Aladar 42

Hagan juego Feb25

Hagan juego

Espacio California apuesta “Todo al rojo”, una exposición de trabajos recientes de Srger que podrá verse hasta el próximo 26 de febrero en este joven espacio sevillano. Exponer siempre supone un reto para cualquier artista pero resulta aún mayor cuando la trayectoria del mismo se desdobla entre la calle y la galería. La de Srger se configura desde el grafiti, siendo uno de los escritores más originales de la ciudad, y el estudio, donde desarrolla una actividad que abarca diversos campos como la fotografía, la instalación, el diseño o la pintura. Ambos aspectos confluyen en sus obras por lo que quizás, cuando uno ve los resultados surge la duda de cuánto hay de cada ingrediente en lo que vemos. La presentación del trabajo como apuesta se podría leer en varias líneas. En primer lugar un paso hacia delante para exponer sus últimas creaciones en solitario, puesto que lo que había venido exhibiendo hasta el momento había sido formando dupla con Lolo, con quien ha estado desarrollando un interesante mezcla entre las figuración y la geometría. Por otra parte está el guiño a los colores, rojo, azul y amarillo, como elementos del medallero olímpico, su asociación con el concepto de tiempo y la posible representación gráfica del mismo. Lo primero que salta a la vista es la renuncia a desarrollar sus creaciones dentro de los límites  acotados del lienzo o el papel, por lo que muchas de las obras se ven complementadas con trazos que se extienden por las paredes. Las propuestas de Srger tienden puentes, juegan, con el lugar en el que se enmarcan: junto a una columna surge otra y los huecos hacen las veces de marco de las composiciones. Un juego de mímesis y dotar de nuevos usos que sobrevuela el trabajo...

Un nuevo ‘Raemon’ para conectar con el de siempre Feb25

Un nuevo ‘Raemon’ para conectar con el de siempre...

The New Raemon es el proyecto musical de Ramón Rodríguez, que este año ha vuelto con Oh, rompehielos. De este modo, recupera algunas de sus antiguas sensaciones, unidas a indagaciones en un terreno más reposado e íntimo. Ha demostrado nadar con criterio en las aguas del pop, jugando a conciliar este género con otros diferentes, como el folk. Esta vez, ha apostado por mimar la producción de su trabajo al combinar ambientes sonoros sencillos con otros más elaborados. No es nada fácil encontrar la identidad que uno busca cuando hablamos de música. Hay tantas posibilidades, tantos géneros y estilos que nos pueden conmover aun siendo radicalmente diferentes entre sí… Se puede tener muy claro, o nada en absoluto. Ramón Rodríguez es un músico que nos hace pensar que sí, que tiene las ideas bien claras cada vez que decide zambullirse en un nuevo trabajo de estudio. Por eso acumula ya unos cuantos en su carrera musical y, a su vez, por eso hay tantas similitudes como diferencias entre cada uno de ellos. Ahí está la clave: en evitar la caída en reiteraciones y trabajos que suenen a lo mismo. Sin dejar a un lado un signo de identidad, su signo. The New Raemon es un proyecto surgido en Barcelona en el año 2008, liderado por el músico Ramón Rodríguez y cuya carta de presentación puso el listón bastante alto de entrada: A propósito de Garfunkel. Un álbum intimista y sobrio que sorprendió a muchos, con varios temas tan contagiosos como disfrutables. Desde entonces, han sido varios los trabajos que ha habido de por medio hasta llegar al que ha presentado este mismo año; varios cambios y experimentos por el camino, también. Oh, rompehielos (2015) cuenta con diez nuevas composiciones donde su esmerada producción es lo...

LO MEJOR, MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA: TRICICLE, BITS Feb25

LO MEJOR, MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA: TRICICLE, BITS...

Desde el pasado 28 de enero y esperemos que por mucho tiempo, el trío catalán Tricicle vive en Madrid. Ojalá por mucho tiempo. Y es que este grupo de tradición mediterránea tiene, como no podía ser de otro modo, una importante legión de fans en la capital de España. Humor gestual, risas garantizadas. Porque el sutil camino del humor está aquí más que estudiado. En realidad el nombre del nuevo espectáculo teatral cuyo origen o puerto de salida fue el Teatro Principal de Alicante allá por 2012 (y que ahora desembarca en el Compaq Gran Vía madrileño), dirigido, interpretado y escrito por el popular trío catalán formado por Joan Gracia, Paco Mir y Carles Sans, es lo de menos, y no es esto un reproche. Tricicle vuelve con la carga de humor gestual habitual que a todos nos tiene desde hace tiempo conquistados (dicen que cada espectáculo alcanza el millón de espectadores al menos), pero lo hace desde la necesidad no sólo de hablar de Internet, las redes sociales y Whattsapp, cosa que logra en lo que podríamos llamar las escenas o sketches de introducción y transición; siendo lo que da carne al lío, situaciones de la vida cotidiana en forma de parodia visual más que acertada, muchas y variopintas: desde la magnífica descripción de los tipos de hombres que pueblan nuestras discotecas, pasando por los paseíllos acompañados de música de un entrenador de la Champions de fútbol por el banquillo, hasta la recreación de un día de pesca (con viento o sin él, con pesca o sin ella), donde Paco Mir consigue un prodigio de mímica gracias a unas hormigas, realmente logrado. Sería conveniente también hablar del cameo con los genios del humor y la música Les Luthiers, de quienes piden prestada una...

