Francisco Hernanz: No temo al libro digital, se avecina algo alucinante...

Ser emprendedor no es tarea fácil en los últimos tiempos, y hacerlo en el sector editorial… lo complica aún más. Francisco Hernanz Martos es un empresario que lleva casi cuarenta años en la industria del libro. Filólogo de formación,  con solo 21 años comenzó a trabajar como jefe de compras en la sección de libros en un importante grupo empresarial. De ahí a dirigir su propia editorial pasaron otros diecisiete años que invirtió en el mundo de la distribución, adquiriendo experiencia y contactos dentro del que sería su área definitiva de especialización: el esoterismo. Aunque más enfocada en la medicina natural y alternativa, desde el año 2002 dirige Editorial Dilema en donde cumple con orgullo su decimotercer aniversario al frente de un negocio pequeño pero que ha sabido sobrellevar los vaivenes de la crisis y mantenerse en el mercado. “Empecé en el mundo editorial en el año 1977, y ya desde la juventud tenía en mente montar mi propia editorial. Me especialicé en una distribuidora de libros esotéricos pero estaba mal… quería hacer algo más acorde a mí, que no tuviera que ver con esas temáticas. Por eso aposté por la literatura”. Publicar narrativa llevó a Francisco Hernanz al borde de la quiebra. Así fue cómo aprendió que debía diferenciar entre su afición y lo que realmente le permitiría vivir, la medicina natural. Aprendió la primera lección del éxito editorial: la clave está en la especialización.  “Puede ser útil durante un tiempo pero peligrosa a la vez.  Cuanto más te especialices es mejor porque la competencia en este sector es muy grande y hay editoriales con mucho más dinero que pueden competir por los mejores libros que se publican en EEUU e Inglaterra”.  Decidió definir su propio perfil editorial como respuesta: se serviría de...

FIB 2015: EL AÑO DEL RENACIMIENTO Jul27

FIB 2015: EL AÑO DEL RENACIMIENTO...

El Festival Internacional español más británico cerró una nueva edición en esa especie de Tierra Santa de la música alternativa llamada Benicàssim.  Se trató de la vigésimo primera, pero bien parecía ser el auténtico 20 Aniversario. Tras una edición 2014 de escasa aceptación y que supo a poco pese a ser tan señalada, la de 2015 ha sentado las bases de una nueva etapa fructífera: con sabor a cartel clásico pero con aires frescos listo para imponerse de nuevo como uno de los mejores festivales del mundo. Los esperados Florence + The Machine o unos coloristas BLUR se encargaron de subrayar esta última edición en letras doradas. Con ritmos de charanga musical, FIB 2015 abría sus puertas el jueves 16 con una selección de artistas variada, nombres de calidad pero festivos, de grandes nombres y de nuevas promesas. La reina de la noche fue Florence Welch, el alma de Florence + The Machine. Como un ángel ingrávido, la pelirroja inglesa danzó descalza por el escenario, rompió su figura en siluetas de luz con torsiones imposibles e hizo feliz a una de sus fans cantando juntas y abrazadas en uno de los momentos más mágicos del festival. Era la primera vez que Welch y su banda se subían al escenario del FIB, tras su repentina cancelación en 2012. El resultado nos permitió disfrutar de una imponente voz enmarcada en un poderoso sonido, tan fuerte como la capacidad de los siempre buen rollistas Crystal Fighters de hacer bailar a toda la masa festivalera con cada uno de sus hits. No sonó ni un solo tema que no fuera cantado de principio a fin por los fans. Más de una docena de canciones imposibles de no ser reconocidas, aunque su vocalista haya decidido prescindir de su característica...