ERNST LUBITSCH: SU TOQUE Y SU OBRA Jun27

ERNST LUBITSCH: SU TOQUE Y SU OBRA...

Lubitsch era un mago con la chistera llena de ingenio. Su legendario “toque” es junto con el “MacGuffin” de Hitchcock, el único recurso cinematográfico que ha generado un concepto específico para designarlo, que permanece eternamente vinculado a su creador. Cuando Ernst Lubitsch murió prematuramente de un ataque al corazón en 1947, otros dos grandes directores de cine se lamentaban: “Se acabó Lubitsch” dijo Billy Wilder y William Wyler repuso “¡Peor aún! ¡Se acabaron las películas de Lubitsch!”.Billy Wilder no era precisamente sospechoso de benevolencia en  las opiniones que profería sobre el prójimo, pero su mordacidad habitual desaparecía para dejar paso a la más absoluta admiración cuando hablaba del ingenio inagotable del que siempre consideró su maestro. Enst Lubitsch era judío alemán. A diferencia de numerosos compatriotas suyos del medio cinematográfico que, en la década de los 30, acudieron a Hollywood huyendo  del nazismo, él emigró a principios de los felices veinte, porque había llegado a lo más alto como director en Alemania y quería probar fortuna en aquella ebullición de talento que fue el Hollywood de los años dorados. No tardó en ponerse en evidencia su arte y fue uno de los primeros realizadores que, al combinar dirección y producción, llegó a tener un control absoluto de sus películas. Nos legó algo tan valioso como el mítico “toque Lubitsch”, sofisticado elemento cuya naturaleza es tan rica, vaporosa e inaprensible, que ha dado lugar a infinidad de definiciones. Aunque reconocerlo en sus películas es mucho más sencillo que verbalizar su esencia, haremos un intento más…Consiste en un recurso humorístico basado unas veces en un solo plano que condensa una metáfora muy aguda o una elipsis y otras veces en la reiteración de un gag, de forma que una escena sutilmente divertida se va repitiendo en...

SER O NO SER LA GRAN SÁTIRA SOBRE EL NAZISMO Jun27

SER O NO SER LA GRAN SÁTIRA SOBRE EL NAZISMO...

Máximo exponente del talento de Ernst Lubitsch. Reina de las sátiras. Genialidad sin precedentes ni sucesoras. Indiscutible obra maestra. Todos los elogios son pocos para una película que rebosa de ingenio en cada fotograma, dejando atónito al espectador. La comedia más divertida y satírica de Ernst Lubitsch fue Ser o no ser (To be or not to be, 1942). La historia gira alrededor de una troupe de actores de teatro polacos que preparan una comedia llamada “Gestapo” que ridiculiza a los nazis y que es cancelada por la censura, por lo que deben seguir representando Hamlet. Al producirse la invasión de Varsovia en septiembre de 1939, el vestuario de la frustrada “Gestapo” permitirá a los intérpretes disfrazarse de altos mandos alemanes, engañar a los nazis y salvar a la Resistencia polaca. Los protagonistas son el vanidoso matrimonio Tura, compuesto por Joseph (Jack Benny) y María (Carole Lombard), primeras figuras del teatro polaco y habituales intérpretes de Hamlet y Ofelia. Ambos rivalizan por encabezar la cartelera y mientras él declama, ella coquetea. Cada vez que él inicia el famoso monólogo que da título a la película, ve estupefacto como un galán se levanta del público y deja la sala. Se siente devastado creyendo que su interpretación ha decepcionado al espectador, cuando lo cierto es que el joven cumple la consigna de María Tura para acudir a flirtear a su camerino. La situación se repite hasta cuatro veces, con un giro diferente cada vez que intensifica nuestra diversión.  La última vez que se produce la escena, ya no es sólo el protagonista el que contempla a un joven abandonando el patio de butacas, sino que el amante habitual se queda estupefacto, ya que él está sentado esta vez, observando el mutis de su nuevo rival. De...

UN LADRÓN EN LA ALCOBA: LUBITSCH NOS ROBA LA RESPIRACIÓN Jun27

UN LADRÓN EN LA ALCOBA: LUBITSCH NOS ROBA LA RESPIRACIÓN...

“Un ladrón en la alcoba” es la comedia sofisticada que representa la máxima expresión del estilo de Ernst Lubitsch. Su famoso toque aparece en casi cada escena y Herbert Marshall y Miriam Hopkins se compenetran a la perfección en una trama entretenidísima. Un ladrón en la alcoba (Trouble in Paradise, 1932) es además de una de las mejores comedias sofisticadas de Lubitsch, la que atesora más “toques” y contiene la puesta en escena más representativa de su estilo. El irrepetible guión fue obra del colaborador preferido del cineasta, el genial Samson Raphaelson. Al comienzo de la narración, dos ladrones de guante blanco (Herbert Marshall y Miriam Hopkins) se encuentran en Venecia, se reconocen como almas gemelas y se enamoran en una de las escenas cómicas más perfectas de la historia del séptimo arte, por su combinación de diálogos agudos y gags visuales. Mientras que ambos se ofrecen educadamente la sal y la pimienta, se echan en cara sin inmutarse sus respectivos latrocinios. En un momento, él le sacude aparatosamente a ella agitándole los hombros, para que caiga al suelo la cartera de él que ella oculta en su vestido. A continuación, los dos se sientan y siguen cenando con total flema, como si no hubiera pasado nada… La trama lleva a nuestros enamorados cleptómanos a París. Lubitsch siempre dijo que él conocía el París real y el de la Paramount y que éste era aun mejor que el original. Si él lo dijo, seguro que era verdad. Nuestra pareja de maleantes tiene una nueva víctima a la vista. Es la bellísima, frivolísima, riquisísima y todo lo ísima que se les ocurra, Madame Colet (Kay Francis). El protagonista conseguirá ser contratado como su secretario, iniciando un descarado flirteo con la millonaria, orientado por supuesto a...

