Los fans de la Ciencia Ficción: ¿Ineptos sociales, inadaptados culturales y locos? Sep26

Los fans de la Ciencia Ficción: ¿Ineptos sociales, inadaptados culturales y locos?...

¿Qué tienen de especial los grupos de personas que siguen con pasión las series de Ciencia Ficción, los cómics sobre La Guerra de las Galaxias o la saga Star Trek? La idea que se maneja de forma habitual por buena parte de la sociedad es, tal vez, injusta en exceso. Seguir a The Beatles no te convierte en un ser raro. Disfrazarte de Darth Vader ya es otra cosa. “Ingresar en el reino de los fans supone escapar de lo mundano para entrar en lo maravilloso”. Dos de agosto de 2015. Garganta de los Montes (Sierra Norte de Madrid). Un grupo de hombres y mujeres interrumpe la celebración de una boda ficticia para defenderse del ataque de unos Dementores. Se trata del campamento Campus Potter. Siempre ha parecido que, socialmente, existe una concepción del fan del género fantástico y de la ciencia ficción un poco tirada por los suelos. Parece ser que hay fans de Los Rolling y, luego, frikis que disfrutan gastando dinero en figuras coleccionables de La Guerra de las Galaxias o en disfraces de Star Trek y superhéroes. Se trata de esa extraña pasión que todos tenemos por juzgar y generar catálogos alrededor de los que nos resultan diferentes. Henry Jenkins, en su Star Trek respuesta, reinterpretada y reescrita, cuenta: “Un artículo de Newsweek de 1986 describía a los fans como chiflados obsesionados con las trivialidades, los famosos y los coleccionables; como ineptos sociales, inadaptados culturales y locos”. Nos cuesta entender que se trata de una comunidad más, suscrita a una corriente de algo que les gusta. No es muy diferente, en el fondo, participar en un foro de Blade Runner o subir una foto a Instagram; una plataforma en su origen cerrada, destinada a los amantes de la fotografía y...

GRECIA, ¿POR QUÉ NO? Jul19

GRECIA, ¿POR QUÉ NO?...

La conciencia colectiva, como asunto nacional, está articulada con conceptos que trascienden las generaciones, solo conociéndolos se puede llegar a comprender a un país o una civilización. La ignorancia está en la base de todo desacuerdo. Algunos de los interrogantes sobre el “problema griego” son sistemáticamente soslayados por los políticos, los comunicadores y los burócratas en una espiral de desencuentros inconciliables. Estas son algunas de las claves para penetrar el laberinto. OXI: ¡NO! EL ULTIMATUM El 28 de octubre de 1940 el embajador del Reino de Italia en Atenas, Emanuele Grazzi, entregaba al dictador griego, Ioannis Metaxás el ultimátum del régimen de Musolini por el que Grecia debía disolver a su ejército, permitir la toma por parte de los italianos de puntos estratégicos de la península helénica y que suponía, de hecho, la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial junto con las potencias del Eje. Hasta ese momento, el gobierno había permanecido dividido entre la simpatía por el fascismo y su dependencia de los británicos, que dominaban el Mediterráneo. Puesto ante la disyuntiva de dar una respuesta en el plazo de tres horas, en la madrugada, sin posibilidades de consultar con el mando militar ni con el rey, la respuesta de Metaxás fue célebre y tajante: OXI ¡NO! Dos horas y media más tarde las tropas italianas invadían Grecia desde la frontera con Albania mientras su aviación bombardeaba Atenas, Tesalónica, Patras y el puerto de El Pireo. La respuesta de Metaxás será recordada siempre por la sociedad griega en una de las grandes festividades nacionales, el Aniversario del NO, en el que se engalanan con banderas las calles y edificios oficiales, mientras se emiten canciones patrióticas en la radio y los estudiantes desfilan por las calles. La celebración simboliza la independencia, el orgullo...

EL VIAJE DE LOS MALDITOS May13

EL VIAJE DE LOS MALDITOS...

La historia la cuentan Gordon Thomas y Max Morgan-Witts en su obra del mismo título; la novela Leonardo Padura en su extraordinaria Herejes; la transcribe Julian Barnes en Una historia del mundo en diez capítulos y medio. La recordamos para que no se olvide, cuando se cumplen 76 años, mientras que barcos cargados de seres humanos atraviesan el mar buscando amparo entre nosotros, puesto que aquellos que no conocen la Historia están destinados a repetirla. El 13 de mayo de 1939 el trasatlántico SS Sant Louis, de la compañía alemana Hapag zarpaba del puerto de Hamburgo con destino a las Grandes Antillas. A bordo viajaban 937 personas, familias en su mayor parte, en posesión de visados como turistas en viaje de placer expedidos por las autoridades consulares de la República de Cuba en Alemania. El navío, una motonave de propulsión diésel, ondeaba la bandera del Tercer Imperio Alemán. La travesía transcurrió con la normalidad con la que se desplazaban en la época los burgueses, entre juegos de mesa, paseos por las cubiertas y cenas elegantes. A la vista de las costas de Cuba se celebró el habitual baile de máscaras para celebrar la feliz llegada. Todo parecía previsible y normal. Tras entrar en la bahía de La Habana el barco izó el pabellón de cuarentena y se dispuso a recibir a las autoridades portuarias para verificar que los pasajeros estaban libres de enfermedades, una medida habitual para evitar la expansión de epidemias. Entonces comenzó a escribirse una de las páginas más negras de la Historia de la Humanidad. Porque los pasajeros del Sant Louis eran judíos. Llegaban huyendo de su país, donde habían vivido por generaciones enteras, aterrados por las nubes de tormenta que se cernían sobre Europa. El precio de sus pasajes –de los...

¿LEYENDAS? O ¿CRÓNICAS DE UN PUEBLO NO ESCRIBANO? Mar24

¿LEYENDAS? O ¿CRÓNICAS DE UN PUEBLO NO ESCRIBANO?...