Una herencia macabra

Una mujer de raza negra publica un libro con sus reflexiones tras conocer que su abuelo fue Amon Goeth, el oficial del campo de concentración nazi que aparece en ‘La lista de Schindler’. Un oficial nazi descamisado se asoma al balcón de su residencia en un campo de concentración con un rifle de caza al hombro. Desde la balaustrada, su visión a través de la mira telescópica domina las calles terrizas que separan los barracones en los que los presos judíos dormían hacinados hasta hacía unos minutos. Apoya sobre el quicio el cigarrillo que fuma en ese instante, para dedicar toda su atención al arma de fuego. Dispara. Una nube de polvo se levanta detrás de una mujer que se desploma sobre su costado, con la cabeza abierta por un balazo certero. Objetivo inmóvil, indefenso. Una ejecución sencilla para un cazador experimentado. El criminal busca otro blanco, esta vez en movimiento, más lejano y parcialmente cubierto por uno de los barracones… Fuego. Otro cadáver sobre la tierra encharcada de sangre limpia, inocente. Pasos apresurados, temerosos, en medio de un silencio de angustia se acercan al cadáver que escupe sangre por sus heridas frescas… Antes de ser una escena recreada por Spielberg en La lista de Schindler, la cruel escena formó parte de la colección de atrocidades que firmaron los oficiales fieles a la locura de Hitler que participaron en el holocausto judío. Amon Goeth existió antes de que Ralph Fiennes le encarnara en una de las películas que ha retratado con mayor precisión la barbarie nazi, a decir de quienes la sufrieron. Pero esta no es la historia de Schindler, ni la de Goeth, sino la de Jennifer Teege, una ciudadana alemana que contaba con 23 años cuando fue al cine en Tel Aviv,...

Violencia del objeto y residuos de una combustión social...

Reciente ganador de la beca Sevilla es talento, que otorga el Ayuntamiento de Sevilla en colaboración con la Fundación Valentín de Madariaga, Manuel Casellas presenta su primera exposición individual en Sevilla en la galería Weber-Lutgen. Una ocasión excepcional para acercarse al trabajo de uno de los creadores andaluces más interesantes y sorprendentes. Manuel Casellas es un tipo muy «sevillano» en la mejor acepción del «adjetivo», desprendido de cualquiera de los tópicos que a menudo nos identifican en esta ciudad (excepto de un beticismo que comparte quien suscribe), pero con la cercanía, desparpajo y accesibilidad que también nos define. No es la primera vez que hablamos de arte en torno a un café, pero aun así resulta extraño tratar de entrevistarlo. Son muchas las cosas en Casellas que se apartan del estereotipo, desde su trabajo, desconcertante en el panorama escultórico sevillano, hasta su primer acercamiento al arte y la educación artística, tardía según cánones, aunque quizás por ello madura desde el comienzo. «Podría acudir al tópico de que mi padre dibujaba mucho, es lo cierto, pero no creo que aquel fuera el origen de nada. Pasé por estudios de todo tipo y siempre me atrajo el dibujo técnico, por el orden, cuidado y limpieza que requiere. Acabé en la facultad de bellas artes de Sevilla, pensando en hacer diseño, pero allí contacte por primera vez con la escultura. Tenía 25 años y las ideas muy claras. Mi acercamiento al arte se produce a través de la materia y mi interés por las formas, siempre he tenido facilidad por el diseño  y quería investigar  desarrollándolo en el espacio, por ello me acerqué muy pronto a la obra de Oteiza y Chillida». Hemos bromeado alguna vez con que su obra no parece provenir de una ciudad en...

TORREMOLINOS: EL ESTILO DEL RELAX Y EL URBANISMO DE LOS 60...

La costa malagueña reserva sorpresas inesperadas entre la confusión de hoteles y edificios de apartamentos. Forman parte de un pasado de glamur al que no debemos renunciar. Iniciamos un primer recorrido por algunos edificios singulares y su historia, porque a la sombra de los grandes monumentos de Andalucía todavía quedan cosas que nos pueden sorprender. Torremolinos se ha convertido en el paradigma del turismo de masas en nuestro país. Un sol y una playa ante cuyo esplendor se consintieron los peores desmanes y se permitió un crecimiento alocado, sin regulación, asimétrico. La construcción de una ciudad de aluvión sin ningún plan rector de calidad abandonada a su suerte, a la ambición de los constructores y los políticos, a cuyo carro se subieron alegremente cuantos pudieron hacerlo. Pero entre la selva de edificios disonantes y de volúmenes contrapuestos en que se ha convertido la franja litoral, se pueden encontrar auténticas joyas arquitectónicas, que pasan desapercibidas a los turistas habituales y que conviene reivindicar; para que los visitantes las conozcan, pero también para que las administraciones públicas sean conscientes de que deben de ser no solo protegidas, sino también promocionadas y puestas en valor. El edificio más excelente que nos queda de la época dorada del turismo internacional en Torremolinos es el Hotel Pez Espada. Fue construido por Manuel Muñoz Monasterio y Juan Jáuregui Briales e inaugurado el 31 de mayo de 1959 como la primera instalación hotelera de cinco estrellas de la Costa del Sol. Por sus salones han pasado las más destacadas personalidades de la aristocracia, la cultura y el cine mundial: los príncipes de Mónaco, Gracia y Rainiero; los duques de Windsor; el rey de la Arabia, Feisal Al-Saud; o la emperatriz Soraya, shabanú de Persia; Rita Hayworth, Ava Gardner, Sofía Loren y su...

Para otras mil generaciones más… Antología poética japonesa, desde el kojiki a nuestros días...

Para otras mil generaciones más… Antología poética japonesa, desde el Kojiki a nuestros días (Amargord, 2013) es un librito delicado, discreto, pero que guarda tesoros de incalculable valor que el lector aficionado a la poesía debería rescatar cuanto antes y llevarlo en el bolsillo de la chaqueta casi a cualquier parte. No es mala idea frecuentar estas raras iluminaciones en los momentos donde la calma se hace necesaria en medio de la vorágine de la vida cotidiana. La poesía japonesa no es desconocida en nuestro país; especialmente el haiku y, algo menos, el tanka son formas apreciadas y practicadas en nuestra lengua. Sin embargo, esta antología preparada por Fernando Cid Lucas ofrece la particularidad de presentarnos un recorrido por la obra de los más destacados representantes de la poesía japonesa, desde los anónimos legendarios del cancionero medieval Koji-ki hasta la poeta Tawara Machi, nacida en Osaka en 1962. No es una recopilación enciclopédica, sino una selección esmerada de unos pocos poemas breves de los más de cuarenta autores representados en el volumen, traducidos y comentados con justeza por diversos estudiosos de la literatura nipona, sin farragosas muestras de erudición que alejarían el poema del lector común. El volumen incluye, además, un prólogo general del editor, Fernando Cid, un breve y brillante ensayito sobre la poética japonesa de uno de sus mejores conocedores, el profesor sevillano Fernando Rodríguez-Izquierdo, y un utilísimo epílogo sobre el haiku de Antonio Ruiz Tinoco. No faltan, junto a las traducciones españolas, tan difíciles de llevar a cabo con buen tino por la enorme distancia entre las concepciones del mundo que reflejan las lenguas japonesa y castellana, los textos originales en japonés. Esto último muy de agradecer, puesto que la caligrafía en Japón, como en China, es un arte en sí...

