La memoria de todos

============================ FUGITIVA CIUDAD Ediciones Hiperión, 2012 94 páginas. 10,00 € / e-book s/d ============================ Manuel Rico busca en lo escondido de la ciudad y encuentra en el lenguaje, arrancando desde una mirada personal y tranquila, la forma exacta de explicar una realidad que es de todos y de cada uno de nosotros al mismo tiempo. La memoria no se pliega a la cronología de un orden viejo, establecido hace siglos. El tiempo y su orden es cosa inventada por el ser humano. Cómo se maneja es cosa de cada persona. El tiempo como desorden de la memoria construye realidades para explicar todas. Manuel Rico presenta un excelente poemario en el que el recuerdo llega de forma aleatoria para dar forma a un mundo perfectamente ordenado. La memoria más íntima que suma a la colectiva. Pero ubicada en una ciudad dibujada como un solo bloque que llega a su periferia. Porque es ahí, en ese límite, donde se establece la frontera de la vida de esa amalgama de edificios y almas. Una ciudad que, como la memoria, es suma de ciudades. Toda ciudad como suma de las conocidas porque el recuerdo es uno solo. Madrid, Roma, Viena, Barcelo o Frankfurt son ciudad, Fugitiva ciudad. En el poemario de Manuel Rico se encuentran poemas de exquisita calidad que dejan ver un trabajo riguroso del autor al rebuscar entre el lenguaje intentando la palabra exacta. Poemas que hablan de los hombres vencidos y sin esperanza que miraban el mundo desde lugares oscuros, de jóvenes cargados de ideales y reivindicaciones, de amores jóvenes, de amores definitivos, de muerte que obliga a no esconder la imagen en un cajón y convertirla en poema. Se divide Fugitiva ciudad en cinco partes que buscan dentro de esos márgenes de la ciudad...

Manuel Rico

Nos encontramos en la Glorieta de Bilbao. Frente al Café Comercial. Es esa hora a la que Madrid se despierta definitivamente. Siempre he pensado que esta ciudad es un enorme corazón que bombea, hacia sus calles y plazas, a hombres, mujeres y vehículos. A modo de glóbulos rojos, blancos o plaquetas. El agua de lluvia disfrazada de plasma, la brisa oxigenando todo. Es la idea que tengo en la cabeza justo antes del apretón de manos con Manuel Rico. Poeta, novelista y crítico literario. De los buenos. Entramos en el salón del café. Excesivo bullicio. Nos invitan a ocupar la planta de arriba para poder charlar tranquilamente. Le recuerdo a Manuel que compartimos nuestro gusto por escribir con estilográfica y con tinta verde mientras firma uno de los libros con los que me ha querido obsequiar. Fugitiva ciudad, un poemario exquisito. No exagero si afirmo que es uno de los mejores libros que he leído en los últimos tiempos. Nos preguntamos, uno al otro, sobre autores que ambos conocemos. Esto nos lleva a cambiar impresiones sobre el mundo editorial, acerca de lo extraño que resulta el bajísimo número de ejemplares con los que cuenta una edición en la actualidad,  sobre los problemas con los que se encuentran los nuevos escritores, sobre la preocupación de encontrar espacios en los que puedan estar todos ellos. Sobre la autoedición y sus efectos. “Siempre hubo autoedición. Ahora es mucho más elevado el número de títulos que llegan al mercado por esta vía gracias a las nuevas tecnologías, pero siempre hubo autores que invirtieron en su propia obra. Y no es algo malo en sí mismo. Lo que no puede desaparecer, porque sería muy perjudicial, es un instrumento discernidor que proponga el canon y lo mantenga; tanto en edición...

Las maestras de la República: un sueño por cumplir Mar17

Las maestras de la República: un sueño por cumplir...

