Fidelio: Luces y sombras sin movimiento May29

Fidelio: Luces y sombras sin movimiento...

Hasta el 17 de junio se representará, en el Teatro Real de Madrid, la única ópera de Beethoven, Fidelio, una obra que suma distintas tradiciones musicales (alemana, vienesa, francesa e italiana) y que está basada en un hecho real ocurrido durante el periodo del Terror francés. Una ópera que oscila entre la oscuridad de la injusticia y la luz que aporta la mujer. Ir a ver una ópera y levantarse de la butaca pensando que una buena grabación hubiera sido suficiente no es muy buena señal. Claro que no lo es. Y eso es algo que puede ocurrir cuando la puesta en escena no funciona. Puede ser que la dirección musical sea correctísima (Harmut Haenchen conduce a la Orquesta Titular del Teatro Real con acierto, con la fuerza necesaria cuando toca y con exquisita delicadeza en cada nota; sabiendo encajar el trabajo del coro y del reparto con facilidad y solvencia); puede ser que los cantantes estén bien de voz y manejen con gracia el arco dramático de sus personajes; puede ser que nos encontremos con algún elemento original dentro de la caja escénica; todo esto puede ser, pero no resulta suficiente. Hoy en día, el público reclama algo más para no sentirse defraudado. Y es que sobre el escenario tienen que pasar cosas, no se admiten pausas en el desarrollo o en la evolución de los personajes cuando no están justificadas; los códigos podrán ser diversos aunque no habrá sitio para la falta de ideas o para solventar la papeleta con lo facilón. Fidelio es una ópera más que interesante. Deudora de la opéra à sauvetage (ópera de rescate), mezcla la tradición italiana (el aria de Leonora Abscheulicher! Wo eilst du hin? es el más claro de los ejemplos) con la francesa en...

Historia del Jazz (3): Louis Armstrong, El eclipse alumbrador May13

Historia del Jazz (3): Louis Armstrong, El eclipse alumbrador...

El gran desarrollo del jazz de Nueva Orleans se produjo en Chicago. Una paradoja que se justifica con el enorme movimiento que se produjo entre 1916 y 1919 de afroamericanos en busca de lugares más cómodos para vivir y, en el caso de los músicos, de nuevos públicos. Se conoce este fenómeno como la Gran Migración. También los músicos blancos se trasladaron a Chicago, pero ellos con una facilidad mucho mayor para acceder a las discográficas que, en el caso de los negros, no llegó hasta la aparición de los primeros race records. Louis Armstrong nació el 4 de agosto de 1901. Aunque él siempre defendió que había nacido el 4 de julio de 1900 (una fecha muy estupenda en Norteamérica). William y Mary Albert (el músico se refería a ella como Mayann) no cuidaron del pequeño Louis. El padre terminó formando otra familia y Mayann era prostituta en Storyville por lo que Armstrong se encontró conviviendo con varios padrastros durante su niñez. A los siete años comenzó a trabajar vendiendo carbón a las meretrices de Storyville. Cargaba durante todo el día con una carretilla que convertía ese trabajo en un suplicio. Un buen día, vio en un escaparate una vieja trompeta que se vendía por cinco dólares. Pidió un adelanto a su jefe y la compró. En ese momento, llegaba la oportunidad a un genio de la música que cambiaría todo lo conocido del jazz. Armstrong vivió todo lo que pasaba en Nueva Orleans (prostitución, segregación, racismo absoluto, violencia, ragtime, bandas de metal) lo asimiló y viajó hasta el centro de algo que estaba allí desde algún tiempo atrás presente sin que nadie lo hubiera sabido ver. Llegó al mismo centro de la realidad y convirtió un embrión musical en puro arte. Contaba...

Ermonela Jaho o la otra forma de mirar a las personas...

Ermonela Jaho es una de las voces femeninas más bellas del panorama operístico actual. Y una artista de raza. Pero, sobre todo, es una mujer agradable, cercana; con mucho de ese carácter balcánico que reivindica el papel de la mujer en el mundo; una joven que procura mantener los pies en el suelo sin olvidar su pasado. Y muy guapa. Teatro Real de Madrid. Antes de comenzar la entrevista, no puedo resistir la tentación de decir algo a Ermonela. Me mira con interés, intentando comprender. Si yo fuera Giacomo Puccini escribiría La Bohème pensando en ti, le digo. Se mira el antebrazo izquierdo, pasa la mano derecha por encima dos o tres veces con rapidez y se limita a sonreír.  Nos regalamos un abrazo sincero. Las grandes cantantes parecéis estar muy lejos aunque yo sé que no, le digo. Cuando te vean con tu traje negro y la flor roja en el escote quiero que sepan que eres de verdad, que eres como cualquier otra persona. ¿Lo intentamos? Ermonela ríe, dice sí y comienza a hablar. “Tal vez por haber nacido en Albania y vivir un mundo muy cerrado, hasta los 4 ó 5 años fui una niña de una timidez casi patológica. Mis padres se preocupaban mucho porque no jugaba con otros niños. La primera vez que me sentí libre fue la primera vez que canté. Nunca lo hacía en público; el canto era liberador, pero siempre lo hacía a escondidas.  Mi madre era una mujer de gran generosidad, mi padre un oficial idealista. Y las dos cosas juntas fueron perfectas para crear el alma de un artista. Seguí cantando a escondidas, pero frente al espejo. Cuando ellos me vieron dijeron “nuestra hija es normal”. “Más tarde quise entrar en la escuela de...

Mar y literatura: el noviazgo extraordinario May07

Mar y literatura: el noviazgo extraordinario...

Desde el 15 de abril, en el Museo Naval de Madrid, podemos asistir a una preciosa exposición: Hombres de la mar, barcos de leyenda. Arturo Pérez Reverte, escritor y académico, es el comisario y promotor de la muestra. Su amor por el mar, la navegación y la literatura, se dejan notar en cada uno de los espacios dedicados a barcos (reales o pertenecientes a una obra literaria y, por tanto, pertenecientes al mundo de la ficción), a marinos o a una etapa de la historia en la que el barco fue fundamental. Barcos que nos hacen recordar momentos inolvidables como el Victoria de Juan Sebastián de Elcano o el Titanic. Y barcos que nos hacen recordar esas lecturas que nos llevaron a lugares remotos, misteriosos y llenos de aventuras, como el Pequod de Moby Dick o el barco capitaneado por Jim Hawkins con el que descubrimos La isla del tesoro, el Hispaniola. El museo Naval de Madrid es, posiblemente, uno de los mejores museos de Europa dedicados al mar, a los barcos y a la historia que funde ambas cosas en el tiempo. Y -¡qué paradoja!- está en Madrid, una ciudad que tiene la costa a cientos de kilómetros de distancia. El que escribe tuvo la gran suerte de realizar la visita acompañado por uno de los guías voluntarios de la institución. Cada mapa, cada lienzo, cada pieza, cada cañón, es motivo de explicación, de una charla verdaderamente agradable. Un nutrido grupo de voluntarios preparadísimos, son los encargados de mostrar a los visitantes esta exposición y el resto del museo. Merece la pena contar con ellos. La exposición Hombres de la mar, barcos de leyenda sirve para hacer un recorrido por la historia. Desde Grecia hasta nuestros días. Pero, también, para realizar un recorrido...

