Matadero Cinco

Novela antibelicista con ribetes de ironía y fino humor, en la que predomina la injerencia alternada con narración y testimonio. Y es que el autor parece ser consciente de sus limitaciones a la hora de contar una guerra, pues en ella sólo hay desesperanza y horror; de hecho cuando éste habla con un amigo sobre la necesidad de construir una historia sobre toda guerra, el amigo le contesta que esta necesidad no es tan fehaciente y productiva como la de realizar una novela antiglaciar, pues el frío en los polos quizás sea un reclamo igualmente justificado. Estas conversaciones que Kurt Vonnegut suele presentar como prólogo o declaración de intenciones de sus novelas (recordemos su tremenda visión de la vejez en Desayuno de campeones) sirven para jugar tramposamente a aleccionar al lector antes de leer y perderse por los múltiples y surrealistas caminos por donde habitan sus personajes, caminos de lo más insospechado y que recorren en este caso los avatares de un hombre que vivió la guerra en Dresde, desde un viaje en el tiempo por el que se ven sus precuelas y secuelas y donde queda demostrado que la tesis de Darwin, según la cual los hombres débiles está bien que perezcan, se hace palpable, patética y risible. El protagonista es Billie, un tipo que viaja durante sucesivas décadas a paisajes dantescos de horror, donde los destrozos de las ametralladoras le hacen velar por la utilidad inútil de objetos, trasladándose también en viajes en naves espaciales a Trafalmadore, planeta extraterrestre que utiliza como idioma un código ininteligible y por el que el protagonista descubre que en literatura, cuenta más la belleza de lo soñado o vivido (esto es, las pequeñas cosas), que el malestar de lo vivido. Calificación: Interesante. Tipo de lector: Cualquiera que piense que...

FIGURACIONES MÍAS

Agrupados en tres partes, estos pequeños ensayos recopilan la producción última, como columnista de EL PAÍS, del filósofo y divulgador vasco; un intelectual que, en palabras de Vargas Llosa, resulta comprometido con sus propias ideas y discurso, a pesar de que las vivencias, si no a desdecirse, sí le han hecho desviar la atención de su pensamiento a distintos sectores sociales. Defensor del género fantástico y de ciencia-ficción en literatura (lector por ende antes de Bradbury que de Roth), de la escuela pública con sus pros y contras; aunque a este respecto más convencional y complaciente en según qué aspectos; en estos textos se ejerce, desde un ejercicio de libertad reconstruida; que tiene en cuenta no sólo la historia de la Filosofía, sino el arte de pensar por uno mismo; la libertad de cátedra que le dieron los años, una libertad lejana a la de expresión, por gozar en su autoridad de mayor prestigio que la del común de los mortales. Se agradecen la inclusión de artículos más largos, como el dedicado a George Orwell, El compromiso con la verdad, premiado con el Mariano de Cavia 2012, o aquél en el que homenajea a Charles Dickens, en su apartado Envueltos en la red. Tres partes tres, por tanto. En Admiraciones el autor nos habla de su amistad con Cioran, un filósofo y poeta cada vez más leído y considerado como necesariamente contradictorio; contando con reflexiones más generales en torno a temas como el Averno, que llevan a la idea de una reivindicación de lo volátil desde nuevas lecturas mitológicas. Figuras anónimas o poco conocidas como la de aquel vasco, Blas de Lezo y Olabarrieta, que en su reciedumbre nos hacen ver honestidad y valentía, un poco como esa recomendación a las siempre estimulantes lecturas...

Calcetines

Especialmente apto para niños de 8 años en adelante, es este un libro divertido que seduce por su lenguaje y forma de mirar el mundo. Como estudiante de Publicidad que fue, su autor nos regala una fábula anti-marcas donde los objetos y en especial, la ropa de una muñeca de una niña de clase media, arma una pequeña revolución entre hermanos y padre. Cayendo a veces en el recurso fácil por nemotécnico, Felix J. Velando, que hizo ya nuestras delicias con Te vas a reír cuando te lo cuente, sabe adaptar con sencillez lo cómico a la infantil, construyendo una narración donde monopatines e inconscientes pinchazos de alfileres son más peligrosos y menos efectivos que la capacidad de los humanos para comunicarse a través de la vestimenta; que sabe aliarse entre bata, cordones, manoplas, bufandas y como no, los calcetines protagónicos, para lograr un fin común tan paralelo a lo imposible, que dará que pensar a muchos niños sobre cómo aliarse ante el mundo feroz que les ha tocado vivir, feroz por humano, por otra parte. Toda esta coralidad (están los que son, pero hay más) recuerda a la inolvidable película Moonrise Kingdom, tanto por la magia como por el público a quién por un momento va dirigido. Flix y Tol son dos calcetines hermanos que viven en concordia, aunque con sus piques diversos; como suele pasar en estos casos, Tol empieza a echarlo de menos en cuanto su hermano es llevado por confusión a la lavandería por la madre de Marta; más tarde descubrimos que no es la niña quién llora, sino su muñeca y lo hace simbólica y gráficamente (las ilustraciones de Marc Torrent son un complemento al texto perfecto). Calificación: Inteligente a pesar de su inocencia. Tipo de lector: Aficionado a...

Robinson Crusoe

Cuando sentimos nostalgia, a menudo recurrimos a libros que nos recuerden la urgencia de actuar, libros que cuentan vidas enteras llenas de incertidumbre y sinsabores. Para ello, decidimos acercarnos a los clásicos y en concreto a esta novela de aventuras escrita por Daniel Defoe del siglo XVI-XVII, en que se nos narra en forma de parábola la vida de un hombre rebelde (no me des consejos, que quiero equivocarme yo solo) que decide desoír las advertencias que su padre le hace por llevar una vida cómoda y práctica. El caso es que Robin, que así se llama el muchacho y aún a sabiendas de que su hermano perdió la vida en una expedición, decide hacerse marino, encontrando junto a un capitán de barco consuelo sólo cuando se emborracha con él celebrando su supervivencia, y es que de eso va esta novela, de la necesidad de regresar y a la vez de quedarse para demostrarse a sí mismo que en entornos hostiles, lo único que cuenta es uno mismo, y en esta evolución nos volvemos inevitablemente animales, fieras que no sucumben a las peores tempestades y que se adaptan a un sueño. Quizás por ello lo llamen novelas. África y una isla cercana a Brasil serán paraderos donde el buen salvaje Robin se adapte a su medio solo, con la única compañía de una caja de tabaco y unos granitos de soja, alejado de toda civilización y resto humano posible. Este momento resulta tan desasosegante como el hecho de imaginarnos a nosotros mismos en esa posición, por lo que la llegada de un barco maderero que le ayude a aprovisionarse no se hará esperar. Luego llega la socialización, cuando Robin salva a Viernes, siendo así convertido en su esclavo, amigo y señor, con quién presenciará...

