La creación del personaje (I) (Textos seleccionados)

escribiendo
Lo textos seleccionados que contestaban la propuesta anterior (La construcción del personaje (I)) son los siguientes:

Ana Medina intuye, perfectamente, que un personaje no deja atrás nunca lo que dice. Cualquier cosa que diga, lo arrastrará inevitablemente. Lo dicho forma parte del personaje. Introduce una justificación a lo que sucede que refuerza la que ya está implícita. Tal vez para lectores algo más despistados, este recurso esté muy bien. Pero el abuso en el uso afea mucho el conjunto.

Al cerrar la puerta tras ella, una náusea lo invadió y tuvo que toser para disimular ante la chica, pero ya era tarde, su mirada asustada lo intuía todo. Forcejearon y él consiguió inmovilizarla, hacerla callar para siempre, en unos instantes.
Entonces, en voz alta dijo: papá, ésta ya no engañará a ningún otro, tu hijo Enrique Martín Ndiaye te lo asegura.
El encuentro duró apenas media hora, no hubo ruido, nadie supo lo que allí ocurrió. Si alguien lo vio salir, reconoció en él a un hombre satisfecho y feliz.
Agarrado a su maleta, se dirigió a la estación de tren, nuevo destino: Santa Coloma de Gramanet, Barcelona.
En su asiento de primera clase, sonreía a una mujer.
Ana Medina Gutiérrez (Los Villares, Jaén)

El autor economiza al máximo los recursos. Después de decir lo que ha dicho el personaje, no puede pasar nada que no se esto mismo que narra José Antonio; quizás, algo similar. En el relato observamos que se reduce al máximo el aliento y se busca una expresividad absoluta. Frases breves, directas, sin concesiones a la galería.

Le pidió que se desnudase. Solo pudo recordar, antes de ser ejecutado, la cara de la mujer antes de morir. Sus manos apretando el cuello. El placer de matar.
José Antonio Villalón Manrique (A Coruña)

Enhorabuena a las dos.