Cuando la exclamación es mucho más que un signo ortográfico

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Formar un grupo de música y escoger Trajano como nombre es casi una declaración de intenciones. Uno no se imagina que a continuación escuchará un vals comedido, o una canción pop que nos haga balancear muy suavemente la cabeza de lado a lado con los ojos entrecerrados y media sonrisa en la cara. Porque, efectivamente, Trajano hace referencia a la antigua figura de aquel emperador ducho en varias guerras, que otorgaron un periodo de esplendor destacado en la historia de la civilización romana. Pero si, aún por encima, le añades un signo de exclamación al nombre (una decisión que ya entraña más misterio para el cantante del grupo, Lois, cuando se le pide recordar cómo fue tomada), poco margen existe para elucubraciones.

Es frecuente establecer Madrid como sede de Trajano!, porque esta es la ciudad donde se dio origen a la banda y donde sus cuatro miembros están establecidos en la actualidad. Pero por las venas de este conjunto musical, a menudo introducido en el género del post-punk (algo que, en opinión de los propios aludidos, no responde a una fórmula precisa), corre sangre de varias tierras. Lois, figura donde se reúnen la voz y la guitarra, es de Galicia; al igual que Juan, responsable de las líneas de bajo (que no se limita a este instrumento, sino que también se desenvuelve con una guitarra para grabar las bases melódicas); Carlos, a la batería, es de Valladolid; y Álvaro, quien se ocupa de los teclados, el único miembro de origen madrileño. Esto podría guardar estrecha relación con la dificultad real de enmarcar a Trajano! en un género cerrado. Porque es muy posible que algunas de sus composiciones recuerden a diversos grupos de historia menos reciente, pero lo cierto es que en la banda hay rasgos suficientes como para hablar de un estilo propio. Para Lois, art rock no sería un término muy alejado de lo que hacen sobre un escenario o encerrados en un estudio de grabación.

El pistoletazo de salida de esta banda lo dio Terror en el planetario, su primer trabajo de corta duración. Cinco temas chispeantes, con una electricidad nerviosa que demostraba las ganas del conjunto por transmitir una dosis grande de energía a través de sus composiciones. El ep no tuvo ni siquiera formato físico, sino que fue un proyecto íntegramente enfocado hacia internet. Lo que pretendían era tener algo que compartir, de manera inmediata y sencilla, con el resto de la gente. Y la acogida que tuvo este trabajo superó las expectativas de sus propios autores. Puso el nombre de Trajano! en boca de muchas personas, de tal manera que las fechas de conciertos empezaron a acumularse en la agenda de la banda.

Dos años después de atreverse con el lanzamiento de Terror en el planetario, el nombre del grupo forma parte del cartel de muchos festivales de música en España. Han crecido, mucho y muy rápido, y eso lo demuestra el nuevo trabajo que acaban de estrenar recientemente, Antropología. Disponible ya en plataformas como Spotify o iTunes, consta de ocho temas donde se destapa una madurez evidente. La chispa, la electricidad de su anterior trabajo, sigue presente. Pero el grupo ha decidido darle todavía más forma, tener esa chispa bien agarrada. Por eso podemos encontrarnos con temas tan solemnes como Elegía, con el número elevado de revoluciones de Jaguar, o con una trabajada combinación de estas dos características, plasmada en temas como El último hombre del mundo. Además, Antropología saldrá a la venta a mediados de este mes en formato físico (vinilo, ya que, en palabras de su cantante y guitarrista “puestos a editarlo en físico, mejor escoger el que más calidad atesora, tanto a la hora de escuchar como de tener entre las manos”). Aunque lanzado algo tarde para poder aprovechar con plenitud el circuito de festivales del panorama nacional, supone un gran paso adelante y reafirma que Trajano! es una propuesta a tener en cuenta en los próximos años. Tal vez, a consecuencia de eso, parte de este último trabajo esté grabado en los prestigiosos estudios Converse Rubber Track, en Nueva York, bajo la supervisión de un productor con nombre propio, Aaron Bastinelli. Fue el premio recibido tras haber ganado el concurso Make Noise, organizado por la famosa marca de zapatillas Converse. Por si las credenciales no fuesen suficientes, la banda ha pasado a formar parte de las filas de Marxophone, sello al que pertenecen también otros nombres reconocidos de la escena musical española como Nacho Vegas, León Benavente o The New Raemon, entre otros.

A Trajano! le queda ahora explotar al máximo el trabajo aunado en su Antropología, algo que seguramente harán en mayor medida a partir de la gira de invierno. Sus directos prometen gotas de sudor, tanto por parte de quien se mueve sobre el escenario, como por quien está enfrentado, escuchando y moviéndose bajo la batuta relampagueante que la banda impone. Junto con sus letras, que guardan cierto misticismo predicado por la poderosa voz del cantante, el ritmo es una variable que, ante todo, prohíbe de manera permanente una actitud estática. Y lo que es mejor, sus integrantes aseguran, como ha adelantado Lois, que hay más cosas en mente. Más batallas que librar en escena.