LOLA ALVAREZ BRAVO (1903-1993): LA SUCESORA DE MODOTTI...

La Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes madrileño alberga otra gran exposición, esta vez de una artista mexicana, cuyos fondos también pertenecen a las colecciones de la Fundación Televisa. No se la pierdan. Hasta el 30 de agosto tienen tiempo de conocerla, así como su casual parentesco artístico con otra homenajeada  en estas páginas. Comisariada por James Oles, la figura de Álvarez Bravo resulta muy interesante dentro del ciclo que llevamos comentando sobre Hispanoamérica en PhotoEspaña 2015. Si se acuerdan ustedes, Tina Modotti se vio obligada a salir de México acusada de estar comprometida en el intento de asesinato de su marido. Pues bien, lo cierto es que antes de salir, la italiana tomó la firme determinación de colgar sus hábitos fotográficos, llegando a vender su cámara a Lola Álvarez Bravo. No sabemos si entre ambas existe afán de continuidad, si se pusieron de acuerdo o no, el caso es que esta anécdota trasciende meramente lo artístico, tanto para que Modotti siguiera por otros derroteros en su activismo social y Lola hiciese lo propio, pero desde un arte que creía, no debía abandonar ciertos temas. Figura clave del arte moderno mexicano, la homenajeada nace en Jalisco durante el régimen de Porfirio Díaz. Tras la separación de sus padres, se traslada a la capital del país y conoce a Manuel López Bravo, que la introduce en la bohemia artística de la ciudad. Compitió en un mundo regido principalmente por hombres por hacerse un hueco dentro de la fotografía social y el fotoperiodismo. A Lola le gustaba retratar la vida cotidiana de las calles, alternando tipologías urbanas y campesinas, llegando también a trabajar con infinita prestancia el retrato y el fotomontaje; la violencia y el dolor que le transmitían determinadas realidades son aquí vistas desde...

KORDA: FOTÓGRAFO DE MODA A LA ALTURA...

El Museo Cerralbo, situado en la madrileña calle de Ventura Rodríguez nos lleva transporta a los 60 y a la Cuba de hoy y de siempre. Hasta el 6 de septiembre y dentro de las actividades de Photoespaña. Su protagonista fue un autodidacta del oficio fotográfico que cultivó con gracia y donaire el género del retrato femenino. Alberto Díaz Gutiérrez (1928-2001), también así conocido, es un ejemplo nada dispar de lo que supone PhotoEspaña 2015. Cubano de nacimiento, su fotografía Guerrillero heroico, del Ché Guevara es la imagen más reproducida en sus diferentes formatos de nuestra historia visual. Ahora bien, confesó que su afición por el medio le viene de querer retratar a bellas mujeres, siendo éste el nervio angular de su trayectoria. Ana Berruguete nos hace volver la vista atrás en esta bella exposición de un fotógrafo que aprendió la técnica de forma autodidacta, siendo su particular mirada sobre la mujer lo que le hizo único. Sabiendo que dependía de las modelos profesionales, hizo posible cambios de rumbo en los vaivenes habituales caracterizados por horas de sesión en estudio, para conseguir la pose publicitariamente perfecta. Esta exposición se para dentro del devenir del marketing, para mostrar su obra más personal que, sin embargo, es inevitablemente viciada a la hora de buscar ese ideal que tanto le obsesionaba. En este sentido, trabaja con el retrato simbólico y atemporal. Igualmente, podemos decir que Korda fue fotógrafo hasta cinco meses después de su muerte en París, con una última sesión en Sao Paulo que aquí se recoge y que es digna de mención. Su archivo de imágenes fue intervenido en 1968 y en la actualidad sigue en vías de recuperación por parte de su hija primogénita Diana Díaz y su amigo Reinaldo Almira. La exposición se...

ANA CASAS BRODA: LA MATERNIDAD EN EL ARTE...

El Círculo de Bellas Artes madrileño muestra hasta el 30 de agosto, gracias a PhotoEspaña 2015, una exposición de tema controvertido que hace que nos planteemos la maternidad desde un prisma insólito y siempre reinterpretable por un espectador que asiste como a un collage expresionista que él mismo debe montar en su cabeza. Partiendo del término alemán Kinderwunsch, que aúna los conceptos de infancia y deseo, la fotógrafa granadina Ana Casas Broda entrega para PhotoEspaña una exposición experimental que aúna texto literario con imagen fotografiada, así como un audio por el que se sigue la muestra sintiendo en qué consiste ser madre hoy en día. A medio camino entre los documentales que emiten tanto Discovery Channel como otras cadenas de televisión de origen estadounidense y la novela Tenemos que hablar de Kevin de Lionel Schriver, se nos entrega una visión más amarga que dulce tanto del momento de la concepción y sus consecuencias para la mujer -teniendo en cuenta que la protagonista tuvo que ser fecundada in vitro para llegar a obtener lo que en un principio pensaba que quería- como del paso del tiempo. Esto lo hace gracias a la presencia de un padre o abuelo, desde cuyo seno familiar se han inculcado unos valores, que con el paso del tiempo han ido estrechando su visión según la ley del embudo de la depresión. La memoria, el recuerdo, el presente y pasado, orbitan de manera cíclica en los pensamientos de la fotógrafa, que a pesar de lo que comenta, parece dejar poco a la improvisación. Define su trabajo como delicado acto de equilibrio en forma de viaje vital, con el objetivo de redimirse u obtener una intención catártica que como bien sabía Buñuel, no logra obtenerse nunca del todo. Son la mayor parte...

MARIO CRAVO NETO (1947-2009): SINCRETISMO Y EXPERIMENTACIÓN...

