¿Y si vamos a la ópera?...

Los tópicos suelen convertirse en barreras que hacen imposible llegar a la verdad de las cosas. La ópera, al menos en España, se convirtió en un espectáculo artístico reservado a una clase social determinada, a personas de cierta edad y a entendidos (o a los que lo parecían). La ópera quedó instalada en la lejanía, en lo exquisito resevdo a unos pocos. Una lástima. Porque la ópera es universal, puede llegar a emocionar a todo tipo de personas y la tenemos a la vuelta de la esquina de cualquier ciudad con cierto interés por la cultura. Y con presupuesto, claro. Son muchos los que me preguntan por qué me gusta la ópera, por qué acudo con entusiasmo al Teatro Real o cualquier otro foro (sea lo que sea que se represente), cómo puedo conducir mientras escucho semejante cosa. Naturalmente, los que preguntan este tipo de cosas no son aficionados a la ópera. Suelo contestar alzando la ceja. Explicar un gusto o una afición resulta difícil. Y, además, las preguntas son retóricas. En realidad, lo que me quieren decir es que apague el reproductor del coche porque no les gusta o que soy un tipo de lo más raro. Posiblemente, aburrido. Como ellos creen que es la ópera, vaya. He escuchado muchas veces una frase que dice que si vas a la ópera caben dos opciones, o bien te apasiona hasta llorar, o bien detestas el espectáculo. He escuchado esta frase tantas veces como he pensado que es un tópico y, que, a la vez, es bastante discutible. Si alguien entra en, por ejemplo, el Teatro Real de Madrid por primera vez y la ópera que se va a representar es La Bohème de Giacomo Puccini, es muy posible que quiera repetir, es muy posible...

La brillantez de lo clásico Sep16

La brillantez de lo clásico...

Arranca la temporada de ópera en el Teatro Real de Madrid. Y lo hace con fuerza, con elegancia; apostando por un cambio radical respecto a lo que Gerard Mortier propuso durante el tiempo que fue director artístico del teatro. El foro madrileño se vistió de gala para recibir una ópera universal: Le Nozze di Figaro. Elegir a Mozart para inaugurar es una apuesta segura y, esta vez, para tranquilidad de muchos, no hubo sorpresas con una puesta en escena que busca la pulcritud y el respeto absoluto por la idea del compositor. Además de un compositor único e irrepetible por su genialidad, Mozart era algo gamberro. En el caso de Le Nozze de Figaro, nos hace reír acompasando cada nota con la evolución narrativa, acompasando cada elemento musical con el teatral. Mozart era compositor, pero no puede ponerse en duda su enorme capacidad para construir teatro. Gustaba de llevar las cosas hasta los límites establecidos en la época como insalvables en la que escribía sus obras; obras que siguen pareciendo modernas puesto que, al fin y al cabo, tratan temas universales: amor, amistad, lealtad… y son manejadas con una ironía y un sarcasmo atemporal. Y esta ópera que inaugura la temporada en el Teatro Real de Madrid contiene todos los ingredientes del mejor Mozart. Durante los últimos años, muchos aficionados entraban en el foro madrileño con la ceja levantada después de figurarse que iban a asistir a algún experimento o, lo que es peor, a alguna patochada que quisiera tapar la falta de talento de alguien dispuesto a inventar la ópera (otra vez). Otros llegaban encantados por la misma razón (todo hay que decirlo). Esta vez, la puesta en escena de Emilio Sagi resulta de una elegancia extraordinaria y no puede dejar indiferente a...

