Creyendo lo imposible Jul09

Creyendo lo imposible...

  No es habitual que un artículo lleve una dedicatoria. Este, sin embargo, la va a tener. Porque trata de magia, y de magos. De aquellos capaces de transformar, aunque sea por unos instantes, la realidad, y volverla hermosa. De quienes consiguen hacer creer que todo es posible. Todos conocemos alguno. Hay magos mundialmente famosos. Magos que forman parte de la misma historia de la magia, como los diez que he incluido en esta pequeña selección. Y hay también magos increíbles, cuyo nombre no es tan conocido, que lo que hacen no es llenar grandes teatros. Que hacen magia sin trucos. Que, con ella, son capaces de crear sonrisas e ilusión en cualquier parte. Transformar el entorno más duro. Que logran que los niños hospitalizados, o situaciones difíciles, no pierdan la sonrisa, ni el brillo en los ojos. Porque la infancia, siempre, ha de ser mágica. Por ello, este artículo va dedicado a ellos. A todos los magos voluntarios, en asociaciones como Avoi o Ilusionistas Sin Fronteras. Los que cambian la realidad, día a día, y hacen que los niños puedan seguirlo siendo, estén donde estén. Hace un par de semanas, tuve la suerte de asistir a un espectáculo de magia que no me gustó nada. Por más que lo intenté, por más predisposición a dejarme envolver, por más que hice todo lo posible por tratar de sentirla, la magia no estaba allí. Había un señor haciendo (tengo que reconocer que bastante bien, eso sí), trucos. Y, pasado el disgusto (si hay algo que busco y encuentro constantemente en la vida, es la magia, que, como la poesía, se esconde en cualquier parte), me di cuenta de dónde había estado el fallo. Mi fallo. En haber dado por sentado que esa tarde, iba a...

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: ZINNEMANN Y CLIFT TOCAN EL CIELO Jul09

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: ZINNEMANN Y CLIFT TOCAN EL CIELO...

De aquí a la eternidad es una de las películas más hermosas de la década de los 50. Todos recordamos la emblemática escena de Burt Lancaster y Deborah Kerr besándose en la playa, pero merece la pena volver a ver esta gran obra por muchas otras razones. Fred Zinnemann dirigió con maestría una fascinante trama ambientada en los albores de la segunda guerra mundial y logró extraer de Montgomery Clift una interpretación absolutamente memorable como el soldado Prewitt. Fred Zinnemann dirigió algunas excelentes películas que tenían en común un tema persistente: el individuo fiel a sí mismo en un entorno que intenta hacer tambalear su esencia. El sheriff abandonado a su suerte en Sólo ante el peligro, la religiosa que se rebela contra el voto de obediencia en Historia de una monja… Y sobre todo, Prewitt en De aquí a la eternidad (From here to eternity, 1953), el soldado que se atreve a desafiar la arbitraria voluntad de sus superiores y lleva hasta las últimas consecuencias el principio que guía su vida: «Un hombre que no sigue su propio camino no es nada». La fijación temática de Zinnemann tenía mucho que ver con su experiencia personal. Bajo unas formas suaves, atípicas en un Hollywood poblado de directores de rudo trato, yacía un fondo sólido de convicciones creativas, que él defendía con contundencia frente a los poderosos productores de los estudios. De aquí a la eternidad, escrita por un veterano de la segunda guerra mundial, James Jones, fue un clamoroso éxito de ventas y el presidente de Columbia, Harry Cohn adquirió los derechos para llevarlo al cine. La historia, ambientada en un cuartel de infantería en Pearl Harbour, justo antes del ataque japonés, relata la llegada al regimiento del soldado Prewitt (Montgomery Clift), al que...