La película documental Las maestras de la República ya forma parte de esa recuperación de la memoria histórica tan querida por muchos y tan denostada por muchos también. El documental está realizado con mimo. Se cuida el guión, se presentan valiosos documentos de la época que ilustran la idea que se maneja en cada momento, y se utilizan testimonios de personas involucradas en uno de los hechos históricos más terribles de la historia reciente de España. Es verdad que se echa en falta la presencia de alguien o de algo que intente, no ya justificar una barbarie atroz y en sí injustificable, sino dar fe de lo que sucedió; algo o alguien distanciado de la propuesta para que nadie pueda dudar de la veracidad de lo que se narra. Porque tratándose de algo así, habrá quien siga negando evidencias o tratando de minimizar lo que sucedió. Desconozco si se han declinado invitaciones o no, pero el resultado es que esa parte falta y hubiera sido el remate perfecto a un trabajo más que sobresaliente. Arranca el trabajo desde un punto de vista muy concreto. María Sánchez Arbós, maestra de la Institución Libre de Enseñanza, se presenta como guía de lo que será un recorrido por el planteamiento del gobierno republicano en materia de enseñanza. Es decir, la declaración de intenciones es muy clara, la película es un homenaje a las maestras republicanas. Pero la directora del documental, Pilar Pérez Solano, recorre un camino algo más largo analizando la situación de las escuelas públicas españolas poco antes de que se pusiera en marcha una reforma ilusionante y muy ambiciosa durante la II República. Es sencillamente espeluznante conocer la situación de los maestros y de los alumnos hasta el año 1931. Tras la introducción el documental...

Hilda Farfante: Del espanto y de la felicidad...

El destino hizo que Hilda Farfante y el que escribe nos arrimásemos, uno al otro, hace ya muchos años. He escuchado a Hilda contar muchas cosas acerca de su vida, en muchos momentos distintos, en diversos lugares. Me une a ella un enorme sentimiento de admiración. Hilda tiene ochenta y dos años; es maestra y directora escolar (cargo conseguido al opositar) además de licenciada en pedagogía; aunque el título que más le gusta es el de hija de los maestros asesinados de Cangas de Narcea. Me dice que es maestra porque aquellos eran unos estudios muy bonitos para una mujer y, además, baratos. Por otra parte, eran casi los únicos que podía realizar. Hilda, ¿qué queda de aquel proyecto que comenzaron a construir cientos de hombres y mujeres durante la II República? No deja de jugar con un bolígrafo que tiene la punta doblada. Me he fijado, mientras toma algunas notas de lo que voy diciendo, en que el trazo de Hilda es duro y ágil. “Yo creo que hoy en día hay mucho de aquello. Fue durante los cuarenta años de dictadura cuando la educación reposaba en un auténtico desierto. Demasiado tiempo dentro de un lavadero de cerebros”. Me quejo. Tímidamente, pero me quejo. Porque creo que sí se han perdido cosas preciosas. Le pongo un par de ejemplos. El santo respeto por el niño. El arte de perder el tiempo como parte del aprendizaje. “Tienes algo de razón. Pero lo fundamental, lo que se procura salvar y potenciar a toda costa es la escuela de todos (es decir la escuela pública) y para todos (hombres y mujeres, ricos y pobres; en igualdad). Ese concepto engloba esas cosas tan bonitas que mencionas. Primero lo fundamental y, una vez conseguido, moldear cada parte. Y...

El séptimo sello: El ser humano sumido en la oscuridad Mar17

El séptimo sello: El ser humano sumido en la oscuridad...

Edad media en Suecia. El texto del Apocalipsis resonando de forma intermitente. La peste negra avanzando sin encontrar obstáculos a lo largo de Europa. Una Iglesia que convierte cualquier mal en castigo divino. Teatro. Un matrimonio feliz. Una mujer acusada de ser bruja, a la que han roto las manos, a punto de ser quemada. Un bebé. Una mujer que no habla. La muerte. Infidelidad. Un matrimonio deshecho. Un escudero que habla con criterio, con ironía e inteligencia. Un caballero intentando encontrar el sentido de la vida, atormentado. La muerte. Y un tablero de ajedrez. Estos son los ingredientes que mezcla Ingmar Bergman en su película El séptimo sello. Película extraordinaria. Dios y Bergman no terminaron de entenderse. Entre otras cosas, porque Bergman no podía escucharle (le acusaba de silencioso en exceso, cosa, por otra parte, muy normal). Denuncia recurrente en el cine del autor sueco. Bergman y las religiones no hicieron nunca pareja. La brutalidad, la torpeza y la ignorancia con la que se manejó la Iglesia durante el medievo llevando a la humanidad a su zona más oscura, es otro de los asuntos que Bergman airea. Y elige como vehículo fragmentos del Apocalipsis, un libro bíblico lleno de simbología, cerrado sobre sí mismo, pero que lanza un mensaje muy claro: el día del juicio final cada uno de nosotros recibirá lo que se merece, los pecados serán una lacra y la bondad un billete directo al cielo. Y en primera clase. Bergman sentía y expresaba una angustia ante la vida extraordinaria. El sentido de la vida es algo inalcanzable, algo que descubriremos tras nuestra muerte si es que existe algo más allá. Todo ello sumado a la superstición, a la maternidad, al fanatismo, al teatro.  Luces y sombras. Ese es el universo...