Todo es mentira Sep16

Todo es mentira

En 1956, Alfred Hitchcock filma el remake de su película El hombre que sabía demasiado. Esta vez, el personaje protagonista es encarnado por James Stewart. Marruecos, Londres, la falta de fe, la desconfianza, la mentira, la ambigüedad y el definitivo viaje hasta la verdad, son algunos de los elementos que el realizador británico utiliza para construir una película en la que se nos muestra un mundo en el que nadie se puede fiar de nadie. Si se pierden los padres, se pierde el hijo. El matrimonio americano formado por el doctor Ben MacKenna y la afamada cantante Jo creen poder acabar con su gran bostezo perdiéndose en viajes indudablemente barrocos, pero su necesidad de aventura para descubrir si aún viven en una dulce dependencia familiar («la adversidad nos puede ayudar»), tienta al destino a traer su propio caos, erigiendo la búsqueda en otra búsqueda, al implicar aquella el descuido irresponsable de lo ya poseído: por saber algo ajeno, pierden lo propio. La imprudencia favorecedora de la tragedia continúa al saltarse el padre la regla de oro enseñada a los hijos: no hablar con desconocidos. Cuando su hijo Hank avanza por el pasillo, se está simbolizando cómo la confianza ciega en lo desconocido y el rechazo del valor de la serena cotidianidad son actitudes de ignorancia que están pidiendo una enseñanza. Pero este símbolo se intensifica redundantemente cuando Hank quita accidentalmente el velo, metáfora de la ignorancia, del rostro de la mujer marroquí; ya que demuestra no temer lo extraño y cómo la consecuencia a esta actitud es trágica. De esta forma, el niño había visto demasiado de aquel rostro. En el Éxodo de la Biblia se pone en boca de Dios: «No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá». Hank...

Asesinato y voyeurismo. ¿Alguien da más? Sep16

Asesinato y voyeurismo. ¿Alguien da más?...

La ventana indiscreta es la máxima expresión del concepto que tenía Hitchcock sobre el medio cinematográfico, en cuanto único arte capaz de representar de manera visual el punto de vista subjetivo del personaje. Plasmó además en ella su opinión sobre el cine como una forma de voyeurismo, en el sentido de manifestación de la curiosidad del ser humano por la intimidad de sus semejantes. Aunque la década de los 40 nos regaló obras extraordinarias de Hitchcock, es probable que él se sintiera más realizado como creador a partir de los 50, cuando sus reiterados éxitos de taquilla le permitieron lograr mayor control sobre sus películas. La ventana indiscreta, (Rear window, 1954) supuso una experiencia muy satisfactoria porque en su contrato con la Paramount pudo preservar un amplio grado de autonomía. Se rodeó de muchos de sus colaboradores preferidos, incluido John Michael Hayes, cuyo brillante guión enriqueció con personajes y situaciones un relato corto del prolífico autor de novelas de misterio, Cornell Woolrich. Hitchcock buscaba siempre la identificación del espectador con los protagonistas, incluso cuando incurrían en conductas de dudosa moralidad. En La ventana indiscreta, Jeff (James Stewart) se distrae de la inmovilidad causada por una pierna rota, espiando a sus vecinos. Contemplamos a través de sus ojos a toda una galería de personajes de Greenwich Village: el compositor que se esfuerza por terminar su última obra, la vivaz bailarina objeto de deseo, la pareja que combate los calores neoyorquinos durmiendo en la terraza, la soñadora solitaria, los recién casados que apenas salen de la cama…, y el siniestro viajante del que Jeff sospecha que ha asesinado a su enfermiza mujer. Tanto la novia del protagonista, Lisa (Grace Kelly) como su enfermera Stella (Thelma Ritter) intentan inicialmente disuadirle de su conducta, pero van dejándose atrapar...

La luz siempre ganará a la oscuridad Sep16

La luz siempre ganará a la oscuridad...

La soga (Rope, 1948) fue la primera película que filmó Alfred Hitchcock en color. Pero eso es sólo una anécdota. Lo importante de este trabajo se encuentra en lo apabullante del diálogo, en la dirección astuta y eficaz, en las interpretaciones de los actores que encarnan a los personajes principales y en un modo de narrar que arrastra al espectador a la zona del suspense más inquietante. El que quiera aprender cine debe ver esta película. Arranca La soga con la imagen de una calle de Nueva York vista desde la parte alta de un edificio. Hombres y mujeres paseando, un policía que ayuda a cruzar la calle a unos niños. La cámara gira y escuchamos el grito de un hombre a través de una ventana. La siguiente toma nos lleva al interior del apartamento. Dos hombres acaban de asesinar a un tercero y meten el cadáver en un arcón. La calma de una ciudad enorme en la que parece que no sucede nada anormal en contraste con la brutalidad encerrada en unos metros cuadrados. Encerrada literalmente puesto que Hitchcock (no fue la única vez que lo hizo) acristala el piso y hace que las juntas de los vidrios tengan la apariencia de barrotes. La película es extraordinariamente teatral. Pero no por ser la adaptación que hizo Hume Cronyn de la obra escrita por Arthur Laurents (The rope’s end). No, es teatral porque el realizador lo quiere así; coloca la acción en algo muy parecido a una caja escénica de un teatro cualquiera. Además, fue la excusa que necesitaba para plantear la película como plano secuencia de principio a fin. En la época en que se rodó la película, técnicamente eso era imposible puesto que los rollos tenían un límite. Hitchcock buscó fundidos a...

