El poder del perro

don_winslow_by_jerry_bauer
El año 2005, Don Winslow entregó una novela que hablaba del narcotráfico mejicano. Y en esas páginas se mezclaban la CIA, la corrupción política, el tráfico de armas, la prostitución, la mafia italiana y los asesinos a sueldo. Winslow hace una fotografía en la que los malos son la propia maldad sin que existan grandes diferencias con los buenos que son, tan solo, candidatos a ser tan terribles como los otros y que, si no dan el paso, son seres desprotegidos, engañados y títeres que manejan los poderosos. El dinero y los que lo poseen son fábricas de sufrimiento, de dolor y de muerte.

El poder del perro es un best seller. Esto quiere decir que, dadas las circunstancias, inevitablemente nos encontramos ante una propuesta con grandes lagunas literarias. En lugar de literatura de calidad el libro nos ofrece una trama muy entretenida envuelta en esa fórmula tan sencilla que muy pocos autores saben aplicar con cierta solvencia: acción trepidante que no permite respirar al lector; unos villanos que nos hacen imaginar actitudes que no podríamos intuir por su extravagancia, una violencia dolorosa y disparatada; una heroína que nos termina enamorando como a alguno de los personajes que suele encarnar la segunda oportunidad a la que todos deberíamos tener derecho; y unas gotas de sexo (a veces, explícito y casi salvaje) que permiten al lector echar imaginación al asunto. Don Winslow es de los que saben qué hacer son estas cosas y cómo mezclarlas para conseguir un producto sugerente y atractivo, un relato que el lector se traga sin rechistar.

Con la apariencia de trabajo bien documentado previamente, el libro habla de cómo el mercado de la droga es imparable, cómo genera violencia y cómo es capaz de acaparar desde lo mejor a lo más bajo de las sociedades sin hacer excepciones y sin que nadie quede a salvo. El poder y el dinero llaman a cualquier puerta.

Las historias que protagonizan los personajes principales se cruzan para que se construya la de todos. De este modo, lo que le sucede a uno afecta a todos los demás. Crímenes, negocios sucios y fraudulentos, vidas destrozadas, mentiras, traiciones y delaciones, van acumulándose desde la primera página. Cuando llega el desenlace (algo atropellado como suele ocurrir en este tipo de novelas) el lector necesita un descanso para poder cerrar el libro y pensar que la realidad es otra cosa distinta y más llevadera.

La trama comienza en la década de los años 70 y concluye en 2004. Aunque podría haber sucedido eso mismo que cuenta el autor antes o después.

Tipo de lectura: Fácil. Un relato sin gran profundidad
Tipo de lector: Se trata de un libro asequible para cualquier lector
Personajes: Los malos y los que terminan siéndolo
Argumento: El narcotráfico lo domina todo y su poder es imparable
¿Dónde puede leerse?: En el sillón de casa. Hay que pensar sobre el asunto