Historia del jazz (2): De Nueva Orleans a las ciudades tomadas por los solistas May07

Historia del jazz (2): De Nueva Orleans a las ciudades tomadas por los solistas...

El cambio de siglo supuso una especie de cataclismo para la música en Nueva Orleans. Y, por supuesto, para sus gentes. Todo se acelera. El declive de la ciudad, pocos años después, provoca la fuga de cientos de músicos que acuden a las ciudades (sobre a todo Nueva York y Chicago) buscando nuevos públicos y nuevos futuros. Pero, antes de llegar a ese punto, suceden cosas que no podemos olvidar. Para intentar comprender qué ocurrió para que apareciese el jazz, merece la pena centrar la atención en el ragtime, especialmente en la música de Scott Joplin, puesto que fue uno de los más importantes ingredientes para que la nueva música viera la luz. Y en Jelly Roll Morton como personaje que se autoproclamó padre del jazz y que sirvió de enlace entre las distintas tendencias musicales. Nueva Orleans era el centro de la actividad musical. Todo ocurría allí. Y mientras duró ese tiempo luminoso, antes de que los músicos buscasen lugares distintos y alejados de la cuna del jazz, se iba preparando todo para que Louis Armtrong ocupase la escena e inaugurase una época en la que el solista sería fundamental y el jazz una realidad consolidada. Scott Joplin. Junto con el blues, el ragtime fue una pieza fundamental en la construcción de lo que hoy conocemos como jazz. El blues llegó desde el delta del Mississipi y el ragtime desde Missouri a final de siglo. Blues y ragtime convivian sin que estuviera demasiado clara la línea de separación entre ambos. Los pianistas negros interpretaban piezas muy rápidas, divertidas; piezas que podían bailarse; con el bajo de la mano izquierda insistiendo en los tiempos más poderosos y síncopas improbables con la mano derecha. El ragtime se podía tocar al piano, pero era muy difícil...

Historia del jazz: El nacimiento Abr29

Historia del jazz: El nacimiento...

Durante las próximas semanas haremos un repaso a la historia del jazz. No se trata de profundizar en algo que requeriría un espacio distinto y mucho mayor. La intención es señalar asuntos importantes, nombres imprescindibles y algunas obras que pueden ayudar a entender este tipo de música y su entorno. Comenzamos intentando descubrir las claves del nacimiento del jazz. Todavía hoy, el jazz es una música que no presenta problema alguno ante el noviazgo propuesto por otros estilos u otras formas de interpretar; desde el principio, no pierde su arraigo en el blues aunque está en constante movimiento, nada de lo anterior sirve al músico que interpreta jazz para poder mostrar cómo entiende él las cosas, cambia constantemente buscando nuevas formas con las que celebrar la vida. El jazz es la propia vida, su ritmo. Nació con esa vocación y la ha mantenido intacta hasta la fecha. Cuando comenzó a tomar forma, el jazz se fue dibujando como una forma de arte en el que la improvisación es fundamental, en el que un grupo de personas utilizando el lenguaje musical era capaz de dialogar para explicar. A principios del siglo XIX, en Nueva Orleans se concentraban personas de todas las nacionalidades imaginables. La convivencia era excelente entre ellos. Y allí había, también, esclavos negros. Siempre se apunta a esta ciudad como cuna del jazz aunque en cientos de lugares estaba pasando algo similar. Por una parte, el esclavo canta y sigue un ritmo concreto. No solo al hacer música. Estos hombres y mujeres aprender la improvisación cuando se encuentran fuera de su entorno natural obligados con violencia. No saben qué hacer y aprender improvisando. Eso se dejará notar en la música. Por otra, las costumbres norteamericanas, dada la gran cantidad de elementos culturales que...

Flores que se marchitan Abr29

Flores que se marchitan...

La historia de Violetta Valéry está unida a la falta de casi todo. La muerte es solo esa forma de ausencia que termina siendo el colofón a toda una vida. Ya lo expresó Alenxandre Dumas en La Dama de las Camelias y así lo recoge Verdi en La Traviata. Y ante eso, el escenario en el que se desarrolla la obra se dibuja, necesariamente, como marco de la zona más oscura de la existencia del ser humano y antesala de un final tan trágico como necesario. Estamos acostumbrados a la luz y al lujo cuando nos presentan esta ópera. A espacios grandiosos en los que se mueven hombres y mujeres educados, elegantes, finos y representantes de lo más luminoso de las personas. Sin embargo, Violetta vive un mundo distinto, malvive entre alhajas que le permiten fingir una felicidad que compra a plazos, pero que nunca logra disfrutar. Tal vez sea esta La Traviata menos atractiva o menos amable para el público aunque es la que más poso deja en el espectador sin lugar a dudas. Hasta el 9 de mayo, cada tarde de representación, el Teatro Real de Madrid se llena de un público que desea pasar un buen rato con una de las óperas que más agradan desde siempre. Un público que celebra la inclusión de obras clásicas y conocidas, de óperas amables, en el programa anual. Un público que no busca lo exquisito en las interpretaciones porque en las butacas se mezclan expertos, aficionados y personas que quieren acudir a la ópera por primera vez. ¿Es esto lo que debería ocurrir siempre? Desde luego que sí. Si la ópera es un espectáculo con el que debe disfrutar el público que así sea. Los detalles, los matices, la valoración de lo exquisito, es cosa...

El horror disfrazado de amor...