Fresas salvajes: El sentido racional de una existencia fallida Mar17

Fresas salvajes: El sentido racional de una existencia fallida...

¿Qué es lo que importa de una vida? ¿Qué es lo que queda de ella cuando esta se va acabando? ¿Es el recuerdo lo que nos hace o somos nosotros los que fabricamos ese recuerdo para dar sentido a la existencia? ¿Acaso lo tiene? ¿Es Dios más que nuestra propia razón? ¿Es el amor de un joven tan grande como el de un anciano? Preguntas y más preguntas. Ni una sola respuesta. Y si alguien las busca en la película de Ingmar Bergman, Fresas Salvajes, quedará decepcionado. Este hombre sabía muy bien que las buenas preguntas son las que llevan a otras. Siempre que hablo de esto recuerdo a Santo Tomás de Aquino y sus cinco vías para demostrar la existencia de Dios. Son vías, no soluciones. Él las plantea y, a partir de ahí, cada cual debe hacer su camino. Los grandes funcionan así. Bergman rodó está película el año 1957. Aunque sólo fuera por ello, mereció la pena que ese año apareciera en el calendario.
El personaje principal, Isak Borg (Victor Sjöström), realiza un viaje en automóvil junto a su nuera Marianne (Ingrid Thulin). Irán de Estocolmo a Lund donde la universidad erigirá al viejo Isak como doctor honoris causa. Antes de partir, escuchamos decir a Isak que ha renunciado a la vida social porque eso se reduce al comentario y censura de otros. Buena declaración de principios. Y le vemos atemorizado por un sueño que ha tenido. Siente la muerte cerca. Un reloj sin manillas (el tiempo ya no tiene sentido porque esta a punto de acabar), su propio cadáver agarrándose a él mismo como último recurso ante la muerte, un mundo vacío e inexplicable. Como anécdota diré que vemos un coche fúnebre tirado por caballos que es un homenaje a la...

Un verano con Mónica: Encanto y repulsión Mar17

Un verano con Mónica: Encanto y repulsión...

El cine nació instalado en una zona mágica. Y allí sigue. Un territorio que el espectador encuentra antes o después. Los caminos para cruzarse con el buen cine no son muchos. Y llegar a ese encuentro es lo mismo que encontrar su magia. Bergman es uno de esos caminos. Seguro aunque largo y costoso, lleno de dificultades. Ahora bien, a cambio de andarlo, cualquiera recibe la grandeza y una belleza profunda que marca para siempre; además de un criterio sólido propio. Un verano con Mónica es una película magnífica. Marcó la entrada en la madurez creativa de Ingmar Bergman como cineasta. Más tarde llegaría su genialidad demoledora. Marcó un antes y un después en el cine del director sueco y en todo el cine europeo de vanguardia. Aún hoy, son muchos los directores que confiesan la veneración por este cine y su inclinación al homenaje o al guiño destinados a Bergman. Un verano con Mónica es el brillo de la naturaleza, es el encanto de una mujer, la bondad de la juventud, la libertad absoluta ante la vida, un amor sin barreras (el amor no puede tenerlas); un camino que debe ser recorrido sin pensar en por qué hay que hacerlo, sin tener en cuenta dónde está el final. Pero, también, es la presión de una ciudad encerrada sobre sí misma y sus gentes, es el egoísmo; las cadenas que nos sujetan a todo lo que no deseamos, pero con lo que convivimos de principio a fin; la desintegración del amor (siempre frágil y al alcance de fantasmas, miserias o dolor); un camino corto y lleno de baches. Después de ver la película, no sabemos si amamos u odiamos a Mónica; si nos agrada lo que nos han contado o lo detestamos. Mónica representa...

Disoluciones: Crisis del Yo y del lenguaje en Persona de Bergman Mar17

Disoluciones: Crisis del Yo y del lenguaje en Persona de Bergman...

