DE DONDE SON LOS CANTANTES

severo sarduy
La brillantez con la que el español se asentó en América –el idioma, el hombre y su religión, el pulso de su sangre- alcanza en Cuba el clímax de una extravagancia magistral.

Alejo Carpentier, Lezama Lima y Severo Sarduy son el ejemplo -que no la excepción- de la desmesura, de la inteligencia, de la cultura desbordante y la agilidad verbal. Dejando aparte sus grandes obras, sus experimentos son asombrosos.

Este es uno de ellos. Debemos de contemplarlo dentro del contexto de renovación de la literatura latinoamericana de los años sesenta del pasado siglo. Nos interesa hoy.

Severo Sarduy comienza con la vista puesta en el barroco hispánico, con un tono valleinclanesco, utiliza expresiones provocadoras y un vocabulario abrumador. Lo suyo es una travesura culterana. Una caricatura tropical donde se esconden los engranajes ocultos del cubanismo.

De donde son los cantantes son casi tres autos sacramentales, espacios para lo grotesco y la transgresión, una crítica social y una mirada torcida sobre los aluviones que se incorporan al mestizaje de la isla, enriqueciéndola con sus herencias china y africana. Parecen redactados con afán moralizante, y anclados en la farsa de la religión. El último relato, La entrada de Cristo en La Habana es rítmico y sugerente, definitivamente pre-ocañesco. La narración soberbia del sentido de los pasos procesionales, comprendida y relatada con una audacia y una clarividencia no exentas de maldad.

Las tres historias convergen en personajes con nombres comunes y el propio escritor los presenta en un prólogo breve en el que da algunas claves para comprender textos atmosféricos pero oscuros, crípticos en la construcción de una imagen literaria metafórica y brillante.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Interesados en la literatura latinoamericana y experimental.
Tipo de lectura: Intensa.
Argumento: Oculto.
Personajes: Extravagantes.
¿Dónde puede leerse?: En La Habana, en el vestíbulo del hotel Ambos Mundos.