Mi padre y yo

Mi padre y yo es una extraordinaria autobiografía del escritor inglés J. R Ackerley a quien esto de escribir libros sobre él mismo y sobre miembros de su familia se le ha dado muy bien. Uno siempre se pregunta: ¿qué importancia puede tener lo privado en la literatura?, ¿cómo logra cobrar eso relevancia?, ¿con qué mecanismos se consigue despertar en el lector interés por ámbitos tan privados de gente corriente? Y es que una respuesta podría ser que eso mismo es literatura, siempre y cuando se sepa hacer literatura, y Ackerley sí que sabía. A la literatura se le ha atribuido varios sentidos, y uno muy reiterado arriesga que a través de la literatura se puede comprender algo de las relaciones humanas. Después de todo… ¿por qué sería más viable una historia completamente inventada que una autobiografía, que toma la historia propia? Esto de escribir sobre él mismo y su familia se materializó no solo en esta novela sobre el padre sino en otros dos libros: Mi hermana y yo y Mi perra Tulip. Sobre la existencia de otras obras del autor, el lector se entera, si antes no lo sabía, en la lectura misma de Mi padre y yo donde Ackerley menciona las ya escritas al momento de la redacción de estas memorias en la década del 60 (cuando el autor ya era una persona bastante mayor): The Prisoners of War, una obra de teatro, y Vacación hindú, las memorias de su viaje y experiencia personal en la India, donde trabajó para un maharajá. Mi padre y yo es una autobiografía que intenta todo el tiempo no salirse del tema, es decir, no olvidar que está siendo escrita para hablar de él mismo siempre que sea en relación a su padre y para...

DE DONDE SON LOS CANTANTES...

La brillantez con la que el español se asentó en América –el idioma, el hombre y su religión, el pulso de su sangre- alcanza en Cuba el clímax de una extravagancia magistral. Alejo Carpentier, Lezama Lima y Severo Sarduy son el ejemplo -que no la excepción- de la desmesura, de la inteligencia, de la cultura desbordante y la agilidad verbal. Dejando aparte sus grandes obras, sus experimentos son asombrosos. Este es uno de ellos. Debemos de contemplarlo dentro del contexto de renovación de la literatura latinoamericana de los años sesenta del pasado siglo. Nos interesa hoy. Severo Sarduy comienza con la vista puesta en el barroco hispánico, con un tono valleinclanesco, utiliza expresiones provocadoras y un vocabulario abrumador. Lo suyo es una travesura culterana. Una caricatura tropical donde se esconden los engranajes ocultos del cubanismo. De donde son los cantantes son casi tres autos sacramentales, espacios para lo grotesco y la transgresión, una crítica social y una mirada torcida sobre los aluviones que se incorporan al mestizaje de la isla, enriqueciéndola con sus herencias china y africana. Parecen redactados con afán moralizante, y anclados en la farsa de la religión. El último relato, La entrada de Cristo en La Habana es rítmico y sugerente, definitivamente pre-ocañesco. La narración soberbia del sentido de los pasos procesionales, comprendida y relatada con una audacia y una clarividencia no exentas de maldad. Las tres historias convergen en personajes con nombres comunes y el propio escritor los presenta en un prólogo breve en el que da algunas claves para comprender textos atmosféricos pero oscuros, crípticos en la construcción de una imagen literaria metafórica y brillante. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Interesados en la literatura latinoamericana y experimental. Tipo de lectura: Intensa. Argumento: Oculto. Personajes: Extravagantes. ¿Dónde puede leerse?:...

Circo máximo

Segunda parte de la trilogía de Trajano, que sigue a la de Escipión, cuya primera parte fue Los asesinos del emperador. Espera la edición de un tercer ciclo, se trata de una novela de aventuras situada entre el péplum de acción y la intriga, en el territorio aún romano de la Dacia (hoy Rumanía), si bien aparecen no sólo soldados oriundos de estas tierras, sino también roxolanos (del sur) y sármatas (del norte). La novela se vertebra, de inicio, en dos acontecimientos, uno de los cuales encumbró a Trajano y fue la construcción por parte de Apolodoro de Damasco de un monumental puente (del que aún hoy se conservan restos) que uniera los países situados al borde del Danubio. El otro acontecimiento que le llevó a su ruina, personal y estratégica, fueron los juicios por los que se acusó a la sacerdotisa o vestal romana Menenia, que tuvo un romance con Céler (el más rápido de los aurigas que corrían cual hipódromo en el circo máximo romano), de crimen incesti, un pecado que aquí pretende justificarse como horripilante, cuando sabemos que Robert Graves pintó bastantes peores elementos en menos cantidad de papel. A Menenia la defenderá Plinio. Otros personajes secundarios de interés son el comediante Plutarco, a quién se le hace algún guiño especial, o el auriga contrincante de Céler, Acúleo. Las carreras de cuadrigas se nos muestran tanto al principio como al final con descripciones detalladísimas, lo que hace que trascienda el motivo deportivo o lúdico para mostrar en ellas una metáfora de supervivencia, y ahí quizás esté el mayor valor del libro, que para un lector neófito en estas lides (es impresionante observar la legión de fans que tiene Posteguillo) quizás sepa a poco. A su favor, también debemos decir que la...

