LOLA ALVAREZ BRAVO (1903-1993): LA SUCESORA DE MODOTTI...

La Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes madrileño alberga otra gran exposición, esta vez de una artista mexicana, cuyos fondos también pertenecen a las colecciones de la Fundación Televisa. No se la pierdan. Hasta el 30 de agosto tienen tiempo de conocerla, así como su casual parentesco artístico con otra homenajeada  en estas páginas. Comisariada por James Oles, la figura de Álvarez Bravo resulta muy interesante dentro del ciclo que llevamos comentando sobre Hispanoamérica en PhotoEspaña 2015. Si se acuerdan ustedes, Tina Modotti se vio obligada a salir de México acusada de estar comprometida en el intento de asesinato de su marido. Pues bien, lo cierto es que antes de salir, la italiana tomó la firme determinación de colgar sus hábitos fotográficos, llegando a vender su cámara a Lola Álvarez Bravo. No sabemos si entre ambas existe afán de continuidad, si se pusieron de acuerdo o no, el caso es que esta anécdota trasciende meramente lo artístico, tanto para que Modotti siguiera por otros derroteros en su activismo social y Lola hiciese lo propio, pero desde un arte que creía, no debía abandonar ciertos temas. Figura clave del arte moderno mexicano, la homenajeada nace en Jalisco durante el régimen de Porfirio Díaz. Tras la separación de sus padres, se traslada a la capital del país y conoce a Manuel López Bravo, que la introduce en la bohemia artística de la ciudad. Compitió en un mundo regido principalmente por hombres por hacerse un hueco dentro de la fotografía social y el fotoperiodismo. A Lola le gustaba retratar la vida cotidiana de las calles, alternando tipologías urbanas y campesinas, llegando también a trabajar con infinita prestancia el retrato y el fotomontaje; la violencia y el dolor que le transmitían determinadas realidades son aquí vistas desde...

KORDA: FOTÓGRAFO DE MODA A LA ALTURA...

El Museo Cerralbo, situado en la madrileña calle de Ventura Rodríguez nos lleva transporta a los 60 y a la Cuba de hoy y de siempre. Hasta el 6 de septiembre y dentro de las actividades de Photoespaña. Su protagonista fue un autodidacta del oficio fotográfico que cultivó con gracia y donaire el género del retrato femenino. Alberto Díaz Gutiérrez (1928-2001), también así conocido, es un ejemplo nada dispar de lo que supone PhotoEspaña 2015. Cubano de nacimiento, su fotografía Guerrillero heroico, del Ché Guevara es la imagen más reproducida en sus diferentes formatos de nuestra historia visual. Ahora bien, confesó que su afición por el medio le viene de querer retratar a bellas mujeres, siendo éste el nervio angular de su trayectoria. Ana Berruguete nos hace volver la vista atrás en esta bella exposición de un fotógrafo que aprendió la técnica de forma autodidacta, siendo su particular mirada sobre la mujer lo que le hizo único. Sabiendo que dependía de las modelos profesionales, hizo posible cambios de rumbo en los vaivenes habituales caracterizados por horas de sesión en estudio, para conseguir la pose publicitariamente perfecta. Esta exposición se para dentro del devenir del marketing, para mostrar su obra más personal que, sin embargo, es inevitablemente viciada a la hora de buscar ese ideal que tanto le obsesionaba. En este sentido, trabaja con el retrato simbólico y atemporal. Igualmente, podemos decir que Korda fue fotógrafo hasta cinco meses después de su muerte en París, con una última sesión en Sao Paulo que aquí se recoge y que es digna de mención. Su archivo de imágenes fue intervenido en 1968 y en la actualidad sigue en vías de recuperación por parte de su hija primogénita Diana Díaz y su amigo Reinaldo Almira. La exposición se...

Escenografías de interior...

El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acoge la exposición “Obsesión doméstica”, una selección  de once fotografías de Magdalena Bors donde la artista belga pone el foco en una visión de diferentes interiores donde juega a recrear vivencias o el sentimiento desbordante que supone la contemplación naturaleza. La irrupción de la fotografía supuso poder captar la realidad a través de la luz, pintar a través de ella. El fenómeno se había vaticinado a través del uso de mecanismos como la cámara oscura por pintores como Vermeer. El nacimiento formal de esta técnica tendría, a la postre, parte de culpa de las convulsiones artísticas desde finales del siglo XIX, cuestionando directamente el realismo en la representación. Si ya existía la forma de reflejar fielmente los objetos, la pintura podía fijarse en otras metas. Pronto quedaría de manifiesto todo el campo de experimentación que un avance de estas características supondría, siendo moldeado por diferentes movimientos como el Surrealismo, el cual descubrió el gran potencial para representar la ensoñación que desprendía el uso de la cámara con figuras como Man Ray o Brassai. En el teatro, la construcción de un espacio irreal recuerda a un sinfín de artilugios e ingenios que trabajaban en la sombra para poner en pie las atmósferas imaginadas por los creadores. Resulta difícil no acordarse de la maquinaria de tramoya al pararse a observar muchas de las fotos de esta muestra. Sólo que, en el caso que nos ocupa, el resultado es fruto de un trabajo minucioso, casi a pequeña escala, que pone el objetivo en los detalles más nimios. A medio camino entre el uso de la escenografía y la ensoñación quedan las imágenes que se muestran de Magdalena Bors. Oscilan entre la captación de lo que vemos y...