Son muchos los casos en los que las novelas adaptadas pierden la esencia en su nuevo formato. Nos presentan una historia que parece ser una cosa y es, en realidad, otra. Un buen lector debe evitar caer en la trampa de creer lo que le enseñan en esas adaptaciones y tratar de profundizar buscando la esencia del texto para lograr un entendimiento adecuado. En literatura, hay relatos que pasan por ser una cosa cuando, en realidad, son otra muy distinta. Podemos enfrentarnos a un texto que, aparentemente, trata un tema y descubrimos que no, que eso era una excusa para hablar de otra cosa. Creemos que la intención de un autor es escribir una historia alejada de él mismo y en una frase, en un párrafo, le podemos ver allí descargando su ira, su amor, su venganza. Por ello, hay que tener cuidado al leer y prestar atención a todo tipo de detalle para evitar que nos jueguen una mala pasada. Alexandre Dumas hijo (1824-1895) publicó en 1848 una novela que le llevaría a alcanzar una gran notoriedad. La dama de las camelias se llevó al teatro poco después (1852) y Verdi la adaptó un año después para lograr, con La Traviata, uno de sus mayores éxitos operísticos. La dama de las camelias es una novela que cuenta la relación entre Marguerite Gautier y Armand Duval. Ella es una entretenida de París (estas mujeres vivían de saquear las cuentas de sus amantes, gastaban dinero con un ritmo de locura, cambiaban de amante cada cierto tiempo intentando mantener una posición que les permitiera seguir viviendo entre lujos que, finalmente, se acababan cuando la edad no perdonaba); él es un joven con una renta que le permite una vida bastante desahogada aunque no podría mantener a...

El hombre en busca de sentido...

El testimonio de Viktor Frankl es aterrador y, al mismo tiempo, alentador. Narra su llegada y estancia en los campos de exterminio alemanes durante la época en la que los nazis obligaron al ser humano a preguntarse si, después de todo aquello, el arte era posible, la vida seguía siendo vida y el ser humano un ser racional. Lo hace intentando buscar explicaciones al comportamiento de unos y otros; explicaciones que -ya avisa el autor desde el principio- no terminan de convencer al lector que mira la escena instalado en un territorio ajeno que le impide tomar conciencia de lo ocurrido. Nadie puede llegar a comprender algo tan tenebroso puesto que es difícil, incluso, que una persona normal pueda creer que algo así pudiera ocurrir. Los campos de exterminio forman parte de las cloacas humanas que sólo una realidad terca ha hecho real para la humanidad. Divide la obra en tres fases buscando movimientos en las mentes de, sobre todo, los hombres (por una cuestión de experiencia personal limita a los varones su mirada) que fueron víctimas. Añade, al final, unos conceptos básicos de logoterapia que entran de lleno en la zona técnica de esta búsqueda. Aunque son las tres fases primeras las que hacen importante este libro. No esconde Viktor Frankl su tendencia hacia lo sagrado tratándolo como un anclaje fundamental del individuo si quiere encontrar un sentido a su existencia. Sin Dios cerca es difícil encontrar la idea que acompaña el método de análisis psicológico que utiliza el autor. El libro no es nada del otro mundo si nos fijamos en calidades literarias. Tampoco intenta serlo. La importancia de la obra, que es extraordinaria, llega desde el testimonio y de esa luz que se ve al final de un túnel casi eterno abierto por una...

Trece fábulas y media y Fábula decimocuarta...

La fábula es un relato del que el lector puede arrancar una enseñanza que le sirva para vivir de otro modo o, al menos, para mirar de otro modo las cosas. En las fábulas los rasgos de los personajes son escasos, incluso únicos. Y, tanto ellos como lo que sucede están al servicio de lo que queda en el texto de forma esencial en forma de alegoría. Juan Benet, uno de los mejores escritores que ha dado la literatura española el siglo XX, escribió Trece fábulas y media a principio de los años ochenta. En 1991 publicó la decimocuarta. En la edición de Alfaguara de 1997 ya aparecen juntas. Todas ilustradas con collages de Emma Cohen, excepto la decimocuarta que está acompañada de una ilustración de Eugenio Benet. El libro de Juan Benet es delicioso. Cada fábula parece estar cortada con la precisión de la pluma afilada de un genio. Todas ellas carecen de esa moraleja tan característica en el género (que en estas fábulas de Juan Benet hubieran sido como garrapatas en el texto -eso diría él con seguridad). Es esta una característica de los relatos que los diferencia del resto. Los temas tratados se repiten de forma casi obsesiva. La muerte, el destino, las apariencias, Dios, la religión; aunque son la muerte y el destino los asuntos que sirven de hilo conductor al conjunto de los relatos de este volumen. Esto, tan grueso, lo trata Benet con una ironía exquisita y llega a rozar la mofa cuando el tema es más profundo. Sonrisas para lo leve, carcajadas para lo solemne. Casi nada merecía seriedad en la literatura de Juan Benet. Sólo la propia literatura. Lo que se encontrará el lector es un destino del que no podemos deshacernos, la condena que supone querer parecer lo que uno no es y se queda como estigma,...

Rebelde sin causa: La huída imposible Abr20

Rebelde sin causa: La huída imposible...

Son muchos los que consideran que Rebelde sin causa es la mejor película de Nicholas Ray. Otros consideran que ha envejecido mal y que esa poética que se le atribuye al realizador no es más que el lenguaje retorcido para conseguir un efecto que se diluye en el intento. Lo cierto es que esta película no deja indiferente a nadie. Rebelde sin causa (Rebel without a cause, 1955) es, tal vez, la más famosa de las películas que filmó Nicholas Ray. Algunos han afirmado que el cine moderno norteamericano nació con ella. Y es posible que así fuera. Al menos, una nueva forma de narrar irrumpía con fuerza y terminaría influyendo en muchos directores que pretendían encontrar fórmulas alternativas a lo que se había hecho hasta ese momento. La película comenzó a rodarse en blanco y negro y en formato Cinemascope, pero la dueña de la patente del formato panorámico obligó a Ray y a su fotógrafo (Ernest Haller) a volver a empezar utilizando el Warnercolor. Una pena porque artísticamente la película perdió lo que podría haber sido un elemento fundamental. A pesar del excelente uso que Ray hacía de los colores, Rebelde sin causa apestaba a blanco y negro. Eso sí, el formato panorámico le permitió a Ray dar una lección de cómo podía utilizarse un recurso que otros directores tacharon de chapuza. La escena primera con el protagonista tumbado en el asfalto, o los encuadres que consigue a continuación para que los tres personajes principales queden unidos para siempre (todos están en la comisaría por distintas razones), son una muestra de las posibilidades de una forma de rodar que muchos desecharon. Nos encontramos con temas recurrentes en la obra de Ray: violencia, abandono frente a la falta de comprensión de los problemas...

Radiografía del otro cine de Ray Abr20

Radiografía del otro cine de Ray...