El espectador puede ver esta exposición, situada en el pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid, hasta el 2 de agosto; una exposición compleja y grata, un auténtico desafío que cuestiona tanto la idea de fotografía como de arte moderno en general. Primera retrospectiva en Europa de la obra de este artista brasileño que vivió desde su nacimiento la plasticidad (su padre, Mario Cravo Junior, fue un reconocido escultor) de lo que hoy llamamos bellas artes o artes plásticas desde diferentes soportes y maneras de hacer. La fotografía para él, no fue más que otro vehículo de expresión a través del que, partiendo de una documentación real, fue capaz de crear imágenes potentisimas. Oriundo de Salvador de Bahía, viaja a partir de los 60, tanto a Berlín como a Nueva York, donde aprende que la originalidad debe ser algo más que un arte o más bien que el arte debe trascender la realidad aunque sea deconstruyéndola, reformulándola. Aprende de esta forma a trabajar en gran formato con color, dotando a una realidad a veces plana y otras siniestra, para otorgarle una apariencia propia. También practicó con afán y en su última etapa, la fotografía de estudio. Muchos estudiosos y colegas hablan de la base mística de su obra, que se explica por la relación del ser humano con lo desconocido, lo imponderable y lo impredecible; y bien podría ser ésta la temática de una exposición difícil de entender si no es desde un aura enigmática que tiene en el sincretismo de varias religiones su origen, una simbiosis que trata de mezclar culturas y miradas y cuyo mundo resulta a veces difícil de asimilar a la primera. En este sentido, Cravo Neto fue seguidor acérrimo del Candomblé o culto de los orixás, una religión...

LUIS GONZÁLEZ PALMA: LA MIRADA DESDE DENTRO...

La Fundación Telefónica, en colaboración con Photoespaña 2015, presentan esta insólita retrospectiva a una figura artística multidisciplinar que, desde su vocación arquitectónica, y partiendo de una reflexión de las vanguardias que supera a la del propio ready-made, conseguirá asombrar al visitante. Desde el pasado 11 de junio y hasta el 18 de octubre hay oportunidad de disfrutar de este conjunto comisariado por Alejandro Castellote. Con el título Constelaciones de lo intangible, el artista multidisciplinar, Luis González Palma, nacido en Guatemala en 1957, recrea de primeras y gracias a las bondades del espacio que se le presta, un escenario. De esta forma, con el aviso de que se debe visitar de forma circular, entramos en estas constelaciones que recrean desde el imaginario común de la arquitectura, la pintura, el happening, el cine y la fotografía un espacio único no sólo de introspección, como se anuncia (sobre todo si entendemos este concepto desde lo más sesudo de su terminología) sino de originalidad y por qué no, diversión. Estudia Arquitectura en la Universidad de San Carlos, si bien desde 2001 empieza a residir en la ciudad argentina de Córdoba; antes de marchar participa activamente en Imaginaria y Colloquia, dos iniciativas de debate y coloquio sobre el panorama del arte moderno en su país natal. Se le considera innovador en cuanto a las gramáticas mestizas más o menos discutidas hasta la fecha en otras artes plásticas. Los temas de la identidad, la memoria y la intimidad en el arte estarán siempre condicionadas a su gusto por la imaginería católica, y así consigue hacerse deudor o al menos partícipe del barroco, la pintura prerrafaelista y a la vez las discusiones entre la necesidad de abstracción y el figurativismo. El resultado resulta valiosísimo aún visto hoy, en tanto que el...

ENRIQUE MENESES (1929-2013): KAPUSCINSKI ESPAÑOL...

Hasta el 26 de julio tiene el espectador tiempo para acercarse a la sede de exposiciones de la Fundación del Canal de Isabel II, situada en la madrileña calle de Santa Engracia. Disfrutará de una exposición grande en tamaño y en calidad que, desde el comisariado de Chema Conesa y gracias a PhotoEspaña, nos llega en forma de retrospectiva de un fotógrafo excepcional que alcanzó el reconocimiento buscado más tarde de lo quizá debiera haber sido. La vida de Enrique Meneses, desaparecido hace poco tiempo, es, como sucede en muchos casos, más conocida dentro del gremio periodístico que fuera de él. Gracias a PhotoEspaña, el visitante descubre en él a toda una personalidad dentro de un oficio, el que amaba, que ya con los primeros coletazos digitales, prácticamente lo desterró. Y esto es debido principalmente a la depuración de ese estilo periodístico, que aún hoy incomoda a lectores y visitantes. La historia de Enrique Meneses, como la de otros reporteros gráficos y de televisión como José Couso, le hizo vivir el humanismo desde una posición nada cínica; de hecho, en la exposición nos damos cuenta de que, técnicamente, era un hombre no con pocas hazañas vitales que le gustaba, a su vez, formar a nuevos entomólogos de la realidad. Pasarán muchos años hasta que Meneses adopte, empero, su lema ser fuerte con los fuertes y débil con los débiles; y es que a su trabajo gráfico hay que unir la labor escrita como documentalista dentro de la gran cantidad de aventuras vividas, así como retratos de José Luis Villaronga y libros más raros como Sexo y seso. Su carrera comienza a los 17 años, cuando decide, por su propia cuenta y riesgo, trasladarse a Linares para cubrir una cogida de Manolete; allí conocerá a...

TINA MODOTTI (1896-1942): LABORIOSA Y ACTIVISTA...

La Fundación Loewe sita en el madrileño barrio de Salamanca (entre las calles Serrano y Jorge Juan) acoge, desde el pasado 28 de mayo y hasta el 30 de agosto, esta maravillosa retrospectiva de una mujer que fue única como fotógrafa y como activista. Dentro de la programación de PhotoEspaña 2015, debemos agradecer a ambos organismos el traslado de la excelencia bien entendida a las calles de la capital de España. Dentro de la actividad encomiable que viene realizando PhotoEspaña, cuya edición de 2015 está dedicada a Iberoamérica, debemos destacar esta breve, pero enjundiosa exposición de Tina Modotti; artista italiana afincada durante la mayor parte de su vida en México, donde conoció al fotógrafo Edward Weston, que la impregnó de un oficio a desarrollar que manaba de la pintura mural como reivindicación, llegando a cultivar con cierta maestría (conviene recordar que la mayor parte de su obra está realizada durante los más o menos dorados años 20) una idea feminista del trabajo muy afín a una realidad social de opresión, bodegones, retratos y arquitectura paisajística. Su estilo, sensual y elocuentemente emotivo, ha hecho que María Millán se haya fijado en su manera de trabajar con la gelatina de plata y la platinotipia, dos inventos casi pioneros por aquel entonces. Teniendo en cuenta, además, que fue en 1929 cuando abandonó esta disciplina artística, con el fin de ir más allá en su activismo social desde la política; quizás, la obra rescatada nos sepa a poco y, para muchos, pesen más las acusaciones recibidas por estar implicada en la organización del asesinato de su propio marido Julio Antonio Mella. Sería una verdadera lástima ya que si en su obra hubo coherencia (Tina se vio obligada a huir de su México querido por ello, obligándose a volver...

La gente no es como tú...