ANA CASAS BRODA: LA MATERNIDAD EN EL ARTE...

El Círculo de Bellas Artes madrileño muestra hasta el 30 de agosto, gracias a PhotoEspaña 2015, una exposición de tema controvertido que hace que nos planteemos la maternidad desde un prisma insólito y siempre reinterpretable por un espectador que asiste como a un collage expresionista que él mismo debe montar en su cabeza. Partiendo del término alemán Kinderwunsch, que aúna los conceptos de infancia y deseo, la fotógrafa granadina Ana Casas Broda entrega para PhotoEspaña una exposición experimental que aúna texto literario con imagen fotografiada, así como un audio por el que se sigue la muestra sintiendo en qué consiste ser madre hoy en día. A medio camino entre los documentales que emiten tanto Discovery Channel como otras cadenas de televisión de origen estadounidense y la novela Tenemos que hablar de Kevin de Lionel Schriver, se nos entrega una visión más amarga que dulce tanto del momento de la concepción y sus consecuencias para la mujer -teniendo en cuenta que la protagonista tuvo que ser fecundada in vitro para llegar a obtener lo que en un principio pensaba que quería- como del paso del tiempo. Esto lo hace gracias a la presencia de un padre o abuelo, desde cuyo seno familiar se han inculcado unos valores, que con el paso del tiempo han ido estrechando su visión según la ley del embudo de la depresión. La memoria, el recuerdo, el presente y pasado, orbitan de manera cíclica en los pensamientos de la fotógrafa, que a pesar de lo que comenta, parece dejar poco a la improvisación. Define su trabajo como delicado acto de equilibrio en forma de viaje vital, con el objetivo de redimirse u obtener una intención catártica que como bien sabía Buñuel, no logra obtenerse nunca del todo. Son la mayor parte...

MARIO CRAVO NETO (1947-2009): SINCRETISMO Y EXPERIMENTACIÓN...

El espectador puede ver esta exposición, situada en el pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid, hasta el 2 de agosto; una exposición compleja y grata, un auténtico desafío que cuestiona tanto la idea de fotografía como de arte moderno en general. Primera retrospectiva en Europa de la obra de este artista brasileño que vivió desde su nacimiento la plasticidad (su padre, Mario Cravo Junior, fue un reconocido escultor) de lo que hoy llamamos bellas artes o artes plásticas desde diferentes soportes y maneras de hacer. La fotografía para él, no fue más que otro vehículo de expresión a través del que, partiendo de una documentación real, fue capaz de crear imágenes potentisimas. Oriundo de Salvador de Bahía, viaja a partir de los 60, tanto a Berlín como a Nueva York, donde aprende que la originalidad debe ser algo más que un arte o más bien que el arte debe trascender la realidad aunque sea deconstruyéndola, reformulándola. Aprende de esta forma a trabajar en gran formato con color, dotando a una realidad a veces plana y otras siniestra, para otorgarle una apariencia propia. También practicó con afán y en su última etapa, la fotografía de estudio. Muchos estudiosos y colegas hablan de la base mística de su obra, que se explica por la relación del ser humano con lo desconocido, lo imponderable y lo impredecible; y bien podría ser ésta la temática de una exposición difícil de entender si no es desde un aura enigmática que tiene en el sincretismo de varias religiones su origen, una simbiosis que trata de mezclar culturas y miradas y cuyo mundo resulta a veces difícil de asimilar a la primera. En este sentido, Cravo Neto fue seguidor acérrimo del Candomblé o culto de los orixás, una religión...

LUIS GONZÁLEZ PALMA: LA MIRADA DESDE DENTRO...

