Dinero, aplausos y un refugio literario Jun10

Dinero, aplausos y un refugio literario...

Que se lea está muy bien. Que se vendan libros está muy bien. Incluso es una buena cosa que la gente escriba sea lo que sea. Lo que ya no parece que sea tan estupendo es que eso nos lleve a un territorio en el que todo sirva, en el que el beneficio prime sobre las calidades, en el que la gran literatura quede apartada de los circuitos de distribución. No parece razonable que se pueda comparar a Homero con cualquier autor que consigue una audiencia ridícula en las redes sociales. Hubo un tiempo, cuando podía mirarme en un espejo sin tener que pensar que la vida pasa excesivamente rápido, en el que tuve prisa por leer todo lo que caía en mis manos. Clásicos, recomendaciones, lo que aparecía en las listas de títulos más vendidos. Narrativa, poesía, ensayo. Pero ese tiempo ya pasó. De unos años a esta parte, selecciono mis lecturas con mucho cuidado para tener la sensación de no desperdiciar un tiempo que me falta por muchas razones. Clásicos y recomendaciones de compañeros de profesión que descubren libros de nuevos autores que les gustan por alguna razón. No hago esto por ser más viejo. Lo hago porque el número de títulos publicados en España, cada año, es ridículo. No hay quien pueda leer esa cantidad de miles de páginas en trescientos sesenta y cinco días. Ni quien pueda, ni quien quiera. Si fueran buenas novelas, buenos poemarios o buenos ensayos, sería una pena decir algo así aunque ese problema no existe. De los libros nuevos que se publican, se pueden elegir un puñado de ellos atendiendo a su calidad literaria. El resto es prescindible o, sencillamente, desastroso. Las editoriales lanzan nuevos libros al mercado buscando posibles éxitos que suelen quedarse en...

Espartaco: El fin de la caza de brujas Jun10

Espartaco: El fin de la caza de brujas...

Si bien cuando contemplamos muchas de las películas de Stanley Kubrick, podemos sentir admiración por su perfección técnica, muchos  experimentamos también cierta frialdad, pues era un creador dotado de una inteligencia helada. Sin embargo, Espartaco (Spartacus, 1960) es una vibrante epopeya sobre la lucha contra la tiranía. Quien puso la pasión fue Kirk Douglas, que además de encarnar al protagonista, fue el gran impulsor de la película desde que adquirió los derechos de la popular novela de Howard Fast, vagamente inspirada en un personaje real. Douglas actuó como productor ejecutivo y seleccionó al impresionante cúmulo de talento que participó en esta gran obra. Aunque era entonces un hombre de excesiva arrogancia, demostró una inteligencia, energía y tenacidad indiscutibles. Asumió el desagradable papel de despedir en las primeras semanas de rodaje al director inicialmente contratado, Anthony Mann, que pese a ser uno de los mejores creadores de westerns que hubo, no se sentía cómodo en un espectáculo de la magnitud de Espartaco. Douglas escogió como sustituto a Stanley Kubrick porque estaba satisfecho de la excelente experiencia compartida que fue Senderos de gloria (Paths of glory, 1957,) pero también porque creyó que el joven director estaría tan agradecido por haber sido seleccionado en un momento todavía poco exitoso de su carrera, que sería arcilla en sus manos. Douglas no se dio cuenta de que Kubrick ya era mucho Kubrick y de que su afán de control y sus puntos de vista eran difíciles de domeñar. La relación entre ambos resultó ser un verdadero choque de egos y durante el resto de sus vidas, expresaron juicios de valor de suma dureza sobre el otro, aunque el actor reconoció siempre el enorme talento del director. En todo caso, la historia del esclavo tracio convertido en gladiador, que en...

La naranja mecánica: La persona como unidad Jun10

La naranja mecánica: La persona como unidad...

