El halcón maltés

HUMPHREY BOGART WITH THE MALTESE FALCON
Obra cumbre de la literatura negra firmada por Dashiell Hammett y, a la vez, leyenda que recrea un capítulo histórico a través de un objeto codiciado por sus personajes.

El protagonista es, como en Cosecha roja, Sam Spade, un tipo de mandíbula en forma de V, descreído, nervioso y, a pesar de su carácter testosterónico, nada misógino. Es un detective en horas bajas que opera en San Francisco a las órdenes de clientes y clientas de todo tipo y con secretarias neuróticas que le meten en más de un lío.

La agilidad y concisión en los diálogos hace que el autor mezcle la aparición del pájaro esculpido con otras historias como la del posible asesinato a Thursby, quién, por otra parte, parece responsable en la sombra de la aparición de todo un macguffin literario, que como la botella de champán del film de Hitchcock Notorious, nos hace presagiar la valía de más de diez millones de almas, si es que la de cada uno de los otros valiese tan sólo un dólar.

John Huston, en la película que adaptaba la novela, jugaría con la materia de la que están hechos los sueños, que no es otra que, efectivamente, el dinero; un dinero cuyo origen se remonta a la época de Carlos V y el Santo Grial, que se pierde como el oro que codiciaban los habitantes de Sierra Madre durante la Primera Guerra Mundial, para reaparecer en la Segunda.

La peripecia es magistral para la perdición, si bien aquí Spade cuenta con el apoyo de un abogado sarnoso que le cubre en sus hipotéticas y absurdas incriminaciones. La Gran Depresión está presente sólo en el sentido más recatado del término, ya que la Guerra impide pensar, sólo se puede sobrevivir.

Tras cultivar su faceta de novelista, Hammett se dedicaría al activismo político por otros motivos, si bien alguno vislumbramos sugerido en la figura del obeso custodiador.

Susceptible de encontrar diferentes sentidos en su lectura, el hecho de que se nos muestre a un Spade tan desgarrado en las afiladas facciones de su cara, nos hace reconocerlo como criatura que encarnada en el Bogart de Casablanca, casi resulta ridícula, y en su autor, muy muy sombría.

Respecto a su adaptación, comentar que se trata de un clásico del que se presume, que en el rodaje tomaron sólo una página del manuscrito original, siendo arrancada del libro y utilizada como esbozo fundamental del guión.

Por ello, la libertad en las formas es un rasgo tanto de un trabajo como de otro, y no por ello ninguno de los dos desdeñable.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Dispuesto a todo.
Tipo de lectura: Ágil.
Argumento: Sam Spade y las tramas turbulentas en que se implica, como sin querer.
Personajes: Redondos.
¿Dónde leerlo?: En una cervecería alemana.