En la contraportada de este libro de Sloper, dentro de la fabulosa colección “La noche polar” se advierte que su autor es y ha sido diseñador de notable éxito en España y Estados Unidos y que se estrena en las letras con esta colección de arte-factos en forma de cuentos e hiperbreves. Son piezas que entienden el riesgo en literatura desde un alto estado de gracia que los hace particularmente contrastados y punk entre sí. Apenas detrás hay un personaje o una línea de acción, pensamiento y conflicto comunes, la de un perdedor que siente haber nacido desde una rebeldía necesaria y adolescente que le hizo madurar demasiado pronto. Hernán Migoya dice que hay mucho de él mismo en la apuesta; los que creemos en la literatura como disfraz (que no tiene por qué ser deshonesta) aplaudimos igualmente. Porque sabemos que tras estos relatos y aforismos no sólo hay una tremenda libertad, sino ese humor que tanto nos gusta. Las repugnantes gaviotas hacen moverse de sitio al más pintado. Eso y su sorpresa. Agujeros también va de emociones, que son como trozos viscerales que terminan en Grúas, un relato del paisaje que no abandona todo lo anterior. Fiebre y Heridas son dos piezas que siguen hurgando desde el atractivo formato escogido. Sin embargo, es a partir de Hugo Boss on the beach, donde el personaje se queda en pelota picada ante su lector y lo hace con altos vuelos, como poca gente se atreve, consiguiendo que la vergüenza aunque le pueda, le convierta en autoinmune. Recuerda más este recorrido por el lado salvaje a En el camino que a cualquier libro de Bukowski o Fante, novelas y cuentos éstos, muchos hilvanados desde la necesidad de escribir honestamente sobre el trabajo y devenir cotidiano. Anfetas,...

Salinger

En un tono periodístico, muchas veces testimonial (hay más de doscientas personas participando en un proyecto de investigación que llevó nueve años y medio el realizarlo), se entregó el año pasado, aprovechando la reciente desaparición del homenajeado, la última biografía, que se pretende rigurosa, en cuanto a multifocal, del autor de El guardián entre el centeno, aquella novela considerada por muchos algo más que un adalid de la contracultura norteamericana y por otros, como novela antisistema contada por un niño pijo. Salinger es Salinger, sí. Y no lo sería tanto si no se hubiese alistado antes de los dieciocho en el Ejército y no hubiese participado en hechos tan trascendentes como el desembarco en la playa de Utah en Francia o la batalla de las Árdenas, cerca de Alemania. También es verdad que lo hizo desde el contraespionaje, pero ello no le salvo de ser un especial testigo de aquella masacre. Al final del libro se insiste también en un dato interesante y es que Jerry tenía un único testículo y esa tara, al parecer de nacimiento, producto de un problema genético adquirido de su familia, le hizo estar a conciencia en segundo plano, más de lo que hubiese podido imaginar. Antes de llegar al Frente, J.D. vivió una vida intensa en el Upper East neoyorkino; las contradicciones religiosas de sus padres (ella católica, él judío) hicieron que conociese a través de su afición escolar al teatro, a Oona O’Neill, hija del dramaturgo Eugene, que tras probar su elegancia en paseos que a él deslumbraron, acabó primero exhibiéndose en clubs que Jerome consideraba desaconsejables y luego casándose nada más y nada menos que con Charlie Chaplin. Esto causaría un trauma en nuestro escritor, pero hubo otras muchas chicas en su vida. El asunto de...

LAS REGLAS DEL JUEGO. CHEMA MADOZ EN ESTADO PURO (2008-2014)...

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ofrece, hasta el 2 de agosto, la exposición de Chema Madoz, como paso previo a Photoespaña 2015 (certamen que comienza en la misma ciudad a partir del 4 de junio). Lo imposible, lo oculto, aquello que está por descubrir, empieza a poblar las calles de la capital de España. Animador de inanimados y buscador incansable no ya de la idea de estilo, esa palabra que se confunde habitualmente con el ruido y la furia diarios, sino de toda una poética propia en la representación; Madoz inaugura en un previo de Photoespaña una exposición en su Madrid natal. Gracias a que podemos disfrutar de gran parte de su obra (más de la mitad de las más de 120 fotografías son inéditas) llegamos a decir que en el mundo de los sueños, el tuerto no es el rey. Porque es necesario no sólo estar familiarizados con la textura de los objetos y su calidad, sino que el espectador construye siempre el sentido, un sentido que cambia de imagen a imagen. Y lo hace gracias a lo que tiene delante de sus ojos; algo, como decíamos inaudito. Y aquí es donde aparece el estilo Madoz, si es que la palabra estilo sigue existiendo. Comisariada por Borja Casani, como ya sabían los aficionados a su obra, al autor no le gusta titular sus fotos entre otras cosas porque hacerlo supondría romper con la educación y la elegancia establecidas; es decir, con Las reglas del juego, que así se llama la exposición. Desde un libro cerrado con escaleras que desde su lomo viajan al interior, la nube con aguja atravesada que sugiere que podría llover hacia arriba o el preciso cuello de camisa donde un pentagrama nos lleva a la...

EL PRIMER CASO DE MONTALBANO...

La editorial Salamandra es responsable de la publicación en España de los veintidós libros que tienen como protagonista a Salvo Montalbano; criatura inventada, con sapiencia y cierto humor corrosivo, por Andrea Camilleri; escritor siciliano que conoce la gastronomía de las trattorías o los textos de Borges de un modo tan sumamente fino y sutil como lo son los tres casos que nos presenta, todos ellos de una actualidad pasmosa. Apuesta por los personajes y la trama; una trama que en los tres casos opta por finales que se desinflan como buñuelos de viento, buscando una interpretación de lo que ocurre cuando no sucede más que el choque de caracteres tan latino del quién es más, lo que lleva a su vez al pensamiento catastrofista, al qué pasaría si. El autor utiliza premeditadas y jugosas elipsis que, lejos de alejarnos del entretenimiento dan calidad literaria a un universo y a un personaje que no sabemos (sobre todo si llegamos sin conocimiento previo a su encuentro, como es el caso) si se trata de un gandul, un pedante o un comilón que necesita sestear antes de meterse al ajo; su lado oscuro está tan cerca de los detectives de Mendoza como a veces del Carvalho de Vázquez Montalbán. En Siete lunes, a partir del descuartizamiento de cuatro animales (los tres primeros Pez-Pollo-Perro) se inicia un supuesto jeroglífico cuya posible solución está en la Qabbalah. Se reflexiona sobre la inutilidad de todo conocimiento metafísico y hasta patafísico, para resolver un enigma en lo intrincado y conflictivo de la condición humana. El primer caso de Montalbano narra la asignación de plaza de Salvo; él no quiere ser destinado a un pueblo de montaña perdido de la mano de Dios, por lo que consigue que un inspector traslade su...