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS: EL ESCAPARATE DE LA VIDA Jun27

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS: EL ESCAPARATE DE LA VIDA...

Lubitsch declaró en alguna ocasión que su mejor película fue El bazar de las sorpresas. Fue desde luego una de las joyas de su impresionante corona y una de las comedias románticas más entretenidas, entrañables, profundas y logradas del séptimo arte. El bazar de las sorpresas (The shop around the corner, 1940) es muchas cosas a la vez. Es probablemente la más bella historia de amor que dirigió Lubitsch. También es una comedia de costumbres que ilustra las estrecheces de la clase media en el periodo de entreguerras en una capital centroeuropea (Budapest). Es un esperanzador cuento navideño con ecos de Dickens. Y es además un acertado retrato de las relaciones de poder, compañerismo y rivalidad que se producen en una empresa. Lubitsch y el que fue su mejor guionista, Samson Raphaelson, se basaron en una pequeña pieza de teatro húngara. Desde la primera secuencia a las puertas de la tienda de regalos sobre la que pivota la trama, el realizador nos va haciendo una magnífica presentación de todos los prototipos que concurren en un microcosmos empresarial: el empleado honesto que se atreve a decirle al jefe lo que piensa aun a costa de llevarse más de una colleja, los compañeros menos osados pero leales a su manera, el trepa que no da puntada sin hilo, la marisabidilla que disfruta dando lecciones, el cizañero liante sin escrúpulos. Y por supuesto, el complejo jefe y dueño del negocio, que es amable o despótico con sus empleados en función de cómo vaya la caja registradora o de cómo le haya sentado la cena de la noche anterior. Lubitsch tardó menos de un mes en rodar esta maravilla. Habituados a que ambientara sus películas en palacios, mansiones y otros suntuosos lugares, resulta emocionante imaginarnos que también pudiera...

ENRIQUE MENESES (1929-2013): KAPUSCINSKI ESPAÑOL...

Hasta el 26 de julio tiene el espectador tiempo para acercarse a la sede de exposiciones de la Fundación del Canal de Isabel II, situada en la madrileña calle de Santa Engracia. Disfrutará de una exposición grande en tamaño y en calidad que, desde el comisariado de Chema Conesa y gracias a PhotoEspaña, nos llega en forma de retrospectiva de un fotógrafo excepcional que alcanzó el reconocimiento buscado más tarde de lo quizá debiera haber sido. La vida de Enrique Meneses, desaparecido hace poco tiempo, es, como sucede en muchos casos, más conocida dentro del gremio periodístico que fuera de él. Gracias a PhotoEspaña, el visitante descubre en él a toda una personalidad dentro de un oficio, el que amaba, que ya con los primeros coletazos digitales, prácticamente lo desterró. Y esto es debido principalmente a la depuración de ese estilo periodístico, que aún hoy incomoda a lectores y visitantes. La historia de Enrique Meneses, como la de otros reporteros gráficos y de televisión como José Couso, le hizo vivir el humanismo desde una posición nada cínica; de hecho, en la exposición nos damos cuenta de que, técnicamente, era un hombre no con pocas hazañas vitales que le gustaba, a su vez, formar a nuevos entomólogos de la realidad. Pasarán muchos años hasta que Meneses adopte, empero, su lema ser fuerte con los fuertes y débil con los débiles; y es que a su trabajo gráfico hay que unir la labor escrita como documentalista dentro de la gran cantidad de aventuras vividas, así como retratos de José Luis Villaronga y libros más raros como Sexo y seso. Su carrera comienza a los 17 años, cuando decide, por su propia cuenta y riesgo, trasladarse a Linares para cubrir una cogida de Manolete; allí conocerá a...

Historia del Jazz (VIII): Los solistas dan paso a las orquestas Jun27

Historia del Jazz (VIII): Los solistas dan paso a las orquestas...

El jazz siempre supo acoger todo tipo de músicas para adoptarlas, transformarlas o, sencillamente, convertirlas en algo más de lo suyo. Aunque lo más importante es que los jazzmen han sabido siempre innovar, experimentar, revolucionar su propia música. Regresamos al Harlem de los años veinte para explicar un cambio fundamental en el jazz. En las entregas anteriores veíamos como Duke Ellington se abría paso con su banda y triunfaba. Pero hubo otros músicos excelentes y, además, las big bands no llegaron por arte de magia. El tránsito de la Era del Jazz a la del Swing fue fascinante y sirvió, finalmente, para que todo un país lograse salir de la mayor de las crisis económicas conocidas hasta ese momento. Estados Unidos terminó bailando para olvidar sus desdichas a ritmo de jazz. Lo que antes era un predominio claro del instrumento y de la interacción entre los diferentes que sonaban en la banda, se fue convirtiendo en una clara tendencia hacia la orquestación, hacia la composición de música de baile. Los años veinte dieron paso a un concepto musical en el que saxos, trompetas, trombones y sección rítmica, buscaban unirse en la partitura para formar un todo armónico. No por ello desaparecerían los solos, al contrario. No por ello la música perdió frescura o libertad, al contrario. Se produjo una gran revolución musical. Una más. Quien crea que la llegada de las big bands fue un proceso natural y obligado, se equivoca. Ellington fue pieza clave, pero muchos otros fueron artífices de este gran cambio. Uno de los grandes referentes de la época era la orquesta de Fletcher Henderson. Henderson nació en Cuthbert (Georgia) en 1897. Licenciado en química y matemáticas por la Universidad de Atlanta. Esta preparación universitaria y refinada, que se repetiría en...

Teatro argentino –pero universal– en Madrid...

