El nuevo Casanova de la escena musical: pop fresco y bailable

10418941_732969406756256_8723613369999062697_n

Alex Casanova irradia juventud y frescura a través de composiciones con un fondo de tintes oscuros. Su música puede convertirse en lo más bailable de una sala, y tiene en su público tanto a mayores como a pequeños. Antagonasia es el primer trabajo de este músico gallego, que se ha decidido a encarar en solitario una carrera que tiene por bandera un pop fresco y enérgico, donde el sintetizador es pieza clave.

Cuando la música consigue hacer sentir algo en quien la escucha, el artista se estará anotando un tanto. Da igual que la sensación suscitada sea de tristeza, de alegría, de nostalgia. O de beberse un buen refresco en una tarde calurosa como las que se dan en Madrid, o en Andalucía, o en las Baleares, en un día cualquiera de agosto. Ese es el efecto que desencadena escuchar Antagonasia, el debut de Alex Casanova. Una dosis de frescura pop que reta a todo aquel que tenga por costumbre escuchar música sin menearse.

Tras el seudónimo de Alex Casanova se encuentra un joven de veinticuatro años cuya identidad no será desvelada, porque desde hace ya mucho tiempo cultiva ese alter ego que se ha decidido este año a dar un golpe sobre la escena musical española. Antagonasia es el nombre de su primer trabajo, un concepto ideado por él mismo para definir el contenido que ha moldeado en solitario: el contrapunto entre una musicalidad y una armonía luminosas que contrastan con el fondo algo turbio de sus letras. Ocho composiciones, elegidas de entre más de cien proyectos que el joven artista tenía registrados en su activa cabeza. Con esta carta de presentación, se ha dado pistoletazo de salida a una carrera que varios medios musicales no han querido pasar por alto. Porque una cosa es cierta: lo que este músico hace, no es sencillo de encontrar a lo largo y ancho de la geografía española.

La biografía de Alex Casanova ha estado siempre ligada a la música. Sus comienzos tienen que ver con un terreno musical más habitual, el de las escuelas y las bandas de música. Pero, aunque nunca llegó a desvincularse por completo del clarinete (instrumento que había elegido), se fue abriendo paso por otros derroteros. Empezó así a coquetear con la guitarra, con el teclado. Y una identidad nueva se fue gestando. Antes de lanzarse a la escena con este trabajo, formó parte de un grupo donde se pueden encontrar las primeras pinceladas que más tarde comenzaría a trazar con mayor personalidad. The Friendows fue un proyecto de corta duración, pero que dejó temas como Camino de barro o Enfants (todavía disponibles si uno hurga en internet), y que destacaban por su originalidad, su aroma distinto a todo lo demás. Y como la cosa no podía detenerse ahí, surge en el presente año la confirmación de que, efectivamente, algo más estaba por venir.

Antagonasia comienza con la canción ¡No puede ser!, donde se exponen desde el primer segundo las intenciones de su música. Alex es un «tres en uno»: con una mano despacha un sintetizador, con la otra un sampler, y luego riega todo con su voz; así construye su musicalidad, sin mayores aditivos. Y la fiesta de baile da comienzo. Mientras desgrana sus letras de toque áspero, la música guía en todo momento al oyente. Puede resultar casi como tomarse un gintonic: el lado amargo de la tónica mezclado con la intensidad de la ginebra.

El siguiente tema del disco es Ni una sola vez, y es uno de los que ilustra de mejor manera la personalidad de este músico. Sílabas muy marcadas, con énfasis, dentro de una melodía sencilla y pegadiza. Todo envuelto, claro, por un ambiente musical que crea con timbres suaves y un ritmo marcado que apenas da tregua. Algo parecido ocurre en Ciudad Carmín, siguiente canción, y cuya base armónica (despegada del carácter único que imprime a las letras) recuerda a grupos como The Killers. El álbum es una pieza de trabajo compacta, con las ideas claras, y que huye de un resultado que pudiese parecer excesivamente heterogéneo. Por eso el resto de sus composiciones mantienen la línea de las anteriores. Alex Casanova suena a Alex Casanova.

Ahora es momento de hacer rodar su trabajo por todas las pistas de baile de España, por todas las salas que se presenten a acoger una descarga de pop fresco y bailable en directo. Por el momento, Antagonasia ya ha sido presentado en ciudades como Santiago de Compostela o Madrid, y ha tenido repercusión en medios musicales como Mondo Sonoro. No han sido pocos los artistas que han valorado este disco y la aparición de una figura joven con ganas de comerse el mundo. Es una música que puede entrar en el concepto tan actual como difuso que damos a «modernidad», pero que sin embargo tiene sus mayores influencias en grupos de los añorados ochenta. Lo importante es que el artista se ha marcado como objetivo que el 2015 sea un año pleno en actuaciones, en el que su carta de presentación llegue a muchos lectores reconvertidos en oyentes. Es seguro que irán apareciendo nuevas fechas de presentación, así como nuevo material que el músico quiera compartir con quienes le siguen. La pronta aparición de su primer videoclip es una muestra de ello. Mientras tanto, su trabajo está a la venta tanto en formato cd como en vinilo, pero los más cómodos tampoco tienen excusa: tecleando el nombre del artista o de su obra en Spotify, ya solo tendrán que hacer click para escuchar lo que aquí ha sido desgranado. Ahora, a servirse un buen refresco, o un buen gintonic, mientras el baile da comienzo.