EL ASESINO DENTRO DE MI...

Jim Thomson es un autor de novela negra cuyos protagonistas muestran siempre una inclinación escabrosa por el lado oscuro del ser humano. Sin embargo, sus héroes o antihéroes tienen bastante que ver con los de Hammett y Chandler, en el sentido en que si no es que fracasen en sus hazañas, sí se sienten perdedores e incomprendidos. Esta novela, comparada por la crítica del momento con 1800 almas, nos ilustra sobre el personaje de Lou Ford, un tipo de apariencia amable y hasta amigable que se esconde bajo una enfermedad que es su propia camaleonicidad y por la que vamos descubriendo su secreto. Y es que Lou es un tipo violento, capaz de escurrir el bulto, provocar el suicidio de los débiles y enfrentarse a situaciones que le hacen ver el mundo desde su revés más perverso. Ahora que se está empezando a poner de moda la extimidad gracias a algunos autores nórdicos; el personaje de Lou, siempre desde el american way of life, juega a contarnos también su vida y lo hace sin concesiones, rodeando la acción para acotarla en su prosodia, dando a entender que la realidad es simple, pero lo que ronda dentro de su cabeza, no tanto. Cuando Joyce, la prostituta que luego desaparece y a la que dan por muerta (siendo Lou el principal sospechoso) provoca ante sus inocentes ojos, un escarceo que es todo menos agradable, nos encontramos con una visión que nos muestra a Lou desde una asexualidad que le hace incapaz de relajarse en el cortejo; si a esto sumamos cierta misoginia, que le hace mentir a Amy, su legítima novia con la que está a punto de casarse, tenemos a un tipo atractivo, pero ciertamente perturbado, más psicópata que loco (de hecho, consigue ingresar en...

La jungla de asfalto

La confirmación de que de malas novelas salen buenos guiones, hecha por Linda Seger en El arte de la adaptación, es en este caso, si no fehaciente, sí relevante. Esta novelita pergeñada por el autor oriundo de Ohio, W. R. Burnett, responsable entre otras de El último refugio o El pequeño César, carece aquí de su mejor baza y no precisamente por el uso de unos diálogos esquemáticos en su mayor parte, pero resolutivos en el nudo de la acción; sino por la existencia de unas descripciones torpes o poco brillantes, para lo que da de sí el género. Sin embargo, al ser publicada en 1949, fue un éxito de crítica en Estados Unidos, lo que hace que tal vez sea más que necesario un replanteamiento de traducción en la edición manejada (El País). La corrupción del estamento policial empieza siendo el planteamiento que va dejando paso a la existencia del peligro latente a través del personaje, hampón privilegiado, de Erwin Riemmenscneider, envuelto en planes de robo, junto a dos mensajeros del miedo azotados por el crac, de una joyería, Pelletier & Co., sita en un lugar asfixiante del que no se hace metáfora local alguna. Si cuando los planes salen mal, la irritación que ocupa a sus artífices puede ser grande; cuando salen bien, el asunto no es para menos y así vemos como el abogado Emmerich, que juega a ser el que paga por las joyas, no sabe guardar promesas y es un desecho humano que sólo conoce de cerca la hipocresía. Se agradece la ausencia final de moralejas, así como la agilidad de los diálogos. La película de Huston no sería igual sin muchos de ellos. Pero otra cosa es la literatura. Queda tan hibridizada por el cine que el lenguaje...

GARRY WINOGRAND (1928-1984). EL FOTÓGRAFO DE LA ANSIEDAD...

La Sala de MAPFRE situada en la madrileña calle de Bárbara de Braganza nos invita, sólo hasta el 3 de mayo, a conocer la obra de un fotógrafo nada convencional que conseguirá nuevos adeptos a su causa; una causa que hoy podíamos calificar de extravagante y que, en cualquier caso, marcó decisiva tendencia en lo que se haría después. Garry Winogrand fue feñalado por John Szarkowski como el más importante fotógrafo de su generación. Su vida y obra ha dejado muestras de una gran calidad y categoría dentro de la fotografía documental. Pero, sin duda, lo que más interesará al visitante de la exposición que presenta MAPFRE es su faceta como fotógrafo callejero o cazador de instantáneas que le llevo a retratar desde los años 60 toda una implosión de ítems que, como mínimo, desconcertaban al más pintado. Optimista y disparador de personajes o personas convertidas en tales, este detalle le hacía en ocasiones no cuidar el encuadre, lo que a cambio salvaba consiguiendo esas escenas que todo fotoperiodista busca, de tal forma que en el tiempo en que el resto de los mortales parpadea, él conseguía al menos un par de esas instantáneas que retrataron desde el conflicto de EEUU con la URSS en plena Guerra Fría, la de Vietnam y Corea o como influyeron en su visión de la política y la realidad. Llega un momento en que toda esta cantidad de imágenes llevan al visitante al síndrome de Stendhal, siendo la selección realizada por el equipo de MAPFRE más que acertada y sobre todo consecuente con lo que podríamos adivinar era el deseo de su autor, un tipo al que le preocupaba poco la posteridad, así como el revelado y posterior montaje de sus fotografías (de hecho muchas de ellas están...

El halcón maltés

Obra cumbre de la literatura negra firmada por Dashiell Hammett y, a la vez, leyenda que recrea un capítulo histórico a través de un objeto codiciado por sus personajes. El protagonista es, como en Cosecha roja, Sam Spade, un tipo de mandíbula en forma de V, descreído, nervioso y, a pesar de su carácter testosterónico, nada misógino. Es un detective en horas bajas que opera en San Francisco a las órdenes de clientes y clientas de todo tipo y con secretarias neuróticas que le meten en más de un lío. La agilidad y concisión en los diálogos hace que el autor mezcle la aparición del pájaro esculpido con otras historias como la del posible asesinato a Thursby, quién, por otra parte, parece responsable en la sombra de la aparición de todo un macguffin literario, que como la botella de champán del film de Hitchcock Notorious, nos hace presagiar la valía de más de diez millones de almas, si es que la de cada uno de los otros valiese tan sólo un dólar. John Huston, en la película que adaptaba la novela, jugaría con la materia de la que están hechos los sueños, que no es otra que, efectivamente, el dinero; un dinero cuyo origen se remonta a la época de Carlos V y el Santo Grial, que se pierde como el oro que codiciaban los habitantes de Sierra Madre durante la Primera Guerra Mundial, para reaparecer en la Segunda. La peripecia es magistral para la perdición, si bien aquí Spade cuenta con el apoyo de un abogado sarnoso que le cubre en sus hipotéticas y absurdas incriminaciones. La Gran Depresión está presente sólo en el sentido más recatado del término, ya que la Guerra impide pensar, sólo se puede sobrevivir. Tras cultivar su faceta...