El ser humano es como es. Nada ni nadie ha logrado que cambie. Ha podido evolucionar aunque la esencia, su condición, sigue intacta. Es verdad que entre individuos existen diferencias, matices. El entorno, el aprendizaje o lo que sea (eso lo saben los profesionales muy bien y yo no) terminan por diferenciarnos.  Todos humanos, todos distintos. La condición humana no se altera. Quiero decir con esto que todos podríamos llegar a un mismo lugar dándose las mismas condiciones. Ya sé que esto no es muy científico aunque lo creo. ¿Podríamos eliminar una característica de algún ser humano para hacer un mundo mejor con ello? ¿Podríamos privar de su libre albedrío a una persona a cambio de mejorar la sociedad? (He dicho libre albedrío y no libertad). Parece que la respuesta es no. Para que una persona sea humana se necesita que todo lo propio a esa condición este presente en el ser. Algo así. Ahora pensemos en esta situación: una banda de criminales aterroriza a la población. El peligro crece al mismo tiempo que su violencia. Bien. Nos proponen que (utilizando una técnica novedosa) eliminemos los instintos agresivos en los miembros del grupo. Nunca más podrán ejercer la violencia. Habrá desaparecido por completo de sus vidas, no será una alternativa en su día a día. Queda bonito ¿no? El grupo respira sin entender que lo que se limita es la posibilidad entre lo que es bueno y malo, entre lo que un individuo valora de un modo u otro. Imaginemos que la sociedad (la nuestra, no la de una película) acepta algo así. ¿Alguien diría en voz alta que este mundo es maravilloso y magnífico y justo y sano? ¿Quién decide lo que es bondad o maldad? ¿La violencia en un campo de batalla...

Eyes wide shut. Secretos (y fantasías) de un matrimonio Jun10

Eyes wide shut. Secretos (y fantasías) de un matrimonio...

La adaptación cinematográfica del relato de Arthur Schnitzler Relato Soñado, fue el último trabajo del realizador Stanley Kubrick. Eyes wide shut es, sin duda, su película más controvertida y una de las que peor ha sido entendida y recibida por el público. El viaje de ida y vuelta que propone el guión nos lleva de una relación matrimonial estable al desconcierto que provoca conocer un poco más de la pareja, de lo ideal a una realidad se llena de defectos. Una fascinante película que se construye como elegante ejercicio cinematográfico. Alejándose de su habitual indagación en los géneros mas característicos del medio cinematográfico y con su brillantez técnica habitual, Stanley Kubrick adaptó con Eyes Wide Shut el freudiano Relato soñado de Arthur Schnitzler, trasladando la acción a un Nueva York de fin de siglo recreado fielmente en estudio para narrar el trayecto a los infiernos y  posterior redención de su protagonista, Bill (Tom Cruise), a partir de un sencillo acontecimiento; la confesión por parte de su esposa, Alice (Nicole Kidman), de una fantasía con otro hombre, narrada intensamente  en un monólogo que pulveriza con cada  frase el contraplano espectral de su marido. La fantasía como soporte  de la sexualidad y el sentimiento de castración derivado de ella serán el motor de una onírica ronda nocturna, tan fascinante visualmente como perturbadora en sus inconexos acontecimientos, con la que Bill intentará resarcirse de la catártica confesión buscando un encuentro carnal ilícito que lo lleva a adentrarse, casi infantilmente, en el sórdido paisaje de la ciudad y de su subconsciente. Bill se encontrará en su trayecto con varias mujeres, todas ellas con el físico prototípico  de su propia esposa y protagonistas tanto de un intento por restablecer su dañada masculinidad, como de un ansia por redescubrir la...

La mujer en silencio. Sylvia Plath y Ted Hughes...

