La espléndida decadencia de un genio Feb17

La espléndida decadencia de un genio...

La peor de las películas de Billy Wilder es una excelente demostración de lo que debe ser la dirección en el cine, la interpretación o un enfoque aparentemente cínico de la realidad a través de la ficción que es, sin lugar a dudas, una forma de enfrentar el universo desde el escepticismo. A partir de 1960, posiblemente, Billy Wilder no consiguió rodar obras maestras, pero la calidad de sus películas es indiscutible. Cuando se habla del cine de Billy Wilder conviene refugiarse en la prudencia. Es verdad que en una comparación entre Bésame tonto y El apartamento, la primera sale perjudicada. Ocurriría lo mismo si enfrentásemos Las Meninas y La Venus del espejo de Velazquez. Pero ¿alguien puede discutir que las obras de Diego Velazquez son obras de arte sin excepción? Pues lo mismo pasa si hablamos de las películas de Wilder. Al menos de casi todas ellas. En cualquier caso, el trabajo de este realizador va de lo bueno a lo exquisito. Irma la Dulce. No es de extrañar que el agente Patou, personaje encarnado por un espléndido Jack Lemmon, fuera el preferido de Wilder. Entre otras cosas, porque le persiguió con la cámara para mostrar las diferentes e innumerables caras del ingenuo policía. Metido a chulo, a impostor de personalidades, a trabajador incansable. Wilder logró un retrato enorme y perfecto. No es de extrañar que el personaje interpretado por Lou Jacobi –un camarero corpulento, mentiroso, inquietante; del que conocemos distintos pasados improbables- fuera pensado para que Charles Laughton le diera vida. Porque el encargado del bar Moustache (en el que descansan las chicas de la calle Casanova y gastan su dinero –el de ellas- los chulos) es uno de los personajes más divertidos de la filmografía wilderiana. Y, seguramente, el alter ego...

Antonio Bartrina: Hacer tango desde lo castizo...

El tango no es el tipo de música que se escucha habitualmente en España. Sin embargo, Antonio Bartrina decidió, siendo un niño, que eso era lo suyo. Fundo el grupo Malevaje hace treinta y un años. A pesar de los recortes, del maltrato al que se está sometiendo al mundo de la cultura, del dichoso IVA y a la falta de programación, Malevaje sigue adelante. Antonio nos recibe en su domicilio. El día es especialmente desapacible. Llueve a ratos, hace frío sin pausa alguna. La casa de Antonio se convierte en un refugio de lujo. Cruasanes en la mesa que ha traído Carlota Montemayor. Café caliente que ha preparado Antonio Bartrina. Yo no puedo presumir de haber aportado nada de nada. Desayuno, una charla exquisita y buena música a ratos. Como la lluvia, pero esta vez para convertir el tiempo en algo entrañable y cómodo. Antonio Bartrina fundó el grupo Malevaje hace 31 años, en ese tiempo que se llamó movida madrileña. Sirve el café con el desparpajo propio de alguien acostumbrado a tratar con otros, como solo lo puede hacer alguien nacido en el barrio madrileño de Carabanchel Alto. La movida. “La idea era convertir España en un país razonable. Conseguimos que fuera más libre, pero no más razonable. Los que siempre se dedican a acabar con las libertades no se enteraban bien de qué iba la cosa y se hicieron cosas muy interesantes. Pero aprendieron entonces y ya no olvidaron cómo contrarrestar cualquier actividad que les desagradase. El poderoso está acostumbrado al palo y a la pistola. Los demás también, pero recibiendo. Entonces, en aquel momento, nadie sabía cómo afrontar una situación como la que se vivía. Aunque la cultura fue muy importante. Pero, claro, los políticos han decidido (desde que lo...

La mujer en el cine de Wilder Feb10

La mujer en el cine de Wilder...

Son las mujeres, en el cine de Wilder, las que estructuran las tramas de forma definitiva. Se disfrazan, cambian, juegan, apuestan, hacen lo que haga falta para que el hombre (desde su prepotencia y arrogancia) tenga que claudicar y ceder ante la imaginación, la intuición y la astucia femenina. El cine de Billy Wilder se nutre del engaño. Cambios de aspecto y cambios mucho más poderosos y que afectan a la esencia de los personajes; son los ejes que soportan buena parte de las tramas de Wilder. Y son las mujeres las que asumen ese rol por distintas razones. Porque el hombre en el cine de Wilder presume de una inteligencia superior, de una capacidad reflexiva muy por encima de la femenina, de una intuición descomunal; el hombre cree estar muy por encima de la mujer y no cree que tenga que cambiar. Los hombres presumen y las mujeres logran esquivar tanta arrogancia para lograr situarse un escalón más arriba, para convertir la burla masculina en una especia de búmeran. Wilder, que tenía bastante mala leche al escribir sus guiones, no se conforma con mostrar ese proceso; Wilder deja que su personaje masculino se eleve tanto como tan fuerte cree que debe ser su caída. Tal vez el caso más sorprendente es el que podemos ver en La vida privada de Sherlock Holmes. El personaje principal; Holmes, claro; casi se presenta en pantalla diciendo que “jamás se debe confiar eternamente en una mujer, ni siquiera en la mejor de ellas. Son cleptómanas, ninfómanas, pirómanas… Las mujeres no son dignas en ninguna circunstancia”. En fin, una forma de ver a las mujeres bastante tremenda. Desde la superioridad, desde una atalaya inaccesible para cualquiera de ellas. Sin embargo, Holmes no es capaz de ver cómo la...

Ficción y realidad son la misma cosa Feb10

Ficción y realidad son la misma cosa...