Todos los grandes directores de cine dejan películas memorables. Y todos los directores de cine dejan algún tostón por el camino o lo que pudiera parecer una mala película. Nicholas Ray no se libró de esta lacra. Algunos de sus trabajos se consideran menores; otros, directamente, un paquete. Aunque todos contienen ese toque personal del genio y podemos señalar los aciertos como alegrías para los aficionados al cine. Ray fue un director muy irregular. Él mismo lo dijo alguna vez. Aunque la filmografía de Nicholas Ray no es tan extensa como nos gustaría a muchos, se pueden encontrar distintos tipos de miradas entre sus trabajos. Todas ellas de Ray aunque con los matices necesarios para que se complementen unas a las otras. Las diferencias entre sus películas en blanco y negro y las rodadas en color, son enormes y relevantes. El Ray seco y milimétrico de su etapa primera se esconde tras la grandilocuencia innecesaria de algunos trabajos en color. Incluso para un director como él, escapar de las garras del dinero y del entramado comercial impuesto por las grandes productoras, era difícil. Casi un suicidio artístico. Nacida para el mal (Born to be bad, 1950). Denostada por muchos, esta no es, efectivamente, la mejor película de Ray. Sin embargo, conviene echar un vistazo al trabajo porque lo fácil es acudir en busca de ayuda hasta lo mejor de un autor del que se quiere hablar bien. En Nacida para el mal, la fotografía de Nicholas Musuraca es excelente. Ray decide encerrar a sus personajes durante buena parte de la trama. En apartamentos, en grandes salas. Intenta que los personajes vayan formando una sola cosa con esos decorados, que veamos una cárcel en la que ellos se sienten presos. Con una iluminación muy bien...

Crónica de una muerte anunciada Mar24

Crónica de una muerte anunciada...

Los enfoques y los diferentes puntos de vista convierten los temas tratados en las películas de cine en cosas muy distintas entre sí. El mismo personaje, la misma trama, el mismo final, pueden ser vehículos con los que lograr obras antagónicas, contrapuestas. Jesús de Nazaret es uno de esos personajes, la última etapa de su vida una trama común, su final una meta obligada. Este artículo pretende hablar de cine y solo de cine. Que el asunto tratado por tres realizadores sea la vida y muerte de Jesús de Nazaret (o algo parecido en el caso de los extraordinarios Monty Python) no es más que una anécdota. Por tanto, el fondo religioso de las tres películas es una anécdota. Ni se juzga ni se discute. La figura de Jesús de Nazaret ha dado mucho de sí en la historia del cine. Grandes realizadores se han acercado a él buscando soluciones diversas, tanto técnicas como espirituales. Tres ejemplos pueden servirnos para tener una idea que va de un extremo a otro dentro del abanico de posibilidades que ofrece una historia y un personaje difícil de igualar. Jesucristo Superstar (Jesus Christ Superstar, 1973). Comenzó siendo una ópera rock y, afortunadamente para el cine, terminó siendo una película. Es, casi con toda seguridad, la película que, teniendo a Jesús de Nazaret como protagonista, más seguidores ha tenido y más pasiones ha despertado entre los espectadores. En las salas de cine, al estrenarse, se produjeron altercados dada la indignación de algunos. Pero alguien en el Vaticano llegó a decir que se debería canonizar a “ese chico que hace de Jesús”. Opiniones para todos los gustos. El trabajo de Norman Jewison es apabullante, arrasador. Pero lo es desde el respeto, desde la delicadeza. La escena en la que Jesús...

Muerte en Venecia: El compromiso con lo fundamental Mar24

Muerte en Venecia: El compromiso con lo fundamental...

Del 18 al 21 de marzo se ha representado en el Teatro Real de Madrid el ballet Muerte en Venecia (Una danza macabra) coreografiada y dirigida por John Neumeier. El Ballet de Hamburgo, así, regresa a la capital en compañía de la música de Johann Sebastian Bach y de Richard Wagner para exhibir lo esencial del texto de Thomas Mann traducido al lenguaje de la danza. Un espectáculo soberbio. John Neumeier hace una lectura extraordinaria de la novela de Thomas Mann Muerte en Venecia. Salvo algunos detalles que no dejan de ser anecdóticos como, por ejemplo, convertir al protagonista en coreógrafo (en el relato es escritor) o introducir la figura de Federico II de Prusia (personaje muy relevante, pero que no afecta al sentido último de la obra original), respeta la esencia de lo que contaba Mann con acierto y profundidad. Adaptar las obras para conseguir todos los beneficios artísticos posibles no es lo mismo que destrozar las obras convirtiéndolas en mamarrachos. Neumeier es respetuoso al máximo y el público lo sabe agradecer. Lo mítico, lo simbólico, lo dual, aparece con claridad sobre el escenario. Lo apolineo, lo dionisiaco, las referencias a los distintos personajes de la mitología clásica, todo lo que tiene que ver con el amor platónico e, incluso, el superhombre de Nietzsche (el dominio de los fuertes sobre los más débiles); están y son interpretados por los bailarines con una técnica impecable no exenta de una expresión dramática más que notable. De este modo, el hilo argumental es muy accesible para el público. La puesta en escena es sobria, elegante. La iluminación perfecta. Y el vestuario hace que los matices en cada cuadro se realcen con elegancia. El ballet va de la imperfección de una consciencia destartalada (lo que no significa...

El mundo del Ballet

El mundo del Ballet es un libro exquisito que explica lo que significa la danza, el esfuerzo que representa dedicarse a bailar y repasa los diferentes aspectos con los que se encontraría un aspirante a bailarín o bailarina. El vestuario, los ensayos, los grandes bailarines de todas las épocas, las obras más importantes de la historia, todo, está incluido en este libro de formato medio para los niños y niñas que sienten interés por este arte. La narradora es Zoe, una jovencita que duda entre bailar o escribir en el futuro. Mostrará a los lectores cómo debe ser un peinado que permita una danza cómoda; como es un tutú, lo importante que es y, por ello, la paciencia que hay que tener hasta poseer uno. Baila con sus amigas, describe con gracia los movimientos básicos de la danza, describe un mundo fascinante. Para todo ello se hace acompañar de sus amigos y de sus profesores. El libro está firmado por Beatrice Masini (textos) y Sara Not (ilustraciones). El lenguaje es accesible para lectores de ocho años en adelante. Las ilustraciones son precisas y muy divertidas con lo que Not logra que la empatía de los pequeños sea natural. Ni un solo empujón se siente desde que se abre el libro por primera vez. No estamos hablando de un libro técnico aunque sí es una magnífica puerta de entrada para deslizarse entre el arabesque, el relevé, el pas de deux o la danza popular. Y, muy posiblemente, puede servir para despertar el interés en grandes obras desconocidas para los niños que se presentan como el resultado del esfuerzo personal, del talento y del amor por el arte. Libros como este sirven para que se puedan ir perfilando los gustos, para poder acudir a un espectáculo...