La conjura de la feminidad Feb25

La conjura de la feminidad...

Rodeada de Sátiros y Diablos se ve la ninfa; en las gratas mentes de los que saben andar entre el bien y el mal, siempre con una sonrisa, la ninfa disfruta del paisaje y el camino, de la charla y el conocimiento de unas mentes tan hermosas… su compañía es adictiva, tanto que no caerá en la cuenta que ella misma se convierte en diablo poco a poco en el transcurso del camino entre Sátiro y Diablo… azules, verdes, marrones o grises… se dibujan los caminos de Dafne… (Lola Montiel) ¿Por qué veintiún siglos después, la mujer “des- ninfa –da” sigue sin desacreditar el mito de Dafne y Apolo? Ariadna Pedemonte, Rosacruz Trigo y Lola Montiel se disponen a hacerlo con pistoletazos de arte desde el Espacio SUBLIMA, Asociación cultural, estudio y galería, que han conseguido fundar sin intercesiones. El malentendido comenzó con Ovidio, cuando en el libro I de su Metamorfosis nos describió el papel de una fémina, hija de Gea (madre tierra) y de su puñetero padre, Peneo (dios de los ríos) como prole de los dioses; sujeta a los designios de la naturaleza; y, simple objeto de deseo de los hombres. Tanto es así, que Dafne es perseguida por Febo (Apolo), porque Eros (Cupido) le había lanzado a él una flecha, que causaba amor, y a ella otra, que lo ahuyentaba del mismo. La ninfa le suplica a su padre que cambie su figura y éste va y le convierte hasta la eternidad, en árbol de laurel, al que Apolo promete adorar y hacer uso de sus brotes verdes, para condecorar las cabezas de los hombres honorables. Desde entonces, la imagen de la mujer perseguida y paralizada por la masculinidad se convirtió en una especie de conjura de necios que, en 2014,...

Aladar Deportivo Mes de Febrero...

Aladar 41

BILLY WILDER:  EL CREPÚSCULO DEL DIOS Y  BALANCE FINAL DE SU OBRA Feb17

BILLY WILDER: EL CREPÚSCULO DEL DIOS Y BALANCE FINAL DE SU OBRA...

Después de alcanzar la cima creativa gracias a “Con faldas y a lo loco” y “El apartamento”, era imposible que Wilder se superara a sí mismo. Aun así, de las películas que realizó entre 1961 y 1981, hubo dos excelentes (Uno, dos, tres e Irma la dulce). Por lo demás, hubo de todo: tres buenas comedias (En bandeja de plata, Avanti y Primera plana), dos obras fallidas pero con aspectos valiosos (Bésame tonto y La vida privada de Sherlock Holmes) y dos historias de escaso interés (Fedora y Aquí un amigo). En varias ocasiones, algo impidió que el resultado fuera redondo. A veces fue cierta falta de ritmo, otras alguna interpretación disonante y otras la ausencia de equilibrio del conjunto. Aun así, siempre había atisbos de la mente genial del cineasta y algún que otro descacharrante personaje que robaba la función. Recordemos algunas películas de este periodo… Nos reímos a mandíbula batiente con Uno, dos y tres (One, two, three, 1961), una excelente farsa de ritmo trepidante ambientada en el Berlín inmediatamente anterior a que se levantara el Muro, que saca punta a los excesos del capitalismo y sobre todo del comunismo. James Cagney bordó su papel de hiperactivo ejecutivo agresivo y estuvo muy bien acompañado por un ramillete de personajes a cual más tronchante –su secretaria, su asistente y tres rusos corruptos-. Irma la dulce (Irma la douce, 1963) es una hilarante comedia con cadencia de musical en la que un gendarme parisino (Jack Lemmon) se enamora de la prostituta más atractiva del bulevar (Shirley MacLaine). Los protagonistas estuvieron sensacionales y hubo un secundario roba escenas, el dueño del bar, que en cada una de sus apariciones aludía a alguna imposible faceta de su pasado. Bésame tonto (Kiss me, stupid, 1964) es una...

La muerte vista desde el amor Feb17

La muerte vista desde el amor...

Algunas de las obras que Wilder presentó a partir de 1960 se han considerado menores y una muestra de la decadencia del realizador. Una de ellas en Avanti! (título traducido en España como ¿Qué pasó entre mi padre y mi madre? sin que sepamos si el autor de semejante desastre fuera detenido inmediatamente). Sin embargo, Avanti! resulta una comedia deliciosa en la que Wilder descarga toda su sabiduría como cineasta. El amor es eso que puede cambiar la vida de cualquiera; es eso que no puede controlarse por más intentos que uno pueda hacer; eso que nos arrastra y debemos recibir sin hacer grandes ejercicios de resistencia porque es la mayor de las fuerzas con las que se enfrenta un ser humano. Si en lugar de amor escribimos la palabra muerte, estas afirmaciones funcionan del mismo modo. Este es el mensaje que envía Billy Wilder con su película Avanti! (1968). Un trabajo preciosista, lleno de romanticismo, que se calificó como menor en la filmografía de Wilder y fue recibido por la crítica con indiferencia. Sin embargo, encierra buen cine, la acidez en estado puro del director y aspectos narrativos que son magníficos. Wilder enfrenta dos mundos. Europa y Estados Unidos. Enfrenta dos formas de entender el amor y, por tanto, la vida. Y la muerte. Enfrenta dos universos con todas las armas que tiene a su alcance. Contrapone en la partitura las melodías más sensuales con tintes italianos (destaca el tema Senza Fine de Gino Paroli) con la música más rosada utilizada en Hollywood; contrapone a un personaje frío, rígido, puritano, hermético (Wendell Armbruster encarnado por Jack Lemmon) con otro que intenta disfrutar de la vida, que maneja sus sentimientos más profundos y sinceros, que intenta escapar del yugo de lo material (Pamela Piggot...