La Fundación Telefónica, en colaboración con Photoespaña 2015, presentan esta insólita retrospectiva a una figura artística multidisciplinar que, desde su vocación arquitectónica, y partiendo de una reflexión de las vanguardias que supera a la del propio ready-made, conseguirá asombrar al visitante. Desde el pasado 11 de junio y hasta el 18 de octubre hay oportunidad de disfrutar de este conjunto comisariado por Alejandro Castellote. Con el título Constelaciones de lo intangible, el artista multidisciplinar, Luis González Palma, nacido en Guatemala en 1957, recrea de primeras y gracias a las bondades del espacio que se le presta, un escenario. De esta forma, con el aviso de que se debe visitar de forma circular, entramos en estas constelaciones que recrean desde el imaginario común de la arquitectura, la pintura, el happening, el cine y la fotografía un espacio único no sólo de introspección, como se anuncia (sobre todo si entendemos este concepto desde lo más sesudo de su terminología) sino de originalidad y por qué no, diversión. Estudia Arquitectura en la Universidad de San Carlos, si bien desde 2001 empieza a residir en la ciudad argentina de Córdoba; antes de marchar participa activamente en Imaginaria y Colloquia, dos iniciativas de debate y coloquio sobre el panorama del arte moderno en su país natal. Se le considera innovador en cuanto a las gramáticas mestizas más o menos discutidas hasta la fecha en otras artes plásticas. Los temas de la identidad, la memoria y la intimidad en el arte estarán siempre condicionadas a su gusto por la imaginería católica, y así consigue hacerse deudor o al menos partícipe del barroco, la pintura prerrafaelista y a la vez las discusiones entre la necesidad de abstracción y el figurativismo. El resultado resulta valiosísimo aún visto hoy, en tanto que el...

ENRIQUE MENESES (1929-2013): KAPUSCINSKI ESPAÑOL...

Hasta el 26 de julio tiene el espectador tiempo para acercarse a la sede de exposiciones de la Fundación del Canal de Isabel II, situada en la madrileña calle de Santa Engracia. Disfrutará de una exposición grande en tamaño y en calidad que, desde el comisariado de Chema Conesa y gracias a PhotoEspaña, nos llega en forma de retrospectiva de un fotógrafo excepcional que alcanzó el reconocimiento buscado más tarde de lo quizá debiera haber sido. La vida de Enrique Meneses, desaparecido hace poco tiempo, es, como sucede en muchos casos, más conocida dentro del gremio periodístico que fuera de él. Gracias a PhotoEspaña, el visitante descubre en él a toda una personalidad dentro de un oficio, el que amaba, que ya con los primeros coletazos digitales, prácticamente lo desterró. Y esto es debido principalmente a la depuración de ese estilo periodístico, que aún hoy incomoda a lectores y visitantes. La historia de Enrique Meneses, como la de otros reporteros gráficos y de televisión como José Couso, le hizo vivir el humanismo desde una posición nada cínica; de hecho, en la exposición nos damos cuenta de que, técnicamente, era un hombre no con pocas hazañas vitales que le gustaba, a su vez, formar a nuevos entomólogos de la realidad. Pasarán muchos años hasta que Meneses adopte, empero, su lema ser fuerte con los fuertes y débil con los débiles; y es que a su trabajo gráfico hay que unir la labor escrita como documentalista dentro de la gran cantidad de aventuras vividas, así como retratos de José Luis Villaronga y libros más raros como Sexo y seso. Su carrera comienza a los 17 años, cuando decide, por su propia cuenta y riesgo, trasladarse a Linares para cubrir una cogida de Manolete; allí conocerá a...

TINA MODOTTI (1896-1942): LABORIOSA Y ACTIVISTA...

La Fundación Loewe sita en el madrileño barrio de Salamanca (entre las calles Serrano y Jorge Juan) acoge, desde el pasado 28 de mayo y hasta el 30 de agosto, esta maravillosa retrospectiva de una mujer que fue única como fotógrafa y como activista. Dentro de la programación de PhotoEspaña 2015, debemos agradecer a ambos organismos el traslado de la excelencia bien entendida a las calles de la capital de España. Dentro de la actividad encomiable que viene realizando PhotoEspaña, cuya edición de 2015 está dedicada a Iberoamérica, debemos destacar esta breve, pero enjundiosa exposición de Tina Modotti; artista italiana afincada durante la mayor parte de su vida en México, donde conoció al fotógrafo Edward Weston, que la impregnó de un oficio a desarrollar que manaba de la pintura mural como reivindicación, llegando a cultivar con cierta maestría (conviene recordar que la mayor parte de su obra está realizada durante los más o menos dorados años 20) una idea feminista del trabajo muy afín a una realidad social de opresión, bodegones, retratos y arquitectura paisajística. Su estilo, sensual y elocuentemente emotivo, ha hecho que María Millán se haya fijado en su manera de trabajar con la gelatina de plata y la platinotipia, dos inventos casi pioneros por aquel entonces. Teniendo en cuenta, además, que fue en 1929 cuando abandonó esta disciplina artística, con el fin de ir más allá en su activismo social desde la política; quizás, la obra rescatada nos sepa a poco y, para muchos, pesen más las acusaciones recibidas por estar implicada en la organización del asesinato de su propio marido Julio Antonio Mella. Sería una verdadera lástima ya que si en su obra hubo coherencia (Tina se vio obligada a huir de su México querido por ello, obligándose a volver...