HANNAH Y SUS HERMANAS: UN REGALO DE ACCIÓN DE GRACIAS Mar10

HANNAH Y SUS HERMANAS: UN REGALO DE ACCIÓN DE GRACIAS...

Woody Allen demostró con esta película -que muchos consideraron en su día solo una comedia más- que, además de prolífico director de cine, es todo un autor. La influencia de Bergman por un lado y de Cukor por otro, le convirtió, así, en el realizador norteamericano que más gustaba en Europa. Y que lo siga siendo, con sus más y sus menos. Un servidor descubrió esta gran película de Woody Allen durante una noche de Reyes. La película era un regalo, aunque no era el que suscribe su destinatario, lo que, pasado el tiempo, hace que su comentario esté teñido de cierta nostalgia. Woody Allen, con este film, abandonaba el tono lastimero y protagónico de sus oportunísimas primeras obras (Toma el dinero y corre, Zelig,…) y lo hacía ambientando, desde su por entonces ídolo Ingmar Bergman, una película sencilla y cargada de enjundia filosófica y vital. La producción de Charles H. Joffe resulta, se mire por donde se mire, perfecta. Resultó que Joffe le acompañó hasta que el clarinetista, escritor y director de cine filmase Vicky Cristina Barcelona. Poco después murió. Por aquel entonces, cuando se rodó Hannah y sus hermanas, cuando hablábamos en los corrillos del colegio del cine de Allen, pensábamos que Septiembre e Interiores eran sus únicos dramas. ¡Y qué equivocados estábamos!, sobre todo, al querer clasificar una obra como la del prolífico geniecillo de Manhattan con mimbres tan primarios. Todo empieza y acaba, como tratábamos de sugerir en el título, el cuarto jueves de noviembre de un año cualquiera. Un jueves que para americanos y canadienses es como aquí, en España, la Pascua Navideña; es decir, el día en que la familia se reúne, en este caso con un enorme pavo asado cocinado por la anfitriona principal y donde los...

PINTURAS ACADÉMICAS DEL SALÓN DE PARÍS. MUSEO D’ORSAY Mar03

PINTURAS ACADÉMICAS DEL SALÓN DE PARÍS. MUSEO D’ORSAY...

La Sala Recoletos de la Fundación Mapfre en Madrid ofrece hasta el 3 de mayo una exposición que en su conjunto y concepción podría parecer carente de lo esencial y es que, tal vez, falta algo de sal o estilo en este planteamiento, quizás demasiado convencional. No obstante, algunas pinturas las salvaríamos sin duda, de la quema. Aladar se lo desgrana. Canto del cisne: dícese de la última obra o acción de una persona; también, y a pesar de que el cisne no canta ya que tan sólo emite un ronquido sordo, existe una leyenda de la que se hicieron eco Marcial y Virgilio, según la cual el animal emite un bello sonido como premonición de su muerte. Aclaramos estos términos por el hecho, tal vez decepcionante, de la propuesta que realiza la Fundación MAPFRE con respecto al concepto, pues se trata de un conglomerado de cuadros (donde siquiera, de diez a quince, responden menos claramente de lo que pudiéramos creer a la idea que tenemos del museo parisino, conocido por el gran público al albergar grandes obras impresionistas) provenientes de un entorno al que no pertenecieron grandes pintores de la época como Degas o Auguste Renoir, y, por lo tanto, cuyo nexo estilístico es la pertenencia de sus autores a una institución que nos figuramos, resulta parecida en su recorrido a la de los pintores que van por el Prado intentando copiar detalles de lienzos clásicos de Velázquez, Goya o Rubens; labor que, por otro lado, es menos desdeñable de lo que parece. Muchos de estos lienzos están además ejecutados sobre tabla, lo que quizás los haga susceptibles de encontrarse en el salón, sí, pero de la casa de un amigo. En todas las obras encontramos un dominio claro del dibujo sobre el...

LO MEJOR, MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA: TRICICLE, BITS Feb25

LO MEJOR, MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA: TRICICLE, BITS...

Desde el pasado 28 de enero y esperemos que por mucho tiempo, el trío catalán Tricicle vive en Madrid. Ojalá por mucho tiempo. Y es que este grupo de tradición mediterránea tiene, como no podía ser de otro modo, una importante legión de fans en la capital de España. Humor gestual, risas garantizadas. Porque el sutil camino del humor está aquí más que estudiado. En realidad el nombre del nuevo espectáculo teatral cuyo origen o puerto de salida fue el Teatro Principal de Alicante allá por 2012 (y que ahora desembarca en el Compaq Gran Vía madrileño), dirigido, interpretado y escrito por el popular trío catalán formado por Joan Gracia, Paco Mir y Carles Sans, es lo de menos, y no es esto un reproche. Tricicle vuelve con la carga de humor gestual habitual que a todos nos tiene desde hace tiempo conquistados (dicen que cada espectáculo alcanza el millón de espectadores al menos), pero lo hace desde la necesidad no sólo de hablar de Internet, las redes sociales y Whattsapp, cosa que logra en lo que podríamos llamar las escenas o sketches de introducción y transición; siendo lo que da carne al lío, situaciones de la vida cotidiana en forma de parodia visual más que acertada, muchas y variopintas: desde la magnífica descripción de los tipos de hombres que pueblan nuestras discotecas, pasando por los paseíllos acompañados de música de un entrenador de la Champions de fútbol por el banquillo, hasta la recreación de un día de pesca (con viento o sin él, con pesca o sin ella), donde Paco Mir consigue un prodigio de mímica gracias a unas hormigas, realmente logrado. Sería conveniente también hablar del cameo con los genios del humor y la música Les Luthiers, de quienes piden prestada una...