Para muchos, la época dorada del cine de Billy Wilder comenzaba el año 1950 con el estreno de El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard). Y no es extraño que sea así porque la película es una obra maestra de principio a fin, un trabajo que conviene ver más de una vez para entender algunas cosas que podrían rechinar si el espectador no está acostumbrado al cine de este director. ¿Puede un muerto contar una historia? Cuando nos encontramos con un narrador que está muerto todas las alarmas se disparan. Para que algo así funcione tiene que estar respaldado por una justificación potentísima. En el caso de Sunset Boulevard la cosa se complica hasta hacerse molesta puesto que esa justificación parece no estar. Si le unimos el uso de una voz en off presente en exceso, todo se puede desmoronar. Pero estamos hablando de una película de Billy Wilder y hay que tener cuidado con las apariencias. Por un lado, hay que recordar que una de las obsesiones de este realizador era entretener al público, no dar más trabajo del necesario a quien se sentara en el patio de butacas. Por ello, en muchas de sus películas utilizó esa voz en off tan explicativa, tan reiterativa con lo visto en pantalla. Es posible que hoy no lo hiciera. Los diálogos y la imagen ya lo decían todo. Pero eran otros tiempos, eran otros espectadores los que se enfrentaban al cine. Y, por ello, hay que mirar sus películas desde un lugar distinto al que ocupamos hoy con respecto al cine moderno. Por otro lado, tenemos un narrador peligroso. Pero, aunque no lo parezca, está más que justificado. El Hollywood que presenta el realizador es fantasmal. No hay éxito; todo es oscuro, triste; falta la...

Manual para aspirantes a escritor Feb03

Manual para aspirantes a escritor...

El mundillo literario parece ser un enorme imán que atrae de forma irremediable a un gran número de escritores o a un gran número de los que dicen serlo o a los aspirantes. Las fotografías, la fama, el ser leído, fascina a muchos. Sin embargo el oficio de escritor es algo muy distinto a todo eso. El compromiso del que escribe con el mundo es una gran carga, es intenso, es peligroso para algunos. En alguna parte del mundo se encuentra lo que buscamos. Detrás de una piedra que nunca quisimos mover, en el tren que perdimos, en la oficina que vemos desde nuestra ventana, quizás a metro y medio de nosotros. En nosotros mismos, por qué no (este es el lugar que menos frecuentamos si queremos encontrar y en el que mayores tesoros reposan). Pero no miramos. Los escritores sabemos esto. Al menos lo intuimos desde el momento en que tomamos lápiz y papel con la intención de serlo. La pena es que tendemos a olvidar antes de tiempo que andamos buscando esas cosas que siempre se nos escapan. Mirar de frente (sólo) o mirar hacia atrás (sólo) es un error que se paga caro. Se trata de no perder la condición del niño que tarda en recorrer unos metros lo mismo que un adulto un millón de kilómetros, o de años. Los críos paran para observar de cerca todo aquello con lo se encuentran, se agachan para agarrar cualquier cosa que se pone a su alcance, y miran a derecha y a izquierda, levantan la mirada, la vuelven a fijar en el charco que pisan, disfrutan ensuciando la ropa aún sabiendo que alguien les reñirá. Los escritores también, al menos, así debería ser. Los que terminan mirando en una sola dirección dejan...

Ironía, amores y alcohol Feb03

Ironía, amores y alcohol...

La primera época como director de Billy Wilder está marcada por su cine más negro, más tragicómico y más enano, a partes iguales. De la extraordinaria Perdición hasta la soberbia Berlín Occidente, el camino fue largo y en algunas ocasiones, tortuoso. De la vitalidad y frescura de alguna de sus películas al miedo en los guiones y las renuncias a las esencias, la senda fue irregular. Pero Wilder fue mucho Wilder y nos dejó verdaderas joyas del cine. Billy Wilder es uno de los mejores realizadores de la historia de la cinematografía. Los retratos que logró, a través de sus personajes, de la fragilidad humana, de la falta de coherencia de hombres y mujeres o de los conflictos inevitables debidos a nuestra condición, son difíciles de superar. De su primera época, hasta el año 1949, se pueden destacar tres de sus trabajos que reflejan bien lo que fueron los comienzos de su carrera como director. La magnífica Perdición (Double Indemnity, 1944) merece capítulo aparte y se ha tratado en este especial de forma independiente. Días sin huella (The lost weekend, 1945). Fueron muchos los que presionaron para que este trabajo de Wilder no viera la luz. Por un lado, las asociaciones ciudadanas que pensaron que la película sería pura apología de la bebida, y, por otro, los fabricantes de bebidas alcohólicas que temían un daño irreparable entre sus clientes. Eran estos últimos los que debían sentir verdadero temor. Porque Billy Wilder entregó un trabajo formidable en el que se trazaba la sicología de un alcohólico y el drama personal y de otros ante un problema como este. El guión es adaptación de la novela homónima de Charles R. Jackson. Fue el mismo Wilder junto a Charles Brackett quien escribió un libreto lleno de tensión...

Audra McDonald: La voz improbable Feb03

Audra McDonald: La voz improbable...

Fotografías de Javier del Real En el Teatro Real de Madrid arrancan las Sesiones golfas, un programa dedicado a la música de cabaret y de grandes musicales. Y no comienzan con cualquier artista. La actriz y cantante Audra McDonald ha sido la primera invitada. El concierto no ha podido ser más fascinante y los fans de esta mujer lo recordarán durante mucho tiempo. Último día del mes de enero. El frío está instalado en Madrid. En el centro de la ciudad, miles de personas van y vienen. Con sus bufandas, sus gorros de lana, con los abrigos bien abrochados. Caen algunas gotas. Heladas, también. Y sólo unos pocos de los que caminan por las calles de la ciudad van a tener el privilegio de asistir al concierto de Audra McDonald. Primero y único de la artista en España. Al llegar al Teatro Real, en el hall de entrada se escucha ese run run tan característico que anuncia que algo grande va a suceder sobre el escenario. Los seguidores de Audra McDonald van ocupando sus localidades, comentan la gran fortuna que supone asistir al concierto. Los que no conocen a la cantante, pero han acudido a la cita por alguna recomendación recibida, esperan pacientemente para descubrir si eso que les han dicho es cierto o una exageración. Los instrumentos, sobre el escenario, esperan perfectamente colocados, reflejando las luces de los focos. Inexplicablemente, hay localidades que van a quedar vacías. No son muchas aunque alguno de los palcos queda huérfano y el paraíso no termina de llenarse. En cualquier caso, a las ocho de la tarde todo está listo. La señora McDonald aparece en el escenario. Espléndida, radiante, luciendo un vestido precioso. No tengo más remedio que decir que es una mujer terriblemente atractiva. Junto a...

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski Ene27

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski...