En Sevilla, las que aluden a la Semana Santa, hablan de apariciones de niños que quisieron ser cofrades; de imágenes que fueron descubiertas de una forma especial; de milagros. Pero, ¿hasta qué punto no tienen algo de cierto? ¿Acaso no son las orales crónicas de algo que sucedió, contado «a la manera»? Si te adentras en las redes sociales en busca de alguna de estas maneras, hallarás una singular y panorámica. Bajo el pseudónimo, Leyendas y Secretos de la Semana Santa, un grupo de personas se aventuraron desde su empresa, Ispavilia, el pasado 15 de marzo, a proponer a los cofrades y a los que quieren descubrir lo que no se conoce de la Semana Grande una inquietante ruta. Debido a la buena acogida que tuvo esta actividad, tendrán la última oportunidad de participar el próximo sábado 28, inscribiéndose en la página web, www.ispavilia.com o con una simple llamada. Aunque la palabra leyenda» tenga reminiscencia de algo que se cuenta de viva voz, la RAE la define como la «acción» de leer. Bien, si leemos al escritor, Carlos Ros, éste periodista nos demuestra que a Sevilla entera puede entendérsela como leyenda. Desde la página 7 de su libro (2005), lo deja claro apoyándose en el cronista oficial de la ciudad (le sonará por la avenida), Luis Montoto Rautenstrauch (Sevilla, 1851- 1929), dedicado este último, entre otros menesteres, a eso que denominan paremiología que no es otra cosa que escribir tratados sobre refranes. El también poeta consideraba que: «La tradición y la leyenda son el alma de la Historia […]. Lo que los historiadores no escribieron lo recogió el pueblo y lo guardó en el archivo de su memoria, fantaseándolo […]». Pese a que la Historia, así entendida, se transforme en su estado plural y...

Lignum crucis: Las astillas de Dios Mar24

Lignum crucis: Las astillas de Dios...

Una de las reliquias más importantes y veneradas del cristianismo son los lignum crucis; es decir, los fragmentos de madera que se consideran parte de la cruz en la que fue crucificado Jesús. Astillas minúsculas, y trozos de la misma son conservados y venerados en muchos lugares, incluyendo Sevilla. El culto a las reliquias proviene de los primeros tiempos del cristianismo, con los primeros mártires, cuyos cuerpos fueron enterrados en catacumbas. Al principio, debido a la costumbre occidental de respetar la inviolabilidad de la sepultura y a la consideración de que tocar el cuerpo de los santos difuntos era un sacrilegio, las primeras fueron las reliquias de contacto (brandea), obtenidas mediante la colocación de paños sobre sus tumbas; pero progresivamente, se fue imponiendo la práctica oriental de trasladar y dividir los cuerpos santos con el fin de utilizarlos para consagrar los templos. Asimismo, se fue haciendo cada vez más habitual el empleo de estos restos y objetos sagrados para uso personal, así como su exposición en relicarios y cortejos procesionales. (*) Dentro de las reliquias cristianas son especialmente importantes las relativas a la Pasión. Las más relevantes y veneradas son la Sábana Santa de Turín (la más conocida de todas), la Santa Faz o Velo de la Verónica (de la que se consideran auténticas la de la basílica de San Pedro en Roma, la de la catedral de Jaén, la de la la iglesia del Sagrado Corazón de París y la del Monasterio de la Santa Faz de Alicante); el Santo Sudario o Pañolón de Oviedo; la Lanza Sagrada o Lanza de Longinos, conservada en la catedral de Nuremberg – con dudas acerca de su autenticidad, debido a un estudio que la data en el s.iv, a excepción del clavo, que está datado en...

Orígenes de la Semana Santa y sus tradiciones Mar24

Orígenes de la Semana Santa y sus tradiciones...

Durante siglos, y en las distintas culturas que la humanidad ha ido construyendo; las tradiciones, los cultos o las creencias, se han ido modificando y han sido adapatados a las diferentes formas de ver el mundo o a Dios por parte de una comunidad determinada. No es extraño encontrar en religiones occidentales señales de las que se practicaron en oriente; no es extraño topar con tradiciones, que siempre pensamos como exclusivas y que, en realidad, pertenecieron a otros cultos distintos y lejanos. Cada año los católicos conmemoran la vida, pasión y muerte de Jesús en la Tierra. Atrás queda la Cuaresma, cuarenta días de preparación mediante ayuno, oración y sacrificio. La Pascua se celebra en el primer domingo después de la primera luna llena del equinoccio de primavera, por tanto, puede caer entre el 22 de Marzo y el 25 de Abril. Este es el sorprendente motivo astrológico por el que la Semana Santa cambia de fecha cada año; y no fue hasta el siglo VII cuando, después de mucha controversia dentro de la propia Iglesia, se generalizó esta regla, proveniente de la celebración de la Pascua judía. Muchas de las celebraciones católicas están estrechamente ligadas a fechas, ritos y tradiciones paganas que, poco a poco, fueron adaptadas al, entonces, nuevo culto. Durante los primeros siglos de nuestra era, el cristianismo se propagó por todo el Mediterráneo. Pero a los pueblos receptores, en su mayoría politeístas sin reparos en adoptar los dioses de otros, les chocaba el que se les hablara de un solo Dios que encima había sido tan humilde al venir a este mundo con el objetivo de expiar los pecados de la humanidad. Para ellos, tener un único dios era símbolo de pobreza, sus templos estaban repletos de imágenes a las que adoraban...

Los pies de Julieta y el amor Mar03

Los pies de Julieta y el amor...

Es horrible perderse en un teatro y no encontrar la salida. Esto es lo que dice uno de los personajes de la obra El público de Federico García Lorca. Pero el teatro es la realidad porque la realidad es, también, el propio teatro. El público es una de las obras más intensas y oscuras de Lorca y, por ello, una de las que despierta mayor interés entre los lectores o espectadores. Siendo aún muy jovencito, mientras estudiaba en un colegio de frailes con las aulas llenas de chicos y solo de chicos, debí hacer una enorme trastada y fui castigado. La condena consistió en pasar el tiempo de recreo de los siguientes quince días en la biblioteca del colegio (¡menudo castigo!) y una hora más de estudio al finalizar el horario escolar y en esa misma biblioteca. El día de la trastada comencé a cumplir con la pena. Me senté en la silla que me indicaron. La sala estaba desierta. A mi espalda tenía una pared repleta de libros. Alargué el brazo y agarré un tomo que me llamó la atención. Piel flexible, marrón, letras doradas. No me lo pensé dos veces. Obras completas de Federico García Lorca. Busqué el índice –estaba al final del libro; más de mil páginas de papel biblia- llevé el dedo hasta donde decía teatro y, cuando encontré lo que buscaba me puse a leer sin más. Tras quince recreos y quince horas de más en el colegio, había leído las obras completas de Lorca. Por no mentir, confieso que esa hora extra se convirtió en dos e, incluso, en tres, algunos días. La fascinación fue de tal magnitud que renuncié a cosas que nunca antes perdonaba. Ya saben, alguna salida con los amigos, escuchar música y ese tipo...

Manual para aspirantes a escritor Feb03

Manual para aspirantes a escritor...

