Se está haciendo cada vez más tarde

antoniotabucchi
Se está haciendo cada vez más tarde es desde el título un libro sobre el tiempo. No es una novela, porque no tiene unidad alguna aunque sí elementos que se repiten y sobre todo un leitmotiv. Tampoco es un libro de relatos. Responde al género epistolar. Son dieciocho cartas y una decimonovena que a diferencia de las anteriores está escrita por un personaje femenino, y que es la carta dentro de una carta (dentro de la última, que además se distingue porque es la que lleva el título que da nombre al libro). Sobre esta pequeña carta dentro de la última carta, o carta número diecinueve, el propio autor comenta al final del libro, en una especie de epílogo o postfacio (que no en vano se titula «Post-Scriptum»), que la sustrajo de una novela que aún no ha escrito.

El leitmotiv es ese hombre nostálgico, al que ya le han pasado los años, que le escribe a una mujer que perdió (en cada carta esa pérdida puede darse por razones diferentes, como huida, suicidio, ruptura, muerte…) porque a pesar de los años y de estar en el mundo triste y derrotado, se encuentra acabado pero ágil, viejo pero memorioso, callado pero escribiendo, por esa y a esa mujer ausente.

Los elementos que se repiten son los paisajes mediterráneos, las descripciones que refieren a lo gastronómico, las ventanas, el champagne y el vino, la música, la poesía, los versos, la canción popular.

Es un libro repleto de alusiones literarias y de un lenguaje extremadamente lírico. Se ha dicho de este libro que es pretencioso y puede que lo sea o lo parezca, tal vez y sobre todo por una cosa: porque permanentemente nos queda la sensación de que el narrador de cada carta quiere decir algo que se escurre incluso a la hora de ser construido con el lenguaje (en la escritura misma de la carta), que en todos los casos parece pertencer mucho más a un mundo de la imaginación que a uno real. Como una sustancia que se escapa y no puede materializarse pero que igual existe y late. Algo así como esa novela que Antonio Tabucchi aún no había escrito (al momento de escribir el post-scriptum) y que sin embargo existía tanto como para poder sustraer de ella una carta que, por si no estuviera también en relación con lo efímero y lo imaginario, se tituló «Carta al viento». ¿No será el tiempo? El tiempo, eso que se escurre y por lo que cada vez, siempre, e irremediablemente, se hace más y más tarde.

Calificación: Muy bueno
Tipo de lectura: Para el alma
Tipo de lector: Sensible
Argumento: Cartas de amor
Personajes: Múltiples
¿Dónde puede leerse?: En la juventud de la vejez y en la vejez de la juventud