La vida del gran poeta inglés Ted Hughes y de su esposa, la también enorme aunque mucho mas infravalorada Sylvia Plath, ha dado para un buen puñado de jugosas biografías encargadas de inmiscuirse en la intimidad de sus vidas, dando lugar en un caso tan particular como el suyo, con relación tormentosa y suicidio en el camino, a páginas y páginas de truculentos cotilleos y opiniones dispares, que tienden bien a crucificar a Hughes como misógino traidor elevando a Plath a los altares predestinados a todo mártir, o a juzgarla a ella como la masoquista fémina, perturbada y sin apenas talento, que hizo imposible la vida al laureado genio de la literatura. Todo según a quien le pregunten. Las biografías de artistas celebres son una de las efemérides editoriales mas singulares y atractivas. Poseen tanto de estudio obsesivo de la genialidad como de impúdico rastreo de intimidades que, escudado en un alarde de intelectualidad, se pretende mas elevado que el cotilleo diario a lo Belén Esteban y Cía., cuando la realidad dicta que esas anécdotas que sobrevuelan los círculos literarios y artísticos suelen ser sin duda, dada la naturaleza inquieta de sus protagonistas, mucho mas  jugosos que cualquier acontecimiento en la vida de la fauna televisiva actual. La mujer en silencio, escrito por la magnífica biógrafa Janet Malcolm, no es afortunadamente uno de esos libros repletos de morbosos detalles, y pese a su título, posiblemente una imposición editorial en pos del incremento de ventas, apenas rastrea la vida de la pareja de escritores. En realidad este enorme ensayo metaliterario dedica la mayor parte de sus páginas al estudio del propio biógrafo y sus vicisitudes como arqueólogo de vidas ajenas, así como  a interrogarse sobre hasta qué punto es lícito entrometerse, culturalmente escudados, en la...

Los mundos sutiles: Pompas de jabón Jun10

Los mundos sutiles: Pompas de jabón...

Son muchas las aproximaciones que se han realizado a la obra de Antonio Machado desde otras artes, entre las que el cine no es una excepción. Son varios los documentales y bio-pics que nos acercan al hombre y su tiempo, a su vida y su obra. El cineasta Eduardo Chapero-Jackson lo hace en «Los mundos sutiles», a través del viaje de su protagonista. Un recorrido en base a la danza, que hilvana su poesía, y también su prosa, que une el universo machadiano con los mundos, sutiles o  no, de hoy en día. Cuando empezamos a plantear el humilde homenaje que, desde estas páginas, se quería hacer a la figura de Antonio Machado, uno de los aspectos que queríamos traer era, además de su propia vida y obra, su relación con otras artes. Machado en la música. En el cine. En el teatro o la danza. Mostrar cómo ese gran pensador y poeta sigue vivo, y vigente, no solo en la lectura de sus versos, sino integrándose en el pensamiento y la creación mucho más allá de su tiempo. Dentro de ello, merecían artículo aparte aquellas obras que, además de complementar o reinterpretar su obra, desde su lenguaje, como puedan ser las obras de teatro, o las canciones basadas en sus poemas, aquellas que se aproximan a ella desde lenguajes distintos. Que omiten las palabras a través de las cuales Machado nos dejó a sí mismo, y su propio ser, tanto en su relación con esa figura que lo habitaba como el mundo en que lo hacía, y buscan otros códigos para la transmisión. Porque solemos hablar de la universalidad de la poesía, o de la literatura, pero solemos dejar al margen un detalle que parece de perogrullo: por mucho que pertenezca o se...

Muerte en Oriente Jun10

Muerte en Oriente

El viaje a Oriente en el que muchos pintores, grabadores y fotógrafos inspiraron sus obras, imponiendo la moda del orientalismo, le sirvió a Agatha Christie como materia para algunos de sus trabajos como, por ejemplo, Asesinato en el Orient Express o Muerte en el Nilo. Allí conocería además a su marido, el arqueólogo Max Mallowan. Una mirada a la obra de Chistie nos hace reflexionar sobre lo efímero del tiempo y la importancia de la elaboración de la ficción. Iyi aksalmar. Buenas noches. Encerrados en sus compartimentos de primera clase, los pasajeros del Taurus Express con destino a Mesopotamia escuchan el saludo de los asistentes de cabina, con la emoción contenida, mientras el convoy abandona la estación de Haidar Pasha y se desliza a toda máquina junto al Cuerno de Oro. Atravesarán la noche envueltos en una nube de vapor en camino hacia Alepo, al hotel Baron. Algunos de ellos van más lejos y  tendrán que cambiarse a un precario autobús para llegar a Damasco primero y después a Bagdad, porque la vía aún no está terminada. Un periplo que la publicidad de la Compagnie International des Wagons-Lits et du Tourisme, que explota la línea, resume muy bien en sus carteles publicitarios: Londres-Bagdad en 8 días. Seguridad. Rapidez. Economía. Agatha Christie, célebre escritora de novelas policiacas, ha descansado unos días en el Hotel Tokletian del viaje extenuante en el Orient Express que le ha llevado primero a París y después, a través del paso suizo de Simplón, hasta Venecia y Estambul. Ahora se dispone a cumplir una etapa más en una incursión que la conducirá a Irak y desde allí a Palestina y Egipto. Durante ese viaje épico realizado en 1928, la escritora visita las excavaciones de la ciudad caldea de Ur, dirigidas por...