Pronto habrá un teatro donde no se diga absolutamente nada, en donde cada personaje se esfuerce por alcanzar la futilidad de la palabra solo para que el sonido se convierta en incoherencia o muera antes de salir de la boca gesticulante. Olga Bernal. Lenguaje y ficción en las novelas de Beckett. Persona, rodada en 1965 por Ingmar Bergman y protagonizada por Liv Ullman y Bibi Andersson, es ese teatro proyectado en una pantalla. El film lleva al extremo cualquier tentativa anterior de su autor, es un film límite que se acerca peligrosamente a lo que sería un antifilm emparentado con la antinovela o con el antiteatro de Beckett e Ionesco. En el año de su estreno, el cine moderno ya ha emprendido su andadura de forma plena, hace media década que la explosión de la Nouvelle Vague francesa capitaneó la renovación de las escrituras cinematográficas a nivel mundial cuestionando los límites de lo que hasta entonces se consideraba debía ser el relato cinematográfico. El cine comienza a tomar conciencia de sí mismo y, como en la pincelada de Van Gogh, el medio se hace presente. La imagen deja de ser un vehículo y pasa a ser un fin, la imagen ya no puede ser lo que era tras habernos mostrado los horrores de la guerra, el holocausto e Hiroshima, hay que repensarla y reconstruirla. Films como los de Antonioni o Godard llevan el lenguaje del cine a un nuevo nivel que ya en El año pasado en Mareinbad de Alain Resnais muestra un límite que el cine jamás había tocado y nos habla de la ininteligibilidad del mundo y de la memoria fracturada
Persona a pesar de poseer un argumento y estructura algo más convencionales que Marienbad sigue el camino trazado por esta. Ya en...

La segunda ley de Newton puede ser una historia de amor Mar17

La segunda ley de Newton puede ser una historia de amor...

En nuestra cultura es difícil distinguir entre imaginación y fantasía. Se da por supuesto que la segunda es la madre de la primera. Sin embargo, para desarrollar la imaginación existe otro camino, igual de fructífero, pero mucho más transitable y asequible a todo el mundo: la atención. Todo lo que necesitamos está a nuestro alrededor; solo necesitamos entrenar la mirada. Piense en un color, cualquier color, y mire a su alrededor. Se sorprenderá. Si la inspiración es algo así como una «visión repentina», hay dos aspectos que la limitan o la bloquean: una idea equivocada de qué es la imaginación, y una atención focalizada en nuestros pensamientos. Cambiar ambas está a nuestro alcance, porque ambas están relacionadas con el acto de mirar, con el acto de ver. Estamos tan ciegos a lo que nos rodea como lleno el mundo que pasamos por alto. Para desarrollar la inspiración basta con afinar la mirada. Uno puede forzar a las palabras a decir lo que queremos, pero también podemos ser instrumentos al servicio de la palabras. Podemos dejar que sean ellas las que nos vayan señalando el camino –y aquí la atención es clave-. Para la mayoría de nosotros, este es el camino de la creatividad: es el acto de escribir el que nos irá mostrando el camino si aliviamos el control, si desarrollamos la capacidad de ver las puertas que se abren a los lados de lo que creíamos que queríamos contar; si aprendemos a abandonar el camino trazado y atravesar esas puertas que se abren. La creatividad es conducir por la autopista y tomar un desvío simplemente porque hay algo en un cartel que nos llama la atención. Igual que sucede al conducir, no necesitamos pensar todo el tiempo en nuestro destino. A ratos podemos...

Las Furias: Alegoría política y desafío artístico Mar17

Las Furias: Alegoría política y desafío artístico...

Museo Nacional del Prado 21 de enero – 4 de mayo 2014 Cierren los ojos. Imaginen una sociedad en la que el cine y la televisión no existen. Tampoco la fotografía ni la publicidad han aparecido. Solamente la pintura es capaz de convocar imágenes. Éstas sacuden la imaginación del pueblo, que apenas si puede tener -en el claroscuro de los templos o en la clausura de los palacios- el atisbo de una realidad paralela poblada por seres mitológicos. Pintados en carne y hueso, envueltos en colores que no se encuentran en lo cotidiano de la naturaleza: tornasol, escarlata, púrpura, índigo, amaranto… cuanto más nos adentremos en las brumas del norte de Europa más sobrecogedora resulta la composición. Porque al fin y al cabo en el sur –Nápoles, Sevilla, Constantinopla- el sol estimula el imperio de los sentidos con las naranjas, el albero, el azafrán; llegan las naves de un más allá remoto habitado por pájaros exóticos y especias raras, cargadas con brillantes porcelanas, con seda, con plumas, con ídolos de turquesas. Aislado en la cúspide del poder, Su Majestad Cesárea Carlos, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Rey de las Españas y de las Indias, de Nápoles, de Sicilia, de Cerdeña, duque de Borgoña y archiduque de Austria, rige los destinos del mundo en el nombre de Dios. Hace apenas quince años que hasta el Papa, Clemente VII, ha tenido que humillarse ante su persona para entregarle el orbe imperial. Pero en Alemania ciertos príncipes protestantes han tenido la osadía de desafiar su poder, ensoberbecidos por la herejía. El escarmiento será memorable. Las persecuciones asolaran el norte de Europa durante una década. Como aparato de propaganda y para ejemplo edificante, la hermana del césar, María, reina de Hungría y de Bohemia, Gobernadora de los...