El mundillo literario parece ser un enorme imán que atrae de forma irremediable a un gran número de escritores o a un gran número de los que dicen serlo o a los aspirantes. Las fotografías, la fama, el ser leído, fascina a muchos. Sin embargo el oficio de escritor es algo muy distinto a todo eso. El compromiso del que escribe con el mundo es una gran carga, es intenso, es peligroso para algunos. En alguna parte del mundo se encuentra lo que buscamos. Detrás de una piedra que nunca quisimos mover, en el tren que perdimos, en la oficina que vemos desde nuestra ventana, quizás a metro y medio de nosotros. En nosotros mismos, por qué no (este es el lugar que menos frecuentamos si queremos encontrar y en el que mayores tesoros reposan). Pero no miramos. Los escritores sabemos esto. Al menos lo intuimos desde el momento en que tomamos lápiz y papel con la intención de serlo. La pena es que tendemos a olvidar antes de tiempo que andamos buscando esas cosas que siempre se nos escapan. Mirar de frente (sólo) o mirar hacia atrás (sólo) es un error que se paga caro. Se trata de no perder la condición del niño que tarda en recorrer unos metros lo mismo que un adulto un millón de kilómetros, o de años. Los críos paran para observar de cerca todo aquello con lo se encuentran, se agachan para agarrar cualquier cosa que se pone a su alcance, y miran a derecha y a izquierda, levantan la mirada, la vuelven a fijar en el charco que pisan, disfrutan ensuciando la ropa aún sabiendo que alguien les reñirá. Los escritores también, al menos, así debería ser. Los que terminan mirando en una sola dirección dejan...

Sobre el sentido de ser cultos Ene13

Sobre el sentido de ser cultos...

La cultura no es cosa de snobs, ni de locos bohemios. La cultura no puede despreciarse porque eso supone lanzar un torpedo a la línea de flotación de la condición humana. La cultura es la herramienta que nos permite comprender lo que sucede a lo largo de nuestra existencia, el único camino posible para un ser humano que tiene vocación de ser infinito aun siendo mortal. Todo en la vida tiene un sentido, un porqué. Nada es por nada. Por eso, cuando algo parece no tener un fin determinado o no se le encuentra con facilidad, perdemos el interés por ello. Las personas buscamos todo aquello que nos facilita o explica la existencia. Puede ser esta la razón por la que muchos no se interesan por ser cultos en absoluto. El esfuerzo suele ser sinónimo de dificultad y nunca de facilidad. Y, al mismo tiempo, puede que sea esta la razón por la que algunos quieren dibujar la cultura como algo insignificante y propia de un grupo de descamisados o locos. La explicación del universo podría abrir los ojos de muchos y eso no interesa demasiado en algunos sectores sociales y políticos. Sea como sea, llegar a la cultura parece un camino difícil, lleno de obstáculos que colocamos unos y otros. Podría parecer mentira, pero sucede que algunos grupos de intelectuales, artistas y personas que creen serlo, tratan de impedir que la cultura sea un bien común al servicio del ser humano. Ser culto no es fácil, requiere un esfuerzo intelectual considerable que no todo el mundo está dispuesto a realizar. Si a eso le sumamos que tener una cultura media parece no servir de nada, la cosa se complica. Aunque, por supuesto, esto último es una percepción errónea. Al fin y al cabo,...

La literatura femenina no existe Dic09

La literatura femenina no existe...

Imagen: Mujer leyendo libro. Obra de Pedro Gallo. En las sociedades de todo el mundo; y desde hace muchos siglos, desde que nos metimos en las cavernas para poder sobrevivir organizando nuestra existencia; cuando se le otorga a las mujeres la propiedad de algo (sea lo que sea), el tufillo a menosprecio, a caridad estúpida y barata, es patente. En literatura pasa lo mismo. Decir es cosas de mujeres y haberlo escucharlo tantas veces, apesta a cosa de poco, a falta de importancia. Sin embargo, decir que algo es cosa de hombres suena a grandeza, a valor, a relevancia. Este olor rancio e injusto se puede colocar en cualquier ámbito y el resultado que se obtiene es siempre el mismo o muy similar. ¿Recuerdan que hubo bebidas alcohólicas que presumían de ser cosa de hombres en sus campañas publicitarias? Hace unos días alguien me preguntaba si, en mi opinión, existe la literatura femenina. Por su puesto que no, contesté. Otra cosa bien distinta es que existan escritores y escritoras, que algunos asuntos interesen más a las mujeres que a los hombres (cosa dudosa por otra parte), pero decir que exista una literatura femenina y otra masculina es un disparate. Además, cuando se habla de la presunta literatura femenina, parece que ya ponemos la etiqueta de pastelazo cursi a la obra. Es curioso, casi cómico, comprobar cómo los hombres ocultamos algunas apetencias o inclinaciones. No conozco a uno sólo que reconozca haber leído alguna novela de Corín Tellado (hace años) o alguna novela de las denominadas románticas (en la actualidad). Es como preguntar a un hombre si escuchaba el programa radiofónico de la señorita Francis (hace años) o algún programa dedicado al cotilleo o al mundo del corazón (en la actualidad). Eso se calificó como...

La cultura y los pequeños Nov27

La cultura y los pequeños...

Muchas más veces de lo que sería deseable, el acceso a la cultura de niños y jóvenes se acota en exceso. Podría parecer que todo aquello que tenga que ver con los adultos es completamente ajeno a ellos. Y no hay nada más lejos de la realidad. Entre otras cosas porque comparten un mundo que deben entender y asumir como propio. Confundir el contar cuentos a los niños o ver una película de dibujos animados con ellos con creer que estamos haciendo de ellos personas cultas, es un error y un método infalible para no conseguir que terminen siéndolo. Los cuentos o las películas de animación no son más que una parte del material a nuestro alcance para abrir las puertas, de par en par, que les separa de la cultura. ¿Qué nos hace pensar que una buena obra de teatro (considerada cosa de adultos) aburrirá a un crío o a una jovencita, pongamos, de entre diez y quince años? ¿Por qué damos por hecho que una película de animación, como por ejemplo Bambi, es mejor para un crío que Dos en la carretera o Matar  a un ruiseñor? Es preocupante el trato que reciben, en este sentido, los pequeños de parte de los adultos. Creemos que no son capaces de entender las cosas cuando, en realidad, lo interiorizan todo con una capacidad extraordinaria y sacan sus propias conclusiones; muchas veces exquisitas e inteligentes. Otra cosa bien distinta es la extrañeza que nos causa la forma de procesar la información y los caminos que recorren hasta llegar a obtener resultados intelectuales. Sencillamente, nos parece un proceso surrealista siendo nosotros los que, finalmente, dejamos de comprender. Debe ser por eso por lo que nos conformamos con llevarles a ver espectáculos en los que se les...

Universidad: cultura de la cultura Nov27

Universidad: cultura de la cultura...

