Me llamo… Maria Callas

maria-callas-with-hands-on-side-of-face-by-cecil-beaton-1957
Los niños y niñas que tengan cumplidos los nueve años o algo más pueden disfrutar de unos libros estupendos que forman parte de la colección Me llamo… de la editorial Parramón. Pintores, hombres y mujeres ilustres, músicos, cantantes o científicos, son los personajes de los que se habla en cada volumen.

El dedicado a Maria Callas resulta divertido. Y mucho. Además de relatar lo fundamental de la vida de la soprano más famosa de la historia de todos los tiempos, los jóvenes descubrirán desde los detalles más simples del universo operístico hasta los que requieren de cierta investigación posterior a la lectura para conseguir una comprensión absoluta. Si el lector o lectora son mínimamente curiosos buscarán el significado de algunos términos que aparecen en el texto y que les llevarán mucho más allá que el propio libro que han leído.

Sin ser una biografía exhaustiva sobre la cantante, el texto proporciona la información suficiente para entender una vida rodeada de lujos y de miserias, de mentiras conocidas por todos y verdades que convertirían la vida de Maria Callas en un remolino inmenso y peligroso.

Las ilustraciones, muy bien ideadas, acompañan el texto en busca de matices que no se incluyen en el texto (posiblemente para no extenderlo en exceso). Los dibujos de Inês Galo constituyen un trabajo estupendo.

Es conveniente y muy saludable que los adultos compartan la lectura de este libro. Se trata de ayudar en la comprensión de los pequeños y, por qué no, una forma de recordar o aprender junto a ellos. A pesar de que Manuel Margarido procura en su texto utilizar un lenguaje asequible, algunas cosas pueden encontrarse algo alejadas de alguien que se acerca por primera vez al personaje, al mundo de la ópera o al de la literatura.

Tipo de lectura: Muy amena y enriquecedora
Tipo de lector: Jovencitos de nueve años en adelante
Argumento: La ópera encarnada en una mujer
Personajes: Maria Anna Sophia Cecilia Kalogeropoulos y su madre
¿Dónde puede leerse?: Cualquier lugar es bueno