nos conciernen, dotar de sentido y hondura cada uno de los acontecimientos por los que hace pasar a sus solitarios, memoriosos, erráticos personajes. También por la indiscutible calidad de su prosa, desnuda, contenida, certera, en la que el material narrativo está exquisitamente seleccionado y los silencios resultan perfectamente audibles. Desde la perspectiva anterior, Accidente nocturno es una novela cuya escritura consume apenas 140 páginas que, no obstante, aparecen secretamente complementadas con otras solo sugeridas, tal es la...

Una (de)construcción del paisaje Ene20

Una (de)construcción del paisaje...

Hasta el próximo 29 de marzo podrá visitarse “La construcción social del paisaje” en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, una muestra que aglutina a más de una treintena de artistas. Los fondos del CAAC, la Colección DKV y la Nueva Colección Pilar Citoler aportan las diversas ópticas desde las que se vertebra esta exposición. Recuerdo cuando, en la primavera de 2013, vino al Museo de Bellas Artes de Sevilla la exposición Rubens, Brueghel, Lorena. El paisaje nórdico en el Prado. Esas representaciones envolvían a quien las observaba, que se olvidaba por momentos de buscar el tema de la obra en cuestión, solo dejándose llevar por las atmósferas que sugerían las telas. Ahora el CAAC pone sobre la mesa una suerte de revisión con un título más que sugerente que puede ser analizado a través de diversos prismas: desde la reflexión sobre la acción antrópica a la historia que está imbuida en ciertos lugares, que nos habla de su devenir histórico marcado por la relación ser humano-naturaleza. Sobre la base de Juan Nogué por la que el paisaje vendría a ser “el resultado de una transformación colectiva de la naturaleza y (…) la proyección cultural de una sociedad en un espacio determinado”, se edifica esta muestra. Por un lado tenemos el concepto de Historia, traducido en qué nos transmite un determinado lugar en función de su memoria como telón de fondo de diversos acontecimientos. La fotografía es capaz de captar la calma tensa que pueden evocar los emplazamientos de conflictos bélicos, como vemos en los casos de Eduardo Nave o Bleda y Rosa en Prontuario, un archivo de fotografías actuales sobre textos de época de la Guerra de Independencia Española. Proyecto Catherwood, de Leandro Katz, pone énfasis en la evolución de diversos monumentos prehispánicos...

Miriam Sobrino. Hacia el trending topic y mas allá...

Uranio enriquecido es la última serie fotográfica de Miriam Sobrino (Ciudad Real, 1991) que pudimos ver en la primera edición de Jaalphoto. La joven artista sitúa su cámara, en estética e intención, frente a estereotipos visuales de nuestro tiempo, para transcenderlos a través de una mirada pretendidamente superficial, pero que desemboca en un misterioso y kitsch surrealismo. Las imágenes, esas parcialidades que venían dando bocados a la realidad y han acabado devorándola, se encuentran hoy en la potestad de erigirse dueñas del mundo y nuestras propias vidas. Su obsesionante omnipresencia ya no responde solo al simple acto de abrir los ojos, sino que pertenece al campo de nuestra decisión, la de solo querer ver, citando a Joan Fontcuberta, las imágenes que ya habíamos visto. Una de las consecuencias de esta nueva situación excepcional; que arrancó con el advenimiento de la fotografía y ha encontrado esplendor auspiciada por los medios digitales y su facilidad en la construcción, distribución y visualización de las imágenes; es que aquello que anteriormente era privilegio de de unos pocos hoy es algo tan cotidiano, e incluso vital, como respirar. El mundo se ha vuelto imágen, las vidas se han vuelto imágen y todo parece estar envuelto en el papel de la representación; siendo, a través de ella, como deseamos acceder al mundo. Internet es el paraíso de este nuevo imaginario, un medio en el que la pausa horizontal del texto cede protagonismo a una barra de scroll siempre en movimiento, en el que las imágenes llegan y desaparecen tan deprisa como vuelven a aparecer, diferentes y casi idénticas, paradigmas de una globalización en la que todos hemos resultado ser el verdadero Gran Hermano, vigilantes y deseosos de ser vigilados. Las imágenes nacen por y para la red, tanto en sus...

La emoción desde el lenguaje Ene20

La emoción desde el lenguaje...

