Aladar 30

EL HOTEL IMPERIAL DE TOKIO, EL GLAMOUR DE LOS AÑOS 20...

La capital de Japón se levanta sobre un proceso de destrucción-construcción muy enraizado en el concepto oriental de los ciclos de la vida y la reencarnación, aún se conserva parte de uno de los edificios más destacados del siglo XX. El arquitecto Frank Lloyd Wright conocido por obras emblemáticas, como la sede del Museo Guggenheim de Nueva York o la Casa de la Cascada en Pensilvania, concibió para la capital imperial una obra maestra. El día primero de septiembre de 1923 el apocalipsis se abatió sobre Tokio. Algunos comentaristas achacarían después el desastre a la impiedad de un estilo de vida extravagante fruto de la invasiva cultura occidental, otros lo verían como una oportunidad única de renovación, pero lo cierto es que la gran capital que hoy conocemos no sería la misma sin las consecuencias de aquel espantoso suceso. A las doce del mediodía un violento terremoto sacudía la llanura de Kanto, duró diez eternos minutos y su potencia se acercó al ocho en la escala de medición de la época. Hubo cincuenta y ocho réplicas. Al mismo tiempo un tremendo tifón golpeaba la bahía de Tokio. La destrucción fue masiva, los emperadores fueron informados de ella en Nikko donde se hallaba instalada la corte: los muertos superaban los ciento sesenta mil, Tokio y Yokohama habían sido prácticamente borradas de la faz de la tierra, los incendios, avivados por vientos huracanados, se extendían por Marunouchi y Akasuma, mientras que las presas que abastecían de agua la ciudad habían colapsado. En un edificio del centro, un tornado de fuego había abrasado instantáneamente a treinta y ocho mil personas que se habían refugiado allí. Minutos más tarde un tsunami arrasaba la costa oriental de la isla de Honsú destruyendo seiscientas mil casas y dejando a casi dos...

Dos universos en una misma ciudad...

La caída del muro de Berlín, de la que Europa entera ha conmemorado su XXV aniversario, supuso en su momento un estallido creativo por el choque de dos culturas diferentes que convivían divididas por una línea que era imaginaria en algún sentido. Imprescindibles de la literatura alemana, como Günter Grass o Christa Wolf abordaron la temática de la reunificación, construyendo novelas a las que los ciudadanos se aferraron para iniciar un proceso de catarsis. Érase una vez una ciudad dividida por un muro. En realidad, no era un muro de hormigón, aunque lo pareciera. No era un muro opaco, y aunque su superficie se cubrió muy pronto de gritos de color proferidos por aquellos a los que el muro había dividido la vida, se podía ver de uno al otro lado a través de los ojos de la imaginación, a través de la literatura. Hubo niños que nacieron cuando el muro ya partía en dos su mundo, y que fueron padres de otros niños cuando el muro seguía dividiendo sus realidades, casi treinta años después. Las historias saltaban el muro, para asomarse al otro lado. Lo hacían en forma de novelas, de películas, de relatos, de pinturas, de canciones. Pero justo en el momento en el que las historias cruzaban de una frontera a otra, de uno al otro lado del muro, la realidad se imponía sobre la ficción, y contaba historias aún más inverosímiles que las que habían salido de la mente de un creador. Porque eran las auténticas emociones, los sentimientos, las pasiones, las que dictaban su composición. No había sido creada ficción alguna que superase el dramatismo o el esperpento que la vida diaria a uno y otro lado del muro era capaz de relatar. Ocurrió que un día el muro...

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar Nov11

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar...

Extraordinarios cincuenta minutos los que regaló José Luis Gómez sobre el escenario de la sala San Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía de Madrid. Logró, con una maestría descomunal, emocionar al espectador con la selección de poemas y fragmentos de prosa poética del libro Diario de un poeta reciencasado de Juan Ramón Jiménez. Un viaje propuesto que arrastra a una nueva poesía, a una forma única e irrepetible de enfrentar la existencia del ser humano. Hacer teatro es algo muy difícil. Convertir un libro de poemas en un espectáculo teatral es un reto que sólo pueden superar los grandes. Si añadimos que ese libro es el Diario de un poeta reciencasado (escrito así, pegadas las dos palabras, como le gustaba al autor), poemario firmado por Juan Ramón Jiménez; el asunto se complica extraordinariamente. Sin embargo, José Luis Gómez se atreve, le da forma a la idea, la representa y triunfa. El pasado 25 de octubre, en el Teatro de la Abadía de Madrid, se representó la obra, con un buen número de espectadores en el patio de butacas y con el actor y director, José Luis Gómez, sobre el escenario. Una mesa, dos sillas, dos maniquís y un fondo de tela en el que se proyectaron luces de color representando las tonalidades predominantes de cada paisaje evocado. Y, de forma intermitente, los sonidos -que imprimieron ritmo a la escritura de Juan Ramón- envolviendo la sala. Son los sonidos que el poeta escuchó durante el viaje que le llevó de Madrid a Nueva York. Y, del mismo modo, en el camino de regreso. El 17 de febrero de1916, Juan Ramón Jiménez iniciaba un trayecto que le llevaría a encontrarse con Zenobia Camprubí. Su amor, su musa, su futura esposa. Pero el viaje...

