A la sombra de las muchachas en flor

proust
Segunda parte de las siete de las que consta el conjunto En busca del tiempo perdido firmado por Marcel Proust; premiada en 1919 con el Goncourt francés. Retomo la lectura de este libro por dos evocaciones que me llevan a una nostalgia nefasta: la primera es Combray, en cuya playa sucede el segundo decisivo que arrastra hasta todo un paisaje mental en torno al amor; la segunda es que a pesar de que este miembro de la familia Guermantes que narra, me encandiló en Por la parte de Swann, lo cierto es que pensé durante no pocos años, que pecaba en exceso de yoísmo.
Su lectura con la madurez mejora y uno entiende como ineludibles la enfermedad respiratoria del personaje, no provocada sólo precisamente por una indigestión con la dichosa magdalena. Al igual que entiende que muchas veces desde la pereza o la evocación de la misma, pueden salir enormes resultados.
De las casi seiscientas páginas del texto, las primeras arrastran a Swann para convertirlo junto a Odette, en compañeros de confidencias hacia la quietud, algo necesario para escribir y pensar el mundo encapsulado en su cabeza. Existe, por otro lado, un sentimiento de frustración que lleva a no considerar al objeto lo mismo que el sujeto, de tal forma que el personaje, a pesar de narrar en primera persona, lo hace desde cierto distanciamiento.
Se muestra lo risible desde objeciones a la aristocracia como clase social, sin tomar partido ni por la burguesía ni por los obreros.
La nómina de mujeres evocadas lleva al personaje a un conflicto por no querer que una mancha quite la siguiente y esto es no sólo porque en todo el mundo no encuentre estímulos atractivos, que también.
La forma de enamorarse Guermantes es plena y a la vez diáfana, así se demuestra sobre todo con Elstir y Albertina, tendiendo con la primera a utilizar a su amigo Roberto Broch para interceder, no sabemos si sólo espiritualmente.
A sabiendas de que la sobreprotección es la que hace que Guermantes se envanezca y trate de rehacerse hasta el infinito, utiliza sabiamente Proust a la abuela, antes que a unos padres casi ausentes.
Sobra decir que estos procedimientos no sólo fueron realmente innovadores dentro de la narrativa del siglo XX, sino que es muy recomendable, y ahora sí que la cogeré con ganas, la lectura de los cinco libros restantes.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Literaria.
Tipo de lector: Todos.
Argumento: Swann y sus devenires.
Personajes: Auténticos.
¿Dónde leerlo?: En un lugar decadente, a ser posible.