El escenario es ocupado por los cómicos y, esta vez, por los académicos. La RAE cumple 300 años y quiere celebrarlo, entre otras cosas, compartiendo con actores y actrices lecturas en vida de las obras más relevantes de nuestra literatura. La Real Academia Española celebra sus trescientos años de existencia. Y una de las actividades que se van a realizar como parte de la conmemoración es, nada más y nada menos, que hacer subir al escenario del Teatro de la Abadía de Madrid a distintos cómicos para que lean fragmentos de algunas de las obras más representativas de nuestra literatura (a partir del 16 de febrero la cita será en la RAE). Esas lecturas estarán acompañadas de los comentarios de los académicos invitados en cada ocasión. Al que escribe no se le ocurre mejor forma de acercar la palabra al ciudadano que utilizando la literatura; la herramienta y el producto que se fabrica con ella y nos permite explicarnos el universo; lenguaje y relato. El ciclo La RAE de nuevo a escena: Cómicos de la lengua comenzó el pasado día 12 de enero con la lectura en vida de los fragmentos más relevantes de los tres cantares de El Cantar del Mío Cid. El cómico encargado de hacerlo fue José Luis Gómez. Estuvo soberbio y fue capaz de hacer sentir todo tipo de emociones a los espectadores. Y no era fácil puesto que el castellano moderno difiere en gran medida del utilizado en esta obra y, además, el oído se muestra terco cuando se trata de recibir sonidos desconocidos. Sin embargo, José Luis Gómez enseñó a que escuchara bien una audiencia entregada sin reservas. Acompañó la lectura la académica Inés Fernández-Ordóñez, con explicaciones técnicas sobre la estructura y contenido de obra y el lenguaje con...

El escaso recorrido de la intransigencia Ene20

El escaso recorrido de la intransigencia...

Hasta el próximo 1 de febrero se puede disfrutar de este maravilloso espectáculo en el Teatro Real de Madrid. La magia de las sombras revestida de ironía, ritmos de jazz y buena dramaturgia. Omelette es un espectáculo sorprendente por su finísimo humor, por su elegancia y por ser una extraordinaria mezcla de música y dramaturgia. Pero, además, es una magnífica oportunidad de pasar una hora con los más pequeños de la casa. Tanto niños como adultos disfrutan de un teatro de sombras que nos acerca el Programa Pedagógico del Teatro Real de Madrid. La sombra suele representar eso que conocemos como alma y que puede separarse del cuerpo. La sombra es lo inmaterial de nosotros mismos. Por ello, lo fantástico, lo mágico, eso que está sin mostrarse; se hace presente en este tipo de espectáculo. Y, por eso, los niños disfrutan tanto (su capacidad para imaginar es ilimitada). La sombra nos arrastra a un mundo que no solemos transitar, pero en el que encontramos nuestras pasiones, nuestras intimidades. Jean Jadin fabrica música con un par de herramientas metálicas, un par de flautas, su propia voz y poco más. Los ritmos de jazz llegan con gracia hasta las butacas. Paulo Ferreira hace magia, o casi, manejando un enorme número de figuras en movimiento. En Omelette se habla del poco recorrido de la intransigencia o de la falta de atención de los adultos; del mundo de los niños como vía para poder alcanzar una estabilidad emocional que permita una vida mejor. Y, para hacerlo, se pone en movimiento a un matrimonio, a su hija, a una disparatada gallina y algunas cosas más que ayuden a que la fantasía ordene la narración. Tanto Jadin como Ferreira hacen una pequeña presentación del espectáculo que viene muy bien a...

Aladar 36

Sobre el sentido de ser cultos Ene13

Sobre el sentido de ser cultos...

La cultura no es cosa de snobs, ni de locos bohemios. La cultura no puede despreciarse porque eso supone lanzar un torpedo a la línea de flotación de la condición humana. La cultura es la herramienta que nos permite comprender lo que sucede a lo largo de nuestra existencia, el único camino posible para un ser humano que tiene vocación de ser infinito aun siendo mortal. Todo en la vida tiene un sentido, un porqué. Nada es por nada. Por eso, cuando algo parece no tener un fin determinado o no se le encuentra con facilidad, perdemos el interés por ello. Las personas buscamos todo aquello que nos facilita o explica la existencia. Puede ser esta la razón por la que muchos no se interesan por ser cultos en absoluto. El esfuerzo suele ser sinónimo de dificultad y nunca de facilidad. Y, al mismo tiempo, puede que sea esta la razón por la que algunos quieren dibujar la cultura como algo insignificante y propia de un grupo de descamisados o locos. La explicación del universo podría abrir los ojos de muchos y eso no interesa demasiado en algunos sectores sociales y políticos. Sea como sea, llegar a la cultura parece un camino difícil, lleno de obstáculos que colocamos unos y otros. Podría parecer mentira, pero sucede que algunos grupos de intelectuales, artistas y personas que creen serlo, tratan de impedir que la cultura sea un bien común al servicio del ser humano. Ser culto no es fácil, requiere un esfuerzo intelectual considerable que no todo el mundo está dispuesto a realizar. Si a eso le sumamos que tener una cultura media parece no servir de nada, la cosa se complica. Aunque, por supuesto, esto último es una percepción errónea. Al fin y al cabo,...

Veredicto Final: No hay otros casos, este es el caso Ene13

Veredicto Final: No hay otros casos, este es el caso...