Los grandes artistas suelen tener momentos mejores y momentos peores. Sus obras pueden alcanzar niveles artísticos extraordinarios o quedarse a medio camino. Es lo normal. En el caso de Polanski, la cosa se complica. Podemos encontrarnos con una obra de arte o con una película desastrosa. Sencillamente, Polanski ha dejado ver en sus trabajos buena parte de la montaña rusa que ha resultado ser su vida. El baile de los vampiros y El escritor son dos de las películas del realizador que nos llevan de la frescura más deliciosa a la mediocridad más molesta. Roman Polanski es capaz de cualquier cosa. En su vida privada y en la profesional. Puede entregar una película extraordinaria o una castaña pilonga. Puede parecer un tipo normal, comportarse como un tipo normal o puede ser un sujeto repugnante, sin escrúpulos. Es un genio del cine (en su vida privada no se puede decir lo mismo). Y lo que tienen todos los genios es que hacen lo que les da la gana. Les da lo mismo ocho que ochenta. Ellos lo hacen y no se preocupan por los resultados ni por las consecuencias. Pero, mientras, los espectadores asistimos atónitos a la grandeza descomunal o al mayor de los desastres, desconcertados o entusiasmados. Dos películas pueden servir para ilustrar esto que digo: El baile de los vampiros y El escritor. Ni la primera es la mejor de Polanski ni la segunda la peor, pero, enfrentadas, ayudan a echar un vistazo y entender la sensación que puede llegar a tener un fan del realizador. El baile de los vampiros (The fearless vampire killers or pardon me, but your teeth are in my neck, 1967) es la primera película de Polanski rodada en color. Sin ser una obra maestra, sin ser lo...

Perdonando a Polanski Ene27

Perdonando a Polanski...

Si una película de Polanski es bella, esa es Tess. Si una película está bien fotografiada, esa es Tess. Si Polanski quería demostrar que sabe hacer cine, independientemente del tema que se quiere ventilar, lo consiguió con Tess. Pero esta película es, al mismo tiempo, el espejo en el que se refleja una incapacidad íntima. No es bueno unir la vida privada de los autores con su obra, pero resulta imposible en un caso como este. El cine de Roman Polanski suele indagar en las zonas más oscuras del ser humano. El realizador se encuentra cómodo dando una última vuelta de tuerca a los espíritus que aparecen blancos y transparentes y que esconden trazos negruzcos. Siempre encontramos en sus trabajos esos cambios que nos llevan a conocer lo extraño, lo miedoso, lo sucio, el desconcierto de las personas. En Tess lo hace con todo aquel que no es su personaje principal. Tess es la pureza, el sacrificio, la honestidad, la capacidad de sacrificio. Tess es esa mujer que pone a los hombres en su sitio porque no se doblega ante la maldad, ante el machismo más terrible o ante una doble moral lesiva (esta moral tan odiosa es cosa de la sociedad entera). Pero no es que luche o reivindique sus derechos; lo que hace Tess es no cambiar su modo de ser, su forma de enfrentar los problemas, su capacidad para perdonar. Mientras los hombres la machacan, ella sigue sin modificar su esencia. Un detalle significativo, que puede ayudar a entender las intenciones de Polanski, es que la película está dedicada a uno de los grandes amores del realizador: Sharon Tate. Es posible que le pareciese un homenaje único a su mujer, a las mujeres. Sin embargo, aun contando con una trama tan...

Una mirada limpia Ene27

Una mirada limpia

Estupendo el espectáculo que puede disfrutarse en el Teatro Real de Madrid hasta el próximo día 7 de febrero. Hänsel y Gretel se presenta con una puesta en escena muy divertida y cercana para convertirse en una opción única con la que iniciar a los más pequeños en una manifestación artística tan potente y desconocida como es la ópera. No solo es cosa de todo tipo de adultos; también es cosa de niños. Una de las excusas más habituales que utilizan (utilizamos) los padres para no llevar a los niños a esos lugares que parecen estar en este mundo para el uso exclusivo de adultos y solo adultos es imaginar que se aburrirán y les (nos) destrozarán el plan. Se pueden aburrir, igual se duermen, no sabemos si aguantarán al descanso para ir al baño. Pues bien, lamento comunicar a los padres, madres, tíos y abuelos de este mundo que en eso (como en casi todo lo que tiene que ver con los niños) estamos equivocados. De cabo a rabo, para ser más exacto. Hasta el 7 de febrero se representa en el Teatro Real de Madrid la ópera de Engelbert Humperdinck Hänsel y Gretel. Es divertida a más no poder, amable hasta lo sorprendente. Y una ocasión única para dejar las excusas olvidadas. A veces (muchas), los que escribimos sobre lo que vemos en los teatros, nos perdemos en profundidades técnicas y olvidamos aspectos fundamentales. Voy a decirlo sin cosmética: nos ponemos estupendos. Una de esas cosas que solemos dejar a un lado es, ni más ni menos, lo que se puede disfrutar de un espectáculo sin prestar atención a la colocación de un elemento sobre el escenario, el diseño del vestuario o si la soprano se ha dejado olvidado su mejor La...

Tres regalos de Polanski Ene20

Tres regalos de Polanski...

Las películas que gustan son las que cuentan un mundo que representa una realidad compartida por todos, reconocible; son las que muestran personajes con alma, con motivaciones y una razón por la que existir, que sienten y hacen sentir cosas similares al espectador, que dicen cosas importantes y no idioteces por bonitas que sean. Resumiendo: las que emocionan. El cine de Polanski es gran cine. Y es bueno saber que existe un lugar en el que podemos refugiarnos cuando el mundo deja de gustarnos. Un trabajo de Roman Polanski -para el aficionado al cine- es como un regalo de cumpleaños. Y ese momento en el que se entra a la sala de proyección para recibirlo es mágico. El cine lleno. Una espera con el murmullo general de fondo que avisa. Algo grande va a pasar. Se apagan las luces. El silencio es inmediato. El cine apesta a cine. El mundo, más que otras veces, se reduce a una butaca, a ti mismo. Desde la primera escena, la atención se agarra a la pantalla. Y, ya presa, se deja querer por lo que Polanski cuenta, por los personajes, por cada frase que disecciona una realidad cercana que no queremos ver. Cuando aparecen los créditos finales nadie se mueve en su asiento. Parece que el tiempo no haya pasado. Polanski sigue siendo ese regalo esperado cada cierto tiempo que, raramente, hay que devolver. Lo oculto de la trama: Un dios salvaje. Adaptación de la obra de Yasmina Reza. Polanski la lleva al cine de forma magistral. Respetando la esencia del original (es una película muy teatral, claro) aunque haciendo el cine que él sabe hacer, el cine en el que se mueve con soltura. Dos escenas en exteriores y el resto dentro de un apartamento. Lo...