Luz de agosto

Leer a William Faulkner es encontrarse con la literatura, con el auténtico arte de escribir. Tal y como están las cosas, es reconciliarse con todo ello. Creo que fue Arturo Pérez Reverte el que acusó -a los escritores españoles de una época concreta- de seguir a Faulkner para quedar bien, de leer sus novelas y cuentos porque así quedaban dentro del círculo de los escritores de alto copete. Digo acusó porque lo afirmó con bastante mala baba. Y, una de dos, o no ha leído a William Faulkner o, si lo ha hecho, no se ha enterado de nada. Leer a este autor es un trabajo duro, entenderle todavía lo es más, comprender el sentido del humor que utiliza este autor sólo está al alcance de los que no se toman en serio ni el mundo ni a sí mismos ni, por supuesto, la literatura. Porque el mundo construido por Faulkner es grandioso, es gracioso, es profundo, es odioso. Es nuestro mundo disfrazado con harapos. Un universo atrapado por un aliento en la escritura difícil de seguir, por un tono altísimo en el que cada palabra elegida parece que estuviera allí esperando a ser utilizada; un universo plagado de personajes llenos de aristas, de escenarios retorcidos sobre su propia decadencia, de muerte, de ignorancia, de desidia. Luz de Agosto no es el libro más difícil de Faulkner. Ni el mejor. Pero en cada página se puede encontrar más literatura que en libros enteros. La trama policial ayuda a que el ritmo de lectura no sea duro en exceso y, sobre todo, la voz creada por el autor nos lleva de un lugar a otro sin esfuerzos añadidos. Una voz de alternancia limitada que va de personaje en personaje para que, desde el núcleo argumental, crezca un mundo entero en el que cada cosa...

La pluralidad de Richard Villalón...

Richard Villalón es un artista que se declara comprometido ideológicamente y se arrima a un público situado en las periferias sociales. Porque Villalón toma la poesía como arma que se llena de sentido, que arroja belleza a una sociedad que trata de escapar de la vulgaridad que impone un sistema cicatero con las formas de arte. La fusión del teatro y esa poesía desemboca en un trabajo, atractivo por su diversidad, que Villalón presenta en el Palacio de la Buhaira de Sevilla el próximo día 12. Richard Villalón Palacio de la Buhaira 12 de julio de 2014 Sevilla Richard Villalón es un hombre extrovertido, amable y, muy, muy, divertido. Le gusta hablar con desenfado y trata cualquier asunto, sea cual sea, cubriéndolo de la importancia que aporta una normalidad que integra todos los estados vitales. Es cantante desde los once años. Tuvo ocasión de compartir en Perú, su país natal, experiencias con artistas que huyeron de Argentina, Chile o Ecuador; cuando el terror represivo se implantó en esos países. Aunque, allí en Perú, se le encuadraba en lo que se conoce como canción criolla siempre estuvo vinculado a una música cercana a la política y al compromiso social. Charlamos con tranquilidad. Dejo que el torrente en el que se convierte Richard cuando quiere expresar una idea vaya descargando ideas y experiencias. «He trabajado mucho en el teatro. He estudiado música durante años. Por esto, quiero que ambas facetas sean una sola cosa convertida en un método de expresión potente y único. Para ello sumo una capacidad vocal que no es otra que la de contratenor clásico que dejó de ser habitual en trabajos parecidos al que yo desarrollo. El problema es que no existe una radio fórmula que acepte en estos momentos a cantantes...

El orden de las cosas (poemas escogidos 2000-2013)...

Siempre es bienvenida la poesía de Nuno Júdice, uno de los mejores escritores europeos y sin duda el más brillante de los que escriben hoy en lengua portuguesa, así que no queda sino celebrar la edición de la antología bilingüe El orden de las cosas (Poemas escogidos 2000-2003), que ha publicado la editorial valenciana Pre-Textos, al cuidado de Juan Carlos Reche. De obra caudalosa, que abarca la poesía, la novela, el teatro y el ensayo, Nuno Júdice (Mexilhoeira Grande, Algarve, 1949) ha alcanzado una merecida notoriedad en los círculos poéticos nuestro país gracias a haberse alzado el pasado año 2013 con el XXII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el más alto galardón que un poeta de lengua española o portuguesa puede recibir a los dos lados del océano. Una suerte para los lectores españoles, que seguramente irán viendo con más frecuencia en los estantes de novedades la firma de Júdice. Pero lo cierto es que, poco atentos a lo que se escribe en el país vecino, no suelen encontrarse con la normalidad deseable en los suplementos culturales españoles reseñas de la actualidad literaria portuguesa (amén de los nombres consabidos, por supuesto) y Nuno Júdice ha sido casi un secreto hasta no hace tanto. De hecho, aún queda por traducir al español la mayor parte de su producción, tarea muy necesaria, dada la originalidad de su escritura que desde una concepción contenida del estilo, siempre ajustado a un ritmo de naturalidad discursiva, que en poesía casi le acerca al tono conversacional en sus últimos libros, explora el caleidoscopio de las experiencias y las sensaciones con una hondura que produce simplemente pasmo. Tiempo habrá de comentar cómo se fragua esto en sus novelas, porque lo que nos llama hoy es la acertada selección de Juan...

