La esencia del punk peruano se reinventa en las entrañas de Madrid

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Landia es una formación reciente que tiene su base en Madrid. Sus miembros, Renzo y Emilio, son viejos conocidos de la escena musical del punk peruano, cuya esencia modelan ahora en territorio español. Su carácter enérgico, junto con sus melodías pegadizas y cadenciosas, se mezcla con el alto voltaje de sus conciertos. Hace apenas un mes han estrenado su primer trabajo de estudio, autoeditado: Grandes éxitos vol. 1.

España puede presumir, en la actualidad, de acoger en su seno a una notable cantidad de géneros y subgéneros musicales. Bandas con las que se podría conformar un diccionario bien completo, y que seguramente tendría recorrido pleno desde la A hasta la Z. Pero, además, en nuestra tierra tienen cabida artistas oriundos de otros países, de otros continentes. Es así como podemos llegar hasta Landia, una formación fresca y potente que comienza a reclamar, mediante alto voltaje, la atención que merece. Y la esencia de Landia, con su base ubicada en Madrid, hay que buscarla en Perú.

Esta reciente formación está compuesta Renzo Lancho (voz y guitarras) y Emilio Quezada (batería), dos músicos peruanos que en la actualidad se encuentran afincados en la capital española. Si este artículo se publicase en su país natal, los nombres de estos dos componentes resultarían más que familiares. Porque tanto uno como otro tienen su propia historia musical allá. De hecho, Renzo es el fundador de la desaparecida Dalevuelta, banda puntera en la escena del punk en Perú. Una formación que, durante sus once años de existencia, llenó estadios, revolucionó (junto con otras cuatro o cinco bandas) un género que en ese país estaba apenas explotado, y se jactó de conseguir que sus seguidores hiciesen unos pogos dignos de quitar el hipo.

Renzo y Emilio, viejos conocidos, se han reencontrado ahora en España, y no han dejado pasar la oportunidad de crear un proyecto juntos. Así surge Landia, que con solo unos meses de existencia, ha estrenado hace apenas un mes su primer trabajo de estudio: Grandes éxitos vol. 1. Catorce canciones completamente autoeditadas y sacadas adelante por ellos mismos, un trabajo a contrarreloj llevado a cabo por sus ansias de tener material que ofrecer al público y una carta de presentación que pueda servirles para ganar terreno en el circuito de salas madrileñas y españolas.

En Grandes éxitos vol. 1, la esencia del punk y el carácter enérgico que caracteriza a ambos músicos quedan bien retratados. Sin embargo su estilo, si bien no abandona la franja del punk, busca una personalidad melódica donde la potencia no desmerezca la calidez de sus letras y armonías. Es ese tipo de música que, en directo, no queda más remedio que disfrutar moviéndose con ganas (y, para qué mentir, chocando «un poquito» el hombro con el del compañero que tengamos al lado) pero que, escuchada en casa, deja espacio también al disfrute tranquilo. Porque Landia tiene letras donde el oyente se puede reconocer fácilmente. Sus composiciones hablan sobre «lo que saben», y van desde situaciones o inquietudes anecdóticas a temas universales como el amor y el desamor, pasando también por la libertad; siempre con un toque personal y nada enrevesado.

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El álbum abre con el tema Monster Coma, buen ejemplo de la energía y musicalidad que la banda busca transmitir. No obstante, y a pesar de que se trata de un álbum bastante compacto, algunas canciones destacan con brillo propio. Una de ellas es Frecuencia Cero, con una melodía pegadiza y una estructura tan sencilla como eficaz. Música despreocupada, vital y que no renuncia a expresar sentimientos e intereses mediante sus letras. Otro caso similar es el de Landia, de ritmo algo más acelerado y marcado, con un mensaje directo y contagioso. El álbum cuenta también con creaciones peculiares como Jackie Chan, brevísimo homenaje de cincuenta y ocho segundos al maestro de las artes marciales. En Landia no reniegan nunca de la oportunidad de divertirse con lo que hacen. Hay otros temas de obligatoria escucha, pero merece la pena hacer hincapié en el que cierra el trabajo, Sunny 2.0. Y es que no todos los días una banda se decide a cerrar su primer álbum con un tema exclusivamente instrumental. No reside solo ahí su rasgo peculiar, sin embargo. La melodía de esta composición, interpretada por Renzo a la guitarra, es tan contagiosa que dan ganas de cantarla. Pero no hay letra. Y el resultado que consiguen es este: incitar al público a que la tararee, a que le busque una letra propia, a que halle un remedio que no lo haga mantenerse callado mientras la música suena. Porque es difícil resistirse a la tentación de acompañar con voz este tema, donde los instrumentos son elemento principal y, por una vez, únicos protagonistas.

Dentro de ese carácter inquieto y productivo que ya ha quedado definido, Landia está con la concentración y las ganas puestas en la producción de su segundo trabajo: Grandes éxitos vol. 2, que contará con nada menos que diecisiete nuevas canciones. Pero, aunque este disco llegará más pronto que tarde, toca exprimir al máximo su primera parte. El «volumen uno» se encuentra disponible en diferentes plataformas digitales, como Spotify o Bandcamp (de donde se puede descargar gratuitamente). Pero, además, el grupo ha editado el álbum en formato físico; es más, lo regalan. Landia quiere llegar a toda la gente posible, darse a conocer y crecer, está claro. Y su energía no se limita a grabar temas de estudio: los directos son su mayor fuerte. Ya se han estrenado como formación en directo (acompañados de un tercer miembro, con un bajo entre las manos) en las salas madrileñas Rock Palace y Wurlitzer, y presentado el disco en formato acústico en diferentes programas radiofónicos y digitales. Que sigan creciendo.

2014 Faldon