Manhattan: El amor de Allen por Nueva York Mar17

Manhattan: El amor de Allen por Nueva York...

Manhattan es, sin duda una de las mejores películas de Woddy Allen. Las imágenes de la ciudad, en un magnífico blanco y negro, son un homenaje delicioso a Nueva York. Aunque Manhattan no es una sucesión de postales y solo eso. La película se construye desde un guión muy bien estructurado y unas interpretaciones de primer nivel que Allen sigue con su cámara cuidadosa y siempre colocada en el lugar justo. ¿Hasta qué punto podemos confiar en las personas? ¿Un hombre o una mujer enamorados son fiables? ¿Son los adolescentes una banda de desequilibrados contestones o lo son los adultos que cumplen más de cuarenta años? ¿Se puede amar a alguien mientras se ama a un tercero? ¿Puede cambiarse un amor por otro sin que ocurra una hecatombe emocional? Estas son preguntas que asaltan al espectador cuando echa un vistazo al cine de Woody Allen. Incluso en su primera época ya dejaba algunos apuntes sobre estos asuntos cuando hacía comedias desenfadadas, frescas y críticas con los sistemas. Y estas preguntas nos hacen colocarnos ante una situación incómoda. Depende de la edad del espectador, eso es verdad. Me refiero a ese tener que elegir entre la sensibilidad y la intuición por un lado o la inteligencia por otro. Parece que, según vamos cumpliendo años, estamos obligados a utilizar más esa inteligencia. Es cosa de jóvenes lo de permitir que sensibilidad e intuición arrasen con todo. Y digo que lo parece porque es la única forma posible de evitar que no se organice un desastre a tu alrededor. Un jovencito cerebral que calcula todo o un hombre maduro que se deja llevar por sus primeras sensaciones en cuanto se le cruza una mujer nos parece un loco. En el caso de las mujeres ocurre lo mismo, claro....

Interiores: Amueblar una vida Mar17

Interiores: Amueblar una vida...

Woody Allen es el director de cine que mejor retrata a una clase acomodada que teniendo todo añora todo; sujetos que convierten su vida en un valle de lágrimas sin saber por qué; sujetos que viven de su propia compasión, que hacen del lamento una forma de vida. Woody Allen es el director de cine que mejor ha sabido detectar los problemas de una clase social estúpida hasta límites insólitos. Comodidad y estupidez parecen caminar siempre juntos formando una correlación perfecta. Hay personas que deberían (deberíamos) sentirnos afortunadas por vivir lo que les toca disfrutar. Sin embargo, dedican (dedicamos) buena parte de sus (nuestros) esfuerzos a sufrir, a torturarse (torturarnos). El ser humano tiene por costumbre inventar problemas, cacarearlos, hacerlos universales y cuidarlos con mucho cariño para que duren mucho. Si hablamos de las clases acomodadas, podríamos decir que eso es lo que más le gusta hacer. Parece mentira que con la que está cayendo, desde que el mundo es mundo, dediquemos un solo segundo a semejante cosa. Pero es así. Algo natural, algo que todo el mundo da como bueno. Me gusta Allen porque es cine. Me gusta Allen porque lo que cuenta es la vida de todos. Me gusta Allen porque enseña las miserias, los desastres personales y las desdichas de una sociedad que nada en la abundancia (de todo) y no es capaz de inventar la felicidad. Ni siquiera de fingirla. Me gusta Allen porque nos deja con su cine las pruebas necesarias para que, de una vez por todas, seamos conscientes de que nuestro intento de alcanzar límites personales es directamente proporcional a lo poco que nos gustamos. Disfruté con las comedias desenfadadas y sin pretensiones del viejo Allen. Me maravillaron sus comedias más maduras. Pero, también, me encantaron sus dramas. Especialmente, Interiores. Aún no entiendo el porqué esta...

War Requiem: Una Misa pro defunctis a lo Britten Mar17

War Requiem: Una Misa pro defunctis a lo Britten...

Benjamin Britten (1913 – 1976) fue un pacifista absoluto, no mostró una sola fisura a lo largo de su vida en este sentido y no dudó en manifestar su postura frente a la violencia en ningún momento de su vida. Su War Requiem es la mejor muestra de ello y la forma más bella de decir no a la guerra. Y el Teatro Real de Madrid ha ofrecido la posibilidad de disfrutar de la obra los pasados días 12 y 14 de marzo. Benjamin Britten fue uno de los mejores compositores del siglo XX. Eso es algo indiscutible. Podrá gustar más o menos, pero la calidad de sus partituras, la frescura de sus propuestas y lo atrevido de su trabajo, le convirtieron en una figura única e irremplazable. Cuando le encargaron que escribiera la partitura del réquiem que se tendría que escuchar durante la consagración de la catedral de Coventry (eso sucedería el 25 de mayo de 1962) supongo que ya contarían con que cualquier trabajo de Britten resultaría ser lo solicitado aunque filtrado por una forma de entender el mundo fuera de lo normal. De hecho, así fue. El War Requiem, op. 66 es una obra atrevida, moderna, única dentro de lo que conocemos como Misa pro defunctis o Réquiem. La catedral de Coventry existe desde el año 1043. Nació como comunidad benedictina, fue consagrada como catedral, más tarde perdió esa categoría para pasar a ser una iglesia más (St. Michael) y fue recuperada como catedral en 1918. Unos años después, durante la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada y destruida casi en su totalidad. El 14 de noviembre de 1940, los aviones de la Lufwaffe se encargaron se reducir la edificación a un montón de piedras desordenadas. Algunos años antes, cuando faltaba una...

Annie Hall: La vida corta y desastrosa Mar10

Annie Hall: La vida corta y desastrosa...