LAS REGLAS DEL JUEGO. CHEMA MADOZ EN ESTADO PURO (2008-2014)...

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ofrece, hasta el 2 de agosto, la exposición de Chema Madoz, como paso previo a Photoespaña 2015 (certamen que comienza en la misma ciudad a partir del 4 de junio). Lo imposible, lo oculto, aquello que está por descubrir, empieza a poblar las calles de la capital de España. Animador de inanimados y buscador incansable no ya de la idea de estilo, esa palabra que se confunde habitualmente con el ruido y la furia diarios, sino de toda una poética propia en la representación; Madoz inaugura en un previo de Photoespaña una exposición en su Madrid natal. Gracias a que podemos disfrutar de gran parte de su obra (más de la mitad de las más de 120 fotografías son inéditas) llegamos a decir que en el mundo de los sueños, el tuerto no es el rey. Porque es necesario no sólo estar familiarizados con la textura de los objetos y su calidad, sino que el espectador construye siempre el sentido, un sentido que cambia de imagen a imagen. Y lo hace gracias a lo que tiene delante de sus ojos; algo, como decíamos inaudito. Y aquí es donde aparece el estilo Madoz, si es que la palabra estilo sigue existiendo. Comisariada por Borja Casani, como ya sabían los aficionados a su obra, al autor no le gusta titular sus fotos entre otras cosas porque hacerlo supondría romper con la educación y la elegancia establecidas; es decir, con Las reglas del juego, que así se llama la exposición. Desde un libro cerrado con escaleras que desde su lomo viajan al interior, la nube con aguja atravesada que sugiere que podría llover hacia arriba o el preciso cuello de camisa donde un pentagrama nos lleva a la...

Inmortalizar el olvido...

Hasta el próximo 30 de abril podrá visitarse “«Sobre Sevilla». Fotografías. 1982-2000”, que recoge parte del trabajo realizado por Atín Aya (1955-2007) en ese periodo. La exposición inaugura la nueva ubicación de la galería Cavecanem en el pasaje Francisco Molina. Que este evento tenga lugar en el pasaje que honra al desaparecido pintor-agitador cultural madrileño no hace más que subrayar una idea recurrente que podría unir a los dos protagonistas: la búsqueda de la segunda cara dentro de una ciudad con un marcado carácter, Sevilla. Ese rascar-debajo-de-la-superficie-para-encontrar-la-verdadera-piel -en el caso de Molina en la labor de normalizar la práctica contemporánea en la ciudad durante los ochenta- que hace que asumamos como cotidianas las instantáneas que vemos. Meunier o Velázquez inmortalizaron a obreros o personajes de la corte, dotándoles de una monumentalidad y humanidad inusitada a ojos de propios y extraños. Si a estas variables unimos una geográfica, el sur concretamente, obtendríamos el espacio en el cual Aya desarrollaba la fotografía. Un trabajo de campo que podríamos enlazar con el realismo social o el grupo AFAL. Dando por sentado las diferencias temporales y las peculiaridades de un medio como la fotografía, destaca la capacidad de sugerir que esconden las obras. Cada disparo de los expuestos enmarca a cada personaje en una dualidad que cautiva, una dignidad que contrasta con la aspereza del conjunto. Quien ande por la ciudad rápidamente asumirá la falta de artificio y la potencia que desprenden las imágenes en blanco y negro. Una auténtica galería de contrastes entre la ciudad que vive de glorias pasadas, y el peso de las mismas, y las rendijas entre las que podemos observar a quienes día a día desarrollan su existencia. Estas personas son las protagonistas de un repaso a las escalas sociales autoconstruidas en la...

GARRY WINOGRAND (1928-1984). EL FOTÓGRAFO DE LA ANSIEDAD...

