Blues en lo profundo de la marisma

Lolo Ortega

El próximo sábado cuatro de Abril llega una nueva edición del festival Tomate Blues, encuentro heterogéneo y de sabor genuinamente popular, que convoca en el Parque de los Hermanamientos de la sevillana localidad Los Palacios y Villafranca, a amantes del blues (y también a amantes de la mas sencilla y pura diversión) de muchos lugares. Con la actuación de grandes músicos como La blues band de Granada o Lolo Ortega, que se encargarán de recrear en plena marisma sevillana un pequeño delta al sur de los Estados Unidos.

Cada otoño, con la llegada de las primeras tardes agradables, noches de brisa fresca y el rugir de la vida que se reincorpora a la cotidianidad tras las vacaciones, Los Palacios y Villafranca, localidad del bajo Guadalquivir, ofrece una fulgurante despedida al verano y calma su pasión, volcada en la guitarra y el cante flamencos, en favor del sonido de otro sur igual de sudoroso, adoptando como propio el canto de la Norteamérica mas profunda. El Tomate Blues, festival dedicado a la música nacida a orillas del Mississipi (junto a otras afines) y evento cada vez mas  multitudinario, llega a su cuarta edición el próximo sábado 5 de octubre, convocando por igual  a fieles y profanos de esa música del lamento y la emoción, que tan bien conoce la racial marginalidad de la que surge lo jondo, para dejar claro en la práctica algo que ya intuíamos en la teoría, que en el sur, da lo mismo si es el peninsular o el de los Estados Unidos; el gentío, la fiesta y la música se viven de forma única

Quizás el sol bajo reflejado en la marisma, la humedad de estas tierras, se parezcan mas de lo que pensamos a los calurosos páramos en los que Robert Johnson daba sus primeras actuaciones frente a los lugareños, aunque posiblemente no exista una explicación concreta del extraño arraigo que el blues parece tener en esta pequeña población, que ofrece a sus habitantes de forma habitual buenas dosis de lamento electrificado en distintos lugares de reunión y salas de concierto, como la Taberna Anca Domingo, sede de la asociación que toma nombre del festival y lo pone en pie con beneplácito y colaboración de Ayuntamiento y Junta de Andalucía.

Es ahí donde hay que buscar orígenes y razones a este sorprendente evento, en una generación de aficionados criados bajo la sombra alargada de Muddy Waters (y una buena ración de rock setentero, para qué negarlo), rejuvenecida y empeñada; primero, en hacer posible el prolongado sueño de organizar un encuentro musical de envergadura en el pueblo que los ha visto nacer, para después hacerlo crecer con ambición y terminar apuntalándolo en el calendario de conciertos a base de excelentes intérpretes y un ambiente popular incomparable.

El más que adecuado marco del Parque de las Marismas, y la gigantesca fritá de tomate (producto estrella, denominación de origen de por medio, de la localidad) con la que se obsequia de forma gratuita al respetable, fueron las inteligentes elecciones que popularizaron el evento de forma inmediata, y son ya una imperturbable tradición que convoca cada año a más y más personas, haciendo de el Tomate un festival tan diferente como acogedor para vecinos y foráneos. Aunque la magia del Tomate blues, eso que lo hace siempre apetecible cita, está sobretodo en las personas. En las personas, entre socios y colaboradores, que le dan forma de familiar encuentro, de llamamiento cómplice, para hacerte sentir como en casa. Y por supuesto en la cantidad ingente de personas, de todo tipo y de cualquier edad, que acude a la llamada como en uno de esos días de ferias o romerías, como si todos y cada uno tuviesen algo que celebrar. ¿Haría falta algo más que esto para pasar una jornada inolvidable? Posiblemente, sólo una buena banda sonora.

tomate blues 2013

Desde su primera edición, son muchos los buenos artistas que han pisado el escenario del Tomate Blues, desde primeras figuras de la escena, como Mingo Balaguer y sus Intruders hasta el más joven y salvaje rock and roll del grupo sevillano Los Labios, pasando por nombres propios de prolongada carrera como Edu Manazas. Esta inminente edición no será menos y los visitantes no tardarán en abrir boca, incluso dar algún bocado, con la actuación de Embluesteros, cuarteto andaluz capitaneado por Chema Nuñez y Raúl Herencia, que ofrecerá  el blues más fresco y espontaneo. Les seguirán Funkata Blues Band, la dosis de música local que el festival también acostumbra a ofrecer, con un sonido abierto a todo tipo de influencias y repleto de swing, improvisación y ritmo. Desde mas lejos, llegará el directo potente de Mr Groovy and the Blueheads alternando temas propios y clásicos del rhythm and blues; y tras ellos, el longevo proyecto (por el que han pasado ya infinidad de grandes músicos) llamado la Granada blues band, con la voz grave de Pecos Beck al frente. La jornada será cerrada por Lolo Ortega, posiblemente el mejor guitarrista del blues nacional y antiguo miembro de la legendaria Caledonia Blues Band, para traer un colofón repleto de vibrante electricidad a la jornada.

Si por fiesta concebimos un encuentro entre paisanos de todos los rincones, que celebran el mismo hecho de poder encontrarse, reencontrarse o conocerse, en definitiva hacerse participes de eso tan grande que llamamos humanidad, el Tomate Blues es una gran fiesta, un lugar en el que percatarse de lo parecidos que todos somos y celebrarlo, transformando las notas tristes (y no tanto) de blues en la felicidad de sentirse justo donde se quiere estar. Si ustedes están cerca no dejen de ir, si están lejos, no se lo pierdan.