Escenografías de interior...

El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acoge la exposición “Obsesión doméstica”, una selección  de once fotografías de Magdalena Bors donde la artista belga pone el foco en una visión de diferentes interiores donde juega a recrear vivencias o el sentimiento desbordante que supone la contemplación naturaleza. La irrupción de la fotografía supuso poder captar la realidad a través de la luz, pintar a través de ella. El fenómeno se había vaticinado a través del uso de mecanismos como la cámara oscura por pintores como Vermeer. El nacimiento formal de esta técnica tendría, a la postre, parte de culpa de las convulsiones artísticas desde finales del siglo XIX, cuestionando directamente el realismo en la representación. Si ya existía la forma de reflejar fielmente los objetos, la pintura podía fijarse en otras metas. Pronto quedaría de manifiesto todo el campo de experimentación que un avance de estas características supondría, siendo moldeado por diferentes movimientos como el Surrealismo, el cual descubrió el gran potencial para representar la ensoñación que desprendía el uso de la cámara con figuras como Man Ray o Brassai. En el teatro, la construcción de un espacio irreal recuerda a un sinfín de artilugios e ingenios que trabajaban en la sombra para poner en pie las atmósferas imaginadas por los creadores. Resulta difícil no acordarse de la maquinaria de tramoya al pararse a observar muchas de las fotos de esta muestra. Sólo que, en el caso que nos ocupa, el resultado es fruto de un trabajo minucioso, casi a pequeña escala, que pone el objetivo en los detalles más nimios. A medio camino entre el uso de la escenografía y la ensoñación quedan las imágenes que se muestran de Magdalena Bors. Oscilan entre la captación de lo que vemos y...

Inmortalizar el olvido...

Hasta el próximo 30 de abril podrá visitarse “«Sobre Sevilla». Fotografías. 1982-2000”, que recoge parte del trabajo realizado por Atín Aya (1955-2007) en ese periodo. La exposición inaugura la nueva ubicación de la galería Cavecanem en el pasaje Francisco Molina. Que este evento tenga lugar en el pasaje que honra al desaparecido pintor-agitador cultural madrileño no hace más que subrayar una idea recurrente que podría unir a los dos protagonistas: la búsqueda de la segunda cara dentro de una ciudad con un marcado carácter, Sevilla. Ese rascar-debajo-de-la-superficie-para-encontrar-la-verdadera-piel -en el caso de Molina en la labor de normalizar la práctica contemporánea en la ciudad durante los ochenta- que hace que asumamos como cotidianas las instantáneas que vemos. Meunier o Velázquez inmortalizaron a obreros o personajes de la corte, dotándoles de una monumentalidad y humanidad inusitada a ojos de propios y extraños. Si a estas variables unimos una geográfica, el sur concretamente, obtendríamos el espacio en el cual Aya desarrollaba la fotografía. Un trabajo de campo que podríamos enlazar con el realismo social o el grupo AFAL. Dando por sentado las diferencias temporales y las peculiaridades de un medio como la fotografía, destaca la capacidad de sugerir que esconden las obras. Cada disparo de los expuestos enmarca a cada personaje en una dualidad que cautiva, una dignidad que contrasta con la aspereza del conjunto. Quien ande por la ciudad rápidamente asumirá la falta de artificio y la potencia que desprenden las imágenes en blanco y negro. Una auténtica galería de contrastes entre la ciudad que vive de glorias pasadas, y el peso de las mismas, y las rendijas entre las que podemos observar a quienes día a día desarrollan su existencia. Estas personas son las protagonistas de un repaso a las escalas sociales autoconstruidas en la...

Iconografía de la sinrazón Mar10

Iconografía de la sinrazón...

La iconografía nos remite a la representación de las imágenes de diferentes épocas para hacernos una idea acerca de la estética pero ¿qué ocurre cuando esta es destruida o se intenta borrar su rastro para siempre? Hace unas semanas que se difundió un episodio más, escenificado en el Museo de Mosul. Resulta difícil encontrar explicaciones a todas las expresiones de violencia. Cualquier esbozo de razonamiento suele verse entorpecido por toda una serie de sensaciones que nos dificultan intentar desentrañar la información ante la que estamos. Se ha escrito mucho acerca de este triste episodio y los videos que muestran las obras -sean todas originales o no, como se ha deslizado en algunos medios- siendo destruidas han volado por las redes sociales. No puedo evitar preguntarme por qué somos más sensibles ante estos hechos que ante la continua vejación de derechos humanos existentes en los diversos conflictos armados que asolan el planeta. No sé con exactitud si se debe a que estamos insensibilizados por el constante goteo de tragedias humanas que vemos con indolencia día sí día también o si, por el contrario, se debe a que nos resulta más fácil poder digerir un video de este tipo e indignarnos. Desgraciadamente, atentar contra el patrimonio cultural está ligado a la civilización, al igual que la violencia, el odio y el hecho de tener unas creencias, ya sean religiosas, económicas o raciales, que nos empujan a justificar lo sensatamente injustificable. Sucesos como los del museo de Mosul se llevan repitiendo desde los inicios de la sociedad y tampoco hay que remontarse mucho para recordar algunos similares como la voladura de los budas de Bāmiyān, en Afganistán, o la destrucción del puente de Mostar durante la guerra de la antigua Yugoslavia. La demolición de los símbolos ha...