JOSÉ TAPIRÓ. PINTOR DE TÁNGER Jul09

JOSÉ TAPIRÓ. PINTOR DE TÁNGER...

Museo Nacional de Arte de Cataluña Barcelona, 17 de abril a 14 de septiembre de 2014 El siglo XIX extendió la moda de lo oriental. El norte de África, el Imperio Otomano y los Balcanes fueron visitados, dibujados, manufacturadas sus imágenes a través de tópicos y de leyendas como las de los bandidos, el harén y sus odaliscas, el desierto con sus ruinas inescrutables, las caravanas. En ese momento, España todavía formaba parte de ese mundo exótico que recorrían los viajeros del norte de Europa. Eran sobre todo Castilla y Andalucía, en ésta los vestigios de la dominación de omeyas y nazaríes, en su presente encontraban la etnicidad del folclore, de las indumentarias y la música. Según el sur de la península se hacía cada vez más accesible, los artistas volvieron el rostro hacia Tánger, la puerta de África, el único lugar del sultanato donde los viajeros eran permitidos sin restricciones. Una ciudad con una luz diáfana que devino parada obligatoria para la navegación tras la apertura del Canal de Suez convirtiéndose en crisol de culturas. El sitio que encerraba todo el imaginario de lo singular y el espíritu de Al-Ándalus. El Museo Nacional de Cataluña profundiza en sus colecciones orientalistas y continúa explorando una conexión que inició con la revisión de Mariano Fortuny, a raíz de la interesante exposición que presentaba hace unos meses en torno a una de las obras maestras de la institución, La batalla de Tetuán. Lo hace uniendo a las acuarelas que posee del pintor reusense José Tapiró otras procedentes de diferentes instituciones, nacionales e internacionales, entre ellas de los fondos del Museo de Arte Orientalista de Doha o el Dahesh de Nueva York, o del madrileño Círculo de Bellas Artes. Se continúan explorando de esta manera las circunstancias...

Renacida – Diarios tempranos, 1947-1964...

David Rieff, ese hombre que escribió: «En retrospectiva, me doy cuenta de que mi madre nunca hablaba mucho sobre la muerte», tuvo que tomar una decisión: qué hacer con los escritos que su madre, Susan Sontag, dejó inéditos tras su muerte y sin instrucciones de cómo proceder ante ellos cuando ya no estuviera en este mundo. La escritora y ensayista no había dicho nada al respecto precisamente porque ella no asumía mucho su muerte, y en lugar de dar indicaciones sobre su obra en la etapa avanzada de su enfermedad, se encargó de pelear por vivir. Hasta el último día Sontag «inhaló con fuerza», y lo sabemos gracias al conmovedor relato que su hijo publicó tras la muerte de ella en The New York Times Magazine, titulado «Nadando en un mar de muerte». Susan Sontag comenzó en su adolescencia temprana a llevar un diario y es una costumbre que nunca la abandonó. Cuando su vida llegó al final, había alrededor de cien cuadernos que le habían servido de diario íntimo. David Rieff supo que si él mismo no decidía publicarlos, alguien lo haría por él. Renacida -Diarios tempranos, 1947-1964- es el primero de tres volúmenes que integran la selección de los diarios de Sontag. Por ser un diario, es un libro descarnado y sin filtros. No está medido, es explosivo, aunque por supuesto entre el original y esta publicación que le llega al lector media una edición, entre otras cosas, seguramente, para evitar aquellos pasajes irrelevantes como descripciones de las tareas cotidianas que ocupaban muchas páginas. La Susan de estos diarios tempranos es la mujer que no habla de la muerte pero por juventud, no por evasión. Es la que aún no sufrió su primer cáncer ni reflexionó sobre las metáforas del sida, ni...

