El instante marcado en un pentagrama

¿Quién no tiene escondida en la memoria una canción que recuerda algo importante? Primeros novios, nacimientos, ilusiones que se llegaron a cumplir o que siguen pendientes, pérdidas, esas tardes tristes ya sin novio o novia… La música acompaña la vida de todos nosotros. Y, muchas veces, marca definitivamente un instante que nos lleva a transitar territorios inesperados.

Cada uno de nosotros recordamos un momento al que se suma una melodía. Nos asalta la tristeza que nunca dejamos atrás, esa sensación única que proporciona un primer amor, el recuerdo de un futuro deseado desde hace mucho tiempo y que se conserva intacto.
Una canción. Una pequeña reflexión. Una forma de interpretar la realidad.

BONE MACHINE / PIXIES

Más excitante que la vida

Horacio Raya

Tras los primeros acordes de Surfer Rosa ya nada fue igual. Descubrió que la música puede doler, desgarrar, sangrar, desarmar, agredir, destrozar, enervar, joder… y que todo eso podía ser cien veces más excitante que la propia vida.

WORKING CLASS HERO / JOHN LENNON

Ídolos de barrio

Óscar Gómez

Working Class Hero es uno de esos temas que anudan la garganta mientras se escuchan en la penumbra del alma. Solo dos guitarras y una voz, la de John Lennon, que parece estar atenazada por los recuerdos de una infancia difícil y una adolescencia solitaria. Pero no es una canción triste. Es una canción con final feliz: «Si quieres ser un héroe, simplemente sígueme». La versión de Green Day, más dura, muy recomendable.

HASTA MI FINAL / IL DIVO

Transitar el camino que toca

Rocío Muñoz

Seguramente ponga el punto pasteloso a este recopilatorio, pero si se trata de evocar sensaciones y emociones las voces de este cuarteto de Il Divo entonando Hasta mi final es cuanto menos abrumador. Es compromiso, la promesa de un comienzo. Todo un camino recorrido y por recorrer.

DEVÓRAME OTRA VEZ / LALO RODRÍGUEZ

Celebrar el futuro

Mara Sanz Gaite

Debimos asegurarnos de que ocurriera en el Teatro Real, mediado el tercer acto de La Valquiria, pero celebrábamos el aprobado reciente de aquel examen terrible a base de cerrar cada noche un bar diferente de Madrid. El tipo repetía, “devórame otra vez, ven, devórame otra vez” cuando los dos supimos que ibas a ser el padre de mis hijos.

SE MAI TI PARLASSERO DI ME / NICOLA DI BARI

Descubrir el mundo en una melodía

María Eugenia Guzmán

Nunca me canso de escuchar Se mai ti parlassero di me de Nicola di Bari. ¡La cantaba con tanto desgarro! Me retrotrae irremediablemente a momentos emocionantes de descubrimiento, llegando por las carreteras italianas a lugares tan sorprendentes como Bolonia, Pitigliano, Anghiari o el lago de Como.

OJALÁ / SILVIO RODRÍGUEZ

Lo que nunca puede cambiar

Florencia del Campo

Cuando con esa persona que se ganó de por vida el título de mi primer novio (eso nunca puede cambiar: lo que es primero es primero para siempre, es de las pocas cosas tan estáticas que hay en una vida) decidimos dejar de vernos, yo quedé como huérfana. Entonces me acurruqué en una canción a sufrir más (uno quiere tocar fondo). Era Ojalá, de Silvio Rodríguez. La escuché sin parar por días, por meses. Después pasaron los años. Todo ha cambiado, excepto aquello tan estático, y la hermosa canción Ojalá, que sigue y seguirá siendo la misma para siempre.

THE TOURIST / RADIOHEAD

La música como regalo

David Mayo

The Tourist es uno de los cortes más sencillos de OK Computer, su sonido es el de cualquier canción que puedas haber escuchado antes pero solo como podía sonar en el final del siglo XX, suena a una vieja casa ocupada y amueblada entre amigos, a cientos de cigarrillos fumados sobre el capó de un coche, a luna llena y un bosque alucinógeno, a besos inolvidables y otros que se han olvidado. Ni siquiera sabía de qué trataba. Terminé por regalar aquel CD y aquella canción a una persona muy especial, y una persona muy especial volvió a regalármelos años más tarde. En el camino había descubierto que las casas acaban desocupadas y que, efectivamente, algunos besos se olvidan, también que The Tourist siempre trató sobre una sola cosa. Sobre mí.