La universidad, como toda propuesta educativa, siempre debería ser un experimento que conduzca a construir un mundo nuevo, mejor. Pero es su potencial y su capacidad de ser mediadora en la construcción de cultura, lo que la coloca en una posición privilegiada para favorecer el desarrollo humano. El departamento de Comunicación y Educación de la Universidad Loyola Andalucía viene trabajando desde sus inicios en aspectos tan vitales para la sociedad del siglo XXI como la comunicación positiva, los mass media y el cambio social y la innovación en la enseñanza. Para este joven grupo de investigación, la universidad no tendría razón de ser sin estar al servicio de la cultura, porque la cultura es un elemento esencial de convivencia y sin cultura, la sociedad —y con ello la universidad—, dejarían de ser viables. José Antonio Muñiz, director del departamento, se remonta a los orígenes de la institución educativa para recalcar su papel como mediadora cultural: Hace ya varios siglos, en una Europa aún inmersa en el Medievo, veía la luz una institución destinada a cambiar el mundo: la universidad. Desde entonces, la misión para la que nació sigue siendo más necesaria que nunca, misión que no es otra, o debiera ser, que el progreso en el bienestar y la transformación social. Para ello, además de velar por la excelencia docente e investigadora, y estar en continua comunicación con la sociedad que le cobija, no puede olvidarse de la promoción de la cultura. En estos tiempos en los que confluyen, cual tormenta perfecta, el utilitarismo excesivo y los recortes financieros públicos y privados, es fácil caer en el error de pensar que la cultura es algo superfluo y prescindible, también en las universidades. Sin embargo, como denuncia el profesor italiano Nuccio Ordine en La utilidad de...

Salud, dinero, amor y cultura Nov18

Salud, dinero, amor y cultura...

Lo importante parece que es lo que tiene que ver con lo material. Lo importante parece que es todo excepto nuestra cultura. Hemos terminado creyendo que ser millonario y guapo y vulgar es lo fundamental; que aunque seamos unos incultos, el dinero lo puede todo. La sociedad española se encuentra inmersa en una espiral estúpida que le está acercando al territorio en el que la cultura no pinta nada. Y esto es, posiblemente, un camino sin retorno para las próximas generaciones. La situación en el mundo de la cultura comienza a ser más que preocupante. No es normal que un dinero, tan necesario en cualquier actividad que se realice en este mundo, se le niegue al cine, al teatro o a las escuelas municipales de música. Y no es normal porque sí hay dinero para otras cosas. Curiosamente para aquello que produce grandes beneficios a las empresas y grandes comisiones para un grupo (inquietante lo numeroso que es) de golfos. Entre rescatar bancos esquilmados previamente por políticos, sindicalistas, amigos de los políticos y a saber quién más; y comprar armamento o festejar con gran lujo coronaciones o consagraciones o cualquier cosa terminada en ones; el teatro se desmorona, el cine ser reduce a la mínima expresión, la pintura ni aparece o la música queda para los cuatro románticos de turno. Dicho de esta forma, podría parecer que esto es pasajero, que el día que las arcas se llenen, el mundo de la cultura tendrá esos fondos tan soñados y aquí no habrá pasado nada. Pero no; qué va. La degradación de la cultura supone la degradación de la persona; cuanto más ignorantes seamos más nos arrimaremos al borreguismo y a lo material como lo haríamos si tuviéramos un diosecillo enfrente (que siendo un mamarracho)...

Libertad, humanidad, solidaridad Nov04

Libertad, humanidad, solidaridad...

La cultura es lo que soporta el conocimiento universal. Y es el conocimiento, personal o colectivo, lo que soporta, a su vez, buena parte de la condición humana. Esto no es nada nuevo aunque es algo a lo que no queremos atender e incluso algo que llegamos a despreciar. Esta es la razón por la que el carácter solidario de la cultura se convierte en pieza fundamental dentro del entramado social. Los derechos de la persona, lo que entendemos como bien común, la dignidad que todo ser humano necesita para ocupar un lugar en este mundo sin sufrir desigualdades sociales o para poder convivir en condiciones de desigualdad física (esto es, lejos de la pobreza, de la violencia, del hambre o de cualquier impedimento causado por una discapacidad física); esto, decía, se construye desde la cultura que busca un carácter solidario. La cultura no puede ser la atalaya de nadie o un reducto al que sólo se puede acceder presentando unas credenciales ideadas por falsas élites. La cultura es universal y debe estar al alcance de todos. Por tanto, no sólo los intelectuales o los artistas sino cualquier persona integrada en los sistemas culturales que están funcionando en la actualidad, todos, debemos tender a conseguir que el conocimiento nos convierta en seres humanos de mayor y mejor categoría. Y, sobre todo, en iguales sin excepción. Pero, es verdad, no todos tenemos la posibilidad de alzar la voz y de ser escuchados. Es por ello por lo que el compromiso de Aladar, como parte que es de El Correo de Andalucía y creado con la vocación de llegar a ser transmisor de cultura, debe ser poderoso e inquebrantable; debe ser la razón por la que hacerse escuchar diciendo que construir cultura y hacer solidaridad es...

Corralitos, S. A. Oct21

Corralitos, S. A.

La cultura es universal. La cultura no puede convertirse en patrimonio de unos pocos. Y, desde luego, la cultura no es un recinto al que un grupo determinado nos pueda impedir acceder. Sin embargo, no son pocos los que pelean para que la escritura, el cine, la música o la escultura, se conviertan en clubes exclusivos a los que sólo tienen acceso los socios fundadores o los sujetos extraños. Patrañas propias de quien no sabe ni lo que dice. Lo que rodea las manifestaciones artísticas en algunos foros concretos, me irrita. Más a menudo de lo que quisiera. Por lo visto, para ser artista hay que ser muy excéntrico, beber grandes cantidades de alcohol, fumar hasta la extenuación, tener la mirada perdida casi siempre, hablar de autores a los que no conoce ni su madre, mostrar cierto desprecio por los que no son artistas, mostrar un desprecio descomunal por aquellos que tratan de llegar a serlo, odiar a muerte a todo aquel que despunta o que tiene la desfachatez de asomar y no tener complejos al mostrar su trabajo. Eso o ser un estirado que fuma en pipa y al que hay que llamar de usted. Además, por lo visto, para ser artista no hace falta serlo. Novelistas que no escriben, pero beben y comparten borrachera con uno que si lo hace (mal, pero lo hace); pintores que fuman mucho aunque no agarran un pincel desde que son pequeñitos y alternan con escultores que escriben en la revista La escultura es la vida y nadie nos lo podrá robar o poetas que presumen de ser malditos y sufren de la incomprensión social. Son los inventores de un arte inútil y estúpido. Los inventores de lo que podríamos llamar la escuela sólo nosotros entendemos de...

