Historia Torcida de España

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Historia Torcida de España es uno de los libros más divertidos que ha leído en los últimos tiempos el que escribe. Después de terminar este ensayo gamberro, transgresor y disparatado, uno puede afirmar que vive en el país en el que más cosas ridículas han sucedido del mundo entero.
El autor, Javier Traité, no deja títere con cabeza. La monarquía es tratada desde el humor más ácido para dibujar un retrato (mucho más exacto de lo que podría parecer) del grupo de hombres y mujeres más desastroso que jamás se haya conocido. Los políticos no se libran. El español de a píe aparece como ese tipo de persona que sólo puede ser un ser humano con pasaporte, eso, español.
Desastre tras desastre, situación absurda tras situación más absurda todavía, las 508 páginas pasan sin que el lector sienta fatiga alguna.
No es un libro con grandes pretensiones estilísticas o profundidades sesudas. Tan sólo se repasa una historia repleta de meteduras de pata, de casualidades que costaron muchos kilos de oro expoliados en América o de momentos históricos que antes nos vendían como lo último en heroicidad y resulta que no lo fue  ni de lejos.
Se perdonan las repeticiones en la estructura sintáctica y el uso excesivo de frases hechas que parecen demasiadas al aparecer más de la cuenta. Y se perdona porque el rato que el lector pasa con el libro en las manos es delicioso.
El ejemplar del que dispongo se adorna con un bonito 3ª edición. No es de extrañar. Porque si un lector cualquiera quiere dejarse de problemas, de asuntos hondos y trascendentes, de cosmologías o políticas o disgustos, lo que tiene que hacer es agarrar Historia Torcida de España y dejarse llevar. Digamos que es leer sobre la crisis de España que comenzó en el minuto uno de su historia y que ahora tenemos hasta en la sopa. Pero con esta te ríes mucho.

Calificación: Muy, muy, divertido.
Tipo de lectura: Fácil.
Tipo de lector: Español de pura cepa.
Argumento: Spain.
Personajes: Unos tipos con patillas anchas.
¿Dónde puede leerse?: El lugar ideal es frente al Palacio Real de Madrid.