Las tres hermanas

============================ La Tres Hermanas Alianza Editorial, 2004 240 páginas. 9,80 € / e-book s/d ============================ Un mundo mejor que no viviremos Leer a Chéjov es enfrentarse, de la mano de sus personajes, con el mundo, con una realidad que nos lleva, de un sitio a otro, a su antojo y que, difícilmente, podemos controlar. Da igual si se lee ahora, si se le leyó hace cuarenta años o si le terminan leyendo dentro de un siglo y medio. Chéjov utiliza sus tramas como vehículo expresivo aunque son, dentro de sus obras, medios y no fines. Lo importante no es lo que pasa sino cómo eso modifica a los personajes, cómo el mundo cambia de aspecto. Chéjov convierte el tiempo en eternidad haciendo que sus personajes asuman que, pase lo que pase, su madurez debe estar por encima del entorno, de las experiencias propias o de las ajenas. Los personajes de Chéjov están condenados a vivir el mundo desde una madurez que no les corresponde, desde una aceptación de la realidad que se impone cuando no se participa de ella intentando un cambio de rumbo. «Las tres hermanas» es una de las mejores piezas teatrales del ruso. Cuenta cómo las hermanas Prózorov; Masha, Olga e Irina; viven en una pequeña ciudad apartada de la modernidad, aisladas de todo tipo de posibilidad que vaya más allá de sobrevivir sin que ninguno de sus sueños se puedan materializar. Masha se casó muy joven y no sabe lo que es la sensualidad de una pareja, ni la sexualidad satisfecha. Su amargura es absoluta. Pero conoce al hombre de su vida que partirá, finalmente, junto al resto de militares destacados en su ciudad. Olga quisiera lo que tiene su hermana, pero nunca pudo conseguirlo. Además, la vida va construyendo...

Sacrificio Mar18

Sacrificio

Durante mucho tiempo, Andrei Tarkovski defendió que las imágenes de sus películas, los sonidos que insertaba en cada escena (ya fuera el agua corriendo o el viento soplando), cualquier cosa que enseñase, no eran más que eso, lo que veíamos. Buscar símbolos, buscar significados ocultos que no fueran más allá del propio objeto y cómo lo recibía la capacidad sensorial de cada espectador, era intentar encontrar algo que no estaba. Durante el rodaje de Sacrificio y después, reconoció que esa película estaba llena de esos símbolos. Creo yo que reconocía así que su cine, de forma inevitable, lo estaba. Cosas del arte. Ningún autor, ni en literatura, ni en cine, ni en pintura, ni en cualquier manifestación artística, puede evitar que aparezcan aunque sea muy lejos de sus intenciones. Incluso cuando la intención no existe. Sacrificio es una de las mejores películas filmadas de todos los tiempos. Es una obra maestra indiscutible. Gustará más o menos, incluso algunos no aguantarán más de quince minutos frente a la pantalla, pero eso no la convierte en mejor ni en peor película. Obra maestra. Sin discusión. Siendo un niño muy pequeño (Tarkovski), sus padres se separaron. A partir de ese momento vive con su madre, su abuela y su hermana. Según contó el mismo, su casa se sostenía sobre una estructura matriarcal muy acusada. Eso marca al director ruso para siempre. Él se casó en dos ocasiones y, parece ser que su primera mujer era muy parecida a su madre. Quería acaparar la vida de todos, todo giraba a su alrededor. Era como un cuenco en el que la vida de todos cabía. La segunda de sus mujeres fue especialmente incisiva en la vida de Tarkovski. No como la madre, sino desde fuera. Intentaba controlar cada movimiento del director. Debe ser por eso...

Nostalgia Mar18

Nostalgia

Todo lo que se hace en la vida se ve marcado por un antes y un después, por un momento en el que pierdes la inocencia o en el que entiendes que las cosas son como son, muy distintas de lo que tratamos que sean. Descubrir el cine de Andrei Tarkovski, para el que escribe, fue lo que dibujó el punto de inflexión entre entender el cine como una forma de entretenimiento que se disfrutaba desde una butaca y entenderlo como la muestra de un universo creado desde una mirada que obliga a eso, a mirar, a crear la propia para entender y hacer propio lo visto. El entretenimiento desplazado por el sentimiento. Dicho de otro modo, me conmocionó tanto como antes lo había hecho la literatura de William Faulkner. Y esto es como decir que el mundo se puso patas arriba. Antes de Tarkovski, antes de Faulkner, todo cabía. Había rincones donde guardar cada cosa. A partir de Las palmeras salvajes de Faulkner, la literatura menor, la puramente comercial, desapareció. El interés por ella se quedó en nada. A partir de Nostalgia de Tarkovski, el cine de entretenimiento, las cosas que se decían sobre el cine (también), se evaporaron. Ya sé que estoy escribiendo sobre una película, sobre la que desplazó mis intereses hasta lugares áridos para muchos e incómodos para otros. Pero crean que lo que van a leer se ha escrito desde un pudor descomunal, sabiendo que todo lo dicho (salvo los datos más técnicos) no sirve de nada cuando se trata de cine auténtico. El objetivo es uno sólo. Acercar al que se deje hasta las profundidades, no ya del cine, sino de uno mismo. Ni siquiera aspiro a ser yo el que lo haga. Me refiero al cine del director ruso que marcó la frontera entre la verdad del...