DE LA IMPORTANCIA DE TENER UNA LIBRERÍA CASERA Oct07

DE LA IMPORTANCIA DE TENER UNA LIBRERÍA CASERA...

¿Puede determinar el no tener una librería en casa el que no nos habituemos a la lectura? ¿De qué otras formas de pasar el tiempo nos privan los programas por los que se pasean los famosos de turno, a los que acabamos tomando como modelos? Cuando en estos primeros pasos del siglo, la cultura se  supedita al ocio, ¿qué dinamitamos con dicha ociocultura? En mi pueblo y en los de la redonda siguen manteniéndose dos costumbres que afectan a los días previos a un casamiento: poner la nueva casa a vista de los allegados y que las amigas solteras de la novia vistan el lecho nupcial, dejando alguna que otra sorpresa entre las sábanas. A todos estos futuros hogares no les falta ni un detalle, espejos, cuadros, horno pirolítico (de esos que se limpian solos), cojines hechos a mano a juego con las cortinas, figuritas de todas clases colocadas alrededor de la pantalla plana de no sé cuántos píxeles; en definitiva, un sinfín de detalles decorativos destinados a cubrirse de polvo, pero se olvidan de uno de suma importancia, y que puede tener un sitio en cualquier rincón del salón, en el estudio, en la mesita de noche y por qué no, también, podría ubicarse en el baño. Ya sabrán a qué me refiero, a una librería, y quien dice una librería dice, al menos, algún libro. Es de suponer que cuando a los críos les haga falta el diccionario o la enciclopedia ya se preocuparán de buscar un hueco dónde sea, o tal vez no sea necesario porque un portátil en la tabla abatible de la cama nido de la habitación de los chavales, puede cubrir con solvencia esta necesidad futura. Lo que sí abundan son los móviles de juguete, las psp, las...

¿Y si vamos a la ópera?...

Los tópicos suelen convertirse en barreras que hacen imposible llegar a la verdad de las cosas. La ópera, al menos en España, se convirtió en un espectáculo artístico reservado a una clase social determinada, a personas de cierta edad y a entendidos (o a los que lo parecían). La ópera quedó instalada en la lejanía, en lo exquisito resevdo a unos pocos. Una lástima. Porque la ópera es universal, puede llegar a emocionar a todo tipo de personas y la tenemos a la vuelta de la esquina de cualquier ciudad con cierto interés por la cultura. Y con presupuesto, claro. Son muchos los que me preguntan por qué me gusta la ópera, por qué acudo con entusiasmo al Teatro Real o cualquier otro foro (sea lo que sea que se represente), cómo puedo conducir mientras escucho semejante cosa. Naturalmente, los que preguntan este tipo de cosas no son aficionados a la ópera. Suelo contestar alzando la ceja. Explicar un gusto o una afición resulta difícil. Y, además, las preguntas son retóricas. En realidad, lo que me quieren decir es que apague el reproductor del coche porque no les gusta o que soy un tipo de lo más raro. Posiblemente, aburrido. Como ellos creen que es la ópera, vaya. He escuchado muchas veces una frase que dice que si vas a la ópera caben dos opciones, o bien te apasiona hasta llorar, o bien detestas el espectáculo. He escuchado esta frase tantas veces como he pensado que es un tópico y, que, a la vez, es bastante discutible. Si alguien entra en, por ejemplo, el Teatro Real de Madrid por primera vez y la ópera que se va a representar es La Bohème de Giacomo Puccini, es muy posible que quiera repetir, es muy posible...

Bohemia, facturas y famoseo Sep09

Bohemia, facturas y famoseo...

El mundo, de unos años a esta parte se ha llenado de escritores. La difusión a través de la red de obras de todo tipo ha hecho pensar a muchos que la posibilidad de ser leído es lo mismo que ser escritor. Todo esto se mezcla peligrosamente con el estereotipo de escritor que se instaló hace muchos años entre los lectores y provoca un efecto en el que se confunden distintas ideas como si fueran la misma cosa. Sea como sea, las cosas siguen siendo lo que eran aunque algunos se empeñen en arrimar el ascua a su sardina. Muy pocos autores de novelas tienen el privilegio de poder vivir de lo que escriben. Si hablamos de los poetas el número se reduce escandalosamente. Por ello, casi todos los escritores dedican gran parte de su tiempo a (los más afortunados) escribir columnas de opinión en los periódicos, participar en tertulias, a trabajar en una empresa (haciendo todo tipo de cosas que nada tienen que ver con la literatura) o a la enseñanza. El tiempo dedicado a la escritura, lógicamente, se ve reducido a la mínima expresión. Y es que los novelistas y los poetas tienen que pagar las facturas a final de mes como cualquier otro ser humano, tienen que llevar el coche al taller y tienen que abonar la compra semanal hasta el último céntimo. Que yo sepa no hay descuentos especiales para el que escribe. La idea del escritor encerrado en su despacho, con el café humeante a la derecha y el cheque bancario enviado por la editorial a la izquierda, con todo el tiempo del mundo para pensar sus tramas y las almas de sus personajes, con la tranquilidad necesaria para experimentar con el lenguaje y conseguir el relato perfecto, es...

Divagación médica en el quirófano Sep09

Divagación médica en el quirófano...

El lenguaje es el bien más importante y más universal que tiene el ser humano. Además, es, tal vez, lo único que podemos considerar un bien gratuito. Su uso –mejor, peor, desastroso o extravagante- nos hace ser grandes o nos condena a desaparecer. Es por ello que, desde ese territorio que ocupa el lenguaje, el mundo se puede dibujar con trazo más o menos fino, más o menos exacto. Porque la palabra debe llevar a la acción y la acción debe estar revestida de criterio. ¿Qué ocurre si no es así? Cuando se sienta usted a ver su serie médica favorita, espera que, al llegar la escena del quirófano, los médicos usen el lenguaje con la misma precisión que el bisturí: con el paciente al borde de la muerte, no es momento de divagaciones. En el quirófano, cada decisión y cada movimiento tienen una consecuencia inmediata. Por eso, si en ese momento el cirujano se dirige al ayudante con un: «tome usted la iniciativa y, de acuerdo con la estrategia global de este Centro, páseme el instrumento óptimo para alcanzar los ambiciosos objetivos que, en términos de beneficio para el paciente, hemos establecido para esta desafiante intervención», es más que probable que observe la escena con los mismos ojos de asombro que el ayudante. «Déme usted el instrumento correcto», viene a decir el jefe a los subordinados, ordenándoles que se den, de facto, las instrucciones a sí mismos. Si el ayudante acierta, es el jefe quien acierta; si el ayudante se equivoca, es el ayudante quien se equivoca. Si usted quiere un puesto para el que no está cualificado, lo mejor será que vaya practicando esta forma de hablar. No tendrá mucho problema en encontrar modelos a seguir. ¿Por qué algo que nunca aceptaríamos...