UNO, DOS, TRES, AL ESCONDITE BERLINÉS Feb17

UNO, DOS, TRES, AL ESCONDITE BERLINÉS...

Es prodigiosa la capacidad del celuloide de unirnos a los espectadores a través de algo tan importante en nuestras vidas como es la risa. A Wilder tenemos que agradecerle la infinidad de carcajadas que nos ha hecho compartir. Pocas películas cómicas son consideradas grandes obras por la crítica en el momento de su estreno y aún menos son reconocidas en cualquier festival de cine. Parece como si muchos expertos consideraran que sólo el drama es digno de retratar de forma profunda y certera la condición humana. Incluso joyas hoy tan evidentes como Ser o no ser o La fiera de mi niña no fueron apreciadas en su día. Suele ser el barniz del tiempo el que corrige estos errores de criterio, pero Billy Wilder tuvo la fortuna de realizar algunas comedias que ya al estrenarse fueron debidamente apreciadas, logrando que este género ocupara en ocasiones el lugar que merece. Sin embargo, alguno de sus mejores divertimentos tampoco conoció el éxito en su momento. Echemos la vista atrás… Berlín, 1961. La capital alemana lleva años escindida entre el Oeste capitalista y el Este comunista. Wilder había vivido allí varios años de su juventud, antes de que el advenimiento del III Reich le obligara a marcharse para salvar la piel y volvió para rodar Uno, dos, tres (One, two, three), sin saber que pocas semanas después se erigiría el Muro. El realizador era un experto en hacer uso de su sentido del humor para muchos fines, incluido quitarle hierro a la vida. Por eso, nada mejor para sacudirse cualquier vestigio de nostalgia que pudiera conservar sobre su pasado centroeuropeo, que reírse del absurdo ente polarizado en que la urbe alemana se había convertido, rodando una farsa que ponía al descubierto las flaquezas de capitalismo y comunismo....

La espléndida decadencia de un genio Feb17

La espléndida decadencia de un genio...

La peor de las películas de Billy Wilder es una excelente demostración de lo que debe ser la dirección en el cine, la interpretación o un enfoque aparentemente cínico de la realidad a través de la ficción que es, sin lugar a dudas, una forma de enfrentar el universo desde el escepticismo. A partir de 1960, posiblemente, Billy Wilder no consiguió rodar obras maestras, pero la calidad de sus películas es indiscutible. Cuando se habla del cine de Billy Wilder conviene refugiarse en la prudencia. Es verdad que en una comparación entre Bésame tonto y El apartamento, la primera sale perjudicada. Ocurriría lo mismo si enfrentásemos Las Meninas y La Venus del espejo de Velazquez. Pero ¿alguien puede discutir que las obras de Diego Velazquez son obras de arte sin excepción? Pues lo mismo pasa si hablamos de las películas de Wilder. Al menos de casi todas ellas. En cualquier caso, el trabajo de este realizador va de lo bueno a lo exquisito. Irma la Dulce. No es de extrañar que el agente Patou, personaje encarnado por un espléndido Jack Lemmon, fuera el preferido de Wilder. Entre otras cosas, porque le persiguió con la cámara para mostrar las diferentes e innumerables caras del ingenuo policía. Metido a chulo, a impostor de personalidades, a trabajador incansable. Wilder logró un retrato enorme y perfecto. No es de extrañar que el personaje interpretado por Lou Jacobi –un camarero corpulento, mentiroso, inquietante; del que conocemos distintos pasados improbables- fuera pensado para que Charles Laughton le diera vida. Porque el encargado del bar Moustache (en el que descansan las chicas de la calle Casanova y gastan su dinero –el de ellas- los chulos) es uno de los personajes más divertidos de la filmografía wilderiana. Y, seguramente, el alter ego...

Antonio Bartrina: Hacer tango desde lo castizo...

El tango no es el tipo de música que se escucha habitualmente en España. Sin embargo, Antonio Bartrina decidió, siendo un niño, que eso era lo suyo. Fundo el grupo Malevaje hace treinta y un años. A pesar de los recortes, del maltrato al que se está sometiendo al mundo de la cultura, del dichoso IVA y a la falta de programación, Malevaje sigue adelante. Antonio nos recibe en su domicilio. El día es especialmente desapacible. Llueve a ratos, hace frío sin pausa alguna. La casa de Antonio se convierte en un refugio de lujo. Cruasanes en la mesa que ha traído Carlota Montemayor. Café caliente que ha preparado Antonio Bartrina. Yo no puedo presumir de haber aportado nada de nada. Desayuno, una charla exquisita y buena música a ratos. Como la lluvia, pero esta vez para convertir el tiempo en algo entrañable y cómodo. Antonio Bartrina fundó el grupo Malevaje hace 31 años, en ese tiempo que se llamó movida madrileña. Sirve el café con el desparpajo propio de alguien acostumbrado a tratar con otros, como solo lo puede hacer alguien nacido en el barrio madrileño de Carabanchel Alto. La movida. “La idea era convertir España en un país razonable. Conseguimos que fuera más libre, pero no más razonable. Los que siempre se dedican a acabar con las libertades no se enteraban bien de qué iba la cosa y se hicieron cosas muy interesantes. Pero aprendieron entonces y ya no olvidaron cómo contrarrestar cualquier actividad que les desagradase. El poderoso está acostumbrado al palo y a la pistola. Los demás también, pero recibiendo. Entonces, en aquel momento, nadie sabía cómo afrontar una situación como la que se vivía. Aunque la cultura fue muy importante. Pero, claro, los políticos han decidido (desde que lo...

Donny Hathaway, la gran voz del soul que todos han olvidado Feb17

Donny Hathaway, la gran voz del soul que todos han olvidado...