La Sala de MAPFRE situada en la madrileña calle de Bárbara de Braganza nos invita, sólo hasta el 3 de mayo, a conocer la obra de un fotógrafo nada convencional que conseguirá nuevos adeptos a su causa; una causa que hoy podíamos calificar de extravagante y que, en cualquier caso, marcó decisiva tendencia en lo que se haría después. Garry Winogrand fue feñalado por John Szarkowski como el más importante fotógrafo de su generación. Su vida y obra ha dejado muestras de una gran calidad y categoría dentro de la fotografía documental. Pero, sin duda, lo que más interesará al visitante de la exposición que presenta MAPFRE es su faceta como fotógrafo callejero o cazador de instantáneas que le llevo a retratar desde los años 60 toda una implosión de ítems que, como mínimo, desconcertaban al más pintado. Optimista y disparador de personajes o personas convertidas en tales, este detalle le hacía en ocasiones no cuidar el encuadre, lo que a cambio salvaba consiguiendo esas escenas que todo fotoperiodista busca, de tal forma que en el tiempo en que el resto de los mortales parpadea, él conseguía al menos un par de esas instantáneas que retrataron desde el conflicto de EEUU con la URSS en plena Guerra Fría, la de Vietnam y Corea o como influyeron en su visión de la política y la realidad. Llega un momento en que toda esta cantidad de imágenes llevan al visitante al síndrome de Stendhal, siendo la selección realizada por el equipo de MAPFRE más que acertada y sobre todo consecuente con lo que podríamos adivinar era el deseo de su autor, un tipo al que le preocupaba poco la posteridad, así como el revelado y posterior montaje de sus fotografías (de hecho muchas de ellas están...

Miriam Sobrino. Hacia el trending topic y mas allá...

Uranio enriquecido es la última serie fotográfica de Miriam Sobrino (Ciudad Real, 1991) que pudimos ver en la primera edición de Jaalphoto. La joven artista sitúa su cámara, en estética e intención, frente a estereotipos visuales de nuestro tiempo, para transcenderlos a través de una mirada pretendidamente superficial, pero que desemboca en un misterioso y kitsch surrealismo. Las imágenes, esas parcialidades que venían dando bocados a la realidad y han acabado devorándola, se encuentran hoy en la potestad de erigirse dueñas del mundo y nuestras propias vidas. Su obsesionante omnipresencia ya no responde solo al simple acto de abrir los ojos, sino que pertenece al campo de nuestra decisión, la de solo querer ver, citando a Joan Fontcuberta, las imágenes que ya habíamos visto. Una de las consecuencias de esta nueva situación excepcional; que arrancó con el advenimiento de la fotografía y ha encontrado esplendor auspiciada por los medios digitales y su facilidad en la construcción, distribución y visualización de las imágenes; es que aquello que anteriormente era privilegio de de unos pocos hoy es algo tan cotidiano, e incluso vital, como respirar. El mundo se ha vuelto imágen, las vidas se han vuelto imágen y todo parece estar envuelto en el papel de la representación; siendo, a través de ella, como deseamos acceder al mundo. Internet es el paraíso de este nuevo imaginario, un medio en el que la pausa horizontal del texto cede protagonismo a una barra de scroll siempre en movimiento, en el que las imágenes llegan y desaparecen tan deprisa como vuelven a aparecer, diferentes y casi idénticas, paradigmas de una globalización en la que todos hemos resultado ser el verdadero Gran Hermano, vigilantes y deseosos de ser vigilados. Las imágenes nacen por y para la red, tanto en sus...

Alvin Langdon Coburn, fotógrafo de esencias...

La Sala de Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre en Madrid cuenta en su haber, hasta el próximo 8 de febrero, con una exposición que nos retrotrae a los orígenes de la fotografía. Alvin Langdon Coburn, desaparecido en Gales en 1966, es aquí homenajeado aún a sabiendas de ser un fotógrafo poco conocido en España, pero con una obra más que relevante. La fotografía y el misticismo formaron parte por igual de su vida y obra, de hecho ésta desembocó en aquélla. Procedente de una familia acomodada de Boston, Coburn nació al albur casi del nuevo medio en cuestión y, así, tanto la obra de Daguerre como de Niepce están tan próximas y las debió de vivir desde su infancia tan de cerca, que le llevó a ser considerado por muchos uno de los más relevantes fotógrafos de la tendencia pictorialista en fotografía. Que nadie se lleve a engaño; tratar de reproducir en resultados su trabajo hoy, sería algo peligroso, rayano en lo insulso por snob; sin embargo, visitar la exposición retrospectiva de Madrid nos sumerge en otro mundo, una época en la que equipos muy pesados, tiempos de exposición de muchas horas y trípodes resistentes eran corresponsables minuciosos de cada toma; tomas que son como cuadros donde la precisión en las iluminaciones, tanto callejeras como de estudio, fueron en sí mismas un hallazgo. Imagínense por un momento, cargar con todo este material siendo, por ejemplo, reportero de guerra. A la vez, notamos la necesidad aún hoy vigente para muchos de levantarse a las cuatro, cinco o seis de la mañana para capturar ese momento mágico de luz que sólo a esas horas nos seduce, un instante que se dilata y en el caso de Coburn se hace niebla. Todo empezó cuando antes...

DIÁLOGOS ENTRE LA PALABRA Y LA IMAGEN...