Todo lo que es el cine de Woody Allen se encuentra en Annie Hall; con toda seguridad, una de las mejores comedias de la historia del cine. Aunque la gracia, lo que hace enorme esta película, es que todos podríamos ser esa pareja que nos dibuja el realizador norteamericano; todo se podría reducir a solapar ficción y realidad para poder ver esa luz al final del túnel que tanto buscamos. El cine no deja de ser una forma de comunicar. Con su propio código, desde luego, pero no es otra cosa que eso. Por lo tanto, es necesario que se establezca un vínculo entre el espectador y lo narrado. El camino más fácil, el más efectivo y seguramente el único, es que el espectador se vea reflejado en lo que se cuenta. Como en literatura, el cine es una representación de una realidad compartida por muchos, reconocible y susceptible de ser entendida por el que mira la pantalla. Cualquiera puede comprender qué es lo que le sucede a un personaje y, lo más importante, necesitamos saber más sobre eso que le pasa para poder explicarnos a nosotros mismos, nuestro mundo, el de verdad. Dicho de otra forma, esta es la razón por la que una película gusta o no al espectador. La importancia del cine que ha hecho Woddy Allen, sobre todo desde que rodó Annie Hall el año 1977, llega desde ese territorio común que ocupan sus películas y la película de cada persona que se sienta a ver su cine. Con este film, Allen da un giro en su producción que le lleva desde una comedia más bufa (en la que sus personajes son una burla de sí mismos y de su entorno) a otra en la que los personajes viven la realidad que les toca sufrir y tratan...

Porno made in Spain Mar10

Porno made in Spain

Pablo Berger se estrenó como director con Torremolinos 73, una película divertida aunque con un fondo triste, con un fracaso a la española constante, que dejan un gusto amargo tras cada sonrisa. Una España escapando de sí misma en la que se retratan a un par de españoles consiguiendo algo de ventaja cuando renuncian a lo que siempre pensaron que debían ser. En España, de un tiempo a esta parte (a partir de 1960 hasta hoy mismo), siempre funcionó muy eso que conocemos como burbuja inmobiliaria. Y el cine porno, también. Lo de construir pisos y vender solares a precios indecentes ha tenido distintas fases. Unas mejores y otras peores. Pero el porno no decae. Además, el sol que reciben nuestros edificios es un reclamo estupendo para los turistas de todo el mundo. España es así. Sol, ladrillo y porno cañí. Pablo Berger pensó una versión del gran sueño español que consistía en tener pisos propios pagados en cómodos plazos, sol en la costa, porno casero (o casi); una buena dosis de caspa, otra de picaresca y abuso de poder. Lo mezcló con los deseos irrefrenables de sus personajes protagonistas y, voilà, se estrenó en la dirección de películas de cine. Torremolinos 73 fue el resultado. Interesante trabajo que ya dejaba ver lo que Berger sería capaz de hacer detrás de una cámara. Parece ser que el guión está basado en algo que ocurrió en realidad. Alfredo López (encarnado por Javier Cámara que no hace el papel de su vida aunque está muy bien) vende enciclopedias. Al menos lo intenta, porque la venta de fascículos le hace imposible su trabajo. Dadas las circunstancias, don Carlos (un cínico que abusa de las necesidades vitales de sus empleados y les obliga a tragar con lo que...

El helado mundo de los peones Mar10

El helado mundo de los peones...

Difícilmente podremos saber nunca, salvo un reducido número de personas, quién ejerce el poder y desde dónde se manipulan los hilos a los que nos tienen sujetos. Parece que siempre hay un escalón superior desde el que los movimientos se observan. Todo se reduce a un juego en el que millones de peones se mueven al son de algo que funciona como una trituradora de personas infalible. Mentes vacías, amores que forman parte de una higiene personal y poco más, hombres y mujeres pusilánimes y deseosas de ingresar en esos círculos privilegiados de poder. Eso somos casi todos. E incluso los que se acercan comprueban que el poder arrasa al poder. Esto es lo que nos cuentan en Invernadero (The Hothouse, 1958), obra de teatro de Harold Pinter que ha versionado con brillantez Eduardo Mendoza y que se puede ver en el Teatro de la Abadía de Madrid. Hasta el 29 de marzo. La dirección de Mario Gas es estupenda. Entiende bien el texto y dirige a sus actores con maestría. Logra que las situaciones extremas no acaben con las almas que creó Pinter. Salvo Isabelle Stoffel, que exagera su expresión corporal sin necesidad en algunos tramos de su papel, todos los papeles son defendidos con eficacia. Destacan Gonzalo de Castro (su papel es el más divertido de todos y es en ese territorio en el que se desenvuelve mejor el actor aunque todo el arco dramático del personaje lo maneja con soltura y credibilidad) y Tristán Ulloa (su personaje es el más odioso de todos aunque, también, cumple con las exigencias de su personaje sin dificultad alguna). Técnicamente, la producción logra una nota sobresaliente. La trama nos coloca en un establecimiento en el que los pacientes deberían reposar. Bien podría ser el mundo...

La luna de Chopin Mar10

La luna de Chopin

Hasta el próximo día 15 de marzo, y dentro de su programa de actividades pedagógicas, el Teatro Real de Madrid ofrece la posibilidad de escuchar algunos de los nocturnos de Chopin en su Sala de Orquesta; posiblemente el lugar más bonito y entrañable de este teatro. Es la primera vez que el público puede acceder a esta sala para disfrutar de un concierto. Las vistas son espléndidas (la calle Arenal, las cubiertas de las buhardillas con más sabor a bohemia, y la luna que aparece poco después de comenzar el espectáculo. Despacio, elegante, queriendo hacer compañía a una serie de privilegiados que están escuchando piezas inolvidables). Al piano una joven que interpreta con sensibilidad y, a la vez, fuerza arrolladora. Noelia Rodiles. Una mujer virtuosa que fundó el Trío Lorca y que, además de ofrecer conciertos exquisitos, es profesora en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid. Está fantástica interpretando todas las piezas aunque con el nocturno nº 5 Op. 15 nº 2; el nº 10 Op. 32 nº 2; y con el Carnaval Op. 9: Chopin (el concierto incluye esta pieza de Schumann y otra de Mendelssohn para recordar a los amigos de Chopin y cómo lo admiraban), deja ver toda la fuerza de su interpretación, su virtuosismo. Las explicaciones de Fernando Palacios son acertadísimas y muy divertidas. Nos llevan desde la llegada de Chopin a París hasta su muerte; nos explican ese mundo que el compositor vivió, su fama, cómo las jóvenes parisinas peleaban por recibir clases de Chopin. Y todo lejos de profundidades innecesarias, buscando el entendimiento de los más pequeños y de los adultos. Suelo acudir a los conciertos con alguno de mis hijos o con mi esposa. Era el turno...

El público: La dualidad del universo Mar03

El público: La dualidad del universo...