El miedo, la muerte, el sexo Sep16

El miedo, la muerte, el sexo...

Tercera parte: De la televisión al thriller psicológico (1955-1980) El tiempo y la paradoja que encierran la personalidad de Hitchcock han hecho que el cineasta más accesible por la simplicidad y la claridad de su trabajo sea, a la vez, un genio irrepetible, capaz de filmar las relaciones más sutiles y ocultas, reflejos de sus inconfesables obsesiones. Mucho antes de que aparecieran ni siquiera en la imaginación de los guionistas series hoy consideradas de culto como  Los Soprano,  A dos metros bajo tierra o Dexter, Alfred Hitchcock ya había inventado una personalísima forma de hacer televisión de autor. Como todo pionero, lo que más le atraía era la posibilidad de experimentar con nuevas formas narrativas. Ahora los cameos de sus películas se convertían en apariciones en la pantalla en toda regla, y su ego, siempre a la búsqueda de nuevos espacios interpretativos, encontraba el papel protagonista que siempre había deseado. La televisión dio a Hitchcock la ocasión de ser conocido por el gran público no sólo por sus méritos como director de cine, sino por su propia personalidad. Ningún cineasta vivo o muerto es tan reconocible como Hitchcock por los espectadores, y la televisión, lógicamente, tuvo mucha culpa. Entre 1955 y 1965, a los sones de la Marcha fúnebre para un títere de Charles Gounod, y con una silueta dibujada por él mismo como cabecera, el mago del suspense se abrió un hueco cada semana para presentar sus shows Alfred Hitchcock presenta y La hora de Alfred Hitchcock.  Se trataba de auténticas antologías de relatos de crimen y misterio seleccionados y dirigidos por él mismo o por realizadores solventes, y con actores de la talla de Steve McQueen, Peter Lorre o Vicent Price entre otros. Pero lo mejor de estas historias de suspense era la introducción y el epílogo que de...

EL BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA, VEINTE AÑOS CUMPLIDOS Sep16

EL BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA, VEINTE AÑOS CUMPLIDOS...

Son veinte los años que una Institución ha sabido apoyar una manifestación cultural de la talla del Ballet Flamenco de Andalucía, permitiéndole dejar regueros de identidad flamenca por todo el globo y no privándola de los templos que le corresponden en su propia tierra. La Bienal se convertirá en el entorno preciso para celebrar todas las creaciones más insignes que se detuvieron en la retina de la actual directora artística de la compañía pública andaluza. El escenario del teatro de la Maestranza acogerá el próximo viernes 19 el estreno absoluto de Imágenes. Rafaela Carrasco baila, coreografía y dirige este espectáculo, siendo cómplice del camino trazado por sus antecesores pero configurando esta espiral artística con su propio vuelo. Las entretelas. Al entrar en el albor del ensayo, los mantones blandían el espacio con masculino tiento mientras los giros de las jóvenes se reflejaban en perpendiculares espejos. Taconeos sueltos, rayones de puntillas en la madera, ésa era la única música que inundaba la cuadratura de los instantes previos al bosquejar de la escenografía, un soniquete de expresiones corporales. Distinguí a Rafaela Carrasco porque era quien acudía atenta a aconsejar a sus bailaores y bailaoras. Sabía escuchar sin levantar la voz. Era una más. Hasta que comenzaron a representar una de las piezas del espectáculo. Rafaela Carrasco se transformó, de pronto, en un pájaro que danzaba entre los troncos de su cuerpo de baile. Éste parecía un conjunto de árboles que se alimentaba de la sabia que iba dejando a su paso la gran maestra. El joven ballet esperaba su turno en escena, girando las manecillas del tiempo con lineales brazos, punta y tacón. «Este espectáculo es un homenaje personal a los veinte años del ballet. No he querido rescatar piezas. Lo que he querido es, a...

Bailar, bailar y bailar...