La forma de expresión más primitiva...

El ser humano podría renunciar a la rueda, a dios, a la familia, a cualquier cosa. Solo hay una excepción: nunca podría renunciar a sí mismo. Y eso significa no poder evitar saber lo que es, ni dejar de experimentar cómo es y la forma en que es capaz de contárselo a sí mismo. Al fin y al cabo, es por ello por lo que no deja de crear obras de arte. La danza es el máximo exponente de la expresión humana y, por tanto, la forma más arcaica y pura de su expresión, de su arte. Creo yo que eso que llamamos sexto sentido o intuición tiene mucho que ver con la interpretación del lenguaje corporal y no con un don otorgado por los dioses. Tengo cuatro hijos y he asistido a las largas conversaciones de todos ellos con su madre (sin que dijeran una sola palabra) cuando eran, todavía, bebés. Un gesto era suficiente para que madre e hijo supieran, más o menos, lo que era necesario hacer en cada momento. Es posible que sea esto y no otra cosa lo que haga que esa intuición sea enorme en el caso de las mujeres y no tanto en los hombres. Naturalmente, encontramos varones que desarrollan esa intuición y mujeres que la tienen atrofiada, pero, por regla general, la tendencia parece que se acerca a esto que digo. En definitiva, el ser humano expresa a través del cuerpo. Sin abrir la boca es capaz de decir, de hacerse comprender, de expresar sus emociones más intensas y más íntimas. Antes de hablar, de construir un sistema tan complejo como el lenguaje, el hombre se comunicó gesticulando, saltando. Bailando alrededor de una hoguera para dar gracias al sol por regresar cada mañana o expresando la...

En la periferia Jul15

En la periferia

Ser inteligente está bien visto en la sociedad actual. Da lustre a la persona y nadie pone en duda las bondades de algo así. Pero lo verdaderamente importante, lo que más se cotiza en sociedad, es ganar dinero. Ser millonario es algo envidiado aunque el poseedor de la fortuna sea más tonto que pichote al mismo tiempo. Ser brillante utilizando el pensamiento y vivir con lo puesto es una cosa muy romántica que nadie quiere para sí mismo o para los hijos. Posiblemente sea esto lo que genera que nuestras sociedades sean un paraíso para los mediocres; mediocres que miran con carita de pena a los brillantes, a los que dejan seguir a lo suyo mientras no metan las narices en sus cosas (como si fueran la mascota  o algo así) porque si lo hacen, si además de ser inteligentes, quieren ganar dinero, el peligro es absoluto y esa masa de normaduchos sabe bien cómo acabar con todo lo que ponga en riesgo su fortuna. Aquí se viene a ganar dinero como a la guerra se va a morir. El resto es accesorio y prescindible. De hecho, las familias se esfuerzan para que los hijos estudien lo que puede ser rentable; los estudios dejaron de ser una fuente de conocimiento para ser la preparación técnica en forma de inversión. Una inversión de futuro. Porque, todo hay que decirlo, muchos mediocres tienen estudios superiores (eso sí, de lo más rentables). Pero, por supuesto, se han colocado en la periferia cosas que tienen (a causa de todo esto) una importancia menor cuando deberían ser vitales. Por ejemplo, el individuo. Sí, estamos en la periferia; usted y yo lo estamos; no crean que solo lo están los negritos del África septentrional. Eso de ser buena persona cuenta,...

El albaricoque del artista como señal Jul01

El albaricoque del artista como señal...

¿Es cierto que al español medio le gusta ver partidos de fútbol y no quiere saber nada del arte? No. Rotundo. ¿Es cierto que al español medio le interesan los programas de televisión en los que se gritan unos a otros echándose en cara idioteces y no quiere saber nada del arte? No. Rotundo. Al español medio le interesa lo que resulta atractivo, lo que le hace un poco más feliz, lo que le provoca sensaciones inigualables y, muchas veces, desconocidas. No deberíamos descartar que uno de los motivos por el que millones de personas contemplan discusiones entre dos o más majaderos es el querer saber hasta qué punto una persona es capaz de caer en la bajeza, en la mediocridad. Al ser humano siempre le gustó buscar escenarios e imaginar qué sería de él en situación similar. El gran problema que se plantea desde hace demasiado tiempo es cómo despertar el interés por la cultura; saber por qué alguien no deja de ver programas de televisión infames cuando, ni siquiera le gustan. Podríamos estar animando a leer a un joven hasta hacernos viejos sin lograr resultado alguno. Eso de intentar dirigir los gustos ajenos no funciona ni a la de tres. Lo que deberíamos es lograr una mínima reflexión para que el cambio se produjera desde dentro y no llegase como una imposición externa. Podríamos romper el corazón a la humanidad entera (ya saben que es muy normal agarrarse a los poemas o las canciones de amor en épocas de ruptura), pero no creo que sea buena idea. Francamente, no tengo un plan. Ni a, ni b, ni c. Ni yo ni nadie desde hace más de cien años. Aunque, a decir verdad, a mí me gusta fracasar muy a la española (con...

AUDIOVISUALES DE UNA NIÑEZ Jun24

AUDIOVISUALES DE UNA NIÑEZ...

Los primeros años de los 80 se desplegaron en mi niñez, ante mis ojos y desde la pantalla del televisor. Era un tanto complicado escoger las historias, y disponer de un video en el que introducir las películas de alquiler, una suerte. Los géneros fílmicos y seriados iban fraguando mi imaginario sobre qué era el humor, la tragedia, el terror, el suspense, la fantasía, lo romántico, el conflicto, la ciencia- ficción, un musical, la aventura. Así fue como empecé a ensanchar el mundo en el que vivía, dotándolo de múltiples tonos y sentidos. En mi casa, la tríada, Marisol, Rocío Dúrcal y Joselito eran una constante. Independientemente de las relaciones discordes y filiales que establecían Un rayo de Luz entre un abuelo y su nieta; Una Canción de Juventud entre una hija y su padre; y entre un capellán y un huérfano, El pequeño ruiseñor, estas películas te enganchaban porque sus canciones las canturreaba tu madre y la madre de tu madre a la hora de compaginar cualquier tarea. Una se afanaba por seguir la saga, cogía papel y boli, y cada vez que la reponían podía completar la siguiente estrofa para acabar sabiéndomelas tan bien como ellas. Hace poco, me regalaron el disco de las mejores canciones de cine de la Dúrcal, se lo pasé a mi madre y se emocionó tanto, que ahora no hay quien le quite el CD. En casa de mi abuela Gracia, el cuento cambiaba un poquito. Había vídeo, primero fue Beta y después VHS. Mi tío Diego, quien siempre llegaba con pelis de los Hermanos Marx bajo el brazo, nos inició en el humor inteligente. Era alucinante como Harpo descomponía un piano y lo transformaba en un arpa, en un abrir y cerrar de ojos; la parte...