Sidney Lumet como director, David Mamet como guionista y Paul Newman como actor, dieron lo mejor de sí mismos en Veredicto Final, historia de redención de un personaje hundido moralmente, que bucea desesperado por salir a la superficie. Nunca llegó Newman tan lejos en su búsqueda de la verdad de un personaje, proyectando su miseria, su zozobra interior y su tenaz lucha. Lumet le quedó eternamente agradecido por ello, como explicó en su libro “Así se hacen las películas”. Sidney Lumet y David Mamet, director y guionista de Veredicto final (The verdict, 1982) eran creadores muy inteligentes, capaces de elevar lo que podría haber sido una historia más de abogados y hacer de ella una película sustancial e imperecedera sobre el anhelo de redención de un hombre acabado que quiere recuperar su dignidad perdida. Nos ayudaron además a entender que parte de nuestro proceso de crecimiento personal radica en aceptar que la vida no es justa, pero que sin embargo, tenemos la responsabilidad individual y colectiva de luchar porque lo sea. Frank Galvin (Paul Newman) es un abogado alcohólico, que ha caído tan bajo, que visita los velatorios de los fallecidos por posibles negligencias médicas, para intentar captar como clientes a sus familias. Lumet fotografió la película en colores otoñales (rojizos, ocres…) para reforzar la idea de que estamos ante un personaje caduco. La oportunidad de salvación aparece en forma de un caso contra dos prestigiosos médicos que han dejado en coma a una mujer en la mesa de operaciones. En principio, el plan de Galvin es negociar una buena indemnización y cobrar así rápidamente sus honorarios. Sin embargo, toma conciencia de que la enferma merece que se haga justicia y resuelve ir a pleito. El momento de su “revelación” es una escena muda, que...

Cervantes es mucho más que El Quijote Ene13

Cervantes es mucho más que El Quijote...

En su XX Aniversario, el Teatro de la Abadía madrileño, recupera los Entremeses de Miguel de Cervantes para celebrar el paso de un tiempo tan difícil como fructífero. La cueva de Salamanca, El viejo celoso y El retablo de las maravillas, nos llevan a esos territorios tan comunes y grises que transita el ser humano y que, el autor, fue capaz de abordar con un ingenio y un sentido del humor difíciles de igualar. Es posible que alguien pueda pensar que Miguel de Cervantes escribió una sola obra de calidad, El Quijote, famosa en el mundo entero por su modernidad absoluta si nos referimos, por ejemplo, a la voz narrativa elegida. Es posible que alguien piense que el resto de las obras de Cervantes son menores y que su importancia es pequeña. Es posible. Pero lo cierto es que eso no es así. Cervantes escribió muchas páginas repletas de calidad y muchas de ellas pueden servir para explicar, todavía hoy, la realidad de cualquier momento histórico incluida la nuestra que, aunque al servicio de la tecnología y de lo material, es tan parecida a la de tiempos pasados que provoca vértigo cuando se piensa. Al fin y al cabo, las personas de cualquier momento han sido, eso, personas. El resto es más producto de la cosmética (siempre fue así) que de cualquier otra cosa. José Luis Gómez, director del Teatro de la Abadía y de esta producción, siempre sabe lo que tiene entre manos, pero si el texto con el que trabaja lo firma Miguel de Cervantes, entiende perfectamente el sentido de la palabra, entiende perfectamente la esencia de lo dicho. Y no se pierde en la senda de lo superficial (esa sería la mejor forma de destrozar la literatura de Cervantes por lo...

Capital

Un acontecimiento extraño, una velada amenaza contra la comunidad, sirven de pretexto al escritor británico John Lanchester para profundizar en la idea de la ciudad como depósito de aluvión de diferentes sensibilidades y culturas. Y Londres es el paradigma de la megápolis aún sin deshumanizar del todo, la gran Capital del mundo. El formato no es novedoso, son pequeñas historias cotidianas con las que el lector se puede identificar o, en su defecto, sentir cercanas. Todas se van a desarrollar en paralelo hasta el final. El nexo de unión entre ellas será una calle residencial, escenario urbano, y sus interiores. El Capital, como motor de nuestro sistema económico, del que la City londinense es también referencia, subyace como un tema profundo, porque de una u otra manera provoca las tensiones, las desencadena y las resuelve –o no- tal cual sucede en el mundo real; y está bien que Lanchester nos impida olvidarlo. Tenemos así una novela amena, entretenida y estilosa, con una multitud de relatos entrelazados que mantendrán el interés del lector hasta el final y en la que destacan, sobre todas las cosas, el orden y la meticulosidad con las que el autor compone esas vidas privadas con detalles, descripciones, con esperanzas y desilusiones hasta que nos acostumbramos a cada una de sus voces. Y es que lo capital, tanto en la novela como en la vida real, son las relaciones humanas, que nos permiten cargar nuestras mochilas para afrontar el camino de la vida y sus senderos que se bifurcan. John Lanchester abandona la ironía salvaje y las añagazas de En deuda con el placer y la memoria de lo lejano de El puerto de los aromas; aparca lo sensorial para lanzarse a una novela extensa, convencional pero más próxima a lo...