Cómo convertir tu vida en un infierno Ene20

Cómo convertir tu vida en un infierno...

La fama, el éxito o el dinero, son algunas de las cosas por las que muchas personas estarían dispuestas a sacrificar su vida entera. Pero no está claro que todo sea maravilloso en el momento en que se alcanza notoriedad social, artística o económica. El Valle de las muñecas es una película que aborda este asunto con crudeza. El éxito es eso que le queda grande a cualquiera y que suele acabar con la normalidad en la vida de las personas, eso que puede llegar a convertir la existencia en un vertedero. Esta es una afirmación que pudiera parecer algo exagerada, pero es la que manejó Mark Robson al filmar su película El Valle de las Muñecas (Valley of the Dolls, 1967). El realizador intenta mostrar y demostrar que el éxito está al alcance de unos pocos, que es envidiado por muchos; aunque es un territorio desconocido y hostil que termina triturando a las personas. Por supuesto, el camino hasta la fama es terrible y, en sus cunetas, quedan miles de personas cada año con la vida destrozada, vacía y sin posibilidad de retorno. Robson presenta el mundo del espectáculo como una montaña rusa peligrosa, casi grotesca. Esa cara amable a la que tiene acceso todo aquel que observa no es más que estética inestable y falsa. Sobre ella, se llega a lo mejor y a lo peor sin apenas notarlo, en un mínimo instante; de esa zona que llamamos éxito y tanto envidiamos, a la del fracaso más absoluto, se pasa sin tiempo para comprender qué es lo que sucede. Todo es un reto tremendo. Por ejemplo, las relaciones de pareja, el mismo amor, se convierten en un impedimento para lograr las cotas más deseadas de fama o triunfo; como un obstáculo y...

La emoción desde el lenguaje Ene20

La emoción desde el lenguaje...

El escenario es ocupado por los cómicos y, esta vez, por los académicos. La RAE cumple 300 años y quiere celebrarlo, entre otras cosas, compartiendo con actores y actrices lecturas en vida de las obras más relevantes de nuestra literatura. La Real Academia Española celebra sus trescientos años de existencia. Y una de las actividades que se van a realizar como parte de la conmemoración es, nada más y nada menos, que hacer subir al escenario del Teatro de la Abadía de Madrid a distintos cómicos para que lean fragmentos de algunas de las obras más representativas de nuestra literatura (a partir del 16 de febrero la cita será en la RAE). Esas lecturas estarán acompañadas de los comentarios de los académicos invitados en cada ocasión. Al que escribe no se le ocurre mejor forma de acercar la palabra al ciudadano que utilizando la literatura; la herramienta y el producto que se fabrica con ella y nos permite explicarnos el universo; lenguaje y relato. El ciclo La RAE de nuevo a escena: Cómicos de la lengua comenzó el pasado día 12 de enero con la lectura en vida de los fragmentos más relevantes de los tres cantares de El Cantar del Mío Cid. El cómico encargado de hacerlo fue José Luis Gómez. Estuvo soberbio y fue capaz de hacer sentir todo tipo de emociones a los espectadores. Y no era fácil puesto que el castellano moderno difiere en gran medida del utilizado en esta obra y, además, el oído se muestra terco cuando se trata de recibir sonidos desconocidos. Sin embargo, José Luis Gómez enseñó a que escuchara bien una audiencia entregada sin reservas. Acompañó la lectura la académica Inés Fernández-Ordóñez, con explicaciones técnicas sobre la estructura y contenido de obra y el lenguaje con...

Sobre el sentido de ser cultos Ene13

Sobre el sentido de ser cultos...

La cultura no es cosa de snobs, ni de locos bohemios. La cultura no puede despreciarse porque eso supone lanzar un torpedo a la línea de flotación de la condición humana. La cultura es la herramienta que nos permite comprender lo que sucede a lo largo de nuestra existencia, el único camino posible para un ser humano que tiene vocación de ser infinito aun siendo mortal. Todo en la vida tiene un sentido, un porqué. Nada es por nada. Por eso, cuando algo parece no tener un fin determinado o no se le encuentra con facilidad, perdemos el interés por ello. Las personas buscamos todo aquello que nos facilita o explica la existencia. Puede ser esta la razón por la que muchos no se interesan por ser cultos en absoluto. El esfuerzo suele ser sinónimo de dificultad y nunca de facilidad. Y, al mismo tiempo, puede que sea esta la razón por la que algunos quieren dibujar la cultura como algo insignificante y propia de un grupo de descamisados o locos. La explicación del universo podría abrir los ojos de muchos y eso no interesa demasiado en algunos sectores sociales y políticos. Sea como sea, llegar a la cultura parece un camino difícil, lleno de obstáculos que colocamos unos y otros. Podría parecer mentira, pero sucede que algunos grupos de intelectuales, artistas y personas que creen serlo, tratan de impedir que la cultura sea un bien común al servicio del ser humano. Ser culto no es fácil, requiere un esfuerzo intelectual considerable que no todo el mundo está dispuesto a realizar. Si a eso le sumamos que tener una cultura media parece no servir de nada, la cosa se complica. Aunque, por supuesto, esto último es una percepción errónea. Al fin y al cabo,...

Cervantes es mucho más que El Quijote Ene13

Cervantes es mucho más que El Quijote...