Rehabilitando a Machado (II) Jun24

Rehabilitando a Machado (II)...

De entre todos los homenajes que se han hecho a Antonio Machado, hay uno que me parece singularmente hermoso: el celebrado en junio de 1975 en la Casa de la Unesco de París. Por la belleza del espíritu de la celebración, que trasciende el tiempo, casi 40 años después. Un homenaje literario, político y vital, en el que poetas y pensadores, ausentes y presentes, pusieron su voz, y su palabra, para recordar en este acto a Machado, y reivindicar, a través de su figura, la vuelta de la libertad soñada. Es difícil tener entre las manos el magnífico libro- recordatorio «Homenaje en el centenario de Antonio Machado». Unesco 12 de junio de 1975» editado por Caja Granada y no desear vivamente haber estado presente ese dia en la Casa de la Unesco de París. Estar allí, dejándose contagiar por la unión, el compromiso, la literatura y la esperanza que tan fuertemente se transmiten a través de la lectura de las intervenciones, los poemas y cartas enviados, y de la contemplación de las fotografías. Porque lo que ha hecho Caja Granada, ha sido algo precioso: reproducir, íntegramente, todo lo que lo configuró. Incluyendo un cd con los archivos sonoros de las intervenciones. Solo con ello, y con la recopilación de los textos que se reunieron para dicho homenaje, hubiese sido ya un libro de una importancia literaria e histórica enorme, pero tiene algo más: tiene magia. La reproducción gráfica que se hace de todo aquel papel que tuvo que ver con aquella celebración nos lleva atrás en el tiempo,nos hace sentirnos como si hubiésemos estado casi allí, sentados en una esquina, inmersos en lo que ocurría. Y lo que ocurría era que hacía 100 años que había nacido Antonio Machado, y estaban vivos, soñando con...

Rehabilitando a Machado Jun18

Rehabilitando a Machado...

Este mismo año en que Aladar nace, se cumplen 75 años del fallecimiento de Antonio Machado en Coillure, lo que nos proporciona, en cierta forma, la excusa, para brindar desde estas páginas el pequeño homenaje que estamos rindiendo a su figura y su obra, sumándonos a los muchos que se están celebrando en estas fechas, ya sea en actos formales, o por parte de cualquiera de nosotros con uno de sus libros bajo un árbol. Sin duda, todos los momentos son buenos para homenajear a un poeta, independientemente de la efeméride. Pero nos gustan las fechas. Porque posibilitan hacer algo más allá de lo que hacemos a diario. Ir un paso más allá. Es sencillo, y hermoso, conmemorar hoy en día al hombre y al poeta que fue Antonio Machado. Es reunirnos libremente, leer sus versos, profundizar y aprender sobre los diferentes aspectos de su obra y vida. Siendo conscientes de lo que esta fue. De por qué murió, precisamente, en 1.939, y en Collioure. Pero no siempre fue así. Era difícil hacerlo cuando estaba prohibido. Cuando los tiempos eran de dictadura, y la Comisión Depuradora de Catedráticos de Madrid, perteneciente al Ministerio de Educación, lo había incluso expulsado póstumamente del Servicio y dado de baja en el escalafón del profesorado. Cuando se proscribían la mayor parte de sus libros, y la Autoridad impedía que se colocasen bustos que lo representasen, cargando contra los que habían acudido a un acto («Paseos con Antonio Machado», en 1966) inicialmente permitido y anunciado. Hoy es todo más sencillo. Se ha rehabilitado a Antonio Machado como catedrático de instituto el 31 de diciembre de 1981, el busto ocupa por fin su sitio en Baeza, y la policía no ha irrumpido en el Ateneo de Madrid, o en cualquiera...

Dinero, aplausos y un refugio literario Jun10

Dinero, aplausos y un refugio literario...

Que se lea está muy bien. Que se vendan libros está muy bien. Incluso es una buena cosa que la gente escriba sea lo que sea. Lo que ya no parece que sea tan estupendo es que eso nos lleve a un territorio en el que todo sirva, en el que el beneficio prime sobre las calidades, en el que la gran literatura quede apartada de los circuitos de distribución. No parece razonable que se pueda comparar a Homero con cualquier autor que consigue una audiencia ridícula en las redes sociales. Hubo un tiempo, cuando podía mirarme en un espejo sin tener que pensar que la vida pasa excesivamente rápido, en el que tuve prisa por leer todo lo que caía en mis manos. Clásicos, recomendaciones, lo que aparecía en las listas de títulos más vendidos. Narrativa, poesía, ensayo. Pero ese tiempo ya pasó. De unos años a esta parte, selecciono mis lecturas con mucho cuidado para tener la sensación de no desperdiciar un tiempo que me falta por muchas razones. Clásicos y recomendaciones de compañeros de profesión que descubren libros de nuevos autores que les gustan por alguna razón. No hago esto por ser más viejo. Lo hago porque el número de títulos publicados en España, cada año, es ridículo. No hay quien pueda leer esa cantidad de miles de páginas en trescientos sesenta y cinco días. Ni quien pueda, ni quien quiera. Si fueran buenas novelas, buenos poemarios o buenos ensayos, sería una pena decir algo así aunque ese problema no existe. De los libros nuevos que se publican, se pueden elegir un puñado de ellos atendiendo a su calidad literaria. El resto es prescindible o, sencillamente, desastroso. Las editoriales lanzan nuevos libros al mercado buscando posibles éxitos que suelen quedarse en...

La película de nuestra vida Jun03

La película de nuestra vida...