Inside Job o la codicia como virtud Nov11

Inside Job o la codicia como virtud...

El documental ganador del Óscar en 2011 cumple con una de las funciones que mejor describen el género: la de servir como herramienta de denuncia social, mediante la investigación de verdades incómodas, y el reflejo de las mismas mediante testimonios en primera persona. Un trabajo que responde a decenas de preguntas sobre el origen de la recesión económica mundial y que señala por primera vez a sus verdaderos artífices, según las tesis que plantea la película. Cuando la sociedad española se encuentra más escandalizada que nunca por la corrupción y el enriquecimiento ilícito de parte de la clase política – llámese tarjetas opacas, operación Púnica o caso Alaya, por citar solo tres de los ejemplos más recientes y más sangrantes-, se hace duro pensar que no existe una película más seria y necesaria que Inside Job. Como afirma esta película, ganadora del Óscar al mejor documental en 2011, la crisis económica de 2008 no fue un accidente. Bajo la voz de Matt Damon se abordan no sólo las causas, sino también los responsables de la debacle económica que significó la ruina de millones de personas, la pérdida de hogares, empleos y sueños de un futuro mejor, y que además puso en peligro la estabilidad económica de los países desarrollados. A través de una extensa investigación y de entrevistas a financieros, políticos y periodistas, que ante la cámara son incapaces de justificar sus acciones, Inside Job muestra la historia de un gobierno de Wall Street y explica cómo la crisis financiera ha sido efectivamente un inside job , un delito interno colectivo ejecutado por banqueros, políticos, agencias calificadoras, burócratas e inclusive profesores universitarios. Cuando el mercado de hipotecas subprime se desplomó, destruyendo los ahorros de toda una vida de muchas personas, ellos habían creado los mecanismos para evitar que la debacle económica les afectara...

Los niños no son superhéroes...

En el mundo, por desgracia, ocurren todos los días, a todas horas, cosas espantosas. Hombres, mujeres y niños sufren la violencia de la guerra, la explotación, la pobreza, la discriminación, la soledad, la incomprensión. Tantas personas y tanto sufrimiento. Especialmente cuando son los niños, que no deberían preocuparse más que por jugar, y por aprender, por disfrutar de la vida, quienes lo sufren. Sin quitar un ápice a lo que pueda ser el dolor de un adulto, el de los niños afecta sobre todo lo demás. No podemos (y sin embargo, nos hemos acostumbrado a hacerlo), tolerar que mueran de hambre, de enfermedades provocadas por la falta de agua potable, o de vacunas y medicinas. Que no conozcan un momento para la risa. Que no sepan lo que es y significa la infancia. Hay situaciones terroríficas que conocemos de sobra. De otras nos vamos enterando. Como lo del abuso legalizado, en forma de matrimonio con niñas que deberían estar muchos años aún jugando con muñecas. Casadas, y con matrimonios (!!!!) consumados a los 5 años. La edad que tiene mi hija. O las condiciones de los orfanatos en muchos sitios del mundo. Algunas las sabemos cuando un día un documental de investigación, o un libro, nos abre los ojos ante ellas. Con todo lujo de detalles. Capaces de hacernos estremecer el corazón. Otras las conocemos, las sospechamos, las intuímos. Corren a voces sin que nadie haga o diga nada. Se atreva a levantar la tapa de la caja de los truenos. Como el maltrato, las vejaciones y los abusos cometidos en internados, no tan lejos. Durante muchos años, ha sido algo de lo que ni se hablaba. Afortunadamente, esto va cambiando. Y aparece una denuncia, que lleva a otras. Un titular que nos despierta,...

Cristina de Miguel: El poder de la pintura Nov11

Cristina de Miguel: El poder de la pintura...