Hay algo de mágico y especial en las grandes voces del soul. Marvin Gaye u Otis Redding son chamanes de un cielo al que sólo unos pocos pueden llegar y que pronto se olvida de los que no tuvieron tiempo de firmar un pacto con la posteridad. Esta es la crónica de un destierro, la de un músico que abandonó a las puertas del Olimpo. Donny Hathaway creyó que alguien había conectado una máquina a su cerebro para robarle el talento. “Gente blanca”, le dijo al productor y compositor James Mtume, “quieren apropiarse de mi música y mi sonido, hay demasiadas personas intentando matarme”. A sus 34 años y con toda la vida por delante, una esquizofrenia paranoide quiso que la madrugada de un domingo, después de una intensa jornada de grabación con Roberta Flack, se arrojase desde el piso 15 del Essex House Hotel, en Nueva York. Su muerte, sin embargo, continúa siendo una incógnita para muchos, y es que según amigos como Quincy Jones, le faltaba nervio para dejar el mundo. Su adiós se produjo justo cuando resurgía después de una etapa de sombras. Ya en 1971, su mujer, Eululah, empezó a ver comportamientos erráticos en el artista. Hablaba sólo, estaba demasiado irritable y pasaba largas épocas deprimido. Debido a la enfermedad, perdió a su familia y a casi toda su gente, entre ellos, cantantes como Aretha Franklin o la propia Roberta Flack, a la que conocía desde sus años en la Howard University de Washington. El pensar en aquella noche es pensar en el sufrimiento que tuvo que ser para él el sentirse incomprendido y quién sabe si alguna vez tuvo la mala suerte de ser consciente de su delirio. Pensar irremediablemente en su dolor, con la melodía de su maravillosa...

Spokon, la superación mediante el deporte Feb17

Spokon, la superación mediante el deporte...

La variedad y la interconexión de los géneros manga solo se puede comparar con las que existen en el cine, pero los dibujos presentan además la excepcionalidad de dirigirse sin complejos a las grandes minorías; eso los enriquece y da mucha libertad a los creadores. El bajo coste de los tebeos, con ediciones sencillas y baratas, así como las tiras intercaladas en revistas de entretenimiento son bazas estratégicas en la promoción y la evolución del manga en su país de origen. Como todas las sociedades evolucionadas, los japoneses son muy aficionados a los deportes. Además de competiciones clásicas como el sumo, el kyudo, el kendo y otras artes marciales, el beisbol goza de gran popularidad -tras ser introducido por los americanos durante la Restauración Meiji- lo mismo que el fútbol o el automovilismo. El país ha organizado destacados juegos de invierno y la capital está planeando su segunda olimpiada. Es el marco ideal para que el manga deportivo -conocido como spokon– florezca, y sea un sector fácilmente exportable a otras culturas con las que comparte intereses similares. Estos comics deben entenderse siempre en una trama de superación personal, están protagonizados por jóvenes e intercalados de romances. Su ambientación en los medios urbanos más humildes, donde los logros se consiguen a través de la voluntad y el sacrificio, los arraigan entre las clases trabajadoras que se sienten cercanas a sus peripecias. Se da la curiosidad de que los avatares de algunos deportistas han aparecido dibujados en la ficción. Es curioso y muy gratificante que los editores españoles estén licenciando gran variedad de disciplinas para intentar llegar a un amplio público, tanto masculino como femenino. Es de ley destacar en primer lugar Real, de Takehiko Inoue, editado por Ivrea, entre cuyos roles están dos jóvenes discapacitados que...

Aladar 40

BILLY WILDER: LOS AÑOS DE  PLENITUD (1950-1960) Feb10

BILLY WILDER: LOS AÑOS DE PLENITUD (1950-1960)...

Su carrera como director se extendió cuatro décadas pero, con la honrosa excepción de Perdición, obra maestra de los 40, lo más granado de su filmografía se concentró entre 1950 y 1960: El crepúsculo de los dioses, Traidor en el infierno, Sabrina, Testigo de cargo y sobre todo Con faldas y a lo loco y El apartamento. Son obras de arte de primer nivel y hubiera bastado realizar algunas de ellas para merecer ser uno de los grandes, pero nuestro querido Billy Wilder era un acaparador. En una escena de Mad men, la complicada hija del protagonista musita, “Soy tantas personas…”. Esta fascinante serie sobre una agencia de publicidad de Nueva York en los 60 puede recordarnos a Wilder porque destapa los abusos, vergonzosos acuerdos y sórdidos enredos que puede ocultar una empresa y ese microcosmos sirve para mostrar con tanta crudeza como humanidad (si bien con mucho menos sentido del humor del que hubiera hecho gala el maestro) la dificultad de las relaciones personales y la escisión interior del individuo. Además, Wilder podría haber dicho esa misma frase para retratar su propia complejidad. En efecto, su filmografía nos revela un espíritu valientemente transgresor abordando ciertos tabúes de su época, pero cauto en evitar polémicas políticas durante la larga era McCarthy. También nos muestra su visión de la condición humana, cínica pero suavizada por su pudorosa sensibilidad. A veces su acidez domina toda la película, pero mucho más a menudo, podemos atisbar a un romántico comprensivo con las taras de sus personajes, en la medida en que sean capaces de redimirse por amor o por una toma de conciencia. Ciertamente, era muchas personas a la vez. Entre 1950 y 1960, realizó diez películas de temáticas y géneros diversos, pero su sello único está siempre presente:...

La mujer en el cine de Wilder Feb10

La mujer en el cine de Wilder...