666

Si la venganza es un plato que se sirve frío, lo maligno es un licor que se bebe a pequeños sorbos. Al menos así lo demuestra 666, un libro que, con menos de 100 páginas, engaña al lector que pretende devorarlo, pues con el punto final de cada uno de sus 6 relatos, la narración termina, pero el mal sigue al acecho y es necesario tomarse un tiempo para sacudir el espanto. Las autoras son seis escritoras españolas nacidas entre 1957 y 1971 que aportan igual número de miradas sobre el demonio y los artilugios usados para capturar y esclavizar a sus víctimas. Carmen Jiménez Gómez, editora de esta selección consiguió reunir tan variadas visiones como estilos narrativos para expresarlas. Historias que desvelan los más íntimos miedos y obsesiones de la sociedad de este milenio. Satán convertido en empresario que compra almas a cambio del éxito y la belleza que exigen las reglas de consumo; camuflado en el amor filial y sus cadenas de culpabilidad; habitando las sombras de una negada enfermedad mental o escribiendo cartas de amor a su esposa mientras dirige la construcción de campos de concentración. Al poner en la misma copa, la progresiva sensación de angustia que genera Elia Barceló con giros narrativos inesperados; el realismo escalofriante de Marta Sanz que sin conjuros ni apariciones impregna de terror la vida cotidiana, y añadiendo además la desconfianza y el rechazo que se producen al reconocer la cara buena del mal en el texto de Susana Vallejo, se logra ya una pócima infernal. Si a esto se agrega ese fragmento de vida de personajes cuya procedencia y destino se desconocen en la historia escrita por Esther García Llovet; la precisión extrema en el uso del lenguaje, sin sensiblerías ni manierismos que hace...

El diálogo en la escritura creativa (III)...

¿Desparece el narrador en el diálogo narrativo puro? ¿Por qué hablan los personajes? ¿Para qué un escritor introduce este recurso en el relato? ¿Modifica el diálogo el estado de ánimo del personaje? Estas son algunas de las cuestiones a las que tratamos de dar solución en esta entrega del Taller de Escritura Creativa Aladar. La próxima estará compuesta por ejemplos de diálogos de distintos autores de todos los tiempos que acompañarán lo que hemos dicho estas semanas. En la anterior entrega, decíamos que el narrador no identificado saca de sí cuanto puede, mientras el identificado trata de apropiarse cuanto puede, y de hecho no es otra su misión; pues bien, si esto es así en un sentido muy general, no será difícil ponerse de acuerdo en que una vez llegados a los personajes y, en concreto, a sus propias voces, estos dos narradores han de comportarse de forma bastante diferente. Lo que pertenece a uno, puede no pertenecer a otro. De hecho, podemos decir que el no identificado, en su intención de exponer, de sacar de sí, tratará de mostrar por todos los medios que las voces de sus personajes son de sus personajes y que ésta es una cuestión crucial para que él sea creíble (es decir, eficiente). Una voz externa, sin identificar, como es la suya, quedaría en muy mal lugar si encendiera la sospecha de que actúa en el territorio de primer plano de los personajes. Mientras que esa sospecha, por muy verosímiles que sean las voces, ya está en el arranque del narrador identificado (sin que esto quiera decir que no haga todos los esfuerzos que quiera para distraer esa sospecha). En el diálogo puro la voz del narrador se abstiene. Los personajes toman el mando, sus discursos prevalecen sobre...

Estética fotográfica...

Conjunto de ensayos reunidos en orden cronológico por parte del comisario Joan Fontcuberta, fotógrafo y artista de la apropiación catalán, supone en su conjunto un volumen indispensable no sólo sobre historia de la fotografía, sino también acerca de las inquietudes que desde 1846 a 1965 ha llevado a artesanos, discípulos y maestros a definir el medio como campo sobre el que estudiar desde el arte y la ciencia a lo postmoderno. Desde William H. Fox Talbot, que ya hablaba de la dependencia con la pintura, pasando por Robert Demachy que empieza a diferenciar entre pictorialismo y pictoricismo, Henry Emerson o Peach Robinson. Al igual que le pasó al cine con el teatro, el hecho de que un día llegara Eastman Kodak a democratizar un terreno sólo vedado a unos pocos, hizo que en torno a esta disciplina se formasen alumnos aventajados y diletantes de toda especie. Esto explica la necesaria actitud de estudio y profundización que empezamos a notar en el texto de Paul Strand que saca a colación al primer fotógrafo reconocido que no quiso ser pintor: Alfred Stieglitz, alguien que demás quiso ser imitado por artistas al óleo. Especialmente poético es el de Salvador Dalí, que entronca con la tradición de Henri Cartier Bresson a través de Carl Georg Heise o Werner Graff. En un paso intermedio destacar la labor realizada sobre publicidad y fotoperiodismo, que tratan de no cargar en exceso las tintas sobre la ingenuidad en la composición y sí sobre la llegada de una especialización técnica, que sin obviar la visión psicológica en el retrato, profundice en algo más que una visión que desnaturaliza lo que toca (véase por ejemplo en el retrato de la mujer con Leica presente en el capítulo de Laszlo Moholy Nagy). Calificación: Muy interesante....