© Fotografía de Naroa Lizar Lejos de su tierra natal y bajo el inspirador aliento de la ciudad de New York, la artista Cristina de Miguel viene construyendo desde la lejanía uno de los discursos mas interesantes de la pintura andaluza emergente. Clausurada recientemente su última exposición individual en Freight + Volume y en vísperas de una nueva presentación en New Jersey, la artista nos habla de su pasión por el ejercicio pictórico. Me dijo un amigo hace tiempo que Sevilla era una ciudad perfecta para hacerse pintor pero no para trabajar de ello. Una sentencia bastante cierta a tenor de las generaciones de artistas que vemos nacer en esta soleada ciudad que terminan emigrando a tierras mas fértiles. Luis Gordillo, Miki Leal o Rubén Guerrero son ejemplos de un fenómeno que se hace cada vez mas evidente, sobre todo si fijamos nuestra atención en artistas mas jóvenes que realizan prematuramente el mismo periplo. Este es el caso de Cristina de Miguel (Sevilla, 1987) no muy habitual en los circuitos artísticos sevillanos porque desde 2011 reside y trabaja en New York. Puede haber sido cosa del destino (o de pertinente perspicacia), porque la pintura de Cristina, sencilla y directa, difícilmente hubiese encajado en su ciudad natal, tan proclive al ornamento. Al menos no con la naturalidad que parece hacerlo en aquella gran urbe habituada tanto a las grandes gestas expresionistas como al minimalismo. En todo caso hemos querido saber más de su experiencia fuera de España, asunto muy común hoy en día para todo tipo de profesionales, y conocer de primera mano su amor y respeto por esa espontanea inmediatez de la pintura que todo lo permite. «Pienso que la pintura está más viva que nunca y que hay gente joven haciendo unas cosas...

El autor con el pijama sin rayas...

Paco Roca es uno de los nombres que más suenan cuando hablamos de cómic en España. Arrugas lo lanzó a la fama porque la adaptación de ese cómic al cine hizo posible que el autor llegara a un público mucho más amplio. Recientemente acaba de salir al mercado su último libro: Andanzas de un hombre en pijama. Paco Roca continúa en su último libro lo que había comenzado con la entrega anterior, Memorias de un hombre en pijama, pues una vez más se trata de una recopilación de tiras humorísticas escritas en principio para ser publicadas en un periódico. El autor con el pijama de rayas, ese que le regalaron en una de las historias de Memorias…, se quitó ese a rayas y se puso uno liso como el primero que tenía. Ahora son sus andanzas y ya no sus memorias. Hojeo entonces Andanzas de un hombre en pijama, recientemente llegado a las librerías. Encuentro en esas hojas gags que heredan el humor de Memorias… Me río, me divierto. Reconozco rápidamente a la clase media española que tan bien retrata Roca en estas viñetas. Las tareas domésticas, las vacaciones, los viajes, el consumo, la mismísima vida cotidiana. La economía diaria, las trampas del sistema. Disfruto especialmente de los gags que retratan la imposibilidad de dar de baja un servicio en una compañía de teléfono y demás odiseas absurdas. Por supuesto, me identifico, soy también víctima de este mundo. Paso las hojas y descubro otro tema, que al igual que a los anteriores, como si le obsesionaran, el autor ya viene arrastrando de Memorias…: el proceso de escritura. Otro universo, diferente al corriente, pero con sus propios conflictos cotidianos: el problema de la inspiración, de la soledad del escritor, de la complejidad en la escritura...

MATAR A UN RUISEÑOR: CUIDEMOS A LOS INOCENTES Nov11

MATAR A UN RUISEÑOR: CUIDEMOS A LOS INOCENTES...

Matar a un ruiseñor es una película inolvidable que adaptó una novela que defiende valores eternos. En un número dedicado a apoyar obras solidarias por su labor esencial para nuestra sociedad, era difícil olvidarse de una historia sin pretensiones, que puso sobre la mesa que lo que da sentido a este loco mundo es que nos cuidemos los unos a los otros. Harper Lee escribió una única novela en su vida, Matar a un ruiseñor (To kill a mockingbird), con la cual obtuvo el Pulitzer y alcanzó tanta notoriedad, que no fue capaz de atreverse con una segunda obra. Tal vez nos perdimos lo que pudiera haber sido la producción prolífica de un genio o tal vez esta tímida sureña agotó en esta excepcional novela toda su capacidad creativa. Nunca lo sabremos. Nos debe bastar el hecho de que su legado, contenido en un pequeño tomo, fue en realidad muy grande. Relato de iniciación, nos cuenta cómo dos niños abren los ojos a los abismos de crueldad y belleza que pueden anidar en el corazón del ser humano, aprenden que todos tenemos el deber de proteger a los seres más indefensos y descubren cómo un hombre sencillo y sin pretensiones puede esconder al mayor de los héroes. Ese hombre es Atticus Finch, uno de los personajes más queridos de la cultura norteamericana, tanto de las letras como del cine. Harper Lee puso mucho de sí misma en el relato aunque no se trate ni mucho menos de una autobiografía. La voz narradora es la de una mujer, Scout Finch, que describe en primera persona sus recuerdos entre los seis y los ocho años, reproduciendo las sensaciones y emociones que experimentó entonces. Había coincidencias entre el padre de Harper Lee y Atticus Finch, pues ambos...