Rafaela Carrasco es la directora del Ballet Flamenco de Andalucía. No entiende la vida sin que esté rodeada de arte. Ni el arte rodeado de vida. Desde muy niña comenzó a bailar teniendo que sortear todo tipo de obstáculos. Pero ella lo que quería era bailar porque era la forma de expresión necesaria para crecer como persona y, desde luego, como artista. Ahora, además, es maestra de maestros, actividad con la que confiesa aprender cada día al verbalizar los conceptos que llegó a conocer a base de repetición y al aprehender todo lo que le resulta innovador.  Rafaela Carrasco es una artista de raza, de las de verdad. Aranjuez es uno de los pueblos más espléndidos de la provincia de Madrid. Ahora, cuando el tiempo ya invita a tomar un café en un velador sin pasar más calor de lo necesario, me encuentro con Rafaela Carrasco, directora del Ballet Flamenco de Andalucía, para charlar. Un manchadito muy corto de café para ella. Cortado para mí. Rafaela es una mujer cercana, con la que da gusto hablar. Aunque no gesticula en exceso, se ayuda con un movimiento de las manos si quiere enfatizar sobre lo que dice. Y nunca deja de mirar a los ojos como queriendo entender perfectamente al que tiene delante, buscando los matices de lo que va escuchando. Hablamos de la crítica, de Aladar, de los niños (del suyo y de los míos), del Ballet Flamenco de Andalucía. Mientras, removemos los cafés bebemos despacio. Rafaela, todos sabemos que eres una gran bailadora y eso no lo vamos a contar una vez más (asiente con la cabeza enseñando, al mismo tiempo, un gesto que debe significar algo así como sí, vamos a hablar de otras cosas que eso ya se lo han dicho un...

EL TRIÁNGULO ESTÁTICO- ESTÉTICO DE LA BIENAL Sep16

EL TRIÁNGULO ESTÁTICO- ESTÉTICO DE LA BIENAL...

El festival de Flamenco de Sevilla complementa su programa de espectáculos que tendrán lugar en el Teatro de la Maestranza, en el Teatro Alameda, en el Espacio de Santa Clara, la Capilla del Palacio de San Telmo, en el Lope de Vega, en el Teatro Central, en El hotel Triana, y en el Real Alcázar, con otras actividades artísticas y docentes como cursos, charlas, proyecciones y exposiciones. Un paseo por una Sevilla que vuelve a renacer después del letargo vacacional con sones de la guitarra de Paco de Lucía y la voz profunda de Enrique Morente, se convierten en una apetecible propuesta. Tendrán hasta la primera semana de octubre para pensárselo. En estos días inclasificables verano- otoñales en los que regresa a las calles de Sevilla el ambiente estudiantil, una opción para los “pre- post- universitarios” enfrascados en tanto papeleo, para los “afortunados” trabajadores, víctimas del síndrome post- vacacional, y para aquellos que se embelesan con los escaparates de Tetuán barruntando un sustituto vestuario de invierno, podría ser hacer una pausa en sus, todavía, elásticos días trazando una ruta cultural y flamenca, un triángulo estático- estético, propedéutico y aproximativo al universo de la Bienal. Pueden comenzar el paseo entrando por la Puerta de la Carne, pasando por la capilla de San José para justo a la izquierda alcanzar la calle Madre de Dios, donde se sitúa el CICUS. Allí aguarda Donde mana la fuente, una muestra fotográfica y audiovisual de retratos de Enrique Morente, realizada por Manuel Montaño y patrocinada por la fundación Sgae. La voz lastimosa y extenuantemente cóncava del cantaor del Albaicín te embruja antes de poner el primer pie en la sala, como si el imán te estuviera llamando al rezo. Una vez dentro, la figura de un revolucionario del flamenco...

El videoclip que alteró el devenir de una banda irlandesa Sep16

El videoclip que alteró el devenir de una banda irlandesa...