Este verano vuelven los Clásicos Jul09

Este verano vuelven los Clásicos...

El consejero de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Luciano Alonso, ha presentado esta semana el programa Teatros Romanos de Andalucía, subrayando el éxito de la primera edición del ciclo, que contabilizó más de 8.000 espectadores. «Queremos revalorizar tanto los teatros como los yacimientos ligados a estos, recuperando y poniendo en valor nuestro pasado romano y ayudando al tejido teatral andaluz», dijo. J. Gallego Espina Resucitar a los grandes maestros de la dramaturgia clásica en sus escenarios naturales. Éste es uno de los objetivos del programa Teatros Romanos de Andalucía, que permitirá al público, durante las noches de verano, disfrutar de espectáculos representados en los restos arqueológicos de algunos de los grandes coliseos legados por Roma que aún perduran en Sevilla, Cádiz y Málaga. La Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha programado por segundo año consecutivo este ciclo, que llevará de nuevo a las tablas textos grecorromanos u obras inspiradas en los autores clásicos, en los enclaves arqueológicos de Itálica (Santiponce, Sevilla), Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz) y en el Teatro Romano de Málaga. El programa, pionero en España, busca reivindicar el pasado romano andaluz bajo la premisa de la conservación del espacio, a la vez que ofrecer nuevas actividades culturales a la ciudadanía y facilitar oportunidades a las industrias creativas andaluzas. Se basa así en la colaboración entre la administración autonómica –que participa con los espacios, la infraestructura básica y servicios a los espectadores– y las compañías andaluzas –que aportan sus obras y el riesgo de la taquilla–. Teatros Romanos de Andalucía comienza mañana jueves en el Conjunto Arqueológico de Itálica y finalizará el 27 de septiembre en el Teatro Romano de Málaga. Itálica, con un aforo de 758 espectadores, abrirá la temporada con 12...

La ruta de la vida trazada por la música Jul09

La ruta de la vida trazada por la música...

Gillian Grassie es una joven compositora, cuya voz cristalina y su virtuosismo con un arpa entre manos nos hace pensar en toda la música que no conocemos, y que podría constituir la banda sonora de nuestra vida. Porque Grassie no es una artista de masas, ni se obsesiona en hacer llegar su música a lo más alto. Tan solo se preocupa de recorrer el mundo, acompañada de su dulce instrumento, y de hacer lo que mejor sabe: crear e interpretar canciones maravillosas. Dentro de la imposibilidad que supone querer conocer o escuchar toda la música que existe y ha existido a lo largo de la historia, podemos tratar de apreciar las ventajas que esto ofrece. Porque el placer de la música no está solo en escucharla. Se halla también en el momento del descubrimiento, en el instante en que una canción desconocida se abre paso a través del sistema auditivo por primera vez. Una melodía, una transición de acordes nunca escuchada hasta entonces, puede ser acogida de diferentes maneras según el estado de ánimo del oyente, según la situación o la escena de la que forma parte. La música es sinónimo de grandeza, y lo es por las mil y una maneras en que puede actuar e influir sobre todas y cada una de las personas que pueblan el planeta. Incluido en el sinfín de posibilidades de dar con un intérprete que propicia una amalgama de sensaciones y sentimientos casi inabarcable, está también el hecho de haber llegado a descubrirlo. Porque los músicos o las bandas de gran fama (que hoy en día se insiste en acunar bajo el término mainstream) lo tienen fácil para que su música se desplace por miles de ciudades, cientos de comunidades y decenas de países. Pero siempre hay...