Tras una gira por España en mayo, el equipo de 1982 Obertura solemne, la obra teatral escrita y dirigida por Lisandro Fiks que habla sobre la Guerra de Malvinas, ha regresado a los teatros porteños. En Madrid se pudo ver en el Teatro Nuevo Norte y en el Teatro del Barrio. 1982: ese último año de dictadura militar en la Argentina y año en el que tiene lugar la Guerra de Malvinas. 1982: ese año que da una parte de nombre a la obra de Fiks; la otra parte es puro Tchaikovsky. Lisandro Fiks es autor, director y actor de esta obra. Interpreta a Martín, un joven un tanto ingenuo, que se propone partir de la Obertura solemne de Tchaikovsky para componer su propia sinfonía que cuente no ya la victoria rusa ante Napoleón sino la Guerra de Malvinas, con sus altos y caídas. Es domingo por la tarde en una vieja casa porteña. Victoria (Romina Fernandes) está tomando mate y leyendo. Estudia sociología y milita en su facultad (que no hace falta aclarar que pertenece a la UBA). Su novio, Martín, intenta concentrarse y avanzar en su composición musical. Una pareja izquierdosa-revolucionaria-intelectualoide que choca de vez en cuando porque en esa casa hay mucho ego. De repente, tocan el timbre y es Federico, el hermano de Victoria (Darío Dukáh), que acaba de llegar en un taxi que tuvo un percance. Está lloviendo fuerte afuera. Por esas casualidades de la vida, resulta que el taxista (Christian Álvarez) que llevó a Federico hasta la casa de su hermana y cuñado es un ex combatiente de Malvinas. Entonces lo invitan a pasar, porque presuponen que puede ayudarle mucho a Martín con un relato inspirador para su composición. El presupuesto incluye recibir a Leonardo (el tachero) como...

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA III Jun27

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA III...

Es sorprendente la frecuencia con la que los escritores cubanos reúnen colecciones ideales de arte en sus artificios literarios. Reconstruíamos en pasadas ediciones la de Wendy Guerra y no podemos resistirnos a prolongar con Leonardo Padura, que es uno de los más importantes autores de novela negra en español. La acumulación de pinturas que propone en Herejes para la casa de unos refinados burgueses, es paradigma de un gusto exquisito, pero también de la histérica condición de una sociedad que permanece atrapada entre la hipótesis del socialismo, y la realidad de las tensiones provocadas por una reducida clase emergente, constituida por afectos al régimen, artistas, cuentapropistas y receptores de fondos exteriores. Servando Cabrera Moreno, 1923. Julio Antonio en Obispo. El pintor fetiche que todos desean poseer, aunque nosotros nos resistimos a alguno de los efebos desnudos y muy bien dotados que quiere ver Padura. En realidad el cuerpo masculino -y la demostración de su vigor- es uno de los temas preferidos de Cabrera, como lo son también sus series sobre revolucionarios, los retratos populares o la idealización de las formas femeninas. Una fundación con su nombre se encarga de preservar y exhibir el legado de un autor que viajó por todo el mundo en contacto con las vanguardias. Raúl Milián, 1914-1984. Abstracción, 1954. Compañero y discípulo de Portocarrero, autodidacta. Sus trabajos con tintas son depurados y minimalistas, explorando la vanguardia desde el aspecto más dependiente de las influencias exteriores. Hábil constructor de geometrías y trazos, sus apuestas hacia lo figurativo son siempre  visiones borrosas de la realidad, rastros imprecisos de la ciudad, esquemas humanos o vegetales. René Portocarrero, 1912-1985. Retrato de Flora nº 23, 1966. Los retratos de mujer, inexpresivos como si fueran vírgenes o diosas, se destacan en un concierto de líneas repujadas...

Néboa, una lección de melomanía precoz y prometedora Jun27

Néboa, una lección de melomanía precoz y prometedora...

El grupo gallego Néboa se destapa ante el público con su primer trabajo de estudio, Antes da tormenta, con seis canciones libres de prejuicios y convenciones, que sitúan a la banda como ejemplo de jóvenes artistas saltándose los cánones establecidos. Néboa se deja llevar por el jazz, en momentos por el blues, no renuncia al pop y sabe jugar con los matices, las estructuras y los tiempos como si sus miembros llevasen décadas dedicándose en cuerpo y alma a recrearse mediante la música. Tenemos interiorizado, para apiadarnos de nosotros mismos, que cuando uno es joven puede pasar por ciertas etapas en las que la banda sonora de su vida sea tal que, muchos años después, lo hará sonrojarse al recordarla. Muchos y muchas son (o somos, quién sabe) los que disfrutaron de manera casi preocupante con la época dorada de los Backstreet Boys o las Spice Girls, y que ahora sin embargo tienen como referente musical a las bandas más puras del rock, del hardcore, o del jazz. Habrá muchos jóvenes que en la actualidad pasen el día a día entre los tres acordes de One Direction o Miley Cyrus y que en un par de décadas renuncien a viajar a Ibiza para invertir el dinero en alguno de los muchos festivales que juntan sobre un escenario a grandes artistas que poco o nada tienen que ver con los anteriormente mencionados. No sabemos si los componentes de Néboa han tenido en su infancia algún vicio musical similar, pero lo que sí queda claro es que sus influencias han madurado antes de lo que es habitual. Néboa (palabra gallega de dulce sonoridad que significa “Niebla”) son Aloia López (voz), Tomás Porteiro (guitarra y coros), Jacobo García (bajista), Miguel Fernández (percusión y teclados) y Lucas M. Suárez...

Aladar 55

TERRITORIOS YA NO ESTÁ HECHO PARA NOSTÁLGICOS Jun21

TERRITORIOS YA NO ESTÁ HECHO PARA NOSTÁLGICOS...