Kodaline es un cuarteto irlandés que, a través de su videoclip All I want, empezó a saborear el éxito. Bajo la premisa de crear canciones que hagan mella en la fibra más sensible, sus temas de pop emocional ya cuentan con un amplio número de seguidores. Su sencillez y naturalidad permiten que público joven y adulto se sientan atraídos por su trabajo. Ahora están centrados en su siguiente álbum, después del lanzamiento en 2013 de su primer disco de larga duración, In A Perfect World. Comenzaron, en 2005, bajo el nombre de 21 Demands, hasta que en 2011 hicieron una parada y replantearon los pasos a dar. En ese momento, nació Kodaline. Y fue lo mejor que le pudo pasar a este cuarteto irlandés, porque desde ese momento sus canciones empezaron a traspasar fronteras, a ser amadas por miles de seguidores. Pronto aparecieron las giras por Europa, por Norteamérica, y sin auparse todavía a la cumbre de grupos musicales de masas, Kodaline encendió su propia luz. Pero todo este éxito tuvo un claro detonante: un vídeo. La banda tenía su propio repertorio de canciones, con un estilo particular donde el pop araña emociones. En los últimos meses, medios y críticos han querido encasillarlos en el indie, en el pop rock; algunos han querido deslizarlos incluso hacia el pop folk. Pero pocos conceptos pueden definir a esta banda mejor que el de pop emocional. Tanto la música como las letras que componen encierran historias y sentimientos emotivos, muy sensibles. Si hay que distinguirlos por algo, es por eso. Son cálidos, y si su presencia en los festivales de mayor envergadura no es todavía una constante, se debe a que, tal vez, son demasiado suaves para la adrenalina que parecen estar obligados a repartir los eventos...

CARMEN, COLECCIONISTA DE BELLEZA Sep16

CARMEN, COLECCIONISTA DE BELLEZA...

La baronesa Thyssen-Bornemisza expande sus colecciones de pintura por todo el territorio español. El museo de la calle de la Compañía, en Málaga, es una joya de arte y arquitectura. Hasta mediados de octubre el museo presenta además exposición sobre uno de los artistas más destacados de la colección, el asturiano internacional Darío de Regollos. El nombre de Carmen Thyssen está marcado en nuestra historia cultural y ahí se va a quedar. Inevitablemente. Mientras que el de otras muchas personas o personajes que no nos abandonan en las redes y los medios de comunicación pasarán al olvido, fútiles. Afortunadamente será así. Carmen es una coleccionista del siglo XXI, acumula, disfruta y gestiona su patrimonio pictórico a la manera de los mecenas anglosajones. Muy activa en el mercado del arte -y suponemos que excelentemente asesorada- sus colecciones dejan ver, detrás, un espíritu insobornable, su gusto personal, riesgo en las decisiones y la voluntad férrea de articular sus museos sobre firmes ideas rectoras. Actúa también como prestamista, receptora y –en fin- divulgadora. El Museo Carmen Thyssen de Málaga es un buen ejemplo, un compendio de Arte Español, pequeñas obras maestras de artistas españoles activos en su mayor parte a partir del siglo XIX. Se une a sus gestiones para que la colección familiar se quedara en España bajo paraguas de la Fundación Thyssen-Bornemisza, a la muestra complementaria de su compilación personal en el madrileño paseo del Prado, a las obras depositadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y al futuro museo de pintura catalana en San Feliu de Guixols. Con la colaboración de los organismos públicos –el Ayuntamiento de Málaga- y la cierta polémica que siempre los rodea, los fondos están instalados desde hace ya tres años en el Palacio de Villalón, en torno a...

Gracias… totales Sep16

Gracias… totales...

El músico argentino Gustavo Cerati, que con su banda Soda Stereo internacionalizó el rock en español, murió dejando a miles de fans un vacío imposible de llenar. Su famosísimo Gracias totales fue coreado por las calles de Buenos Aires por todo tipo de personas el día que se le enterró. Porque la música de Cerati la escuchaban niños, adultos y ancianos. La intensa vida del artista, le llevo a experimentar con todo tipo de música, con todo tipo de drogas; le llevo a cometer grandes errores y fue capaz de acertar de pleno en muchas ocasiones. Un genio como pocos. El 20 de Septiembre de 1997, Soda Stereo daba su último concierto en el estadio River Plate de Buenos Aires. Ante más de 70.000 mil personas, la banda interpretó el tema De música ligera. Las gradas se venían abajo. Al finalizar, un emocionado Gustavo Cerati se despidió de sus fans diciendo: «No sólo no hubiéramos sido nada sin ustedes, si no con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo. Algunos siguen hasta hoy. Gracias… totales». Hace tan sólo unos días, y después de cuatro años en coma, nos dejó Gustavo Cerati. A pesar de la lluvia, la ciudad de Buenos Aires acudió en masa al Salón de Honor del Palacio Legislativo para despedir al ídolo. El pueblo argentino, de por sí mitómano, se lanzó a recordar, a llorar, a sacar de los placares sus vinilos antiguos, las entradas de los conciertos. Una multitud siguió al cortejo fúnebre hasta el Cementerio de Chacarita, cantaban sus canciones y repetían aquel Gracias totales. Son muy pocos los que llegan a transformar la historia de la música, los que llegan al estado de gurú visionario para sus contemporáneos y para las generaciones futuras. A...