El retorno de los ciclos de la naturaleza...

============================ EL RÍO DEL EDÉN JOSÉ MARÍA MERINO Alfaguara, Madrid, 2013 300 páginas. 18 € / e-book 9,49 € ============================ Con una incursión definitiva en el realismo, el escritor gallego establece el regreso a los orígenes como clave para entender los intrincados hilos que manejan la existencia. Ciertas filosofías orientales utilizan los mándalas como una manera de explicar el mundo y sus corrientes subterráneas, como imagen de las fuerzas ocultas que mueven el universo encerradas en el falso laberinto de la imaginación. Falso, porque a semejanza de la vida, no tiene atajos ni escapatorias sino que se presenta como una madeja que no queda otro remedio que devanar hasta desenredarla. Es el camino, pretexto en la literatura para la iniciación y metáfora de la existencia humana. Porque lo maravilloso nos rodea y no es necesario maquinar ficciones extravagantes para revelarlo, sino simplemente fijarnos en los hitos que la vida nos impone para que caminemos, siguiéndolos, errando muchas veces y volviendo sobre ellos hasta el final. Estas son las reflexiones que provoca en el lector la novela de José María Merino en la que el río es el camino y el Edén la necesaria búsqueda de la felicidad, el lugar idílico del que nos encontramos exiliados y adonde añoramos regresar. El río del Edén es una novela sobre la aventura de existir, sobre el gran viaje de descubrir la naturaleza que nos rodea y de la que formamos parte. Los diagramas que encabezan los capítulos tienen algo de simbólico, nos guían por la dificultad de personarse en los pensamientos de los demás, por el conformismo de los niños, que tienen muchas veces la clave para comprender aquellas cosas que los adultos encontramos veladas. De la misma manera  el escritor nos lleva de la mano por...

El tango de la guardia vieja...

Max Costa es un consumado bailarín de tango que seduce a mujeres millonarias en el Cap Pollonio, trasatlántico que cruza diversos lugares de Europa. Esta imagen y la de la ralla fina de su pantalón impecablemente planchado recorre la última novela del periodista de Cartagena, Arturo Pérez Reverte, durante gran parte de su extensión. Eso y su tremendo affaire a ritmo de baile y preciso ajedrez con Mecha Irunza, esposa de un compositor que le mira celosamente desde el otro lado del bar, calculando movimientos y posibles presunciones de infidelidad. Pero de esto hace tiempo, los dorados veinte aproximadamente. Comenzando con una disección histórica más que interesante sobre el baile argentino, vamos descubriendo los orígenes arrabaleros y suburbiales, así como su limpieza en los movimientos a la hora de practicar los pasos con Mecha. Ella se da cuenta de que está poseída de un furor, dejándole como huellas de esa Perdición tan a lo Billy Wilder, un guante y un collar. Por otro lado es eficiente la trama de espías situada entre la época de la 2ª Guerra Mundial, pasando por la Civil Española y amontonándose con el conflicto del Telón de Acero en Rusia. Y es que el hijo de ella, consumado ajedrecista que utiliza el gambito de caballo, más como una injerencia que como una forma de enaltecer el ego, o no tanto, necesita unos libros que tienen que ver con las claves de la caja fuerte de un señor que sospechamos le da igual ser pagado y/o cobrado por el Fascio italiano o la República española. Desde Niza a San Sebastián se respira que la República es más torpe, si bien esto no es más que ideología barata. Nada que ver con lo que hace tirarle de la sisa del pantalón...