Reportaje fotográfico de Antonio Gómez Domínguez Esta es la realidad y a quien no le guste que no la mastique. Si nos quedamos anclados en “mejores” tiempos pasados del Festival Internacional de Música de Sevilla, no disfrutaremos de los que están por llegar. Siempre y cuando, lo venidero merezca la pena, claro está. Yo intenté saborearlo pero el viernes noche me supo amargo. Sobre todo, por la añoranza que me causaba ver el Monasterio de la Cartuja sellado para los presentes, y a la muñeca gigante, Alicia, del Museo de Arte Contemporáneo, en su interior, privada de disfrutar de la música, con la que se celebraba el XVIII cumpleaños de Territorios. Porque a nadie le gusta regresar a su tierra y encontrarse con que le han mutilado la dimensión más mágica de un espacio, entendido como propio. Había que asumirlo, solo dos escenarios (el principal, de Cruzcampo; y el de la Ser), un exceso de música electrónica, menos grupos indie, mucha menos gente, más frio; y, un ambiente de walking dead. The Strypes, un grupo de jóvenes, compuesto en 2008, elegantemente enfundados en trajes de chaqueta (el cantante con gafas opacas), fue el gran anfitrión de aquél atardecer, con un rock electrizante y húmedo. Éste calaba en el personal porque animaba el recuerdo que The Beatles dejó en ellos. Poca gente en este escenario de la entrada, aunque me parecía que iban ganando terreno a los que rompían filas de la maraña tejida por el grupo de rap local, SFDK. A lo lejos, la rapsodia de Saturnino Rey, Zatu, desplegaba el andamiaje braceado de sus seguidores; cerca, de frente, voces melódicas de marca irlandesa. El aire, dedicado a respetar el sonido fluctuante e interminable de la guitarra y el repiqueteo del baterista, que como...

Historia del jazz (VII): Duke Ellington (2) Jun21

Historia del jazz (VII): Duke Ellington (2)...

Todo lo que el jazz tiene de sonoridad e instrumentación, desde los años 30 en adelante, tiene que ver con Duke Ellington o es cosa suya. Además, este músico fue pionero en el mestizaje del jazz; en la implantación y desarrollo de algunos instrumentos que hoy no podrían faltar en una banda y en la de la voz como un instrumento más; o en el uso de espacios acústicos para grabar. Hasta el día de su muerte demostró ser el rey del swing, de la composición jazzística para orquesta. Duke Ellington decía que su música era “una transformación de recuerdos en sonidos”. Tal vez, esto está en relación con la vocación del músico que no era otra (en sus años de juventud) que la de ser pintor. Cada una de sus composiciones parecían dibujos disfrazados con un pentagrama. “Para un músico de jazz, los recuerdos son importantes. Escribí una vez una pieza de 64 compases sobre un sencillo recuerdo de infancia: el paso de un hombre que se aleja silbando una canción; lo escuché una vez en la calle desde mi cama y a través de la ventana abierta”. Así era la música de Ellington. Historias cercanas, cotidianas; historias que todos hemos vivido traducidas a un lenguaje universal que las convertía en historias exclusivas que nunca podrían decirse de forma distinta. El universo de Ellington se sostenía sobre lo pequeño. Por eso es sorprendente que se le criticara, con bastante frecuencia, que tuviera una excesiva tendencia a las formas mayores de composición o a la tradición más clásica y europea. No hay más que centrar la atención en los medleys o popurrís del compositor para comprender que él se situaba, de forma voluntaria, muy lejos de la música puramente artística y culta. Lo que...

UN FULGOR DE ORO EN EL TRÓPICO Jun21

UN FULGOR DE ORO EN EL TRÓPICO...

La sociedad cubana tiene muchas caras que se revelan al viajero curioso: una furiosa necesidad de expresarse mediante la música, el vestigio de antiguos esplendores, la modernidad que irrumpe imparable en medio de tantas restricciones. Ernesto Rodriguez es un personaje singular en una ciudad distinguida, su trabajo es brillante, diferente a lo que se puede encontrar en otros talleres. Premiado en España, continúa con su análisis sobre la fuerza de la imagen en la sociedad de la información. La mirada del viajero sorprende, bajo los soportales de la avenida principal de Cienfuegos, un brillo de iconos bizantinos, todo lo contrario de lo que uno esperaba encontrar en Cuba. Al acercarse se puede comprobar que más allá de la técnica -minuciosa y precisa- las tablas están prostituidas con la incorporación de imágenes pertenecientes a la cultura pop, Spiderman, Bob Esponja, Superman. Estamos en el Estudio Voynich, el taller de uno de los pintores cubanos de la última generación. Ernesto Rodriguez traza su trabajo sobre el contrasentido, a nadie se le podría ocurrir –si esto no fuera así- utilizar el pan de oro como base de sus composiciones, cuando la carencia de materiales en la isla es extrema y obliga a los artistas a ingeniar mil argucias, siempre dependientes del voluntarismo de los amigos y la premura de los encargos. No es un pintor desconocido en España, ha vivido en Madrid, Granada y Barcelona. Durante su estancia en nuestro país, fue ganador del Premio de Pintura de Fuente Álamo 2010,  con su obra La Virgen y Spider El Justo, una sorpresiva conjunción de técnica y subversión. Pasó una temporada en Berlín. De su periplo de seis años por Europa han quedado ocho exposiciones y la impresión del conocimiento, el acceso a ese universo de imágenes que es...

TINA MODOTTI (1896-1942): LABORIOSA Y ACTIVISTA...

La Fundación Loewe sita en el madrileño barrio de Salamanca (entre las calles Serrano y Jorge Juan) acoge, desde el pasado 28 de mayo y hasta el 30 de agosto, esta maravillosa retrospectiva de una mujer que fue única como fotógrafa y como activista. Dentro de la programación de PhotoEspaña 2015, debemos agradecer a ambos organismos el traslado de la excelencia bien entendida a las calles de la capital de España. Dentro de la actividad encomiable que viene realizando PhotoEspaña, cuya edición de 2015 está dedicada a Iberoamérica, debemos destacar esta breve, pero enjundiosa exposición de Tina Modotti; artista italiana afincada durante la mayor parte de su vida en México, donde conoció al fotógrafo Edward Weston, que la impregnó de un oficio a desarrollar que manaba de la pintura mural como reivindicación, llegando a cultivar con cierta maestría (conviene recordar que la mayor parte de su obra está realizada durante los más o menos dorados años 20) una idea feminista del trabajo muy afín a una realidad social de opresión, bodegones, retratos y arquitectura paisajística. Su estilo, sensual y elocuentemente emotivo, ha hecho que María Millán se haya fijado en su manera de trabajar con la gelatina de plata y la platinotipia, dos inventos casi pioneros por aquel entonces. Teniendo en cuenta, además, que fue en 1929 cuando abandonó esta disciplina artística, con el fin de ir más allá en su activismo social desde la política; quizás, la obra rescatada nos sepa a poco y, para muchos, pesen más las acusaciones recibidas por estar implicada en la organización del asesinato de su propio marido Julio Antonio Mella. Sería una verdadera lástima ya que si en su obra hubo coherencia (Tina se vio obligada a huir de su México querido por ello, obligándose a volver...