Del papel al celuloide Jun10

Del papel al celuloide...

Edgar Allan Poe, Sir Arthur Conan Doyle y Agatha Cristie, fueron los creadores de Dupin, Sherlock Holmes y Poirot, los detectives más famosos de la literatura. Sus novelas han sido llevadas a las pantallas de cine en innumerables ocasiones con mayor o menor acierto aunque, siempre, de forma atractiva para el público. Atractiva y, a veces, sorprendente. Tres autores excepcionales y tres detectives excepcionales. Pero, también, tres secundarios que aportaron la luz suficiente para que novelas y películas se convirtieran en mitos universales. Cada una de las primeras obras narrativas del género detectivesco de Edgar Allan Poe, Sir Arthur Conan Doyle y  Agatha Cristie tienen como protagonistas una pareja masculina de personajes. Dupin, Sherlock Holmes y Poirot representan los argumentos de autoridad en materia de dilucidación del crimen y estarán acompañados, en todo momento, por sus validos intelectuales e incluso compartirán piso (a excepción de Hasting), el «sin nombre»acompañante de Dupin, Watson y Hasting. Estos personajes se encargarán de ser los narradores de las tramas y de que sepamos algo más de los intrigantes detectives a los que admiran por ser más competentes que los policías de Scotland Yard. Las adaptaciones cinematográficas de los dos últimos siglos han respetado el hilo conductor que comunica el triple objetivo de la novela detectivesca: cómo, quién y justicia. Conocer el cómo se perpetró el crimen y quién lo cometió para que sea juzgado por la justicia. Pero hay algo que sacrifican, la voz del narrador. En su lugar, aparecerán las múltiples voces de otros personajes rodeando la escena fílmica del crimen. Los Crímenes de la calle Morgue ha sido versionada desde el lenguaje audiovisual, aunque respetando su argumento en su más mínima expresión, con la película, en blanco y negro, El doble asesinato en la Calle Morgue...

Una despedida con vistas a una bienvenida mayúscula Jun10

Una despedida con vistas a una bienvenida mayúscula...

El último trabajo del grupo madrileño Izal, el segundo de larga duración en su breve carrera musical, abre con una canción que lleva por título Despedida. No es frecuente empezar un nuevo disco con un tema bautizado así, pero los componentes del grupo han querido marcar una pauta de distanciamiento entre Magia & Efectos especiales (su primer elepé) y este nuevo, Agujeros de gusano. El listón había quedado alto; la crítica y el público habían tomado nota y puesto su atención en esta banda de pop rock español. Pero en este último álbum, Izal vuelve a hacer gala de la actitud propia que ya había destilado en sus anteriores composiciones. A través de trece canciones, su música vuelve a escena despegándose del pasado, pero no mucho. Ni falta que le hacía. El conjunto, encabezado por Mikel Izal, que pone la voz y se prodiga en funciones de compositor, cuenta con una biografía muy corta. Nacido el proyecto en el 2010, la formación definitiva quedó compuesta por la unión al miembro fundador de Emanuel Pérez «Gato» (bajista), Alberto Pérez (guitarrista), Iván Mella (teclados) y Alejandro Jordá (batería). El primer fruto al que dio origen fue Teletransporte, compuesto por seis temas, que fue completamente autoeditado por sus miembros, y que le abrió las puertas del panorama musical nacional. Con tesón y trabajo, Izal logró paso a paso (rápidos, eso sí) hacerse un hueco con una estrategia que, hoy en día, utilizan muchos grupos de reciente creación: la autoedición, la confianza en sí mismos. Debido a las dificultades que la industria discográfica plantea para dar una oportunidad a grupos noveles, que no inexpertos, poner en movimiento el trabajo que uno mismo elabora (confiando sobre todo en plataformas digitales), es una hábil manera de no darse por vencido....

Historias que retumban en el pecho Jun10

Historias que retumban en el pecho...

