NATURALMENTE: IRENE MALA

CRONICA DE UNA BARRIGA
Llegué con tiempo para pasear y localizar los sitios donde me gustaría ubicar a Irene Mala, acomodarla para charlar sobre ella misma, su obra, sus proyectos y fotografiarla en un ambiente donde la naturaleza nos rodeara; porque Irene Mala es antes todo una mujer natural en el más amplio sentido de la palabra, amante de los animales y los espacios al aire libre.

Acompañada de su hijo Helio, pan para las palomas y una sonrisa, la vi junto al lago de las tortugas y los patos, esperando.
Sobre el césped y dibujando un círculo a tres bandas, mientras el viento nos despeinaba, dimos paso a la charla.
Irene Mala es una persona normal, sencilla, de la calle, del barrio.

«Soy la suma de mis circunstancias, mi educación, mis amigos, mi familia, mis malos tragos».

Irene Mala al igual que cualquier mujer de hoy en día, es un cúmulo de experiencias que la componen y la descomponen, en su caso, en obra artística; ilustraciones sobre su ser femenino e inquieto que se abre paso a fuerza de tinta, pintura y trazo; esperando cualquier oportunidad para crear desde cualquier formato artístico; siempre interesada en contarnos algo.

Hablando con Irene Mala, disfrutando de su obra y de su conversación, conociéndola un poco me cabe la duda de lo Mala que es Irene. Nos reímos al comentarlo.

«Lo de Mala viene de los años de instituto; una amiga y yo decidimos cambiarnos el apellido. De alguna forma sabía desde siempre que estaría vinculada al mundo artístico y un nombre que suene bien es importante. Todo lo que encierra la maldad entre comillas es interesante, pero me considero buena persona, es ese gustillo por las pequeñas maldades, ser malo es más divertido, romper las reglas».
Irene Mala y el futuro laboral.

«Sabía que tendría un pie dentro del mundo artístico pero no de forma profesional, siempre me ha gustado dibujar, pero lo que realmente quería es ser veterinaria, podría haberlo conseguido, pero me decante por el mundo de las artes y, por quitarme la espinita que me quedó de aquello, me hice auxiliar veterinaria; por tener una formación que me acercara a ayudar a los animales».

Irónica, Cínica, Divertida son los adjetivos con los que define su obra.

«Juego con ese lado divertido que le veo a todo, si no nos reímos estamos muertos. En esencia no soy para nada una persona seria y creo que lo demuestro con mi trabajo.

Trabajo mi obra en serie, siguiendo siempre un mismo estilo de tonos por serie, como en la serie Mal Rollo una serie concebida en B&N y otras series más colorista en tonos pasteles que es una evolución de los tonos sólidos que usaba en mis principios. Estoy más vinculada al color».

La inspiración tiene muchas puertas, Irene Mala lo sabe.

«Un artista se empapa del concepto de su propia historia, los acontecimientos que en la actualidad suceden, la vida es una inspiración constante; los que nos dedicamos al mundo de las artes no nos queda más remedio que ser el ojo y oído avizor que nos llama a la creación, la expresión, plasmando todo aquello que nos llega y mueve. Hay acontecimientos que te inspiran más que otros y el tema de género siempre ha tenido en mi obra, en mi vida, un lugar predominante. En ocasiones las ideas llueven, pero hay que priorizar. Cada día hay algo que me llama a la creación.

La ilustración está en auge, me inspiran mucho las nuevas generaciones de ilustradores, auténticos genios como María Herreros, Sonia Pulido, Carla Fuentes (Little is Drawing). La pintura flamenca me encanta, es una maravilla, hace poco visité una exposición temporal en El Prado y quede impresionada con Rogier van der Weyden y la poesía de Gloria Fuertes, me encantaría poder crear ilustraciones enfocadas en sus poemas y crear un libro de su poemario».

Irene Mala mezcla en muchas de sus ilustraciones al ser humano con el ser animal dándole un papel relevante en su obra.

«Soy una veterinaria frustrada. Me encantan los animales, los adoro, apoyo la defensa de sus derechos y durante un tiempo centré mi obra en recalcar esta idea, no de forma evidente ni directa, pero sí lo dejaba caer jugando con los títulos de las ilustraciones, hacer pensar al público y crear un vínculo con la obra.

Durante años fui activista de Igualdad Animal, ahora colaboro de forma eventual con grupos animalistas. Apoyo esta ideología con mi forma de ser y de vivir, intentando transmitir el mensaje».

Dani el Burrito

«Dani es un habitante de El Valle Encantado, una posada para animales. En este santuario dan asilo a animales que el ser humano desecha por no serles de utilidad; les brindan una oportunidad para vivir y curarse de sus males.

Estaban recaudando fondos para una prótesis, le habían tenido que amputar la patita y les propuse hacer una rifa con un cuadro de Dani».

La ilustración no es el único punto fuerte y de expresión artística que utiliza Irene Mala, que se considera multidisciplinar.

El Video-Arte en la obra de Irene Mala es una aventura hacia un humor con su base artística.

«La serie Flamenco desexpresionao trata de unos personajes que interpretan palos mientras están enmascarados y con una indumentaria poco flamenca.  Encuentras una sadomasoquista cantaora, un extraterrestre, etc. Todo vino por la experiencia de haber estado estudiando cante durante dos años. Es una sucesión de antiflamencos, contradicciones en sí mismos. Supongo que es mi visión de este mundo.

Algún día volveré a los vídeos, retomaré esta modalidad, esta forma de expresión. Me considero una persona multidisciplinar.