En el patio de un hotel sevillano, entre escandalosos grupos de turistas, charlamos con Jenaro Talens, poeta, teórico, traductor, profesor gaditano, para comentar su nuevo libro, Lo que los ojos tienen que decir, un “iconotexto” a medias con el fotógrafo Alberto García-Alix.  Acaba de salir a las librerías Lo que los ojos tienen que decir (Madrid, Cátedra, 2014), su último poemario, donde continúa la colaboración con artistas plásticos, en este caso con el fotógrafo Alberto García-Alix. El poemario anterior, Según la costumbre de las olas (Madrid, Salto de Página, 2013) también incluía fotomontajes y collages de Clara Janés. A lo largo de toda su obra el diálogo entre imagen y palabra ha sido una constante, no sólo en su concepción de la propia materialidad de la escritura poética, sino en el trabajo a medias con pintores, fotógrafos o dibujantes, que ha dado lugar a lo que usted llama “iconotextos”, al menos desde aquel ya clásico La mirada extranjera (Madrid, Hiperión, 1986), con el fotógrafo Michäel Nerlich. ¿Desde qué planteamientos se construye la relación entre la palabra poética y la imagen en sus libros? Bueno, de hecho la relación de la imagen y la palabra es una cosa que viene de lejos, era la famosa ut pictura poiesis de los clásicos. Lo que ocurre es que una cosa es plantear la imagen como ilustración visual de la palabra, o bien la palabra como descripción verbal de la imagen, y otra cosa es hacer que estas dos formas de enfrentarse con la realidad que nos rodea dialoguen como si estuvieran en un nivel tercero, que no pertenece ni a una ni a otra. Es a eso a lo que he dedicado parte de mi trabajo en colaboración, como decías tú con artistas plásticos. Algo que empezó...

EL RETRATO EDITORIAL: FOTOGRAFÍA DE ESCRITORES...

Tres escritores masculinos. Tres damas de la escritura. Aladar propone desde una breve reflexión del retrato como género a seis fotógrafos que sacaron, y todavía algunos hoy lo hacen, la imagen más favorecedora no sólo de sus protagonistas, sino de un oficio que tiene menos glamour del que parece. A la hora de hablar de fotografía profesional, dos tendencias parecen ser las predominantes: de un lado la conceptual, que pretende ir desde la luz o la composición a la idea, es éste un tipo de fotografía predominantemente tomada en exteriores, callejera o, para entendernos, de búsqueda del contenido. Por otra parte, está la fotografía de moda, predominantemente tomada en estudio, que cuenta ya con la idea muchas veces a priori, de ser vendida, y donde los aspectos técnicos no son origen de nada, sino motivo de constante mejora o búsqueda. En ambos tipos de trabajo, la idea es fundamental, si bien en el primer tipo se tiende a que la fotografía hable por sí misma como sucede en el campo de la literatura con cualquier pieza. Todo esto es tan matizable y relativo como lo queramos ver y en el caso del retrato de escritor quizás más, ya que por un lado hablamos de personas (tanto los que están detrás como delante de la cámara, en este caso) con un alto nivel de exposición al gran público, por un lado, y con una corta vida por obra en lo que llamamos escaparates comerciales, lo que en muchos casos les beneficia a la hora de ser considerados en lo que llamamos posteridad. Algunos tenidos más en cuenta fuera que dentro del imaginario visual o lector, o viceversa, se pretende mostrar con este artículo parte de sus misteriosas, absorbentes y en ocasiones peligrosas vidas, partiendo siempre...

Diez grandes fotógrafos de guerra...

Aladar les invita a descubrir a diez fotógrafos cuya inspiración, inquietud, carácter y mirada, les han hecho introducirse en zonas de alto riesgo. Temerarios o simplemente valientes, quién sabe. Lo que está claro es que sin ellos no sólo seríamos distintos, sino quizás demasiado iguales. Porque en el trasfondo de todas estas imágenes, hay mucha realidad. Y es la realidad lo único que no podemos entender y la razón por la que reflexionamos de forma diversa unos y otros. Intentando alcanzar un conocimiento máximo. Dentro de la idea antibelicista que rescata Aladar, tratamos de hacernos eco de diez nombres considerados por muchos como todoterrenos del fotoperiodismo de todos los tiempos. Estos fotógrafos son capaces de inmiscuirse en zonas de especial alto riesgo y, contrariamente a lo que se piensa, les gusta estar más detrás de una cámara que delante. Nuestro humilde reconocimiento para todos los que se quedan fuera y para aquellos que trabajan para medios audiovisuales que han conseguido desde la pequeña pantalla, informar sobre los conflictos nacionales e internacionales que aún pueblan nuestro mundo. Sacamos este tema a colación porque quizás la primera imagen que impactó de forma profunda en nuestras generaciones, posiblemente, sea la de una niña indefensa en Nicaragua acorralada por una montaña de lodo y cuyos brazos la mantuvieron viva aproximadamente una semana. Esta imagen supone toda una declaración de principios ligada al periodismo ya sea escrito o gráfico. ¿Es antes la ética o la información, o lo que hoy llamaríamos sin temor a equivocarnos espectáculo? Una cosa parece clara y es que las noticias bélicas y catastróficas venden más que otras muchas, hasta el punto de que su bombardeo produce un efecto anestesiante en la población hoy en día. Nuestro propósito pretende ser más ilustrativo que otra cosa...