Nadie está a salvo

Son luces y son tinieblas. Los sentimientos pueden hacernos mejores o destruirnos. Jugar con ellos es tan peligroso como hacerlo con fuego. Finalmente, nada es lo que parece. Como el rictus de La Gioconda, que tal vez sea sonrisa, o tal vez no. Sin duda la obra más conocida de Aldous Huxley (Godalming, Surrey, Inglaterra, 1894 – Los Ángeles, California, EEUU, 1963) es «Un mundo feliz», texto irónicamente premonitorio publicado en el año 1932. No obstante, el currículo del autor incluye un buen número de otros títulos –novelas, obras teatrales, relatos cortos, ensayos- que dan cuenta de la inquietud literaria y hasta filosófica del autor, cuya trayectoria vital fue ciertamente peculiar. En su origen, «La sonrisa de la Gioconda» formaba parte de una serie de piezas narrativas reunidas bajo el título de «La envoltura humana». Sin embargo, como tal relato nunca fue demasiado conocido del gran público, a diferencia de la adaptación teatral realizada por el propio autor, mucho más popular por haber sido representada en los principales teatros del mundo. Además de esa adaptación teatral de corte seudopoliciaco, el relato fue también llevado al cine en los años 40 por Zoltan Korda, con interpretación de Charles Boyer, Ann Blyth y Jessica Tandy, y bajo el título «Venganza De Mujer». Curiosamente, el autor español Luis Racionero publicó en 2004 una novela bajo el epígrafe de «La sonrisa de la Gioconda», que poco o nada tiene que ver con el texto objeto del presente comentario. La editorial Navona lanza en febrero pasado la primera edición de este relato en la colección Ficciones, diseñada por Eduard Serra. La traducción es del novelista Enrique de Hériz y para la portada se ha seleccionado un dibujo en gris de Douglas Pollard. Acompaña al texto una semblanza del autor...

El jazz para todas las edades Sep16

El jazz para todas las edades...

Desde el próximo 21de septiembre y hasta el 28, la música se apoderará del barrio de Sant Andreu de Barcelona. Cada esquina, y cada calle, vibrarán con la música del Jazzing, el primer Festival de Jazz de Sant Andreu. Un Festival único, lleno de magia y de ritmo, en el que los conciertos se sucederán, inundando las calles, y a todos los presentes. Un festival nacido de un sueño que hoy se ha convertido en una realidad conocida en todo el mundo. El futuro del jazz está asegurado. Si esta historia fuera un cuento, podríamos empezarla diciendo aquello de «hace mucho, mucho tiempo, en un reino muy lejano, hubo un músico que enseñaba a unos niños a vivir la pasión de las notas, y acabó formando la big band más joven de Europa». Pero, como esto no es un cuento, vamos a empezar diciendo que hace ocho años hubo un músico que enseñaba a unos niños a vivir la pasión de la música, y acabó formando la big band más joven de Europa. Ese músico es Joan Chamorro, multiinstrumentista con una sólida y dilatada carrera profesional, y el reino, no tan lejano, el barrio de Sant Andreu, en Barcelona, en cuya Escuela Municipal de Música impartía clases. El sueño que tuvo, y en lo que se ha convertido, está recogido en la película «A film about Kids & Music», un precioso documental con numerosos premios nacionales e internacionales, cuyo visionado es más que recomendable. Todo empezó con un pequeño grupo de niños, sus alumnos de saxo, y algunos de combo que no tenían aún contacto con el jazz, al que empezó a dedicar un tiempo extra, dándoles grabaciones de los grandes estándares, para que los escucharan. Los niños lo hacían, disfrutaban, los sacaban de...