En su XX Aniversario, el Teatro de la Abadía madrileño, recupera los Entremeses de Miguel de Cervantes para celebrar el paso de un tiempo tan difícil como fructífero. La cueva de Salamanca, El viejo celoso y El retablo de las maravillas, nos llevan a esos territorios tan comunes y grises que transita el ser humano y que, el autor, fue capaz de abordar con un ingenio y un sentido del humor difíciles de igualar. Es posible que alguien pueda pensar que Miguel de Cervantes escribió una sola obra de calidad, El Quijote, famosa en el mundo entero por su modernidad absoluta si nos referimos, por ejemplo, a la voz narrativa elegida. Es posible que alguien piense que el resto de las obras de Cervantes son menores y que su importancia es pequeña. Es posible. Pero lo cierto es que eso no es así. Cervantes escribió muchas páginas repletas de calidad y muchas de ellas pueden servir para explicar, todavía hoy, la realidad de cualquier momento histórico incluida la nuestra que, aunque al servicio de la tecnología y de lo material, es tan parecida a la de tiempos pasados que provoca vértigo cuando se piensa. Al fin y al cabo, las personas de cualquier momento han sido, eso, personas. El resto es más producto de la cosmética (siempre fue así) que de cualquier otra cosa. José Luis Gómez, director del Teatro de la Abadía y de esta producción, siempre sabe lo que tiene entre manos, pero si el texto con el que trabaja lo firma Miguel de Cervantes, entiende perfectamente el sentido de la palabra, entiende perfectamente la esencia de lo dicho. Y no se pierde en la senda de lo superficial (esa sería la mejor forma de destrozar la literatura de Cervantes por lo...

RU

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto. Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico. La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora. Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Intensa aunque fácil. Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje. Argumento: El arraigo en ninguna parte. Personajes: Casi mágicos. ¿Dónde puede leerse?: En un lugar...

Comparaciones obligadas Ene13

Comparaciones obligadas...

La danza debería tener una presencia mucho mayor que la actual en las programaciones de los grandes teatros españoles. Eso es algo evidente. El Teatro Real deja, cada año, un hueco en su calendario para este tipo de espectáculos y es muy de agradecer. En esta ocasión, Víctor Ullate presentaba una relectura de su propia versión de El amor brujo; la que pudimos ver en Sevilla el año 1994. La tendencia actual de las compañías de danza es buscar alternativas poniendo y quitando; sumando o restando a las partituras; fragmentando para incluir o arañar. Y eso está muy bien, pero conviene tener cuidado con los originales y, también, con el ideario común que se construye alrededor de una obra. Traspasar esa frontera que divide una lectura curiosa e innovadora y los excesos en la interpretación o en la aritmética que busca esas alternativas a las que me refería, es, al menos, peligroso. El espectáculo que ha presentado Víctor Ullate en el Teatro Real de Madrid tira de aritmética y suma tanto que termina restando peligrosamente. Respecto al trabajo que se pudo ver en Sevilla el año 1994, las diferencias son sustanciales. La lectura que hizo Ullate en aquel momento de la obra de Manuel de Falla era atrevida, innovadora. Los añadidos musicales firmados por Luis Delgado eran originales y no molestaban a los más puristas de la platea, puesto que el conjunto era respetuoso con la esencia de la obra. La actual, sin embargo, incorpora excesos que no terminan de funcionar bien. La música del grupo In Slaghter Natives colocada junto a la de Manuel de Falla no aguanta un solo asalto. Eso era algo previsible. Pero la importancia que toma, dada la cantidad de tiempo que el público tiene que aguantar la partitura,...

Danzando entre las luces del Mediterráneo Dic16

Danzando entre las luces del Mediterráneo...

La compañía TPO presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid su producción Bleu!; una invitación a danzar, entre los mitos mediterráneos, para niños y adultos; un espectáculo en el que la imagen y lo simbólico toman protagonismo desde el primer minuto. Si algo llama la atención de un niño es el color, el movimiento, la luz, una historia sin descifrar que sólo él puede ordenar y llenar de sentido. Si algo entusiasma a un niño es poder participar en algo que han preparado con mimo para él. Mirar y sólo mirar, como lo hace una vaca al tren mientras pasa, les aburre mucho. Si algo interesa a un niño es todo aquello que le hace sentir mayor por ser una invitación a realizar un gran ejercicio de inteligencia. Pues bien, es eso lo que se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid. El espectáculo de danza Bleu!, dirigido por Francesco Gandi y Davide Venturini; un trabajo que recupera esas cosas que siempre estuvieron delante de nosotros, pero en las que no solemos reparar, ni en las que pensamos como parte fundamental de nuestra vida: los mitos y, por tanto, lo simbólico. Comienza el espectáculo teniendo los mitos mediterráneos como primer anclaje; nos los colocan allí, sobre el escenario, para que indaguemos, para que pensemos. Y es cuando el símbolo aparece porque lo visto te conmociona y te hace crecer (aunque sea un poco; es de lo que se trata). Adultos y niños (sobre todo niños) se colocan en un lugar alejado de la estupidez y del materialismo que invade nuestras sociedades para acercarse a eso que les hace ser personas. Es lo importante del mito, del símbolo. Y, por ello, lo agradecen. Niños y, también, mayores. En el escenario, dos...

La literatura femenina no existe Dic09

La literatura femenina no existe...

Imagen: Mujer leyendo libro. Obra de Pedro Gallo. En las sociedades de todo el mundo; y desde hace muchos siglos, desde que nos metimos en las cavernas para poder sobrevivir organizando nuestra existencia; cuando se le otorga a las mujeres la propiedad de algo (sea lo que sea), el tufillo a menosprecio, a caridad estúpida y barata, es patente. En literatura pasa lo mismo. Decir es cosas de mujeres y haberlo escucharlo tantas veces, apesta a cosa de poco, a falta de importancia. Sin embargo, decir que algo es cosa de hombres suena a grandeza, a valor, a relevancia. Este olor rancio e injusto se puede colocar en cualquier ámbito y el resultado que se obtiene es siempre el mismo o muy similar. ¿Recuerdan que hubo bebidas alcohólicas que presumían de ser cosa de hombres en sus campañas publicitarias? Hace unos días alguien me preguntaba si, en mi opinión, existe la literatura femenina. Por su puesto que no, contesté. Otra cosa bien distinta es que existan escritores y escritoras, que algunos asuntos interesen más a las mujeres que a los hombres (cosa dudosa por otra parte), pero decir que exista una literatura femenina y otra masculina es un disparate. Además, cuando se habla de la presunta literatura femenina, parece que ya ponemos la etiqueta de pastelazo cursi a la obra. Es curioso, casi cómico, comprobar cómo los hombres ocultamos algunas apetencias o inclinaciones. No conozco a uno sólo que reconozca haber leído alguna novela de Corín Tellado (hace años) o alguna novela de las denominadas románticas (en la actualidad). Es como preguntar a un hombre si escuchaba el programa radiofónico de la señorita Francis (hace años) o algún programa dedicado al cotilleo o al mundo del corazón (en la actualidad). Eso se calificó como...