Aunque no se considere una escritora, Irene Mala ha editado y escrito Birdgi, la niña pájaro y Lauro una obra infantil que ha tenido una grata acogida en el mundo editorial.

Lo autoedité con una amiga que me ayudo a financiarlo, fue una gran satisfacción, todos los ejemplares que sacamos los vendimos.

El libro empezó siendo solo de ilustraciones pero quise darle cuerpo componiendo un escrito que las enlazaran. El personaje de Lauro lo identifico mucho con mi infancia. Este es un libro que tiene dos lecturas; una diferente para adultos y otra para los niños; es un libro que no entiende de géneros».

Proyecto cola de conejo (PCC), un proyecto interesante en el que se nos plantea la idea de selección racional para la concepción. ¿qué mujer de hoy día que quiera ser madre sin el trabucante ir y venir de la decepción sobre el amor, no se lo ha planteado alguna vez?

«El tema de la maternidad es algo que siempre he tenido en mente y desde hace muchos años quería ser madre, después de muchos fracasos amorosos y surgiendo desde el humor, planteé realizar una selección racional de hombres para no caer en el error del enamoramiento que nos aturde el entendimiento y seleccionar de forma fría y calculadora un hombre, analizando todas sus virtudes tanto psíquicas como físicas, esta es la idea general. El proyecto tenía un certamen, una fiesta para conocer candidatos, el catálogo de candidatos que presentaba muestras capilares, grafológicas, todo desde el humor del concepto del proyecto. El diario sobre este proyecto lo considero una de mis mejores obras; son páginas creadas con collages, mezclando frases de periódicos, tipografías creando ideas o bases argumentales. Llegue a la conclusión de que no se puede luchar contra el amor: somos animales, tenemos instinto y corazón».

Irene Mala abre fronteras y trabaja internacionalmente como una vía de escape hacia un comercio justo e igualitario de trabajo artístico remunerado; algo que en España cuesta hacer valer.

«Estoy colaborando con “Tiempo de Relojes”, una revista mexicana y  también con una marca de ropa vegana; me interesa seguir teniendo trabajos fuera de España.

La colaboración es importante, es una forma de unir fuerzas entre artistas o apoyando causas de valor moral o ético, aunque estoy totalmente en contra de las colaboraciones con revistas o periódicos en los que se realiza un trabajo que te obliga a realizar una serie de horas de dedicación y no se valoran como para ser pagadas. Como he dicho antes, los artistas tenemos que comer también».

IAMWOMAN

Esta artista polifacética es una visionaria, buscas el modo de encajar su obra en el sector de la moda, la decoración, la joyería… Afirma que hay que seguir buscando nuevas formas de extensión artística.

Madrid ó Sevilla como oportunidad de expansión profesional.

«En Madrid se mueve todo, hay siempre algo que hacer, algo que ver, a alguien que conocer. Cambiar de ciudad me vino bien; ahora mismo en Sevilla soy más conocida, pero siempre es bueno cambiar de escenario y de aire.

A Sevilla le queda mucho que rodar, aunque ahora mismo este en auge con esa cantidad de espacios y galerías que abren asumiendo el riesgo que eso conlleva hoy día; porque están abriendo espacios la gente de a pie, la que apuesta por la cultura y el arte. Aún tenemos que luchar con la cara y cruz de Sevilla. Los que somos de esta tierra sabemos bien a lo que me refiero, es difícil romper todo lo que suma el clasismo existente en esta ciudad y el funcionamiento de su gente que, de cara a las instituciones, nos dan un poco la espalda. Es triste y lamentable, pero los artistas también tenemos que salir a flote».

Diario de un despecho. Tragicomedia del olvido. Toda mujer que se acerque a esta obra se verá reflejada en las vivencias, frases y seres que se encuentran reflejados por la mano de Irene Mala. Son pensamientos del día a día de una mujer de nuestro tiempo.

«Es un trabajo conjunto con Raquel Díaz Reguera, ella realizó los textos y yo los ilustraba. Fue una propuesta por su parte -ella también es ilustradora- pero me propuso esta colaboración para realizar las ilustraciones. Conocer a Raquel fue amor a primera vista; al conocernos, conectamos. Somos unas enamoradas del amor y a su vez unas desenamoradas del amor. Supimos que le íbamos a sacar mucho jugo, sobre todo al desamor por ser algo más universal. ¿Quién no ha sufrido un desamor? Es reírte de lo mal que lo estas pasando; ha sido inspirador y lo hemos disfrutado mucho».

Imagino que la maternidad te ha aportado grandes momentos, conceptos e

inspiración háblame de cómo ser madre y seguir dedicándote al mundo del arte profesionalmente; ya que en ocasiones a las mujeres se nos pone en tela de juicio a la hora de la dedicación profesional y la maternidad. Helio.

«Todo depende de cómo sea el niño y de la ayuda que tengas, de cómo quieras criar a tu hijo. Yo apostaba por una crianza de apego, pasar el máximo tiempo posible con él, pero no es algo que me pare a la hora de realizar el trabajo. Siempre busco un hueco para seguir trabajando y voy recopilando ideas para cuando tenga más tiempo».

Nuevos proyectos llaman a la puerta de Irene.

«Estoy trabajando en un cuento infantil clásico “Los 7 cabritillos y el lobo” estoy encantada. Me ha hecho mucha ilusión por ser mi cuento preferido; aunque el lobo sea el malo».

Consejos para el mundo de la ilustración y sus futuras manos.

«Disfrutar del momento creativo, ser perseverante, paciente y fiel a uno mismo».