Federico García Lorca dejó muchas joyas literarias para que pudiéramos disfrutar de ellas. Al fin y al cabo, fue un excelente escritor. Entre ellas se encuentra una obra sin concluir titulada El público. Ahora, con libreto de Andrés Ibáñez y partitura de Mauricio Sotelo, se convierte en ópera (posiblemente la mejor forma de ponerla en escena) y se representa en El Teatro Real de Madrid hasta el 13 de marzo. Estreno absoluto en el Teatro Real de Madrid. El público. Obra de Federico García Lorca adaptada por Andrés Ibáñez. Partitura de Mauricio Sotelo. La mujer que tuve a mi derecha, cinco minutos después de comenzar la representación, ya decía que aquello no lo podía entender nadie. Incómoda en la butaca, lo repitió varias veces. En el descanso, ella, sus acompañantes y un buen número de espectadores, abandonaron sus butacas para no volver. Ni entendían nada ni hicieron el más mínimo esfuerzo por comprender. Y es que, todo hay que decirlo, la pedagogía Mortier ni dio ni dará los frutos que él esperaba porque el espectador del Teatro Real es lo que es y es como es. El público es uno de los últimos coletazos de lo que quiso hacer este hombre tan incomprendido como terco en sus propuestas. El público, a pesar de las fugas, resulta ser una ópera magnífica, moderna, atrevida y exigente con el escenario y la platea. Es verdad que algunas cosas destacan sobre otras que están y no se echarían de menos al desaparecer en una posible revisión de la producción. Pero el conjunto es atractivo; a veces, vehículo de emociones intensas y remotas arrancadas al espectador; a veces, una olla a presión de la que sale disparada una lírica en forma de imagen que arrasa con todo a su...

Los pies de Julieta y el amor Mar03

Los pies de Julieta y el amor...

Es horrible perderse en un teatro y no encontrar la salida. Esto es lo que dice uno de los personajes de la obra El público de Federico García Lorca. Pero el teatro es la realidad porque la realidad es, también, el propio teatro. El público es una de las obras más intensas y oscuras de Lorca y, por ello, una de las que despierta mayor interés entre los lectores o espectadores. Siendo aún muy jovencito, mientras estudiaba en un colegio de frailes con las aulas llenas de chicos y solo de chicos, debí hacer una enorme trastada y fui castigado. La condena consistió en pasar el tiempo de recreo de los siguientes quince días en la biblioteca del colegio (¡menudo castigo!) y una hora más de estudio al finalizar el horario escolar y en esa misma biblioteca. El día de la trastada comencé a cumplir con la pena. Me senté en la silla que me indicaron. La sala estaba desierta. A mi espalda tenía una pared repleta de libros. Alargué el brazo y agarré un tomo que me llamó la atención. Piel flexible, marrón, letras doradas. No me lo pensé dos veces. Obras completas de Federico García Lorca. Busqué el índice –estaba al final del libro; más de mil páginas de papel biblia- llevé el dedo hasta donde decía teatro y, cuando encontré lo que buscaba me puse a leer sin más. Tras quince recreos y quince horas de más en el colegio, había leído las obras completas de Lorca. Por no mentir, confieso que esa hora extra se convirtió en dos e, incluso, en tres, algunos días. La fascinación fue de tal magnitud que renuncié a cosas que nunca antes perdonaba. Ya saben, alguna salida con los amigos, escuchar música y ese tipo...

3 segundos

3 segundos es un fantástico cómic firmado por Marc-Antoine Mathieu. Sin una palabra pronunciada por los personajes (el lenguaje tiene, sólo, soporte en documentos que se pueden leer; periódicos, billetes de avión, etc.), se superponen diferentes viñetas que nos llevan de un lugar a otro a la velocidad de la luz. Subidos en un fotón, los lectores tendrán que construir la historia que se convierte en fragmentos de un todo lleno de lógica y coherencia. Este es un cómic atrevido, experimental y muy divertido. Tal y como debió hacer el autor al dibujarlo, el lector debe realizar un ejercicio de medición y análisis. Los dibujos son extraordinarios y el detalle con el que Mathieu trabaja es espléndido. Una primera lectura nos inquieta y nos provoca la necesidad de continuar investigando para saber. El libro contiene una trama completa y compleja. El cómic se puede leer o se puede ver a través de la web de la editorial Sins Entido. Dentro del ejemplar se puede encontrar la clave de acceso. La página está dotada del movimiento preciso para que 3 segundos proporcione una lectura fuera de lo normal por lo original. Tiradores, accidentes, atentados, muerte, vida, pasión, violencia, casualidad. Todo en movimiento. A la velocidad de la luz. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Muy entretenida. Fascinante. Tipo de lector: Minucioso. Argumento: Un fotón es capaz de explicar el mundo en tres segundos. Personajes: Construidos en un instante. Pero creíbles, con cierta hondura. ¿Dónde puede leerse?: En un lugar en el que el reflejo se pueda...

Nietzsche

Extraordinario y apasionante cómic este que firman Michael Onfray y Maximilien Le Roy, siendo el primero el que aporta los guiones y parte del pensamiento del filósofo y el segundo el que ilustra esta biografía gráfica. No sólo se centran los autores en la vida Nietzsche. Las ideas fundamentales de su filosofía, la relación con los editores, con la familia, con los amigos y su más íntimo punto de vista sobre cuestiones que más tarde se convertirían en un estigma, están presentes en la obra. Es más que interesante esa vuelta de tuerca que da Onfray cuando habla de las ideas antisemitas del filósofo. En vida, Nietzsche dijo, por activa y por pasiva, que él hablaba de unos judíos ya muertos dos mil años antes, de un Dios desaparecido con ellos, de la tortura en que consistía arrastrar durante tanto tiempo unas ideas anacrónicas. Sin embargo, sus ideas se convirtieron en un arma arrojadiza que muchos utilizaron contra un pueblo entero, contra las clases más débiles. Parece ser que fue su hermana la que ayudo a que eso pasara, entre otras cosas porque no eliminó todo aquello que el filósofo escribió estando completamente loco. Es destacable cómo los autores del cómic nos muestran al hombre asomándose al abismo, la imposibilidad del retorno. Desde un punto de vista gráfico, el cómic es impecable. Las tonalidades se distribuyen en cada página haciendo que las viñetas tomen fuerza; la composición de las páginas es inteligente y busca, siempre, un ritmo demoledor e, incluso, los cambios en el trazo corresponden a estados de ánimo extraordinarios del personaje. Todo ello hace que la comprensión de la consciencia de un hombre tan difícil de entender sea asequible hasta para los que no conozcan la obra de Nietzsche. La técnica narrativa...