Antonio Méndez Rubio: La poesía como antídoto...

Antonio Méndez Rubio quiere que sus lectores existan, que busquen eso que no cabe esperar y que, además, sea en un poema donde lo encuentren. La publicación de Nada y Menos en Ediciones Liliputienses hace pensar que, todavía, es posible un espacio para la buena poesía y que lo comercial ha dejado, casi sin saberlo, ese hueco tan necesario para que las letras sigan vivas sin necesitar del dinero. Acabas de publicar Nada y menos (Cáceres, Ediciones Liliputienses, 2015), un volumen que recoge los poemarios que has ido editando entre los años 2007 y 2011, continuación, en cierto modo, de aquel otro volumen anterior de poesía reunida, Todo en el aire (Poesía 1995-2005) y enlace con los poemas de tu último libro publicado en edición exenta, Va verdad (Madrid/México, Vaso Roto, 2013). En estos volúmenes se recoge una carrera literaria que comienza hace aproximadamente treinta años. ¿Cómo ves ahora perfilado este largo camino recorrido?  Hay trayectos. “Camino” es una palabra quizá excesiva, que conlleva una dirección, o al menos un sentido, y no estoy seguro de que eso se dé en mi trabajo poético. Y “carrera”… da miedo. Me siento mejor hablando de tramos, o tramas, de “trayectorias”, no siempre continuas, que se cruzan y se dispersan, que se desvían de sí mismas. Me pareció que los primeros poemarios recogidos en Todo en el aire formaban un ciclo, a pesar de que cada cual era singular y contenía ya sus ciclos propios y múltiples. Y cuando luego tuve la misma sensación, decidí reunir los siguientes libros para marcar ese ambiente común que ahí se respira. Esto último es lo que da forma a Nada y menos, que dialoga con el previo Todo en el aire: éste quería reactivar el aviso de Marx (“todo lo...

Nada y menos

Ediciones Liliputienses recoge los poemarios escritos entre los años 2002 y 2008 por Antonio Méndez Rubio (Fuente del Arco, Badajoz 1967), aunque han seguido un orden de publicación algo más dilatado en las ediciones exentas y queda fuera el excepcional Va verdad, publicado por Vaso Roto en 2013.  Sumado este volumen a Todo en el aire (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2008), dispone el lector de la poesía reunida, casi completa hasta el momento, del poeta extremeño radicado en Valencia. Méndez Rubio es sin duda una de las voces más personales del panorama poético en lengua castellana. Su indagación en los límites del lenguaje sólo es comparable a la tensión de la palabra de Paul Celan, Emily Dickinson o Wallace Stevens. Solitario francotirador en la poesía española, el poeta entiende como nadie la máxima deleuzeana para el gran arte: labor de exilio en la propia lengua, pelea constante por el encuentro con una forma para el desvelamiento del ser. Y Méndez Rubio la encuentra, vaya si la encuentra, por eso su escritura es necesaria como el pan de cada día. Con el paso del tiempo, su obra se levanta como un edificio de sólida arquitectura, erguida sobre una conciencia de la escritura basada en la exploración de la materia del sentido a la que no estamos acostumbrados en la poesía española. Poeta metafísico, aunque de la noche oscura del alma, maneja el tono de tal forma en su escritura que es un prodigio cada poema y un milagro cada libro. Escritura meditativa, intempestiva, radical, pero no desolada ni solitario ejercicio de complacencia. Y es que toda batalla en el lenguaje es una batalla en la vida, porque la realidad es la realidad nombrada y la poesía de Méndez Rubio no es un juego estéril...

Lo que importa

Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963) ama la palabra, de eso no cabe duda si uno ha frecuentado sus traducciones de Shakespeare, Milton, Marlowe, Tennyson, Yeats o Pound, si se sabe de su fidelidad al estudio de las letras irlandesas y de su labor al frente de la revista sevillana Estación de poesía, pero su amor a la palabra de los otros no debiera ocultar al lector el disfrute de la que escribe en nombre propio. Lo que importa (Sevilla, Renacimiento, 2015) es su quinto poemario y no dudo en calificar el libro como un encuentro feliz para el lector que se tope en el anaquel con un ejemplar sevillanamente encuadernado en albero y granate. Feliz, porque Rivero Taravillo escribe una poesía que recubre el mundo de luz y abre sentidos donde se espera la rutina, como en la espléndida oda a la ciruela que viene a la boca “del cesto de frescor del diccionario” y se derrama en jugos como una “constelación de asombros”. No es que falte el tono amargo y el recuerdo de la vida canalla sepultada en el pasado, la culpa o el olvido que no llega, pero la mirada del poeta se resiste a las visiones negras y encuentra siempre una metáfora para salvar la inocencia. Es una mirada adánica, en cierto modo, que descubre cuánto mira como recién nacido. “Qué concordancia, / mi corazón y el trino”, dice desde el jardín cuando el yo se pierde entre las hojas y la brisa. Su oficio es pulcro y bien medido, pero busca la naturalidad del curso del pensamiento, centrando su labor en la construcción de metáforas que recubren la anécdota y la visten de atardeceres serenos. No es un poeta neomodernista el que asoma en esta miscelánea de versos soplados...