Crónicas de la piel revelada...

Una de las fotografías que integran la muestra ‘Dermografía”, realizada con la técnica de Papel RC perforado montado en caja de luz. / Giovannina Sequeira Al utilizar el cuerpo desnudo como superficie de investigación, Giovannina Sequeira se detiene a mirar, encuentra emociones e historias que se esconden dentro del cuerpo y las manifiesta en la piel. La creación de mapas de luz revela de una manera metafórica, que la piel funciona como un espacio canalizador de todo lo que el alma siente. María José García Piaggio La  noticia llega como el halo de brillante irrealidad del destello de un flash al barrio de Bello Horizonte, en Managua, el mismo que la vio patear sus calles camino de una boda o de un acto benéfico, como reportera de egos efímeros: «Giova expone en Berlín», se cuentan sus amigos a través de los celulares. Es un hito más en una carrera de triunfos pequeños, pero sólidos, de pasos decididos que la han llevado a cruzar el Atlántico primero, a aferrarse a cualquier oportunidad de no dejar de aprender en España y, ahora, de abrir una pequeña ventana para mirar a su propio futuro en uno de los santuarios mundiales del arte. Desde el 15 de septiembre, las imágenes de la serie ‘Dermografía’ de Giovannina Sequeira se exponen en suelo nicaragüense, pero a más de diez mil kilómetros, treinta horas de viaje y más de 1.500 dólares de su país, en la embajada de Nicaragua en Berlín. «Desde que estoy acá, en Europa, hace dos años y medio, no he podido volver y ha sido horrible», confiesa la fotógrafa que acaba de cumplir veintiséis años, y que asegura haber condensado muchos más de aprendizaje en los tres últimos. Llegó a España para realizar un Máster de Fotografía...

H. CARTIER-BRESSON, MÁS ALLÁ DEL INSTANTE DECISIVO...

© De las fotografías Henri Cartier-Bresson (cortesía de la Fundación Henri Cartier-Bresson) Para recrear la vista, para aprender historia, para entender procesos que no veríamos a simple vista; para eso, y sobre todo, para disfrutar, encontramos esta exposición de Cartier-Bresson, artista desaparecido hace una década y cuya estela le permitió no sólo ser uno de los grandes en vida, sino proyectarse a sí mismo a través de otros roles. No hay excusa para dejar de visitar la exposición, pues, si estamos en Madrid, la visita es gratuita y, si no, puede verse a través de Internet. Con la colaboración de la Fundación de su mismo nombre y el Centro parisino Pompidou entre otros organismos, hace dos meses llegó a Madrid esta exposición que se hace eco y, coincidiendo con PhotoEspaña, marca territorio sobre la vida fotográfica del conocido por muchos como ojo del siglo. En las dos plantas del edificio que se ocupan de esta retrospectiva del artista francés (1908-2004), el comisario Clement Cheroux ha querido mostrar el carácter polímata de este fotógrafo conocido por el gran público por saber captar lo preciso desde lo simple. La exposición da debida cuenta de unos preámbulos viajeros al Congo, donde desarrolló esa idea de aire tan necesaria que hace que nos fijemos en la composición sobre cualquier otro elemento técnico, instantáneas donde el gesto de los habitantes empieza a ser importante y por el que los surrealistas, hablamos de 1926, empezaron a simpatizar con él; siendo la relación con André Breton, al menos controvertida y llena de aristas, pues Cartier-Bresson, ante todo fotógrafo, no sabemos si en verdad simpatizaba tanto con el autor de la frase, soy todo lo que he hecho y lo que no he hecho. Como tampoco sabemos realmente si el homenajeado era...