Jordi Sevilla: La sorpresa al escribir es un reto para el escritor...

Jordi Sevilla fue ministro del Gobierno, es político, es economista y, sobre todo, es escritor. A él, le sucede lo que a otras muchas personas en España que no pueden dedicar todo su tiempo a la escritura creativa puesto que la vida no lo permite. Pero la vocación de Jordi Sevilla es poderosa y no puede desaparecer. Sus dos novelas (La joven de la foto y El valle de los olvidos), con el detective privado Ricki Trullos como protagonista, avalan el oficio de un escritor que es, además, otras cosas. Muchas veces, se confunde a los escritores con las personas que escriben y son famosas por ello. Sin embargo, un escritor no es el que escribe y solo eso. Algo así lo puede hacer cualquiera. Un escritor es otra cosa. Alguien que ejerce una mirada única sobre el mundo, alguien que entiende la literatura como una forma de vida, alguien capaz de renunciar a buena parte de la realidad a cambio de poder crear un universo de ficción que le permite vivir. Jordi Sevilla, además de otras cosas por las que es conocido, es escritor. Charlamos mientras tomamos un café. Con tranquilidad, sabiendo que, como bien dice Jordi Sevilla, estas conversaciones nos permiten escapar de la «cotidianidad que atrapa y permiten entrar en los sueños de la literatura que mueven el mundo. Porque sólo lo que es narrado se puede transmitir». Hablamos del presente, del pasado y del futuro. De ambos y de lo que ha representado la literatura en nuestras vidas. «En mi casa se leía mucho. Teníamos una vecina que era viuda y fue ella la que me prestó las primeras novelas de detectives y las primeras novelas del género negro. Hammett, Chandler. Me metí dentro de esa literatura y no he...

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno Dic09

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno...

Madrid tenía una deuda pendiente con Benjamin Britten. Ya se ha liquidado. Y no de cualquier forma. Porque el estreno de Muerte en Venecia del compositor inglés es el ejemplo extraordinario de esa unión de todas las artes escénicas que es, en realidad, la ópera. Maravillosa la ópera de Britten. La puesta en escena de Willy Decker es inteligente, eficaz, a la vez que atractiva y vistosa; y, con ella, se resuelve uno de los problemas por los que esta obra se ha representado tan pocas veces: su teatralización. Son diecisiete escenas repartidas en dos actos que no permiten dudas. Decker, utilizando distintos telones, es capaz de presentar la obra sin empujones, sin exigir del espectador un esfuerzo adicional y, con ello, consiguiendo que todo fluya para que en el patio de butacas la atención se centre en lo importante y no en lo accesorio. Por cierto, Decker ha realizado un trabajo de limpieza, muy de agradecer, para eliminar todo aquello que representaba una molestia por superficial e irrelevante. Por su parte Alejo Pérez, director musical, acompaña bien. Y digo acompaña porque tampoco intenta nada más allá de lo que esto representa. Bastante trabajo supone seguir el ritmo frenético del escenario. Su dirección es correcta y algo plana. Aunque suficiente. Estamos hablando de la última ópera de Britten. Estamos hablando de la adaptación de una de las mejores novelas de todos los tiempos firmada por Thomas Mann (Der tod in Venedig, 1912). La libretista Myfanwy Piper hizo un trabajo muy meritorio modificando el punto de vista de la novela para que todo se convirtiera en un monólogo interior del personaje central (Gustav von Aschenbach) y para que los encuentros narrados en la novela con distintos personajes, en esta adaptación, se pudiesen interpretar como parte...

Lo irresistible de la ópera...

El próximo día 4 de diciembre se presenta en el Teatro Real de Madrid la ópera de Benjamin Britten Muerte en Venecia, una relectura de la novela de Thomas Mann. El director artístico, Joan Matabosch, reflexiona sobre la realidad de la ópera en España, sobre los tópicos que rodean un arte escénico que no tiene posible comparación con ningún otro por su fuerza y su grandeza; defendiendo la necesidad de convivencia entre de la defensa de la tradición y los cambios necesarios que ya han llegado y estar por venir. Tal vez sea la única forma de acercar la ópera al gran público. Desde el despacho que Joan Matabosch ocupa en el Teatro Real se disfruta de unas magníficas vistas de la plaza de Ópera de Madrid; un lugar en el que se encuentran ryders volando como pegados a su BMX, paseantes; muchachos que, con su patín, insisten en lograr cosas imposibles; parejas de novios besándose, vendedores ambulantes y chiquillos correteando. Joan Matabosch es un hombre amable, nervioso, rápido de ideas y excelente conversador. Construye su discurso con enorme rapidez, sin mostrar dudas sobre lo que dice. Es el director artístico del Teatro Real. Le pregunto sobre cómo alguien llega a ocupar un puesto tan importante como este. Sonríe y me cuenta. «No he llegado al mundo de la ópera de forma programada. Ni se me había pasado por la cabeza. No creas, cuando se me han planteado cambios profesionales en mi vida, siempre, he mostrado cierta resistencia. Eso sí, mi relación con la música, el teatro y la ópera, fue muy prematura. Con cinco años asistí a mi primera ópera. Y con seis o siete era capaz de ver festivales enteros. Es algo que siempre me ha acompañado. Supongo que eso y mi...

Cita con Rama

A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, la literatura de ciencia ficción trata de ordenar y explicar nuestra realidad. La de aquí, la que vivimos en el planeta Tierra. Los mecanismos internos del relato son diversos; el material narrativo, lógicamente, también lo es; aparecen personajes extraterrestres con hábitos extraños en apariencia; todo puede parecer ajeno a nuestra realidad, pero no lo es. Entre otras cosas porque, esa literatura, es imaginada y leída, razón por lo que se integra absolutamente en esa realidad. Es muy posible que esta sea la literatura que inunde las estanterías de las librerías en el futuro más próximo. La tendencia parece que apunta en esa dirección. Cita con Rama es una novela que firma Arthur C. Clarke y es un clásico imprescindible del género. La imaginación del autor es portentosa. Presenta una situación que arrastra al lector a imaginar, del mismo modo que hace Clarke, estructuras físicas, seres insólitos y vivencias de los personajes, nunca antes ideados por nadie. Rama es un cilindro gigantesco que gira sobre sí mismo y viaja a través del sistema solar para cruzarlo. El hombre lo detecta y logra llegar hasta él, entrar en él y encontrar todo un mundo lleno de incógnitas. Aunque, sobre todo, son los personajes los que se topan con ellos mismos. En Rama todo se hizo por triplicado, en Rama todo es un misterio. Caben las especulaciones teológicas, las técnicas, las biológicas. Rama es el gran reto del ser humano. Imaginar una estructura de ese tamaño; imaginar el interior de Rama; es una tarea fascinante para el lector. La propuesta del autor obliga a que el que decide abrir el volumen se implique al máximo. Todo es fascinante. La calidad literaria de Cita con Rama no es espectacular, no es literatura de lujo. La idea,...

