El erotismo

el erotismo
Este ensayo del prolífico pensador, agitador y novelista francés, Georges Bataille, resulta enjundioso y rico. Tiene en su lectura el presupuesto básico de no mostrar una tesis masticadita haciéndose garante de una modernidad por la que todo texto debe ser sembrador de dudas susceptibles de hacernos preguntas a nosotros mismos. El tema es el de eros y misos como contradicción humana y literaria, pasando de desmitificar la plétora o euforia sexual a ahondar en ello desde un estudio pormenorizado de la figura del marqués de Sade primero y de autores místicos finalmente. Alguien que hace subyacer su deseo a algo inmaterial pierde pie en la realidad, de tal forma, lo interesante en estos místicos es ver cómo morir porque no se muere; acaba viviéndose más, ya que el gozo y el dolor permanecen tan pegados vital e inextricablemente que, también, vemos hoy más sabiduría que misticismo en el verso de Santa Teresa de Jesús.

Empieza haciéndose cómplice Bataille de la modernidad en que vive, buscando en rasgos podríamos decir que libertinos, la búsqueda de nuestra razón de ser. A medida que divisamos las consecuencias a través de un estudio pormenorizado del mal, se consigue cierta empatía con la víctima o desvirtuación del héroe psicópata. Esto no lo sabemos si lo hace premeditadamente, pero a mitad de libro incluye unas láminas que instruyen adecuadamente sobre el sadismo, que sin llegar a escandalizar, sí pueden ser óbice de reflexión sobre el mal en estado puro.

Editada por Tusquets en su colección Fábula, el libro muestra partes densas y tiende a repetirse, si bien tiene nervio a la hora de objetivar más el sufrimiento místico que el vacío sádico. Trata de montar una estructura sobre el amor, que lejos de considerar lo corporal como extraño, pretende volver al mito de la caverna de Platón, en virtud de que todo (des)conocimiento sobre el tema pudiera llevarle a vislumbrar. Esto lo hace por humildad, suponemos, pero también con voluntad de trascender toda la palabrería vana pasada a papel con la que a diario nos topamos.

¿Soluciones, para qué?, si para unos todo no es más que una guerra y para otros una idea, ¿para qué frivolizar con cualquiera de estos estados siendo el camino intermedio el que lleva a la virtud aristotélica como camino más inteligente y no por ello menos trivial?.

Ideológicamente incluso, cuesta enfundar el texto de un sentido educacional o moral claro. Y el lector avisado saldrá con más frases subrayadas que conocimiento adquirido por las mismas. En este intento de ser sencillos y directos, el autor sabe ser obtuso y preclaro a partes iguales, lo que ante el típico ensayo sobre el tema, es más de agradecer.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Indagador.
Tipo de lectura: Densa.
Argumento: El amor, el sexo, ambos, ninguno.
Personajes: Pensantes, sintientes.
¿Dónde leerlo?: En la cama antes de dormir.