Sincronía en el envés del planeta Jun21

Sincronía en el envés del planeta...

El hecho de ubicarse en las antípodas de la Europa Occidental no hace que la música de Oceanía difiera diametralmente.Folclore y tendencias se tocan, como todos los extremos. Serotonina y golpes de caja para el primer tramo del viaje. Un vaquero negro de aires indígenas desenfunda su voz rotunda para reclamar su vuelta a la ciudad que le vio nacer:Perth, en la fachada índica de Australia, espera su música, que bien pudiera ser compuesta en Texas. También quieren regresar a Australia, pero a la orilla de Tasmania, The Whitlams, porque dicen que tienen cosas que hacer. Así lo cuenta la letra de una canción de homenaje a Melbourne, tan caótica en los ritmos como una ciudad que vive en su día frenético y en su noche alocada, abierta a la bahía. La siguiente parada en el viaje a través de la música es Papúa Nueva Guinea. Un trayecto hacia el norte a través de notas que suenan a sur, porque el rumbo es hacia el la mitad del mundo.Salima habla de sueños y de los mejores días de una vida recogida en las melodías de una composición con nombre de ciudad misteriosa y exótica. Eclecticismo de ritmos de base electrónica, raps, notas sostenidas de aires orientales y hasta etéreos recuerdos de reggae en el Miss Chang de un sorprendente disco de Chinese Man, inclasificable en un solo estilo, porque pertenece a una docena al mismo tiempo, y que incluye desde notas en bucle hasta sonidos reales de tráfico. El camino a Corea del Sur es, en cambio, monocorde. Gris y monótono, justo al contrario que la noche en Seoul, que Wangel retrata en un crescendo hasta una explosión contenida, trágica, que habla de la cercanía de la distancia, de la dulzura de la culpa,...

Aladar 54

ISABEL CHIARA: DEVORADORA DE IMÁGENES Jun14

ISABEL CHIARA: DEVORADORA DE IMÁGENES...

Andaluzas del mundo del arte actual Nerviosa y perdida llegué hasta la entrada del estudio donde Isabel Chiara me encontró mirando el gps, intentando dar con la puerta adecuada. La entrada hacia su estudio da a un pequeño patio que invita a té, charla y arte. Antes de empezar, me muestra el lugar, nos tomamos un momento, acaricio al gato que dormita frente a su ordenador, fumamos un cigarro y entramos en calor hacia la conversación. Desde la primera vez que hablé con Isabel Chiara, gran artista sevillana del collage y el gif animado, disfruté de su obra y de la riqueza de su conversación y me pregunté: ¿Quién es Isabel Chiara? Isabel se encoge, piensa y se ríe ante la pregunta, ya que afirma que es difícil saber quién es Isabel Chiara. Soy una persona que busca comunicarse a través de la expresión artística con el propósito, la necesidad, de expresar con profundidad y rigor; el arte ha sido siempre una constante, he estado de una forma o de otra muy relacionada con el mundo artístico. Mi fuente de inspiración es la obra de grandes artistas plásticos o literatos, su forma de ver el mundo y cambiar en sus obras, han hecho que pudiera crear mi propio mundo, porque siento que nunca me ha gustado el mundo en el que vivo. El collage ha sido una constante en la vida de Isabel Chiara. Estudió diseño gráfico dentro de las Artes Aplicadas, le abrió camino hacia el mundo editorial donde realizó trabajos de periodismo. Una mujer multidisciplinar que ha trabajado la ilustración, el diseño y la escultura. Cuando se centró en el diseño gráfico fue la puerta que le dio paso al mundo audiovisual, desembocando finalmente en su trabajo actual como artista del collage...

Historia del jazz (VI): Abran paso, por favor, llega Duke Ellington Jun14

Historia del jazz (VI): Abran paso, por favor, llega Duke Ellington...

Harlem fue uno de los centros neurálgicos en el que el jazz se desarrolló, sobre todo, desde finales de los años veinte. Harlem era una especie de lugar que servía para que los afroamericanos pudieran sentirse más libres y más iguales a los blancos. Sin embargo, Harlem era, al mismo tiempo, un lugar en el que las miserias y la desigualdad seguían su camino. En este otro Harlem se encontraba la música jazz. Harlem fue uno de los lugares fundamentales para el desarrollo del jazz. Allí coexistían los negros que tenían puestas sus miras en lugares muy altos y los negros que ya mascaban una desigualdad que parecía no existir, pero perduraba aunque con otras formas. Dos modos de entender la vida enfrentadas. Y, cómo no, en el Harlem una de las formas más extraordinarias de imponer criterios era la música. El piano fue el instrumento que marcó distancias entre unos y otros. No es lo mismo tener en el salón de casa un piano con el que encontrarse con Mozart o tenerlo para que sirva de apoyo en una fiesta comunitaria (muy frecuente en Harlem por aquella época). Sin embargo, vamos a mirar ese instrumento que tanto marcaba a unos y otros como lo que es, un instrumento; la vía necesaria para que el estilo Harlem Stride Piano lograse hacer saltar por lo aires lo que quedaba del ragtime y, de paso, todo lo nuevo que quería salir adelante. Art Tatum, Thomas Fats Waller, Willie the Lion Smith o James P. Johnson, son algunos de los extraordinarios músicos que compitieron por ser el mejor interprete de la ciudad en sesiones que se diseñaban como la única vía posible de conseguir el reinado del nuevo estilo. Algunos de los standars más famosos de la...

Porgy and Bess: Papá, parece que estamos en Broadway Jun14

Porgy and Bess: Papá, parece que estamos en Broadway...