La cultura y los pequeños Nov27

La cultura y los pequeños...

Muchas más veces de lo que sería deseable, el acceso a la cultura de niños y jóvenes se acota en exceso. Podría parecer que todo aquello que tenga que ver con los adultos es completamente ajeno a ellos. Y no hay nada más lejos de la realidad. Entre otras cosas porque comparten un mundo que deben entender y asumir como propio. Confundir el contar cuentos a los niños o ver una película de dibujos animados con ellos con creer que estamos haciendo de ellos personas cultas, es un error y un método infalible para no conseguir que terminen siéndolo. Los cuentos o las películas de animación no son más que una parte del material a nuestro alcance para abrir las puertas, de par en par, que les separa de la cultura. ¿Qué nos hace pensar que una buena obra de teatro (considerada cosa de adultos) aburrirá a un crío o a una jovencita, pongamos, de entre diez y quince años? ¿Por qué damos por hecho que una película de animación, como por ejemplo Bambi, es mejor para un crío que Dos en la carretera o Matar  a un ruiseñor? Es preocupante el trato que reciben, en este sentido, los pequeños de parte de los adultos. Creemos que no son capaces de entender las cosas cuando, en realidad, lo interiorizan todo con una capacidad extraordinaria y sacan sus propias conclusiones; muchas veces exquisitas e inteligentes. Otra cosa bien distinta es la extrañeza que nos causa la forma de procesar la información y los caminos que recorren hasta llegar a obtener resultados intelectuales. Sencillamente, nos parece un proceso surrealista siendo nosotros los que, finalmente, dejamos de comprender. Debe ser por eso por lo que nos conformamos con llevarles a ver espectáculos en los que se les...

Soy leyenda

Soy Leyenda es una obra de arte de la ciencia ficción. Narra como un último superviviente en un mundo hostil poblado por vampiros acaba transformándose en un monstruo. Lo individual frente al grupo siempre lo es. Richard Matheson, autor de la novela, maneja con solvencia los pocos recursos estilísticos de los que hace gala. No hay en el relato ni grandes imágenes, ni grandes descripciones de los escenarios ni usos retóricos del lenguaje, ni un vocabulario extenso o culto. Elige con mucho acierto un tono que se pliega perfectamente a lo que la acción requiere. Todo es tan sencillo como la vida del personaje principal. Un hombre solo que quiere acabar con lo que representa el pasado de la humanidad; sin atender al futuro, puesto que no cree que eso pueda existir nunca más. Repasa la violencia del hombre, su zona salvaje, la soledad, el grupo y el individuo, lo absurdo de la vida y su grandeza. La condición humana, en definitiva. Es una novela que gusta mucho a los jóvenes. Y a los adultos. Es una novela perfecta para conocer el género de la ciencia ficción que acostumbramos a confundir con cohetes y marcianos horribles. Es una novela que no envejece en absoluto porque, como todas las buenas novelas, afronta asuntos universales. Es una novela que no puede faltar en su biblioteca. Pruebe a regalar un ejemplar a sus hijos. No fallará. Aviso que poco tiene que ver con la película estrenada hace unos años. Aquí no hay tanto espectáculo. Aquí lo que encontrará es buena literatura. Calificación: Extraordinaria. Tipo de lector: De 12 años en adelante. Pero conviene que no sea una primera novela para el lector. Tipo de lectura: Muy asequible. Personajes: Excelentes. ¿Dónde puede leerse?: Acompañado para no sentir...

Salud, dinero, amor y cultura Nov18

Salud, dinero, amor y cultura...

Lo importante parece que es lo que tiene que ver con lo material. Lo importante parece que es todo excepto nuestra cultura. Hemos terminado creyendo que ser millonario y guapo y vulgar es lo fundamental; que aunque seamos unos incultos, el dinero lo puede todo. La sociedad española se encuentra inmersa en una espiral estúpida que le está acercando al territorio en el que la cultura no pinta nada. Y esto es, posiblemente, un camino sin retorno para las próximas generaciones. La situación en el mundo de la cultura comienza a ser más que preocupante. No es normal que un dinero, tan necesario en cualquier actividad que se realice en este mundo, se le niegue al cine, al teatro o a las escuelas municipales de música. Y no es normal porque sí hay dinero para otras cosas. Curiosamente para aquello que produce grandes beneficios a las empresas y grandes comisiones para un grupo (inquietante lo numeroso que es) de golfos. Entre rescatar bancos esquilmados previamente por políticos, sindicalistas, amigos de los políticos y a saber quién más; y comprar armamento o festejar con gran lujo coronaciones o consagraciones o cualquier cosa terminada en ones; el teatro se desmorona, el cine ser reduce a la mínima expresión, la pintura ni aparece o la música queda para los cuatro románticos de turno. Dicho de esta forma, podría parecer que esto es pasajero, que el día que las arcas se llenen, el mundo de la cultura tendrá esos fondos tan soñados y aquí no habrá pasado nada. Pero no; qué va. La degradación de la cultura supone la degradación de la persona; cuanto más ignorantes seamos más nos arrimaremos al borreguismo y a lo material como lo haríamos si tuviéramos un diosecillo enfrente (que siendo un mamarracho)...

Cómic: Escalera hacia la lectura Nov18

Cómic: Escalera hacia la lectura...

