Cuando lo sutil se convierte en mil y una cosas más

Sutil 1

Sutil es un cuarteto madrileño que estrena nuevo epé: The unsettled issues. Seis canciones que saben a poco y, al mismo tiempo, a mucho. Porque la contundencia y viveza que se desprenden de sus composiciones pueden dejar a más de uno sin aliento. Estamos ante una banda a la que resulta complicado colgarle una etiqueta. Su segundo trabajo de estudio poco tiene que ver con el primero, un patrón que se repetirá en relación al tercer proyecto, que ya tienen en mente.

Son cuatro, y son jóvenes. Demasiado, si uno echa un vistazo concienzudo a sus carnés de identidad tras haber escuchado con antelación la música que hacen. Cuesta creer que un grupo de tan corta trayectoria (empezaron su andadura en el 2010) tenga un sonido tan maduro, tan compacto. Sutil lo forman José Pozuelo (cantante y saxofonista), David Pozuelo (guitarrista), Alvar García (bajista) y Daniel Castillo (batería). Ha pasado tiempo ya desde su primera actuación y, a la vez, muy poco. Porque con Sutil todo es relativo. La música, los estilos, las influencias, los significados.

En relación a esa relatividad un tanto abstracta, merece la pena revelar la manera en que se gestó el nombre de la banda. Tan sencillo como que aquellos adolescentes (todos imberbes, casi seguro, por aquel entonces) no tenían del todo claro el significado de términos como sutil o sublime, por lo que los convirtieron en «palabras comodín». Tan comodín que una de esas palabras se erigió en protagonista en la ceremonia de bautizo del grupo. Una muestra del carácter desenfadado de la formación, que cuando se sube a un escenario deja a un lado todo lo sutil para dar pie a un espectáculo musical de alto voltaje. Les sirve la sala o taberna más pequeña para ofrecer una actuación donde el pacto tácito establecido con el público se sustente en que nadie salga del lugar sin haber sudado un poco. Porque es imposible escucharlos sin moverse al ritmo que marcan. The unsettled issues, su segundo epé, es un claro ejemplo.

El nombre de este último trabajo hace mención a los propios temas que lo componen. Estas seis canciones nuevas (que no lo son tanto) son los asuntos pendientes que quería resolver. Porque la creatividad del conjunto está en constante ebullición y, antes de dar la puntada final a un trabajo, la cabeza ya está rumiando lo siguiente que esté por venir. Pero, por fortuna, los asuntos han dejado de estar pendientes y ahora están disponibles para todos. Entre ellos destacan canciones como Red Lipstick Mishap, que bien podría servir como carta de presentación del grupo. De compás acelerado y batería bien marcada, deja ver muchas de las características que retratan a un grupo difícil de encasillar. Unas líneas de bajo tan poderosas y valiosas como los riffs de guitarra, donde las distorsiones son un vestido habitual. Se trata de una composición con cambios de ritmo, con letra y melodías tan cambiantes como afiladas. Otro de los temas es Under the grooves, de cadencia más pesada y que juega con una armonía a veces desnuda, a veces gruesa. Muchos han sido los que han tratado de definir de manera cerrada la música que Sutil hace; no es extraño relacionarnos con el funk, con el rock más alternativo, pero nadie se atreve a encasillarlos sin titubear antes. Los propios miembros del grupo han optado por el «techno-rumba hardcore», aunque para intentar localizar un marco donde tengan cabida es lícito hacer referencia a grupos como Red Hot Chili Peppers. Sobre todo al escuchar Refreshing Macedonian, donde tal vez se perciba una influencia mayor de la banda estadounidense de funk rock. Pero luego nos encontramos con Ñocla Warriors, donde esas referencias se diluyen en un frenesí tremendo, no apto para quienes padecen de vértigo musical. Queda patente que Sutil tiene en la versatilidad un fuerte aliado.

The unsettled issues está disponible en la plataforma digital SoundCloud, y pronto se extenderá a otras como Spotify. Además, el grupo tiene previsto lanzar el trabajo en formato físico a finales de mes, con una primera tirada de mil copias. La edición, además del cedé, contará con un libreto ilustrado con las letras de los temas. Servirá para descubrir (sobre todo si uno no tiene amplios conocimientos de inglés) que sus canciones hablan de historias que poco o nada tienen que ver unas con otras, y en donde los gánsteres tienen el mismo derecho al protagonismo que los sentimientos de amor y desamor más singulares. Tienen pendiente también hacer la presentación de este trabajo en directo, que se sabe que será en Madrid y no dejará de lado las habituales escenas sorpresivas que se dan cada vez que los cuatro integrantes toman posiciones sobre un escenario.

Algunos de los lugares que les tocará visitar a lo largo del año para hacer saltar y sudar al público son Alicante, Valencia o Burgos, que se unirán a Londres, Dublín o mismamente Madrid como escenarios ya conquistados. Además, estarán en Sevilla a principios de mayo, en un concierto conjunto con la banda Jambalaya. Una buena oportunidad para los amantes de los pogos (para quienes no estén familiarizados con el concepto, mejor que no pregunten) o de la música en vivo en dosis contundentes y extenuantes. Porque escucharlos en grabación, ya sea en casa o en mitad de un conflicto armado, es una experiencia completa. Pero disfrutar de un directo suyo puede convertirse en un evento inolvidable. Pronto muchos descubrirán que el gimnasio no es el sistema más propicio para quemar calorías, solo tienen que prestar atención al calendario de actuaciones de esta banda. Y que cada uno haga la prueba. Sin sutilezas.