Días de lengua roja

Uno tarda unos instantes en decidirse a abrir Días de lengua roja. Los que tarda en examinar la preciosa encuadernación japonesa que lo envuelve. Y, cuando lo hace, es como si hubiera abierto uno de esos libros mágicos, en los que las imágenes saltan de cada página. Leerlo es recrearse en la cadencia y en el Verbo, en la sonoridad que llena la boca como las especias. Uno se ve, de pronto, transportado al desierto, sentado en corro alrededor de un fuego, asistiendo al devenir de los tiempos. Batallas, jinetes, traiciones, lunas, sangre, nostalgias, todo surge en medio de la noche. El poder evocador de la palabra, en manos de Pilar Salamanca, es enorme. Rotundo. El de la Palabra hermosa, musical, casi olvidada, de los bellos vocablos de origen árabe que subsisten en nuestra lengua, y a los que la autora rinde homenaje en estos versos. Poemas en los que nos narra, rememorando y recreando la tradición oral, la historia de un pueblo. El poemario, con un total de 53 poemas, se divide en tres partes. Tres lenguas. Las dos primeras, Lengua vieja y Lengua rota, a pesar de estar separadas, y diferenciadas, forman una unidad (poemas I a XXXV), inspirándose, respectivamente, en la expulsión de los moriscos en el siglo XVII, y en el levantamiento de las tribus árabes contra el Imperio Otómano, con Lawrence de Arabia como enviado del aún Imperio Británico. La tercera parte Lengua Roja, está dedicada a los sentimientos actuales del pueblo palestino. Muy recomendable. Calificación: Hermoso. Tipo de lector: Amante de las palabras. ¿Dónde puede leerse?: Bajo la noche del desierto, real o...

En la orilla

Han empezado a circular en España preguntas que intentan averiguar si existe una literatura de la crisis. El escritor Isaac Rosa dio una conferencia hace más de año para hablar precisamente de esto (a lo que respondió en su momento de manera más bien negativa). La literatura argentina, por ejemplo, tiene una tradición de la literatura de la crisis que le permite hablar de literatura post-19 y 20 de diciembre (de 2001) e incluso clasificarla en aquella que se refiere concretamente a estas fechas versus otra literatura también de la crisis que trabaja con la fecha elidida, pero que se refiere a todo el contexto sociopolítico, cultural y económico que la circunda (me estoy basando en las ideas expuestas por Sebastián Hernaiz en su excelente artículo crítico titulado Sobre lo nuevo: a cinco años del 19 y 20 de diciembre). España, tal vez, necesite que pase el tiempo. Sin embargo, lo cierto es que ya se pueden leer algunas novelas que toman la crisis, la amasan y la hacen tema en la literatura actual. Es el caso de las obras de Isaac Rosa, pero también el caso de Rafael Chirbes, a quien voy a referirme y específicamente a una de sus novelas: En la orilla. En la orilla es una novela sobre la crisis. Una crisis mencionada concretamente con la palabra crisis pero también referida a través de todos sus tópicos: paro, suicidios, burbuja inmobiliaria, deuda pública, sistema bancario, reforma laboral, pobreza. Por otra parte, es también una novela sobre el camino de la vida, la amargura de la vejez, el rumbo hacia el deterioro y la muerte, la pudrición y la furia de la naturaleza. Esteban es un viejo que debe cuidar de un anciano, su padre. Setenta y noventa años respectivamente; demasiada...

Pórtico

Algunas novelas marcan un antes y un después en la vida lectora de las personas. Cada libro tiene su momento. Por ejemplo, la recomendación (obligación) que se hace a los estudiantes de ESO y Bachillerato con El Quijote suele ser un desastre. Demasiado jóvenes para enfrentarse a esa novela. No sé si por exceso de hormonas o por falta de interés por la literatura o porque las obligaciones suelen funcionar mal. Lógicamente, hay excepciones aunque muchas menos de lo que se quiere ver. Sin embargo, algunos de los que no pudieron pasar del primer capítulo, leen la obra de Cervantes más adelante y quedan fascinados. Un libro que llega en el momento adecuado es una alegría y una forma (la única) de encontrar en la lectura el entretenimiento y el refugio necesarios para un entendimiento mejor del mundo real. Los padres desesperados deben entender que la clave es la paciencia y no la obligación. Cuando el cuerpo pide otra cosa no hay remedio posible. Lo mejor es asumirlo sin dramas y esperar. Pórtico es una novela de ciencia ficción, la primera de la tetralogía sobre los Heechee, que llegó a manos del que escribe hace ya muchos años. Sin éxito. Ahora, al regresar, le ha fascinado. La firma Frederik Pohl y narra cómo los hombres se enfrentan a un descubrimiento que les convierte en microbios respecto a la ciencia (respecto a su propia humanidad siempre lo fueron, lo somos). Quinientos mil millones de años antes, unos seres bautizados como heechee, abandonaron un asteroide que, ahora, encuentra el hombre. Allí hay un gran número de naves que viajan a lugares del espacio previamente programados por los que fueron sus creadores. Pueden ir hasta lugares maravillosos o terribles, peligrosos. En algunos puntos se encuentran tesoros heechee....