Circo máximo

Segunda parte de la trilogía de Trajano, que sigue a la de Escipión, cuya primera parte fue Los asesinos del emperador. Espera la edición de un tercer ciclo, se trata de una novela de aventuras situada entre el péplum de acción y la intriga, en el territorio aún romano de la Dacia (hoy Rumanía), si bien aparecen no sólo soldados oriundos de estas tierras, sino también roxolanos (del sur) y sármatas (del norte). La novela se vertebra, de inicio, en dos acontecimientos, uno de los cuales encumbró a Trajano y fue la construcción por parte de Apolodoro de Damasco de un monumental puente (del que aún hoy se conservan restos) que uniera los países situados al borde del Danubio. El otro acontecimiento que le llevó a su ruina, personal y estratégica, fueron los juicios por los que se acusó a la sacerdotisa o vestal romana Menenia, que tuvo un romance con Céler (el más rápido de los aurigas que corrían cual hipódromo en el circo máximo romano), de crimen incesti, un pecado que aquí pretende justificarse como horripilante, cuando sabemos que Robert Graves pintó bastantes peores elementos en menos cantidad de papel. A Menenia la defenderá Plinio. Otros personajes secundarios de interés son el comediante Plutarco, a quién se le hace algún guiño especial, o el auriga contrincante de Céler, Acúleo. Las carreras de cuadrigas se nos muestran tanto al principio como al final con descripciones detalladísimas, lo que hace que trascienda el motivo deportivo o lúdico para mostrar en ellas una metáfora de supervivencia, y ahí quizás esté el mayor valor del libro, que para un lector neófito en estas lides (es impresionante observar la legión de fans que tiene Posteguillo) quizás sepa a poco. A su favor, también debemos decir que la...

El día del Watusi

Desaparecido en 2008, la obra del escritor barcelonés Francisco Casavella es todo un enigma. Él mismo en el capítulo de agradecimientos, nos da fe de la empresa  loca y a la vez peregrina, de lo que supuso llevar al papel sus casi 1200 páginas en torno a la imagen o idea de un asesino que es sólo un divertimento, tan identificable con el protagónico Fernando Atienza, como con tantos y tantos prohombres que recorren su arco temporal (1971-1995). De aquellos polvos, vienen estos lodos. Dividida en tres novelas que llegaron a editarse independientemente, todo empieza con Los juegos feroces por acometer desde una dislocación un informe que le encarga a Atienza una multinacional que actúa en nombre del Bien sobre José Federico Neyra; en el proceso, sólo hay intermediarios que discuten, corruptos que juegan a ser inocentes (en este sentido el talento de Casavella es profético), jugadores de una nada imposible dado el contexto asfixiante de la Transición, vendedores de humo. Es ya en esta pate de la novela donde descubrimos los afanes prostibularios del protagonista. Por otro lado, Viento y joyas, empieza implicando en el centro de las pesquisas al propio detective y es que Atienza ya no quiere ser como ese Watusi que va en moto como el Pijoaparte de Marsé y a la vez se eleva como criatura misteriosa. Fernando aprende a leer críticamente y desde el confort a Sun-Tzu y Maquiavelo, dado que sus rivales citan sus frases (las de El príncipe o El arte de la guerra) como si fuesen pà amb tomaca que llega ligerito y con buen vino al estómago. Al mismo tiempo, aparece Elsa, probablemente la mujer a la que más quiere y gracias a la que conquista a otras féminas. En último lugar, El idioma...

La lección de anatomía...

Fotografía de Miguel Lizana Escrita por primera vez en 2008 y reeditada recientemente bajo el sello de Anagrama, su proverbial modo de entender el lenguaje a través del que nos escribe o habla al oído, esta escritora madrileña deja aquí un poso reconocido por el mismo Rafael Chirbes en su prólogo. No me gustaría hablar de exhibicionismo, si bien pudiera existir; lo que está claro es que al prologuista y a la protagonista les fascina el doctor Nicolaes Tulp, que aparece en un cuadro de Rembrandt, que como el peculiar paseo que, fruto de sus esfuerzos, se da la protagonista por la Gare d’Orsay parisina, pretende obviar el impresionismo en literatura, a pesar de que le fascine en pintura. Relato poco dado a ofrecer soluciones sobre la femineidad, en él encontramos múltiples personajes que, sobre todo, en las dos primeras partes definen entre un Madrid al que la memoria traiciona adrede y un Benidorm producto de la Transición, un fresco entre amargo y poderoso, vengativo con las habituales y sanas obsesiones, pecaminoso, contradictorio (también adrede) y que juega tanto a mostrarse como a esconderse de su propia voz. Dividida en tres partes, la novela es familiar y de rebeldía en Vallar el jardín, elaboradamente torcida en Los gusanos de seda, para soltar predicado y predicamento en Desnudo. De la primera parte, editada como libro aparte para el sello Playa de Ákaba en su colección Nómadas, todavía el personaje amortigua pocos golpes, si bien hay una imagen que ha sugerido al que escribe momentos de pesadilla, y es el del benzetazil; aquel remedio inyectable que hizo adquirir sino fuerza, sí carácter al menos a ciertas generaciones; a mitad de camino y con una madre cuidadora de enfermos y un padre sociólogo; dan a parar con...

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner Ene20

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner...

La última película estrenada de Roman Polanski es algo más que un híbrido de géneros. Desde una estética decadentista y con grandes interpretaciones, se trata de un duelo o dueto a partir de una urgencia por abandonar y otra por trascender. No diremos quién gana. Pasen y vean. Por cierto, es extraño que al espectador no lo encuentren sentado en el patio de butacas. Existen tres películas de Roman Polanski que el que escribe considera maravillosamente inquietantes y que resumen el epílogo final de este film: Y Dios creo a la mujer, y así castigó al hombre. La primera es Callejón sin salida; en ella un gángster herido y su socio moribundo se refugian en el castillo de un inglés pusilánime y su esposa ninfómana; el film de 1966 es también una recreación de una obra teatral llevada al absurdo y tenía ese halo de libertad que algunos realizadores europeos afincados en Hollywood dieron desde cierta independencia artística propia de los 70, a sus películas. Como ella, Cul de sac es además francesa, lo que implica un nivel actoral a considerar. La segunda película, producida en Reino Unido es La muerte y la doncella, de 1994, protagonizada esta vez por un trío no menos impactante: Sigourney Weaver, Ben Kingsley y Stuart Wilson, que eran partícipes (ésta no tiene que ver con el teatro, de hecho es un thriller político) de una claustrofobia semejante a la que vive el espectador de La venus de los pieles, es la historia de un secuestro y en este sentido a pesar de que el guión de Ariel Dorfman y Rafael Yglesias podría tener una estructura parecida, sólo al hilo de la venganza y de esa inquietud rayana en lo morboso quizás tenga sentido compararlas. La venus de los...

Alvin Langdon Coburn, fotógrafo de esencias...