Todos rodamos nuestra propia película a través de la experiencia. Amamos, reímos, sufrimos, disfrutamos…, y lo enlatamos como si fuera la cinta de una película de cine para dejarla en eso que llamamos recuerdo. Una película que no deja de proyectarse en la consciencia y que se alarga tanto como somos capaces de seguir en este mundo. El cine es uno de los elementos que nos pueden ir modelando desde niños, que nos lleva a la reflexión siendo adultos. Como cualquier otra forma de arte. Por eso no podemos despreciarlo. Somos lo que aprendimos, lo que recibimos o perdemos cada día de nuestra vida. En la escuela, en casa, en la calle, de nuestros mayores, de los niños. Pero, también, en ese museo que visitamos a regañadientes siendo unos críos, en el cine o en un campo de fútbol. En cualquier lugar podemos encontrar algo nuevo, aprender, escuchar un consejo o contemplar una imagen que dejará el poso que en algún momento rescataremos entre la sorpresa, el agradecimiento o la fascinación. Somos aquel niño que, sin saberlo, se iba creando su propio escenario, un universo blindado frente a los ataques de la realidad. Sí, esa parcela que mantenemos intacta, casi siempre oculta, lo mejor que tenemos y nos modela. Siendo muy pequeño, mi familia se trasladó a Madrid (mi querido Madrid) desde Toledo (mi amadísimo Toledo). Una ciudad pequeña quedaba atrás y otra enorme, poderosa, llena de oportunidades e inquietante, se convertía en mi mundo. Mi primer recuerdo de la Gran Vía madrileña (por aquel entonces se llamaba Avenida de José Antonio) me causa, aún hoy, una enorme emoción. Cines, luces, cientos de personas paseando, las bocinas de los vehículos sonando. Desde aquel día, lógicamente, he transitado esa calle miles de veces. Hoy, los...

¿Qué es eso de la poesía?...

El lenguaje es una herramienta aparentemente dócil, flexible. Da la sensación que podemos modificarlo a nuestro antojo y en cualquier momento. Creemos que nuestro dominio sobre él es importante, casi absoluto. Incluso tendemos a incluir palabras cuando gustan a más de uno o a eliminarlas al no pronunciarlas jamás; por dejadez, por matices de carácter político, por rencor, por olvido. Sin embargo, el lenguaje es una herramienta que, muchas veces, nos impide decir lo que queremos, muchas más veces de las que estaríamos dispuestos a admitir. La expresión no tengo palabras es una fórmula que lo dice todo y que utilizamos cada dos por tres. La imposibilidad de comunicación es una opción que, teniendo en cuenta la naturaleza del propio lenguaje (esa comunicación), resulta paradójica. ¿Qué podemos decir a alguien que acaba de perder a un hijo? ¿Cómo podemos expresar la emoción que sentimos en un momento especial? ¿Con qué palabras (exactas) seremos capaces de transmitir una idea? El lenguaje es escurridizo, es traicionero. Queremos decir y no podemos; creemos estar diciendo una cosa cuando estamos diciendo otra bien distinta o los que escuchan interpretan lo dicho como les parece mejor convirtiendo en lenguaje es un auténtico desastre; la misma frase significa algo distinto si la digo aquí o allá, a este o a aquel. Desde que el hombre es hombre, hemos tenido que recurrir al mito para explicar y explicarnos. Al relato. Y desde que el hombre es hombre, casi con seguridad, siempre hubo quien buscó la forma exacta de decir las cosas. El ser humano será siempre ese niño en constante proceso de búsqueda y aprendizaje con el lenguaje. Decir las cosas de forma exacta. Es este el trabajo que hacen los poetas. Eso es la poesía: la exploración, la experimentación con...

Hablar. Comunicarse. Leer May13

Hablar. Comunicarse. Leer...

Mi abuela Inocenta era una mujer, prácticamente, analfabeta. Leía y escribía con muchas dificultades. Sin embargo, durante los meses de verano que pasaba con ella en Toledo, era capaz de contarme leyendas y todo tipo de cuentos. Los había aprendido siendo niña y los repetía con enorme fluidez y gracia. Desde el primer día hasta mi regreso. Mientras pelaba judías verdes, mientras limpiaba montoncitos de arroz, mientras zurcía un calcetín. Los narraba despacio para que yo pudiera comenzar a memorizar o los cantaba para entretenerme mientras cocinaba o regaba el patio. Muchos de aquellos relatos, los sigo recordando con claridad, todos siguen provocando en mí una atracción extraordinaria. Más adelante, cuando no pudo seguir viviendo sola, comenzó a residir en casa de sus hijas. Una de ellas era mi madre. Cada seis meses viajábamos a Toledo para traer a la abuela hasta Madrid. Ya era muy mayor. Estaba cansada y, en lugar de narrarme historias mil veces escuchadas, me pedía que fuera yo el que contase las mentiras de la vida. Creo que disfrutaba tanto como yo lo hacía en la casa de Toledo. Jugábamos a ser libros imposibles, periódicos disparatados o cualquier otra cosa que nos permitiese evitar el mundo; nos gustaba quedarnos en esa zona de la realidad para evitar el resto. Los meses que no estaba la abuela en casa, dedicaba buena parte de mi tiempo a leer los libros que mi hermano Antonio me recomendaba. Aprendía tramas que más tarde repetiría a aquella ancianita que se consumía mucho más rápido de lo que estaba previsto. Mi adolescencia se convertía en su vejez. La abuela me contagió el afán por contar historias (por hacer solitarios, también); mi hermano Antonio su pasión por la literatura (por la soledad, también). Al fin y...

La bandeja Smarphoneana May13

La bandeja Smarphoneana...

La mirada que Gilles Deleuze ofrecía en su Posdata sobre las sociedades de control (en las que arribaba las sociedades disciplinarias de Foucault) se ha quedado corta. Si el filósofo francés levantara la cabeza, y echara un vistazo a la cantidad multiplicable de adeptos- adictos a las nuevas tecnologías que hay y que no se atreven a desconectar, se indignaría. El planteamiento foucaultiano, que referencia Deleuze, no necesita ningún relato de ciencia- ficción que pronostique el modo en que nos tocará vivir porque ya sabemos que “el collar electrónico” (Deleuze, 1991, pág. 44) lo llevamos puesto a todas horas. Nos quejamos de que nos es difícil conciliar el sueño, pero no caemos en que puede deberse a la hipertrofia cerebral que produce la saturación informativa a la que estamos sometidos. No cuestionamos el cercado tecnológico en el que nos movemos y no atisbamos un sentido alternativo en los que nos rodean. Cuando el otro no es más que un “casi yo”, la diferencia un mero matiz y la identidad una imposición, no viene a cuento que el salvaje de Aldous Huxley aparezca en la escena del 2014. La cultura actual, que conforma el modo de ser de nuestra sociedad tecnológica, corre el peligro de “descarnalizarse”, de condenar a las personas a su individualidad por el tiempo que pasamos frente a la máquina y en la máquina. La gula tecnológica ha engullido la carnalidad. Vivimos la mayor parte del tiempo en soledad material. Nuestros encuentros son, cada vez, más virtuales. Lo común es la salvación de las distancias, porque el desplazamiento se vuelve un sobre esfuerzo difícil de soportar. La mayoría de los productos culturales están prensados en lo digital. Los teatros, los conciertos, las exposiciones están digitalizadas. Tenemos acceso directo a la cultura de...