Ulises

Ulises es uno de los libros más importantes del siglo XX, una novela experimental en la que el escritor irlandés James Joyce juega con el lenguaje dándole forma a cada una de las técnicas novedosas que revolucionaron la escritura y que abrieron la centuria acompañadas de la propagación del cinematógrafo, del estudio del subconsciente y el psicoanálisis, y de la general divulgación de todas las obras de todas las literaturas. La más destacada de estas técnicas es el flujo de conciencia, la simulación escrita del pensamiento humano, pero hay otras como son la descripción por acumulación, las listas; la utilización fragmentada e impresionista del discurso, el uso de la jerga, el surrealismo, la creación de palabras nuevas, y la ruptura de las convenciones de espacio, tiempo, género literario, narrador y personaje. Con todos estos recursos, Joyce redacta lo que viene a ser el manifiesto de una nueva forma de hacer que inicia la era literaria en la que estamos. El título nos remite a un paralelismo estructural con la Odisea de Homero que es prácticamente imposible de identificar para los lectores comunes salvo porque, de la misma manera que la Odisea es la encubierta representación escrita de un mapa del Mediterráneo, Ulises es una clara cartografía de la ciudad de Dublín. Ulises es una novela larga, compleja, oscura y –en general- aburrida, en la que sin embargo será difícil que un lector interesado no encuentre un capítulo que le parezca insólito, ocurrente y divertido; un capítulo al menos cuyas acciones pueda comprender y que le de ánimo suficiente para afrontar la lectura completa del libro, más cuanto que se trata de una obra que no es necesario leer de un tirón. Personalmente recomendaría el monólogo de Molli Bloom editado en el capítulo 18, la...

Historia Torcida de España...

Historia Torcida de España es uno de los libros más divertidos que ha leído en los últimos tiempos el que escribe. Después de terminar este ensayo gamberro, transgresor y disparatado, uno puede afirmar que vive en el país en el que más cosas ridículas han sucedido del mundo entero.
El autor, Javier Traité, no deja títere con cabeza. La monarquía es tratada desde el humor más ácido para dibujar un retrato (mucho más exacto de lo que podría parecer) del grupo de hombres y mujeres más desastroso que jamás se haya conocido. Los políticos no se libran. El español de a píe aparece como ese tipo de persona que sólo puede ser un ser humano con pasaporte, eso, español.
Desastre tras desastre, situación absurda tras situación más absurda todavía, las 508 páginas pasan sin que el lector sienta fatiga alguna.
No es un libro con grandes pretensiones estilísticas o profundidades sesudas. Tan sólo se repasa una historia repleta de meteduras de pata, de casualidades que costaron muchos kilos de oro expoliados en América o de momentos históricos que antes nos vendían como lo último en heroicidad y resulta que no lo fue  ni de lejos.
Se perdonan las repeticiones en la estructura sintáctica y el uso excesivo de frases hechas que parecen demasiadas al aparecer más de la cuenta. Y se perdona porque el rato que el lector pasa con el libro en las manos es delicioso.
El ejemplar del que dispongo se adorna con un bonito 3ª edición. No es de extrañar. Porque si un lector cualquiera quiere dejarse de problemas, de asuntos hondos y trascendentes, de cosmologías o políticas o disgustos, lo que tiene que hacer es agarrar Historia Torcida de España y dejarse llevar. Digamos que es leer sobre la crisis de España que comenzó en...