© De las imágenes: Javierre Alonso De una forma paradójica y recurrente, quienes crean arte con las palabras como materia prima expresan en ocasiones su preocupación por no encontrarlas. Julio Cortázar, por ejemplo, decía que «las palabras no alcanzan cuando lo que se quiere expresar desborda el alma». Aldous Huxley aseguraba que «después del silencio, lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música», y esa cita del escritor británico es la que han asumido los integrantes de la banda sevillana Münchausen como leit motiv de su trabajo en el estudio de ensayo, sobre el escenario, y especialmente en la soledad en la que Antonio Navarro y Alex Maroto componen canciones que cuentan más de lo que cabe en tres minutos. Historias. Historias. Inverosímiles historias de giros vertiginosos era lo que contaba el mito literario del Barón del Münchausen, inspirado en un personaje real, y que da nombre e identidad gráfica al grupo en un logo con el cañón a punto de disparar al noble alemán y la bala sobre la que supuestamente viajaba. Historias. Y eso mismo es lo que ocurre con los temas que componen los dos discos de la banda, en los que la realidad y la imaginación crean un universo de letras densas y mensajes profundos que, aunque tardan en calar en las primeras escuchas, terminan por incrustarse en una conciencia que se cincela con los ritmos limpios de la formación. Porque así lo quisieron ellos o más bien las circunstancias, «Hoc Voluerunt», el primer trabajo de Münchausen después de la incorporación al proyecto de Juanma Silva y David Cala nunca fue editado en formato físico, sino difundido exclusivamente a través de plataformas digitales y redes sociales. Supieron aprovechar, en cualquier caso, las ventajas con las que...

Mañana en la batalla piensa en mí...

La vida de un escritor que es negro de un negro. El fracaso de no verse en los títulos de crédito de muchos guiones que no se escriben como tal. Eso y la manera en que Víctor Francés conoce a Marta Téllez el día de su muerte, hace reflexionar a Marías no sólo sobre lo que pudo haber sido y no fue, sino sobre lo que no pudo ser o no fue y se atrevió a ser. Porque así son estos monólogos donde no sólo cabe pensamiento. Por supuesto está, otra vez, Shakespeare. Y por encima de todo Madrid (las calles son la referencia al paisanaje, desde Conde de la Cimera a General Rodrigo) hasta el escenario que Orson Welles robó a Inglaterra para localizar su conocido film Campanadas a medianoche. También es una historia en clave negra lo que aquí se nos cuenta; una historia que el espectador poco avisado podía identificar con Double indemnity por ser protagonizada por Barbara Stanwyck, pero que sin embargo se refiere a otra película, en virtud de Fred MacMurray. El caso es que Víctor, que en algunos momentos parece querer decirse a sí mismo que se llama Javier, ve desplomarse en sus hombros a una mujer casada y con un hijo, cuyo marido está trabajando en Londres, no por casualidad. La novela se hace eco del antes, del después, del mientras tanto, y lo hace con cierta morosidad, pero bien atento a las consecuencias por las que el protagonista podría ser inculpado de crimen ante tan sorpresiva muerte. Hacerse eco del rechazo propio y causado por y a los demás, le lleva a aceptar una especie de encargo profesional, la biografía de un pintor allegado a los Téllez, que pondrá patas arriba la relación con otras mujeres...