Son las mujeres, en el cine de Wilder, las que estructuran las tramas de forma definitiva. Se disfrazan, cambian, juegan, apuestan, hacen lo que haga falta para que el hombre (desde su prepotencia y arrogancia) tenga que claudicar y ceder ante la imaginación, la intuición y la astucia femenina. El cine de Billy Wilder se nutre del engaño. Cambios de aspecto y cambios mucho más poderosos y que afectan a la esencia de los personajes; son los ejes que soportan buena parte de las tramas de Wilder. Y son las mujeres las que asumen ese rol por distintas razones. Porque el hombre en el cine de Wilder presume de una inteligencia superior, de una capacidad reflexiva muy por encima de la femenina, de una intuición descomunal; el hombre cree estar muy por encima de la mujer y no cree que tenga que cambiar. Los hombres presumen y las mujeres logran esquivar tanta arrogancia para lograr situarse un escalón más arriba, para convertir la burla masculina en una especia de búmeran. Wilder, que tenía bastante mala leche al escribir sus guiones, no se conforma con mostrar ese proceso; Wilder deja que su personaje masculino se eleve tanto como tan fuerte cree que debe ser su caída. Tal vez el caso más sorprendente es el que podemos ver en La vida privada de Sherlock Holmes. El personaje principal; Holmes, claro; casi se presenta en pantalla diciendo que “jamás se debe confiar eternamente en una mujer, ni siquiera en la mejor de ellas. Son cleptómanas, ninfómanas, pirómanas… Las mujeres no son dignas en ninguna circunstancia”. En fin, una forma de ver a las mujeres bastante tremenda. Desde la superioridad, desde una atalaya inaccesible para cualquiera de ellas. Sin embargo, Holmes no es capaz de ver cómo la...

«Una sonda para lavar el corazón» Feb10

«Una sonda para lavar el corazón»...

Un hombre de alta posición social y profesional muestra sus miserias haciendo falsas promesas para satisfacer sus pasiones. Una historia mil veces contada a la que el Wilder más genial convirtió en la mejor versión del mismo argumento: el jefe que premia al empleado que le cede el apartamento en el que mantiene encuentros con su amante, a la que también promete la paz de una familia. Mentiras enjuagadas en una comedia brillante en la que se diluyen dramas personales. Entre más de veinte millones de libros —cientos de incunables y varios ejemplares de la Biblia de Gutemberg incluidos—, un par de violines Stradivarius, y miles de documentos oficiales, microfilmes y objetos con hasta veinte siglos de antigüedad, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos guarda algunas joyas de la cinematografía. Solo 25 títulos de todos los tiempos tienen el privilegio de entrar cada año en el sancta sanctorum de la cultura norteamericana, elevados por esta circunstancia a la condición de obras maestras y entre ellos, se encuentra El apartamento, de Billy Wilder. También guardan las nobles estanterías del edificio de Washington un manuscrito con las treinta mil palabras del guión original, escrito por el propio Wilder y por I.A.L. Diamond. Probablemente, entre los fondos de una de las colecciones más importantes del mundo también haya otros muchos textos, otras muchas películas, otras muchas canciones que aborden uno de los temas principales de El apartamento: la lucha de un hombre por lograr su propia estabilidad en una parcela de su vida, sin darse cuenta de que iba dejándose otras en el camino; la desesperación, como nefasta consecuencia del afán de progreso. Wilder se muestra de nuevo en la cinta como un perfecto observador de la realidad que le envuelve, dejando entrever en la...

Él sí que era perfecto Feb10

Él sí que era perfecto...

De un director capaz de decir frases como «Mi exilio no fue una idea mía, sino de Hitler», se puede esperar cualquier cosa cuando decide enfrentarse al guión de una comedia. Y más aún si  esa comedia está plagada de asesinatos, canciones, mafiosos,  travestidos y sobre todo, con  Marilyn Monroe tocando el ukelele. Cuando Fernando Trueba en 1993 recogió el Óscar conseguido por Belle Époque, el director español dijo emocionado que él no creía en Dios, sino en Billy Wilder. Estas palabras dejan entrever un mensaje con el que muchos comulgamos. Existen grandes directores de cine, grandes creadores, grandes innovadores y revolucionarios; y luego está Billy Wilder, capaz de superar a su propio maestro, Ernst Lubitsch, con un puñado de comedias  que son obras maestras –incluso la película más redonda de Lubitsch,  Ninotchka, llevaba un guión firmado por Wilder—. La gestación de Some like it hot no fue flor de un día. Wilder sospechaba que detrás de la película francesa Fanfarre d’Amour (1935), donde dos músicos se travisten y ligan con un chica sexy,  existía una gran historia. Tan solo había que aumentar el nivel de tensión narrativa cambiando el hambre por la amenaza de muerte de un mafioso y trasladando de época la historia. «Cuando la ropa de todo el mundo parece excéntrica, un hombre vestido de mujer no resulta más llamativo que los demás». Pero necesitaba también los actores que fueran capaces de entender que el alocado  guión escondía un tesoro de interpretación y de fulgurante éxito. El primero en subirse al tren (figurada y literalmente),  fue Jack Lemmon, a quien Wilder convenció tras encontrárselo en un restaurante. Después llegó Tony Curtis y  finalmente Marilyn Monroe, con la que ya había trabajado en la Tentación vive arriba (1955). Para Wilder, trabajar con...

SABRINA Y ARIANE: WILDER NOS REGALA A AUDREY HEPBURN Feb10

SABRINA Y ARIANE: WILDER NOS REGALA A AUDREY HEPBURN...

Wilder contó con Audrey Hepburn en la estupenda Sabrina y la desigual Ariane, dos comedias románticas en las que el cineasta permitió que desplegara su potencial una de las presencias más luminosas y genuinamente encantadoras del séptimo arte. En ambas películas, el realizador ponía mordazmente en evidencia el exagerado estilo de vida que pueden llevar los multimillonarios norteamericanos, pero su punto de vista dejaba a la entrañable Hepburn a salvo de toda crítica. Si bien Billy Wilder realizó audaces incursiones en el cine negro o en el drama, el género que más popular le hizo fue la comedia, en la que desplegó al menos tres estilos. Uno se caracterizaba por combinar lo cómico con cierto trasfondo dramático, ofreciéndonos una visión al tiempo ácida y divertida de la condición humana y de las taras del norteamericano medio. El apartamento es el mayor exponente. También bordó las farsas en las que se reía de todo y sometía a sus personajes a las situaciones más disparatadas, como hizo en Con faldas y a lo loco o en Uno, dos, tres. Finalmente, trabajó la comedia romántica, repleta de glamour y “amour”... De este estilo fueron la mayoría de sus obras de su etapa como guionista y las dos películas que dirigió protagonizadas por Audrey Hepburn, Sabrina (1953) y Ariane (Love in the afternoon, 1957). Es en este tercer tipo en el que se aprecia más fácilmente su intento de emular a su admirado maestro, Ernst Lubitsch. Wilder hace gala de un fino humor basado en la insinuación, la picardía, la reiteración de elementos cómicos, los hilarantes personajes secundarios y los diálogos con un toque absurdo. Además, ambas películas transcurren al menos en parte en París, retratan mordazmente la banalidad del estilo de vida de los excesivamente ricos y son...