FOTÓGRAFOS EN COLOR

De un experimento que tiene más que ver con la Física que con las musas nace lo que hoy conocemos como fotografía en color. Aladar propone en un rapto de modernidad e intento de rigor explorar la mitad del camino entre lo puramente profesional (analógico y digital) sin querer hacer ascos a aquellos que se van iniciando en el mundo más puramente tecnológico de los smartphones. Porque hoy en día y cada vez más, somos también lo que vemos, aunque no tengamos medios para disparar desde un artefacto que nos resulte más o menos extraño. Lo de que la fotografía es una disciplina híbrida lo hemos dicho más de una vez. Pero hasta tal punto es así que el inventor de la primera imagen a color fue el físico escocés James Clerk Maxwell, alguien que naturalmente trascendió en vida por otras labores, pero que un buen día de 1861, sin siquiera pretenderlo a priori, presentó en Londres un método aditivo por el que a través de luces de los tres colores primarios (rojo, verde y azul) podía conseguirse cualquier tono. Su invento recibió el nombre de tricromía, y todavía tenía una sensibilidad cromática insuficiente para lo que vendría después. También hay que decir que si repasamos los libros sobre historia de la fotografía, artífices multidisciplinares actuaban con pesados y poderosos equipos, pero sobre todo con altos tiempos de exposición sobre el negativo, consiguiendo si bien no la tricromía sí unos virados a sepia o incluso a tonos verdes, algunos años antes. Es el caso no tanto de las primeras imágenes de Nicephore Niepce o Daguerre, sino más bien de William Henry Fox Talbot o Alfred Stieglitz, dos caballeros anglosajones que sin desmerecer la tarea de aquellos franceses, siempre se consideraron pioneros y buscadores del...

Diez fotógrafos en blanco y negro...

Cinco fotógrafos muertos. Cinco vivos o aún en activo. Robert Doisneau, Walker Evans, Dorothea Lange, Diane Arbus, Weegee, Elliot Erwitt, Chema Madoz, Annie Leibovitz, Cristina García Rodero y Alberto García-Alix. Cada uno de ellos con visiones personales y pasionales del medio y del mundo que les ha tocado vivir; una selección en la que predomina una actitud humilde y poco dada a concesiones sobre la mirada, ese juego que todo artista debe reflejar y sobre el que se proyecta el inconsciente individual y colectivo. Como arte híbrido que es, la fotografía sería impensable sin otros referentes; sin embargo, el tesón y el talento visual son sus puntos de apoyo; algunos inciertos. La pregunta que asalta es: ¿qué es, en realidad, la fotografía? Tal vez, como afirmaba Roland Barthes toda fotografía o imagen es como una pequeña microexperiencia de la muerte. En este artículo se quedan fuera, casi sin pretenderlo, grandes como Sebastião Salgado, William Klein, Robert Capa, Man Ray o Vanessa Winship. No es premeditado ni va en gustos. Tal vez todo obedezca al habitual bombardeo de imágenes al que desde hace décadas estamos sometidos como sociedad. A eso y a la particular infancia del que escribe que tiende tanto a mirar hacia atrás como hacia delante, entendiendo el periodismo callejero y la publicidad como dos disciplinas tan aparentemente distantes como complejas y enriquecedoras, y donde en el fondo juegan los mismos elementos tanto a favor como en contra. Por otro lado he elegido algunas imágenes cuyo título no he encontrado tras continuas pesquisas por la Red, pero que considero sirven para ilustrar lo más representativo de uno u otro autor (así los considero a todos, pertenezcan a agencias o no, sean más o menos poéticos, explícitos en sus presupuestos o incluso literarios). En...

Génesis

Relata el Libro del Génesis la creación de un mundo y su destrucción mediante la catástrofe diluvial. Sebastião Salgado crea con esta nueva Génesis un arca llena de imágenes para salvarlas en un planeta exhausto. Que queden como testimonio de lo que había. Porque parece que ya nada, acto artístico ni conciencia alguna, pueda detener el desastre. Que las vean nuestros hijos y recuerden lo que no pudo ser. Que sepan lo que no supimos conservar para ellos. Somos pesimistas. El ser humano está provocando la destrucción de la morada común con la explotación desaforada de sus recursos naturales, provocando la extinción de las especies, extendiendo el monocultivo de la globalización social, alterando los sistemas climáticos que habían hecho de este planeta de la tierra y el agua un invernadero donde triunfaba la vida. Hoy, por primera vez en la historia del planeta, los espacios naturales comienzan a ser la excepción y no la regla para una humanidad doliente que el artista había retratado ya en sus series Trabajadores y Éxodos. Ahora dirige su mirada sobre los grandes espacios naturales que aún permanecen vírgenes pero que no debemos olvidar que están acosados por la actividad humana. Así Salgado viajó durante ocho años para fotografiar los lugares más remotos de la Tierra. Las islas Sandwich y el archipiélago de las Malvinas, el delta del Okawango, la meseta y los valles del río Colorado o la península de Kamchatka. Son doscientas cuarenta y cinco fotografías en blanco y negro. Épicas, poderosas, que relatan el mundo en ausencia del hombre muchas de ellas, porque los únicos que aparecen están llamados a extinguirse con el progreso, sin abandonar la poesía de una existencia acomodada a esa madre cruel y protectora. Algunas están encerradas en la mágica intimidad de...