El pasado 10 de junio se ha estrenado en el Teatro Real de Madrid la ópera de George Gershwin, Porgy and Bess. El jazz, el blues, los ritmos africanos casi arcaicos, el gospel y un claro eco vanguardista de la Europa de los años treinta, hacen de esta obra un verdadero placer para el espectador. Lo voy a decir ya: si tienen oportunidad, no dejen de asistir a cualquiera de las funciones que están programadas de esta ópera en el Teatro Real de Madrid. Como mínimo les gustará mucho. A los que no son aficionados a la ópera les diré una cosa (también sirve para los que sí lo son). Mi compañera de butaca, una señorita de ocho años, no pudo resistir la tentación de decir, diez o quince minutos después de comenzar el espectáculo; papá, parece que estamos en Broadway. Al finalizar; ya fuera del teatro; caminando por la calle arenal; llovía en Madrid y hacía fresco; dijo emocionada: cómo me pican las manos de tanto aplaudir. El asunto que trata la obra de George Gershwin es uno de los grandes temas que traen de cabeza al ser humano. Ni más ni menos que el amor. Pero lo hace utilizando vehículos bastante poco convencionales: las drogas, la muerte, la discapacidad, la pobreza, la marginación o la religión. Porque, claro, los pobres también aman, los drogadictos lo mismo e, incluso, y aunque le parezca mentira a unos cuantos, los malos saben y pueden amar de lo lindo aunque sea a sí mismos. También, Gershwin ataca el asunto desde la solidaridad, desde la celebración en comunidad, desde la pareja como unión espiritual que puede desmoronarse en el terreno carnal aunque nunca desaparece. El libreto que, generalmente, en las óperas suele ser bastante flojo, no está mal...

El sur veranea a golpe de riff Jun14

El sur veranea a golpe de riff...

Si la semana pasada Aladar repasaba los festivales de verano repartidos por toda la geografía nacional, en esta ocasión nos centramos en aquellos que tendrán lugar a partir de ya -este fin de semana arranca la temporada con Territorios (Sevilla) y Cubos & Roll (Granada)- dentro del territorio andaluz. Y es que en la comunidad autónoma más meridional también han proliferado estas citas estivales, que abundan por todo el litoral pero que también se adentran en el interior pese a los rigores del mercurio El verano se propaga y dilata en Andalucía más allá de los márgenes establecidos por el calendario y lo mismo ocurre en cuestión de festivales de música: los hay prácticamente todo el año –ayudan el clima benigno y las temperaturas apacibles– y así no es de extrañar que algunos organizadores se vayan hasta octubre (el Monkey Week de El Puerto de Santa María) e incluso finales de noviembre (el solidario Granapop). El pasado mes de mayo ya contempló algunas citas interesantes (I like! Festival en Córdoba, South Pop en Sevilla, Disonante Fest y Ritmo en Granada…), pero en este reportaje tomaremos como pistoletazo de salida este fin de semana, cuando se celebran a la par –no será una excepción– dos de estos eventos, en este caso en capitales (Sevilla y Granada) no costeras, por más que el concepto festival de verano ha arraigado, como es lógico por otra parte, sobre todo en el litoral andaluz. Ya sea como reclamo para atraer más turismo, ya como refuerzo de la oferta cultural para quienes veranean de por sí en estas localidades, lo cierto es que desde la desembocadura del Guadiana hasta la divisoria de las cuencas del Guadalquivir y del Segura que separa Almería de Murcia se cuenta hasta una quincena de...

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA II Jun14

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA II...

Continuamos visitando el arte cubano de la mano de una de las más destacadas escritoras y blogueras de la última generación de la isla, esta es la segunda parte de una colección imaginaria extraída de la literatura, con la que intentamos provocar una impresión más que un catálogo. Mientras se desarrolla la 12ª bienal de Arte Contemporáneo de La Habana, con obras e instalaciones dispuestas por toda la ciudad y gran participación popular queremos sumarnos al tono de la muestra con la nuestra, hipotética. Una visita del personaje protagonista de Nunca fui primera dama, de Wendy Guerra, al Museo de Arte Contemporáneo de Cuba será la que destaque a otros artistas de esta colección de pintura cubana que estamos recreando para nuestros lectores. Hemos investigado sus carreras y elegido algunas obras que destacamos en un artículo anterior y que continuamos aquí a la manera de la colección imaginaria que podría colgar en los muros de la morada de un caprichoso cubanófilo. Tania Bruguera, 1968. Estadística, 1996 Tania Bruguera es performer, quizás la disciplina artística más difícil y más incomprendida. Al provocar, incomoda, y eso es motivo de censura entre los criticados y de irrisión entre los ignorantes o los curiosos. Comenzó 2015 con una acción en la plaza de la Revolución que fue cancelada por las autoridades, nadie consiguió dar sus opiniones sobre el deshielo de las relaciones con EEUU en el micrófono instalado a tal efecto. La bandera nacional, confeccionada con pelo natural, aportado por distintas personas tiene efecto como imagen, como concepto y como proceso. Alejandro Aguilera, 1964. Sin título, 2001. Lo que más nos interesa de este artista son sus esculturas hechas con reciclados, y sus instalaciones, porque son totémicas, e intentan convertir esa madera primigenia en imágenes telúricas que prolonguen la...

AUGUSTO, DE REVOLUCIONARIO A EMPERADOR...

La biografía de Augusto se publica como una obra de divulgación, va destinada por lo tanto a un público culto pero generalista, que exige rigor científico pero también cierto estilo literario; esto es importante no solo por la forma, sino también por la manera en que se vehicula la información, por la capacidad de tocar emocionalmente, de pulsar determinados resortes en la mente lectora. Su autor es sin duda un experto en la materia, ha escrito ampliamente sobre la época –César, Antonio y Cleopatra, La caída del Imperio Romano– seguramente sus análisis son exactos, pero falla en el momento de poner ante nuestros ojos al hombre de carne y hueso, no consigue sostener el pulso narrativo en la construcción de un personaje magnético -Augusto sin duda lo fue- y el libro desprende cierto tufo académico. Tampoco como fuente está demasiado bien estructurado. Augusto fue un político prudente y astuto, general precavido, fiel a sus amigos, a su esposa y al poder; su camino fue trazado por la suerte y por su gran capacidad para aprovechar las oportunidades. Fue un hábil propagandista de sí mismo, la mejor muestra de ello es el peso de su nombre y su iconografía dos mil años después. Para él, una retirada era el inicio de un gran paso atrás para tomar impulso. Una de las virtudes de Goldsworthy es la contribución a desdibujar al héroe divinizado y subsumirlo en su humana mediocridad. Su principal error, pretender explicar cada uno de los entresijos de la época y repetirse en detalles, que además de no aportar nada al biografiado distraen al lector. La costumbre romana de prohijar, las modificaciones de los nombres propios, los divorcios y los cambios de familia tampoco ayudan a que fluya la Historia. Reflejar prolijamente estas metamorfosis...