Esta es una selección de tebeos (si quieren de cómics y, si es su deseo, de novelas gráficas en alguno de los casos) que no pretende mostrar ni lo mejor, ni lo más novedoso. Aunque algunos de ellos son verdaderas joyas, lo que sí tienen en común todos ellos es una posibilidad oculta entre sus páginas para que el lector la aproveche: quedar prendado para siempre de este género. El tebeo siempre fue una mina de lectores, una forma única de generar el hábito de lectura entre los jóvenes; de acompañar los momentos de reflexión y diversión teniendo un libro entre las manos. Injustamente se ha colocado al tebeo en el territorio de los más jóvenes. Sin embargo, muchas de estas obras son más propias de adultos que otra cosa y, por supuesto, de todo tipo de lector dispuesto a pensar y disfrutar al mismo tiempo. El dibujo es una forma de expresión tan antigua como el propio hombre. El relato también aunque, este, no se verbalizase desde el primer momento. La suma de ambos es una de las formas de construir arte más atractiva, divertida y simpática. ¿Quiere usted adentrarse en un mundo extraordinario? ¿Quiere que sus hijos comiencen a leer y a disfrutar? Quítese los prejuicios de encima. Y pase, por favor. (Si quieres ver las imágenes con detalles pincha en cada una de ellas y no te pierdas ni un detalle). La puerta de entrada (Café Budapest, Alfonso Zapico). Publicado por Astiberri en 2008. Se trata de un buen tebeo aunque el autor –en ese momento- no contaba con la madurez exquisita que exhibe actualmente. Eso se deja notar sobre todo en una forma de narrar que es demasiado evidente, unas veces, y demasiado cercana al mensaje propio de un idealista que...

Viaje al centro de la miseria humana Nov18

Viaje al centro de la miseria humana...

Dentro del programa europeo Cities on Stage, que reúne a seis de los más prestigiosos teatros europeos; se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid la obra Hacia la alegría, un trabajo que centra su mirada sobre la ciudad como núcleo de reflexión y conocimiento. La obra de Olivier Py ofrece un viaje hasta lo más íntimo de su personaje para indagar, durante el camino, en los problemas que oprimen al hombre actual. Hacia la alegría es la adaptación del primer capítulo de la novela de Olivier Py Excelsior. Py, además, es el autor del texto que se representa y el director de la obra. No es de extrañar, por ello, que uno de los problemas de la obra (no son muchos y la propuesta se mueve más en el territorio del acierto que entre los errores) sea el tono literario en exceso que se utiliza. El autor lo sabe y tiende al lirismo intentando maquillar ese fraseo que sobre el escenario parece impostado o artificial. El texto original es un monólogo interior y ese registro, complicado y exigente para el lector, tiene su propia coherencia; una coherencia que se soporta sobre la reflexión del personaje enfocada hacia sí mismo. Si hablamos de teatro todo se complica puesto que los personajes son y están para que el público les entienda y comprenda su evolución mientras están encarnados en otro, en un actor o actriz. El personaje presta su voz a una persona de carne y hueso. La solución de Py, intentando escapar de lo que supone un personaje pensado durante hora y diez minutos, es deslizar cada frase hacia la zona más lírica con el fin de que el conjunto parezca un enorme poema. De no ser así, el efecto es parecido...

Winston Churchill (Una biografía)...

Sebastian Haffner vivió exiliado en Inglaterra durante 14 años. Es autor de una de las mejores biografías sobre Winston Churchill. Entre otras cosas porque escapa de lo excesivo al aportar datos o ubicar acciones concretas sin dejar de profundizar en lo más importante del protagonista. Una niñez tremenda y dolorosa que le llevó a no cultivar su titulación académica dada la incomprensión del joven ante el sistema académico; una juventud ardorosa y llena de casualidades que le llevaron a una fama temprana; un carácter terco, arrogante y visionario al mismo tiempo; una forma de hacer política que buscaba la guerra como elemento natural. La figura de Winston Churchill es una de las más apasionantes de la historia del siglo XX. No se entendería del todo dejando al margen lo que hizo y dijo este hombre. En la biografía de Haffner se resaltan los aspectos más interesantes: el odio absoluto que sentía por Hitler y el desprecio que le demostró al dejar de hablar de él puesto que no le interesaba en absoluto; el odio a comunistas y socialistas; su postura más radical en política cuando se vio acorralado; su hiperactividad hasta casi el final de su vida. Todo un personaje este Churchill. No deja escapar la oportunidad el autor para referirse a la sociedad y política inglesa de cada momento que vivió el protagonista de la biografía. Ni para hablar del Churchill escritor o militar o aventurero. Por ello el libro es de muy fácil lectura. Todo lo que quiere decir Haffner lo dice sin grandes pomposidades, desde la cercanía. Entender la Europa actual es difícil sin saber cuál fue el papel que desempeñó Winston Churchill. De hecho, fue él quien imaginó las cosas que vendrían y que han llegado. Interesante e imprescindible obra para todo aquel que quiera...

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar Nov11

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar...

Extraordinarios cincuenta minutos los que regaló José Luis Gómez sobre el escenario de la sala San Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía de Madrid. Logró, con una maestría descomunal, emocionar al espectador con la selección de poemas y fragmentos de prosa poética del libro Diario de un poeta reciencasado de Juan Ramón Jiménez. Un viaje propuesto que arrastra a una nueva poesía, a una forma única e irrepetible de enfrentar la existencia del ser humano. Hacer teatro es algo muy difícil. Convertir un libro de poemas en un espectáculo teatral es un reto que sólo pueden superar los grandes. Si añadimos que ese libro es el Diario de un poeta reciencasado (escrito así, pegadas las dos palabras, como le gustaba al autor), poemario firmado por Juan Ramón Jiménez; el asunto se complica extraordinariamente. Sin embargo, José Luis Gómez se atreve, le da forma a la idea, la representa y triunfa. El pasado 25 de octubre, en el Teatro de la Abadía de Madrid, se representó la obra, con un buen número de espectadores en el patio de butacas y con el actor y director, José Luis Gómez, sobre el escenario. Una mesa, dos sillas, dos maniquís y un fondo de tela en el que se proyectaron luces de color representando las tonalidades predominantes de cada paisaje evocado. Y, de forma intermitente, los sonidos -que imprimieron ritmo a la escritura de Juan Ramón- envolviendo la sala. Son los sonidos que el poeta escuchó durante el viaje que le llevó de Madrid a Nueva York. Y, del mismo modo, en el camino de regreso. El 17 de febrero de1916, Juan Ramón Jiménez iniciaba un trayecto que le llevaría a encontrarse con Zenobia Camprubí. Su amor, su musa, su futura esposa. Pero el viaje...