Jorge Blass

Antes de comenzar la entrevista, mientras nos acomodamos en un par de butacas del Circo Price, le pregunto a Jorge Blass si, en realidad, es mago. –       Haces cosas imposibles. Y eso es magia se mire por donde se mire. –       Ya sabes que lo que cuenta es la mirada del espectador. Ni siquiera el truco es importante, me dice entre risas. La magia abre los ojos, te genera una experiencia reconfortante. Esa es la magia. Vamos dejando cosas en las butacas de alrededor. Los operarios corren de un lado a otro para colocar todo en el lugar exacto. –       Jorge ¿has pensado que los artistas nos dedicamos a construir mundos para explicar la realidad y los magos lo que hacéis es poner la realidad patas arriba para explicarla? Vais por libre, como si con vosotros no fuera la cosa. –       Qué buena lectura; nunca antes me habían dicho nada parecido. Me lo quedo. –       Te lo regalo. ¿Será por eso que nunca se os incluye dentro del marco cultural? (Intento ganar algo de tiempo mientras rescato la mitad de mis cosas que han caído al suelo) –       No, no. A Juan Tamariz le han concedido la Medalla de las Bellas Artes. Es el único mago que la ha recibido. El resto tendremos que ir dando pasos en la dirección correcta. Pero no podemos evitar romper las leyes físicas para poner el mundo patas arriba. En cualquier caso, es verdad que hemos vivido una carencia importante de propuestas escénicas en el mundo de la magia. Ahora es cuando estamos consiguiendo algunas cosas importantes. Dejo un ejemplar del periódico sobre mi agenda. En portada un caso de corrupción. –       Estos si que hacen magia. Cómo desaparecen las cosas de su alrededor ¿no? –       Son malos...

Hécuba Mar17

Hécuba

“Compadécete de mí, y situándote a distancia, como un pintor, mírame y considera qué desdichas tengo” Hécuba es la gota que colma el vaso. Muchos lectores conocerán al personaje, a los demás no les importará que yo cuente aquí de nuevo una historia que se repite una vez y otra desde hace dos mil quinientos años. Ha caído Troya. En el campamento de los vencedores, bajo las ruinas de las murallas, las mujeres troyanas se enfrentan a su futuro de esclavas. Han sido repartidas como presa entre los griegos y ya solo aguardan a que los vientos sean propicios para partir en las naves que las llevarán hacia el más triste exilio que hayan visto los tiempos. Hundida en la desgracia, la reina se lamenta de su destino. Nunca lo hubiera hecho. Porque una de las características de la tragedia es la capacidad para hundir a sus personajes en la noche oscura de un sufrimiento inimaginable, llevándolos hasta los límites mismos de la razón. Hécuba cree que lo ha perdido todo: Troya ha sido borrada de la faz de la tierra, sus habitantes son dispersados, su marido Príamo y sus hijos han muerto defendiendo la patria; ella y las mujeres han tenido que acudir a un último acto desesperado tras el colapso, acogerse a sagrado, aferrándose a las estatuas de los dioses en busca de amparo y de clemencia. No les ha servido de nada. Pero la función no ha comenzado. La soberana deberá ver todavía como su hija Políxena, apoyo de su vejez, es arrebatada para ser sacrificada en el túmulo de Aquiles. Apenas consumada la desgracia se desencadena el cataclismo, las olas traen a la orilla el cadáver de Polidoro, el benjamín, que se había refugiado con parte del tesoro de Troya...

Alcestes: Más preguntas...

Filemón (el autor teatral, no el de los cómics de Ibáñez) afirmó que se dejaría ahorcar para poder charlar con Eurípides (otro clásico griego que había nacido un siglo antes). Yo no, no me gusta hablar con los escritores vivos ni con los muertos. Leer sus tragedias es suficiente. Ha pasado mucho tiempo desde que las leí por primera vez. Cada uno o dos años, cuando no me apetece leer más de lo mismo, cuando creo que mi criterio literario sufre un gravísimo peligro, suelo echar un vistazo a mi viejo volumen encuadernado en piel. Hoy he leído Alcestes mientras iba a trabajar. Media hora de autobús para ir, tres cuartos para regresar. Me he pasado una parada para ir y dos al volver. Eurípides cuenta lo siguiente. Apolo pide a Júpiter poder librar de la muerte a Admeto (marido de Alcestes) puesto que se siente en deuda y agradecido con él. El dios lo concede a cambio de encontrar un voluntario que palme en su lugar. Nadie quiere saber nada del asunto, incluidos los padres de Admeto. Es Alcestes la que acepta morir. Y muere, claro, porque los dioses griegos eran muy serios para estas cosas. Aparece Hércules en escena. Admeto le presta su palacio para descansar en pleno duelo sin que el invitado conozca la tragedia que se vive allí. Finalmente, Hércules, que ha estado montando una juerga muy importante, se entera de todo y decide devolver al mundo de los vivos a Alcestes. Tiene sus más y sus menos con Plutón en el palacio del infierno y lo logra. La cosa termina con el matrimonio feliz y contento. Eso es lo que cuenta. Más o menos. Más menos que más porque dicho así puede parecer poca cosa. Y es que una...