PUT THE BLAME ON MAME / BSO GILDA

La canción que cambia un universo

Augusto F. Prieto

Contaba mi madre que cuando se estrenó Gilda hubo reyertas y los obispos se ofuscaron. Crecí. Supe que Mame era culpable de todo. Que Rita Hayworth, hija de emigrantes, se casó con el Agha Khan, y quince millones de almas la adoraron como a un ídolo. Que murió olvidando y olvidada. Supe que el mundo era un lugar de lo más excitante… y que convenía quitarse el guante lo antes posible.

AÑOS 80 / LOS PIRATAS

Los clásicos que todo lo pueden

Noelia Salcedo

Será por haber nacido en dicha década, será porque nunca logramos escapar a septiembre… pero Años 80 es uno de esos temas capaces de levantarme el ánimo incluso cuando la tristeza se ha instalado en mi cabeza. Es un clásico de la banda viguesa, pero también es la banda sonora de mis ratos de pasarlo bien.

UN SANTO VARÓN / ALBERTO PÉREZ

El primer recuerdo de la primera novia

Daniel González Irala

Primer amago de novia a la que, como buen cabezón, le insistía e insistía… Mis padres a su bola, y en la televisión el programa Si yo fuera presidente de Tola y este señor que mi madre decía que era un triste, mientras se la jugaba en el disco de La mandrágora, junto a Sabina y Krahe.

KARMA POLICE / RADIOHEAD

Lo que necesita un adolescente

Paulo García Conde

Una canción peligrosa para escuchar cuando uno está en la adolescencia. Sobre todo si la edad del pollo viene acompañada de un humor acorde al clima predominante en Galicia. Es hipnótica, adictiva. Su sucesión de acordes dista mucho de reflejar optimismo, con un lamento pegadizo y seductor como melodía.

AS TEARS GO BY / THE ROLLING STONES

Nuevas vidas

Beatriz Silva

Cuando aún estaba en mi barriga, le ponía música sujetando los auriculares. Con “As tears go by” dejó de dar vueltas. Como si escuchara. Acabó, y volvió a moverse. Sonó otra vez, y volvió a parar. No sé si la oía o no, pero, para mí, con ese tema, yo la acunaba, y ella se dormía. Todas las noches.

LADY BLUE / ENRIQUE BUNBURY

La vida en una bolsa de basura

Carlota Montemayor

Mi pareja perfecta había dejado todas mis cosas en el portal, dentro de bolsas de basura. Subí todo al coche, arranqué, bajé la ventanilla y encendí un pitillo. Sonaba “Hoy voy a empezar, hoy es el comienzo del final del cocodrilo”. Respiré dejando atrás cuatro años, sabiendo que la vida empezaba.

WHAT A FOOL BELIEVES / THE DOOBIE BROTHERS

Soñar la vida

Gabriel Ramírez

Extiendo los brazos, las palmas de las manos intentan sujetar el tiempo que es brisa. Y entorno los ojos para construir un universo entero. Sueños que traen lo que soy desde antes de nacer. Eso que pasó cuando un desconocido tapaba la fosa.

La realidad, terca y hostil, se agarra a la tela de mi camisa. Me hace tocar el agua fría.

Abro los ojos. Y allí está todo lo que soy. Reposando sobre una página en blanco. Idea tras idea, cada instante, un primer beso, el llanto de una letra que une a todos, una lágrima que se quedó sin caer, el dolor despidiéndose tirado en la cama.

QUIÉN FUERA / SILVIO RODRÍGUEZ

La buena música

Gracia Elena Miranda

Había escuchado cientos de canciones, miles, pero ninguna como aquella. Ocurrió cuando tenía trece años.

– Me gusta cada vez más.

– Es lo que pasa con las cosas buenas que cada vez te gustan más. Ésa es la diferencia con la música corriente que cada vez te gusta menos. A Silvio, cuanto más lo escuchas más te gusta, nunca te cansas.

Estoy buscando una palabra

Al pie del mar de los delirios

Y así fue como Silvio Rodríguez

Me educó en la diferencia,

en otros mundos,

en la existencial salvación,

en el descanso.

RAIN DOGS / TOM WAITS

Buscando a Lola

Carlos Serrato

Se llamaba Lola, me pilló por sorpresa en la barra del bar y me cantó al oído Rain Dogs, de Tom Waits, que entonces sonaba en los altavoces. Era el día de mi cumpleaños, pero ella no lo sabía, no, Lola era la reina punk del pueblo y yo un veinteañero terminando estudios de Literatura. Aquella noche me cantó al oído su tristeza y luego se fue al baño. Salió al poco llena de nieve y sonriendo con cara de inocencia recuperada. Nunca hice otra cosa que contemplarla mientras tomaba esos vermuts con ginebra. Nunca hizo otra cosa, Lola, que dejarse contemplar. En todas las mujeres busqué a Lola, pero ninguna cantaba susurrando al oído.