Las dificultades que entrañan un nombre y estilo poco convencionales

Escoger un nombre de difícil búsqueda en internet, así como dar forma a un estilo musical poco característico de la escena nacional, son obstáculos que tiene mucho mérito salvar. L.A. ha confiado en su música desde el primer momento, y a pesar de las dificultades con las que se ha topado en su particular camino, sigue todavía en pie de guerra. Valiéndose de su capacidad para acometer el pop rock y componer grandes canciones.

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L.A. es un nombre que difícilmente nos hace pensar en España si no va acompañado de algún otro dato. Pero, L.A., es el nombre de una formación musical oriunda de Mallorca. No obstante, sin necesidad de entrar en valoraciones de lo original o no que pueda resultar esta elección para bautizar a un grupo de música, la decisión tomada se encuentra con su primer obstáculo en los territorios cibernéticos. Porque buscar referencias de esta banda, sea con apetito de información general o para escuchar su discografía, no resulta nada sencillo si el único dato del que uno dispone es, precisamente, de su nombre al desnudo. Es seguro que los componentes de la banda no pensaron en un detalle así, por el mero hecho de que esto no debería repercutir en el carácter mediático de un conjunto de músicos que aspira a hacer llegar su trabajo al mayor número posible de oyentes y amantes de la música. Pero lo cierto es que, en la red, no es asunto sencillo dar con ellos sin querer, o disponiendo de muy pocas referencias.

A esta particularidad un tanto perjudicial para la expansión mediática de este grupo de pop rock se le añade otro contratiempo: su esencia totalmente indie, totalmente british. Formado por cuatro músicos, L.A. es una banda cuyas canciones están compuestas en inglés, y cuyo estilo recuerda desde el primer momento a la onda indie más británica. El problema, en realidad, no es ese, pues en España las influencias de esta moda musical son más que notables. Cientos y cientos de grupos queriendo sonar de tal manera. No, el problema con esta banda está en que lo clavan, en que (tal y como se apuntaba al inicio de estas líneas) si uno no tiene ningún tipo de referencia, creerá estar escuchando a una sobresaliente banda británica del siglo XXI. Y desenmascarar la verdadera identidad no siempre sienta bien, al menos a algunos. No hay que dejarse llevar a engaño; un pop rock en inglés como este no vende tanto, a priori, si en la etiqueta luce «Mallorca, España», en lugar de «London, United Kingdom».

El caso es que, a pesar de los obstáculos que pueda encontrarse en el camino, L.A. ha sabido dar muestra de su capacidad, de su calidad musical. Se destapó ante crítica y público en 2009 con Heavenly Hell, un disco muy elaborado y con varios temas que guardar en el cajón de los recuerdos musicales, bajo llave (un par de ejemplos: Hands y Stop the Clocks). El trabajo fue producido por Universal Music, una de las discográficas más importantes a nivel internacional. Para demostrar que lo suyo no había sido un mero golpe de suerte, su segundo álbum, SLNT FLM, también fue grabado en el mismo seno. Otro buen trabajo por parte de los mallorquines, que sin embargo no conseguían desplegarse con todo el peso posible sobre la escena musical española.

El año pasado decidieron dar un nuevo giro, tomar una decisión. No consistió en cambiar de nombre, en elegir uno que pudiese aparecer en primer lugar en buscadores como Google. Tampoco se trató de cambiar de estilo, de arrancar esas raíces de pop rock tan poco acostumbradas a germinar por estas tierras. El cambio consistió en seguir siendo fieles a sí mismos. Y, para ello, decidieron autoeditar su último trabajo de larga duración, titulado Dualize. Renunciaron a continuar grabando con Universal para poder encargarse al cien por cien del trabajo al que darían forma. El resultado fueron diez temas que demostraron una madurez con respecto a los trabajos anteriores. Quienes seguían a este grupo desde sus inicios pudieron echar en falta algo de la esencia que tanto los caracterizaba, si bien la banda no saltó a otros estilos diferentes. Pero sí hay un antes y un después entre Dualize y sus otros dos álbumes.

El disco fue grabado en los estudios de Richard Swift (músico, y productor de grupos como The Shins) en EE.UU. Su pop rock se moldeó un poco y, en algunos de los temas de este trabajo, la banda recuerda a otras tan diferentes como Coldplay (sobre todo en canciones como Oh Wy? o Under Radar) o The Black Keys. Pero todo ello con su propio sello de personalidad, que es lo que sigue haciendo de L.A. un grupo digno de escucha. Una música llena de sonido, de carácter suave que crece y decrece, sin llegar a convertirse en un rock más duro.

A pesar de ese estilo orientado en mayor medida a triunfar en Reino Unido, buena parte de las fechas de conciertos que tiene cerradas este año son en España. Si bien su carácter mediático no ha explotado, el grupo tendrá ocasión de compartir escenario en varios festivales con reconocidos artistas internacionales como Franz Ferdinand, Crystal Fighters o Biffy Clyro, y con otros grandes de la escena nacional como Vetusta Morla, Amaral o Izal. L.A. estará el 28 de este mes en el EMDIV Music Festival de Elda. El 12 de julio tocará en Málaga, dentro del festival 101 Sun. Otros festivales importantes en que participará son el Arenal Sound, en Burriana, o el FIZ, en Zaragoza. Además, el grupo acompañará en calidad de teloneros a la banda Placebo, en sus conciertos de Madrid (30 de julio) y de Buis-les-Baronnies, Francia (14 de julio).

Durante este verano habrá oportunidades suficientes para descubrir, o disfrutar, de la musicalidad que transmite el cuarteto mallorquín, y de muchos de los grandes temas que ha compuesto a lo largo de su interesante carrera. Valdrá la pena no perdérselo.