Paul va de pesca

Entrañable. Creo que es lo mejor que se puede decir de este cómic. Y no es poco. Porque despierta una gran afecto y porque la propuesta de Michel Rabagliati tiene una profundidad que va mucho más allá de lo que pudiera parecer. Paul va de pesca es un cómic que encuentra una excusa cotidiana y casi normalucha en un viaje con la familia para pescar. Pero, poco a poco, cada personaje crece a través de las rupturas espacio temporales que van apareciendo con astucia y sin grandes sobresaltos para el lector. De este modo, los personajes que desfilan por las viñetas se convierten en cualquiera de nosotros, viviendo los problemas que podríamos tener a diario, sufriendo con los disgustos habituales y disfrutando de las pequeñas alegrías. Sería raro no verse reflejado en alguno de esos personajes o, lo que es mejor, en todos ellos. Los diálogos están construidos con acierto. Apenas hay nada que pudiéramos eliminar por ser inservible. Y es el lugar del que parten los personajes para construirse. Como debe ser en cualquier texto sea del tipo que sea. El trazo es cuidadoso y tiende, muchas veces, a la caricatura. Aunque se queda a las puertas cuando un paso más sería un destrozo narrativo. Los detalles abundan y el cómic sirve para describir un paisaje exacto. Rabagliati deja mucho de sí en cada viñeta sin sentir el más mínimo pudor. Se explica el mundo desde su obra y lo hace más que bien. Un cómic magnífico para cualquier tipo de lector aunque los jóvenes que se asomen a él quedarán encantados. La editorial Astiberri vuelve a demostrar que sabe elegir lo que publica y sabe editar más que bien. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Divertida y emotiva. Tipo de lector: Adultos...

Yo maté a Adolf Hitler...

Jason es un autor noruego. Y escribe cómics. Excelentes. Por su ironía, por la construcción de tramas llenas de giros inesperados que llevan al lector hasta lugares imposibles dos viñetas atrás, por un dibujo sencillo aunque efectivo. Es un valor literario al que hay que tener muy en cuenta. Yo maté a Adolf Hitler es un cómic que habla del amor. Cuenta cómo un tipo dedicado a eliminar personas (los asesinos a sueldo son trabajadores como cualquier otro en el mundo creado por el autor) debe viajar en el tiempo para acabar con la vida de Hitler. Pero lo que ocurre es que se queda atrapado en el pasado. No hay segunda guerra mundial porque Hitler viaja al futuro, pero el mundo sigue siendo igual de cruel, igual de injusto. Todo sigue igual. Incluso el amor que su compañera sintió por él. La trama está muy bien armada y está salpicada de situaciones muy divertidas. El dibujo busca rellenar los silencios de los personajes hablando en su lugar. También matiza las palabras de los que hablan. Con tonos pastel ayuda al texto para que el universo aparezca con contundencia, pero sin violencia alguna. Durante el año 2007, el libro fue nominado a los premios Esenciales del Festival de Angoulême y elegido como uno de los mejores libros de ese mismo año. Necesario acercarse a la obra de Jason si queremos entender el cómic actual. Calificación: Excelente. Tipo de lectura: Muy amena. Tipo de lector: Jóvenes y adultos. Personajes: Perfectos. Muy divertidos. Argumento: Cambian las cosas superficiales. Sólo. ¿Dónde puede leerse?: Pensando en otros...

Lupus

Todo aficionado al cómic está obligado a leer y a disfrutar de los libros de Frederik Peeters. Con Píldoras azules ya deslumbró narrando la relación con su esposa y su hijo (ambos portadores del virus VIH). Con los cuatro volúmenes de Lupus (reunidos en uno solo por Astiberri) vuelve a dejar un magnífico sabor de boca en el lector. Lupus es una novela gráfica que se presenta como una especie de cómic-road; una narración en la que el personaje se intenta encontrar consigo mismo y con el mundo a través de un viaje convertido en huída, a través de una infancia que carece de figuras esenciales (que estuvieron, pero a las que no puede poner cara) como la del padre. Para ello, Frederik Peeters, utiliza un texto muy bien construido que se ajusta con maestría al dibujo. Los silencios que dejan los trazos expresionistas, el diseño de cada página buscando que el lector conozca el conjunto al mismo tiempo que lo hace el personaje, nos llevan por un universo extraño e inmenso en el que ocurren las mismas cosas siempre. El espacio no cambia nada. Eso es cosa de los personajes. La acción se desarrolla con buen ritmo debido a una dosificación de la información más que acertada. No se pierde tensión narrativa en una sola página. Y; llegado el momento de resolver, de dar fin a la aventura; la resolución encaja perfectamente con el diseño de un personaje hondo y complejo. Lupus ha evolucionado mucho, el lector sabe mucho de él. Cualquier final no cabe. Un excelente trabajo. Calificación: Excelente. Tipo de lectura: Muy agradable. Requiere cierto grado de atención en algunas viñetas que se deben descifrar con cuidado. Tipo de lector: Cualquiera que este dispuesto a hacerse preguntas. Argumento: La búsqueda personal....

La muerte vista desde el amor Feb17

La muerte vista desde el amor...

Algunas de las obras que Wilder presentó a partir de 1960 se han considerado menores y una muestra de la decadencia del realizador. Una de ellas en Avanti! (título traducido en España como ¿Qué pasó entre mi padre y mi madre? sin que sepamos si el autor de semejante desastre fuera detenido inmediatamente). Sin embargo, Avanti! resulta una comedia deliciosa en la que Wilder descarga toda su sabiduría como cineasta. El amor es eso que puede cambiar la vida de cualquiera; es eso que no puede controlarse por más intentos que uno pueda hacer; eso que nos arrastra y debemos recibir sin hacer grandes ejercicios de resistencia porque es la mayor de las fuerzas con las que se enfrenta un ser humano. Si en lugar de amor escribimos la palabra muerte, estas afirmaciones funcionan del mismo modo. Este es el mensaje que envía Billy Wilder con su película Avanti! (1968). Un trabajo preciosista, lleno de romanticismo, que se calificó como menor en la filmografía de Wilder y fue recibido por la crítica con indiferencia. Sin embargo, encierra buen cine, la acidez en estado puro del director y aspectos narrativos que son magníficos. Wilder enfrenta dos mundos. Europa y Estados Unidos. Enfrenta dos formas de entender el amor y, por tanto, la vida. Y la muerte. Enfrenta dos universos con todas las armas que tiene a su alcance. Contrapone en la partitura las melodías más sensuales con tintes italianos (destaca el tema Senza Fine de Gino Paroli) con la música más rosada utilizada en Hollywood; contrapone a un personaje frío, rígido, puritano, hermético (Wendell Armbruster encarnado por Jack Lemmon) con otro que intenta disfrutar de la vida, que maneja sus sentimientos más profundos y sinceros, que intenta escapar del yugo de lo material (Pamela Piggot...