El hablador

Hace poco, en su artículo del diario El Pais, Juan Goytisolo hablaba de Amazonia verbal para referirse al escritor peruano Mario Vargas Llosa. Y está todo dicho. Cierto que Goytisolo se refería a La Casa Verde, pero esa expresión es más perfecta si cabe para El hablador. Ya verán porqué cuando la lean. Mario Vargas Llosa es un gran investigador, un constructor del lenguaje, creador en el sentido más amplio de la palabra. Su maestría se afirma sobre unas arquitecturas elaboradas e impecables. Aquí esa estructura es dual, con dos relatos que se complementan, que se confrontan, que se enriquecen mutuamente y finalmente se explican uno a otro. Hay una ingente labor etnográfica, lingüística y documental. No se anda el escritor con chiquitas. Trabaja, trabaja y trabaja hasta la perfección. E investiga sobre la selva, su poder, su atracción, sus habitantes. La pureza de las culturas, la influencia de unas sobre otras, del relativismo moral –ahora sí- que se desprende de la multiculturalidad. Provocándonos interrogantes con los que cualquier persona interesada en los seres humanos y sus relaciones se sentirá identificada. Al través de su obra, rica, poderosa, Vargas Llosa va narrando su patria –Conversación en la catedral-, su adolescencia –la ciudad y los perros– y juventud –La tía Julia y el escribidor-, su deambular político –¿Quién mató a Palomino Molero?-, convirtiendo el Perú y sus cosas en un profuso caleidoscopio. La exuberancia de la literatura latinoamericana no se explica. Simplemente se manifiesta en novelas como ésta. Calificación: Espléndida. Tipo de lector: Indispensable para los aficionados a los latinoamericanos. Tipo de lectura: Prolija. Argumento: Intenso. Personajes: Complejos. ¿Dónde puede leerse?: En la...

Mar de Irlanda

Mar de Irlanda es la primera novela publicada de un joven autor de Almería llamado Carlos Maleno. Digo novela porque debajo del título, en la tapa, se imprime esa palabra; sin embargo, está más allá del borde de dejar de ser una novela para ser un libro de relatos que se entrecruzan: por ejemplo, el moribundo que lleva puesta una máscara de Felipe González y que es el narrador de uno de los relatos, aparece más adelante en otro para apenas ser visto desde la habitación de enfrente en ese mismo hospital. O el hombre que vende aspiradoras, que irrumpe en un relato pero en otro posterior es el mismísimo narrador que nos confiesa que su trabajo es vender aspiradoras, pero su vocación es la literatura. Y con esta declaración a nosotros, lectores, nos queda clarísimo que estamos ante un libro que se repliega, pues el vendedor de aspiradoras está escribiendo un libro de relatos donde aparece él mismo como personaje, y donde uno de los relatos se titula «Recuerdos amnésicos acerca de Cristo y de la chica que hacía autostop», exactamente igual que el relato anterior a este en este libro llamado Mar de Irlanda. Mar de Irlanda es como una Matroska, pero desarmada. No tiene la unidad de la novela, pero tampoco nos cuenta varias historias; en realidad nos cuenta permanentemente que nos está contando una historia. Los personajes de este libro no nos importan si no es en la medida en que narran. El personaje que es narrado por un personaje ya nos queda demasiado lejos: estamos ante un libro hecho de capas, o de muñequitas dentro de otras muñequitas. No nos importa un personaje en sí mismo, no llegamos a él como para que nos importe; nos importa la narración...

Alguien dice tu nombre...

Alguien dice tu nombre es una novela en la que se habla de la literatura. Del oficio de escritor, de lo que puede llegar a representar para todos, de cómo la realidad se descompone por completo para colocarse, de nuevo, formando un microcosmos con entidad propia ordenado en frases. Habla de las palabras, de la imaginación, de la fabulación, de la realidad convertida en herramienta y de la herramienta que es la escritura creativa convertida en realidad. Alguien dice tu nombre es una excelente novela salpicada de un lenguaje exquisito, de reflexiones profundas, de imágenes potentes que se escapan con habilidad de los lugares comunes y manoseados. Luis García Montero construye el relato utilizando un narrador personaje que nos lleva de un sitio a otro sin empujones; con solvencia y verosimilitud aun cuando se trata de puras invenciones las que relata como si fueran certezas. León Egea, mientras el mundo, retrata una sociedad miedosa, un país que se quedó parado en los paredones y no termina de arrancar hacia el futuro; dibuja un escenario árido con todos aunque se ceba con las mujeres y los perdedores. Dibuja la tristeza de muchos y una felicidad reservada a los que supieron aprovechar una oportunidad indecente y fructífera. Pero, también, como en la trama de una buena novela, por debajo de la imagen más superficial, se va construyendo la salida de un túnel que lleva a la esperanza. El mundo de León es la periferia más gris de un futuro que merece la pena. Desde el principio, el narrador hace una declaración de intenciones muy clara: quiere ser escritor porque la escritura es una forma de resistencia. Esa es la fuente de la que bebe León. Tiene cierta gracia cómo va utilizando lo que le han enseñado...