La gente no es como tú...

En la contraportada de este libro de Sloper, dentro de la fabulosa colección “La noche polar” se advierte que su autor es y ha sido diseñador de notable éxito en España y Estados Unidos y que se estrena en las letras con esta colección de arte-factos en forma de cuentos e hiperbreves. Son piezas que entienden el riesgo en literatura desde un alto estado de gracia que los hace particularmente contrastados y punk entre sí. Apenas detrás hay un personaje o una línea de acción, pensamiento y conflicto comunes, la de un perdedor que siente haber nacido desde una rebeldía necesaria y adolescente que le hizo madurar demasiado pronto. Hernán Migoya dice que hay mucho de él mismo en la apuesta; los que creemos en la literatura como disfraz (que no tiene por qué ser deshonesta) aplaudimos igualmente. Porque sabemos que tras estos relatos y aforismos no sólo hay una tremenda libertad, sino ese humor que tanto nos gusta. Las repugnantes gaviotas hacen moverse de sitio al más pintado. Eso y su sorpresa. Agujeros también va de emociones, que son como trozos viscerales que terminan en Grúas, un relato del paisaje que no abandona todo lo anterior. Fiebre y Heridas son dos piezas que siguen hurgando desde el atractivo formato escogido. Sin embargo, es a partir de Hugo Boss on the beach, donde el personaje se queda en pelota picada ante su lector y lo hace con altos vuelos, como poca gente se atreve, consiguiendo que la vergüenza aunque le pueda, le convierta en autoinmune. Recuerda más este recorrido por el lado salvaje a En el camino que a cualquier libro de Bukowski o Fante, novelas y cuentos éstos, muchos hilvanados desde la necesidad de escribir honestamente sobre el trabajo y devenir cotidiano. Anfetas,...

La rosa ilimitada

Un libro arriesgado desde lo gráfico en su portada y hasta censurado en Facebook por la imagen que muestra.: una mujer desnuda de la cintura para abajo, a la que encima le falta una pierna. Pero desde la portada ya otra cosa, no solo riesgo: homenaje. Homenaje con su título a Roberto Bolaño, el escritor chileno que en 2666 creó un personaje escritor (Benno von Archimboldi) que escribe entre otros el libro La rosa ilimitada. En La rosa ilimitada de Carlos Maleno, el personaje-escritor/editor (Roberto Fate, sí, Fate, como el periodista de 2666) también escribe un libro. ¿Y a que no imaginan cómo se llama? Pues sí, La rosa ilimitada. Roberto Fate se obsesiona con una escritora argentina llamada Paula Boccia a quien, junto con su socio, deciden publicar. La invitan a Almería para firmar contrato o hacer los arreglos necesarios pero allí, además, se entretienen los tres yendo a un recital de poesía de Houellebecq, claro, ese escritor francés desgarbado que se refugia en su casa del sur español de cuando en cuando. Entonces Houellebecq es un personaje de Carlos Maleno y es también el título de uno de los capítulos de La rosa ilimitada. ¿De cuál de las rosas? Pues ese es el juego preferido de Maleno, me atrevo a pensar: desconcertar al lector con un juego permanente de ficción dentro de la ficción donde nunca se acaba de saber si los acontecimientos y sucesos que se narran, se narran en la “macro-novela” o en la novela dentro de la novela o acaso en recovecos o resquicios de alguna de ellas. Porque además de ficción y metaficción hay ensoñaciones, supuestos, presagios, sueños repetitivos, alucinaciones, que siguen estando en el universo de lo no-real incluso dentro de la propia ficción (porque siempre hay...

Salinger

En un tono periodístico, muchas veces testimonial (hay más de doscientas personas participando en un proyecto de investigación que llevó nueve años y medio el realizarlo), se entregó el año pasado, aprovechando la reciente desaparición del homenajeado, la última biografía, que se pretende rigurosa, en cuanto a multifocal, del autor de El guardián entre el centeno, aquella novela considerada por muchos algo más que un adalid de la contracultura norteamericana y por otros, como novela antisistema contada por un niño pijo. Salinger es Salinger, sí. Y no lo sería tanto si no se hubiese alistado antes de los dieciocho en el Ejército y no hubiese participado en hechos tan trascendentes como el desembarco en la playa de Utah en Francia o la batalla de las Árdenas, cerca de Alemania. También es verdad que lo hizo desde el contraespionaje, pero ello no le salvo de ser un especial testigo de aquella masacre. Al final del libro se insiste también en un dato interesante y es que Jerry tenía un único testículo y esa tara, al parecer de nacimiento, producto de un problema genético adquirido de su familia, le hizo estar a conciencia en segundo plano, más de lo que hubiese podido imaginar. Antes de llegar al Frente, J.D. vivió una vida intensa en el Upper East neoyorkino; las contradicciones religiosas de sus padres (ella católica, él judío) hicieron que conociese a través de su afición escolar al teatro, a Oona O’Neill, hija del dramaturgo Eugene, que tras probar su elegancia en paseos que a él deslumbraron, acabó primero exhibiéndose en clubs que Jerome consideraba desaconsejables y luego casándose nada más y nada menos que con Charlie Chaplin. Esto causaría un trauma en nuestro escritor, pero hubo otras muchas chicas en su vida. El asunto de...

Aladar 53

Aladar 52