La Sala de Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre en Madrid cuenta en su haber, hasta el próximo 8 de febrero, con una exposición que nos retrotrae a los orígenes de la fotografía. Alvin Langdon Coburn, desaparecido en Gales en 1966, es aquí homenajeado aún a sabiendas de ser un fotógrafo poco conocido en España, pero con una obra más que relevante. La fotografía y el misticismo formaron parte por igual de su vida y obra, de hecho ésta desembocó en aquélla. Procedente de una familia acomodada de Boston, Coburn nació al albur casi del nuevo medio en cuestión y, así, tanto la obra de Daguerre como de Niepce están tan próximas y las debió de vivir desde su infancia tan de cerca, que le llevó a ser considerado por muchos uno de los más relevantes fotógrafos de la tendencia pictorialista en fotografía. Que nadie se lleve a engaño; tratar de reproducir en resultados su trabajo hoy, sería algo peligroso, rayano en lo insulso por snob; sin embargo, visitar la exposición retrospectiva de Madrid nos sumerge en otro mundo, una época en la que equipos muy pesados, tiempos de exposición de muchas horas y trípodes resistentes eran corresponsables minuciosos de cada toma; tomas que son como cuadros donde la precisión en las iluminaciones, tanto callejeras como de estudio, fueron en sí mismas un hallazgo. Imagínense por un momento, cargar con todo este material siendo, por ejemplo, reportero de guerra. A la vez, notamos la necesidad aún hoy vigente para muchos de levantarse a las cuatro, cinco o seis de la mañana para capturar ese momento mágico de luz que sólo a esas horas nos seduce, un instante que se dilata y en el caso de Coburn se hace niebla. Todo empezó cuando antes...

El siciliano

Salvatore Giuliano, oriundo del municipio de Montelepre, situado cerca de Palermo, es el siciliano, un campesino de rasgos rudos, ingenuo en su juventud y bravo conforme crece en un lugar donde la Mafia campa a sus anchas por unos intereses económicos todavía no conseguidos; debido a que el fascismo de Mussolini no ha terminado de dar desde sus vestigios, libertad de asociación a Don Croce y el mismísimo Michael Corleone, al que descubrimos como fundador de otro pueblo cercano de la isla. Es esta novela del genial Mario Puzo, autor de El padrino o Los Borgia, un libro que descubre muchos motivos del origen de la Cosa Nostra. Su detonante es el encargo desde Nueva York a Michael Corleone del seguimiento, encuentro, secuestro y asesinato del protagonista al que da nombre el relato, un texto trufado de variopinto anecdotario y donde en ocasiones la acción queda algo desdibujada por la descripción, en base a tratar la acción desde una coralidad mayor. A pesar de cierta omnisciencia, la novela no aburre, si bien la opción que se toma hace que todo parezca vertebrarse a raíz del homicidio a un sacerdote de manos no muy limpias por parte de Turi, lo que propicia todo un punto situado a mitad de camino que arrampla con todo tipo de expectativas creadas hasta ese momento al efecto. Otros personajes sustanciosos que aparecen, aparte de los mencionados son: el proverbial confidente traidor Pisciotta; Héctor Adonis, un bajito y malencarado verso libre que recibe coacciones para dejar su puesto de profesor universitario asociado a pesar de contar con el apoyo del rector de la misma, etc. Pero también hay grandes personajes femeninos: desde la mamma del protagonista, hasta la coactiva madre de la novia a la que conoce y con la...

Enemigo: la Stasi; tres películas sobre el muro y su caída Nov27

Enemigo: la Stasi; tres películas sobre el muro y su caída...

La caída del muro y la Guerra Fría han propiciado multitud de novelas y películas de espías. Centrándose en el territorio alemán, Aladar propone el visionado de tres películas que pensamos, se convertirán en clásicos de un modo de ver unos acontecimientos terribles desde el antes, el mientras y el después de los mismos. Hace unas semanas, Antonio Muñoz Molina reflexionaba con gran coherencia sobre la figura de un intelectual afincado en Berlín que vivió la mayor parte de su vida en Amsterdam. Cees Nootebom venía a decir en Noticias sobre Berlín, que la historia es invisible porque suele suceder muy despacio y la conciencia humana no está preparada para estas lentitudes, pero de vez en cuando la historia se acelera y se vuelve visible y cegadora en su ímpetu. El pasado nueve de noviembre se cumplieron veinticinco años desde la caída del Muro de Berlín, una pared de piedra y ladrillo que dividió desde los años sesenta no sólo el país en dos partes, sino también su capital. La parte más próxima al este quedó así sometida a una especie de dictadura silenciosa, una dictadura que tenía más que ver con Stalin que con Hitler, que propició una represión brutal desde las dos partes: la comunista y la capitalista. Vivir consumiendo algo más que un café de puchero en una parte del Muro, mientras en la otra vivían personas (tal vez hermanos, tíos u otros familiares) acomodadas y con el ya conocido también por nosotros estado del bienestar, provocó hondas y terribles frustraciones en una población en la que, por el contrario, estaba ampliamente instaurado el café para todos. Para que esta represión durase, el Estado se encargaba de contratar a espías de todo tipo, chivatos, controladores de vidas capaces de reducir personas...

EL RETRATO EDITORIAL: FOTOGRAFÍA DE ESCRITORES...

Tres escritores masculinos. Tres damas de la escritura. Aladar propone desde una breve reflexión del retrato como género a seis fotógrafos que sacaron, y todavía algunos hoy lo hacen, la imagen más favorecedora no sólo de sus protagonistas, sino de un oficio que tiene menos glamour del que parece. A la hora de hablar de fotografía profesional, dos tendencias parecen ser las predominantes: de un lado la conceptual, que pretende ir desde la luz o la composición a la idea, es éste un tipo de fotografía predominantemente tomada en exteriores, callejera o, para entendernos, de búsqueda del contenido. Por otra parte, está la fotografía de moda, predominantemente tomada en estudio, que cuenta ya con la idea muchas veces a priori, de ser vendida, y donde los aspectos técnicos no son origen de nada, sino motivo de constante mejora o búsqueda. En ambos tipos de trabajo, la idea es fundamental, si bien en el primer tipo se tiende a que la fotografía hable por sí misma como sucede en el campo de la literatura con cualquier pieza. Todo esto es tan matizable y relativo como lo queramos ver y en el caso del retrato de escritor quizás más, ya que por un lado hablamos de personas (tanto los que están detrás como delante de la cámara, en este caso) con un alto nivel de exposición al gran público, por un lado, y con una corta vida por obra en lo que llamamos escaparates comerciales, lo que en muchos casos les beneficia a la hora de ser considerados en lo que llamamos posteridad. Algunos tenidos más en cuenta fuera que dentro del imaginario visual o lector, o viceversa, se pretende mostrar con este artículo parte de sus misteriosas, absorbentes y en ocasiones peligrosas vidas, partiendo siempre...