Hagan juego Feb25

Hagan juego

Espacio California apuesta “Todo al rojo”, una exposición de trabajos recientes de Srger que podrá verse hasta el próximo 26 de febrero en este joven espacio sevillano. Exponer siempre supone un reto para cualquier artista pero resulta aún mayor cuando la trayectoria del mismo se desdobla entre la calle y la galería. La de Srger se configura desde el grafiti, siendo uno de los escritores más originales de la ciudad, y el estudio, donde desarrolla una actividad que abarca diversos campos como la fotografía, la instalación, el diseño o la pintura. Ambos aspectos confluyen en sus obras por lo que quizás, cuando uno ve los resultados surge la duda de cuánto hay de cada ingrediente en lo que vemos. La presentación del trabajo como apuesta se podría leer en varias líneas. En primer lugar un paso hacia delante para exponer sus últimas creaciones en solitario, puesto que lo que había venido exhibiendo hasta el momento había sido formando dupla con Lolo, con quien ha estado desarrollando un interesante mezcla entre las figuración y la geometría. Por otra parte está el guiño a los colores, rojo, azul y amarillo, como elementos del medallero olímpico, su asociación con el concepto de tiempo y la posible representación gráfica del mismo. Lo primero que salta a la vista es la renuncia a desarrollar sus creaciones dentro de los límites  acotados del lienzo o el papel, por lo que muchas de las obras se ven complementadas con trazos que se extienden por las paredes. Las propuestas de Srger tienden puentes, juegan, con el lugar en el que se enmarcan: junto a una columna surge otra y los huecos hacen las veces de marco de las composiciones. Un juego de mímesis y dotar de nuevos usos que sobrevuela el trabajo...

22 veces 100% Feb03

22 veces 100%

Imagen: Salomé del Campo.Durmiente y escaparate.2010-11 El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acoge, hasta el 5 de marzo, “Múltiplo de 100”, una exposición que cuenta con obras de Salomé del Campo, Victoria Gil y Pepa Rubio bajo el comisariado de Mar Villaespesa. Múltiplo de 100 es una revisión de 100%, un proyecto encargado por la Consejería de Cultura en 1993 con objeto de promocionar el trabajo de las artistas andaluzas en el marco del Día de la Mujer Trabajadora. De aquella iniciativa primigenia han salidos dos revisiones: Múltiplo de 100. Archivo feminismos post-identitarios, basado en la evolución del discurso feminista en las últimas décadas y la muestra que alberga el CICUS, centrada en obras de tres artistas que participaron hace más de veinte años en aquella exposición. La primera planta del antiguo convento contiene una generosa selección de obras, así como material de documentación para las mismas, bocetos y pruebas. Se agradece poder complementar los resultados finales con los procesos de creación, siendo de esta forma posible ver la transformación del modelo original en obra y enlazar con el trabajo en el taller, o de campo, de las artistas. Salomé del Campo parte de un realismo casi atemporal. Mediante el uso de tonos terrosos nos evoca una dignificación del trabajo que recuerda a aquellas esculturas de Meunier. El tríptico Telón alberga una segunda lectura sobre la asunción de roles o el uso del recurso del trampantojo como elemento que construye la realidad dominante. Obras como Jugando a la guerra o Durmiente y escaparate generan un acertado contraste entre la calma representada y lo que supone contemplar el fondo de la cuestión desde su evocación social o histórica. Los elementos preparativos para el mural La Nave, en una clave casi escenográfica,...

Una (de)construcción del paisaje Ene20

Una (de)construcción del paisaje...

Hasta el próximo 29 de marzo podrá visitarse “La construcción social del paisaje” en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, una muestra que aglutina a más de una treintena de artistas. Los fondos del CAAC, la Colección DKV y la Nueva Colección Pilar Citoler aportan las diversas ópticas desde las que se vertebra esta exposición. Recuerdo cuando, en la primavera de 2013, vino al Museo de Bellas Artes de Sevilla la exposición Rubens, Brueghel, Lorena. El paisaje nórdico en el Prado. Esas representaciones envolvían a quien las observaba, que se olvidaba por momentos de buscar el tema de la obra en cuestión, solo dejándose llevar por las atmósferas que sugerían las telas. Ahora el CAAC pone sobre la mesa una suerte de revisión con un título más que sugerente que puede ser analizado a través de diversos prismas: desde la reflexión sobre la acción antrópica a la historia que está imbuida en ciertos lugares, que nos habla de su devenir histórico marcado por la relación ser humano-naturaleza. Sobre la base de Juan Nogué por la que el paisaje vendría a ser “el resultado de una transformación colectiva de la naturaleza y (…) la proyección cultural de una sociedad en un espacio determinado”, se edifica esta muestra. Por un lado tenemos el concepto de Historia, traducido en qué nos transmite un determinado lugar en función de su memoria como telón de fondo de diversos acontecimientos. La fotografía es capaz de captar la calma tensa que pueden evocar los emplazamientos de conflictos bélicos, como vemos en los casos de Eduardo Nave o Bleda y Rosa en Prontuario, un archivo de fotografías actuales sobre textos de época de la Guerra de Independencia Española. Proyecto Catherwood, de Leandro Katz, pone énfasis en la evolución de diversos monumentos prehispánicos...