PARÍS… a propósito de SEVILLA...

Helen Sotillo, publicista de formación y diseñadora gráfica de profesión, aprovechó su estancia becada en La ciudad de La Luz para alumbrar su primer libro, París vs Sevilla. «Un duelo amistoso lleno de contradicciones, similitudes, diferencias y estereotipos». Clara, distinta y tremendamente cartesiana, así parece la metódica publicista, Helen Sotillo. Un impulso repetido pero diferente, le condujo con 23 años, recién acabada su carrera, a aceptar unas prácticas de diseñadora gráfica en el bello París de la bella France. A partir de ese momento echó al fuego la finalidad de su formación, crear anuncios y se adentró de lleno en un marketing más específico, de investiduras digitales, y en las corrientes sociales de internet para fundar su propia empresa, de forma autónoma, pero colaborativa. «De hecho, en Facebook, repito cada vez que puedo, que si alguna persona tiene algún nexo con París, que lo comparta, para poder incluirlo en el próximo número. También publico en Twiter, Pinterest, en Google Plus, en Behinds (un portal de creativos)». «Yo siempre busco la funcionalidad de las cosas. Tengo muchos hobbies artísticos que generan pocos beneficios, pero intento que mi profesión pueda aportármelos. Mi primer proyecto serio y personal, es éste. Eran unas prácticas remuneradas, que ofrecía la ciudad de Valladolid, a través de la Beca Faro Global, y una empresa de Marketing digital parisina, me seleccionó para realizarlas con ella. Hacíamos desde diseños de aplicaciones para Facebook, como diseño de videojuegos para esta red social, logotipos, branding digital (gestión de una marca a través de medios digitales)». Y, una vez allí, ¿cómo fue todo? cuéntame. «Pues en París estuve 7 meses». ¿Y dónde te quedaste? «Estuve rotando en subalquiler». Resulta que si no eres de la capital francesa o careces de familiares, no te firman el arrendamiento....

La esencia del punk peruano se reinventa en las entrañas de Madrid Nov11

La esencia del punk peruano se reinventa en las entrañas de Madrid...

Landia es una formación reciente que tiene su base en Madrid. Sus miembros, Renzo y Emilio, son viejos conocidos de la escena musical del punk peruano, cuya esencia modelan ahora en territorio español. Su carácter enérgico, junto con sus melodías pegadizas y cadenciosas, se mezcla con el alto voltaje de sus conciertos. Hace apenas un mes han estrenado su primer trabajo de estudio, autoeditado: Grandes éxitos vol. 1. España puede presumir, en la actualidad, de acoger en su seno a una notable cantidad de géneros y subgéneros musicales. Bandas con las que se podría conformar un diccionario bien completo, y que seguramente tendría recorrido pleno desde la A hasta la Z. Pero, además, en nuestra tierra tienen cabida artistas oriundos de otros países, de otros continentes. Es así como podemos llegar hasta Landia, una formación fresca y potente que comienza a reclamar, mediante alto voltaje, la atención que merece. Y la esencia de Landia, con su base ubicada en Madrid, hay que buscarla en Perú. Esta reciente formación está compuesta Renzo Lancho (voz y guitarras) y Emilio Quezada (batería), dos músicos peruanos que en la actualidad se encuentran afincados en la capital española. Si este artículo se publicase en su país natal, los nombres de estos dos componentes resultarían más que familiares. Porque tanto uno como otro tienen su propia historia musical allá. De hecho, Renzo es el fundador de la desaparecida Dalevuelta, banda puntera en la escena del punk en Perú. Una formación que, durante sus once años de existencia, llenó estadios, revolucionó (junto con otras cuatro o cinco bandas) un género que en ese país estaba apenas explotado, y se jactó de conseguir que sus seguidores hiciesen unos pogos dignos de quitar el hipo. Renzo y Emilio, viejos conocidos, se han reencontrado...