Ficción y realidad son la misma cosa Feb10

Ficción y realidad son la misma cosa...

Para muchos, la época dorada del cine de Billy Wilder comenzaba el año 1950 con el estreno de El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard). Y no es extraño que sea así porque la película es una obra maestra de principio a fin, un trabajo que conviene ver más de una vez para entender algunas cosas que podrían rechinar si el espectador no está acostumbrado al cine de este director. ¿Puede un muerto contar una historia? Cuando nos encontramos con un narrador que está muerto todas las alarmas se disparan. Para que algo así funcione tiene que estar respaldado por una justificación potentísima. En el caso de Sunset Boulevard la cosa se complica hasta hacerse molesta puesto que esa justificación parece no estar. Si le unimos el uso de una voz en off presente en exceso, todo se puede desmoronar. Pero estamos hablando de una película de Billy Wilder y hay que tener cuidado con las apariencias. Por un lado, hay que recordar que una de las obsesiones de este realizador era entretener al público, no dar más trabajo del necesario a quien se sentara en el patio de butacas. Por ello, en muchas de sus películas utilizó esa voz en off tan explicativa, tan reiterativa con lo visto en pantalla. Es posible que hoy no lo hiciera. Los diálogos y la imagen ya lo decían todo. Pero eran otros tiempos, eran otros espectadores los que se enfrentaban al cine. Y, por ello, hay que mirar sus películas desde un lugar distinto al que ocupamos hoy con respecto al cine moderno. Por otro lado, tenemos un narrador peligroso. Pero, aunque no lo parezca, está más que justificado. El Hollywood que presenta el realizador es fantasmal. No hay éxito; todo es oscuro, triste; falta la...

TESTIGO DE CARGO: BILLY WILDER SE ENFRENTA A AGATHA CHRISTIE Feb10

TESTIGO DE CARGO: BILLY WILDER SE ENFRENTA A AGATHA CHRISTIE...

La sorprendente versatilidad de Billy Wilder le llevó a animarse a una incursión en el género de juicios. Adaptó una brillante obra de teatro de Agatha Christie, pero enriqueció los personajes y aportó su inigualable sentido del humor. Wilder tenía fama de crear un ambiente tan tenso en los rodajes, que un colaborador dijo que tenía dos personalidades en el trabajo, Hyde y… Hyde. No obstante, esta vez estuvo de mejor humor pues disfrutó de la compañía de Laughton, Dietrich y Power. Lo que más le importaba a Wilder, al haber sido escritor antes que realizador, era la historia. Todo estaba al servicio de la misma y por ello, los factores clave para él eran tanto el guión como las interpretaciones, en la medida en que éstas podían realzar su texto o restarle valor. De hecho, la filmografía de este cineasta permanece en nuestro recuerdo sobre todo por el brillo de estos elementos y no porque hiciera innovadores malabares con la cámara. Así, el argumento, los diálogos y la actuación de Charles Laugthon son lo que más recordamos de Testigo de cargo (Witness for the prosecution, 1957). En esta película se unió la enorme habilidad de Wilder a una de las plumas que mejor ha sabido atrapar a los lectores, Agatha Christie. La reina del crimen había convertido en obra teatral uno de sus relatos cortos y Wilder escribió el guión adaptado junto con Harry Kurnitz. Respetaron completamente la historia de la popular autora, pues eran conscientes de que hubiera sido vano intentar superarle en la elaboración de un entramado criminal. Sin embargo, mejoraron el trazado de varios personajes, ya que sabían que la construcción de caracteres era en ocasiones el punto más débil de la escritora. Además, introdujeron elementos humorísticos ausentes de la pieza...

La continuidad de un pop con orden bien visible Feb10

La continuidad de un pop con orden bien visible...

Eladio y los Seres Queridos es un grupo gallego que a finales del año pasado presentó nuevo disco, después de la dilatada gira que los llevó por toda España con su Están Ustedes Unidos (2011). Ahora, los escenarios acogen su Orden invisible (2014) La apuesta por la continuidad en su estilo de pop maduro y amable es lo que se refleja en el último trabajo de estudio de Eladio y los Seres Queridos. Doce canciones con una cuidada presentación y el homenaje a un par de clásicos muy dispares Hay muchas maneras de sujetarse al pop y convertirlo en una vía de expresión musical convincente. Más si nos centramos en la miscelánea de subgéneros existentes en la actualidad, donde al pop le ha brotado una gran rama denominada indie. Lo que Eladio y los Seres Queridos hace es arrullar al género en sus brazos y sacarle una cálida y amplia sonrisa. Al contrario de los grupos que buscan ritmos frenéticos, con melodías resbaladizas y que parecen suspirar por una vida rápida y efímera, esta banda gallega no tiene en mente ganarle ninguna carrera al metrónomo. Lo que hace, lo hace con el pulso y la serenidad propios de una actitud tan amable como sólida. Eladio y los Seres Queridos está compuesto por Eladio Santos (voz, guitarra y compositor), Oscar Durán (bajo), Marcos Vázquez (piano y teclados) y David Outumuro (batería). Aunque su discografía comienza con Esto que tienes delante, en 2007, el auge de este grupo vino de la mano de su siguiente trabajo, Están ustedes unidos, publicado en 2011. La gira que por entonces llevó a cabo la banda no está al alcance de muchos artistas, con más de cincuenta ciudades visitadas y conquistadas con ese pop amable que reaparece en Orden invisible....