Ilona llega con la lluvia

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Álvaro Mutis es ese escritor colombiano que murió en México el año pasado. Maqroll el Gaviero es ese personaje que creó para darle vida en varias de sus obras, entre ellas, en la novela Ilona llega con la lluvia.

Es una novela fresca, húmeda… Lluvia, alta mar, puerto, sexo, calles inundadas, aires tropicales, vodka doble con hielo.

Maqroll se embarca rumbo a Panamá en una nave cuyo capitán, Wito, es un viejo amigo que lo contrata para realizar las tareas de contabilidad. Pero no hay mucho que contabilizar, más bien nada, pues Wito está quebrado.

A este quiebre inicial, que es ajeno, le sigue el propio. Maqroll, ya en tierra firme, en Panamá, no tiene dinero. El conserje de un hotel que ocupa le ofrece un trabajo que está por fuera de la ley y Maqroll lo acepta hasta ver de cerca el peligro y renunciar al riesgo. Lo ayuda a tomar esta acertada decisión Alex, el cantinero del bar que frecuenta. Pero la salvación es la mujer, que en esta novela siempre llega como una aparición mágica. Ilona llega mágicamente con la lluvia, como si llegara porque lloviera, así de fantástico. O a la inversa también funciona: como si la lluvia la anunciara. No podrían haberse conocido bajo un cielo despejado Maqroll e Ilona. Así como el día que se ven por primera vez afuera del bar diluvia, este reencuentro fortuito también sucede con una cortina de lluvia torrencial como telón de fondo.

Lo fortuito es una clave del relato; una llave mágica que activa el movimiento de las acciones. Lo casual, el azar o el destino es lo que mueve a los personajes. Ellos se mecen por la vida como hojas arrojadas al caudal del río.

Hay otra mujer, que al igual que Ilona da título a uno de los capítulos de la novela: Larissa. Oscuridad y muerte; todo lo contrario a Ilona que es la voluntad, el brillo y la transparencia como de gotas de lluvia. Larissa es agua más turbia; tiene el pelo negro y la voz ronca. Es una marea que arrastra y no devuelve a la superficie. Y, tal vez por destino, Ilona se ve arrastrada por ella.

La llegada­ de Larissa no es mágica, pues incluso estaba anunciado (por uno de los personajes) que ella llegaría. Sin embargo, el modo en que está narrada su llegada es lo que la acerca al modo de llegar de Ilona. El narrador, que es Maqroll (es una narración en primera persona), nos dice que Larissa llegó una mañana, cerca del mediodía; con rasgos semejantes a los de Ilona, pero una semejanza completamente superficial, que desaparece en las profundidades de la observación. Esto es lo que coloca la llegada de Larissa al nivel de esa otra llegada que da título a la novela. Las mujeres llegan como si fueran arrojadas por una fuerza externa hacia el interior de la vida de este personaje de el Gaviero. Pero mientras que a Ilona la anuncia un presagio (la lluvia), Larissa en sí misma es una premonición de la desgracia.

En 1996 Sergio Cabrera llevó la novela de Mutis al cine. Tuvo pésimas críticas (no es fácil llevar grandes obras literarias a la pantalla grande) pero no deja de ser otra manera de acercarse a el Gaviero, aunque no a Mutis. A Mutis hay que leerlo.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: De entretenimiento.
Tipo de lector: Curioso e inquieto.
Personajes: Bien delineados, sobre todo el entrañable Maqroll.
¿Dónde puede leerse?: En una playa del Caribe (aunque vale cualquier otra playa).