Aladar 39

Manual para aspirantes a escritor Feb03

Manual para aspirantes a escritor...

El mundillo literario parece ser un enorme imán que atrae de forma irremediable a un gran número de escritores o a un gran número de los que dicen serlo o a los aspirantes. Las fotografías, la fama, el ser leído, fascina a muchos. Sin embargo el oficio de escritor es algo muy distinto a todo eso. El compromiso del que escribe con el mundo es una gran carga, es intenso, es peligroso para algunos. En alguna parte del mundo se encuentra lo que buscamos. Detrás de una piedra que nunca quisimos mover, en el tren que perdimos, en la oficina que vemos desde nuestra ventana, quizás a metro y medio de nosotros. En nosotros mismos, por qué no (este es el lugar que menos frecuentamos si queremos encontrar y en el que mayores tesoros reposan). Pero no miramos. Los escritores sabemos esto. Al menos lo intuimos desde el momento en que tomamos lápiz y papel con la intención de serlo. La pena es que tendemos a olvidar antes de tiempo que andamos buscando esas cosas que siempre se nos escapan. Mirar de frente (sólo) o mirar hacia atrás (sólo) es un error que se paga caro. Se trata de no perder la condición del niño que tarda en recorrer unos metros lo mismo que un adulto un millón de kilómetros, o de años. Los críos paran para observar de cerca todo aquello con lo se encuentran, se agachan para agarrar cualquier cosa que se pone a su alcance, y miran a derecha y a izquierda, levantan la mirada, la vuelven a fijar en el charco que pisan, disfrutan ensuciando la ropa aún sabiendo que alguien les reñirá. Los escritores también, al menos, así debería ser. Los que terminan mirando en una sola dirección dejan...

Billy Wilder:  El hombre, el guionista y sus comienzos como director Feb03

Billy Wilder: El hombre, el guionista y sus comienzos como director...

Pese a ser indiscutiblemente uno de los mejores directores y guionistas de la historia del cine, Billy Wilder siempre sostuvo que su único objetivo era entretener al público, demostrando una admirable falta de pretensiones. Fue un narrador divertido e irrepetible. En sus inicios en Hollywood como guionista escribió junto con Charles Brackett joyas de la comedia como Medianoche y de su primera etapa como director destaca Perdición, que escribió con Chandler. El hombre: Wilder fue un austríaco aventurero que se dedicó a oficios varios como periodista o bailarín, hasta que empezó a trabajar como guionista en la industria del cine en el Berlín de entreguerras. También fue uno de los numerosos judíos que cruzaron el charco huyendo del nazismo y se ganaron la vida trabajando para los estudios de Hollywood. Sufrió la pérdida de parte de su familia en los campos de exterminio y para soportar el dolor, se recubrió de una recia armadura de escepticismo. Aun así, nunca perdió su anhelo de vivir y su curiosidad por el ser humano. Cuando llegó a Hollywood, apenas chapurreaba el inglés. Sin embargo, su facilidad para mantener su ingenio en este idioma fue pronto pasmosa porque su inteligencia verbal era de primera. Su humor era tan agudo, que decían que tenía el cerebro lleno de cuchillas de afeitar. Era valorativo con aquellos a los que apreciaba, pero ¡ay si le contrariabas! Podía ser borde como una esquina, partirte en dos con una sola frase y verter arsénico sin compasión sobre lo que quedara de ti… Ha quedado para la historia del cine como un cínico, cuando lo cierto es que aunque a veces tratara con acidez las miserias del ser humano, no se le escapaban sus facetas valiosas y en buena parte de sus películas se palpa...

Billy Wilder:  Guionista antes que director Feb03

Billy Wilder: Guionista antes que director...

Billy Wilder comparte con otros hombres de talento como Huston o Sturges el hecho de haber sido guionista antes que realizador. Afortunadamente, nunca dejó de lado aquella faceta y fue coautor de todos los guiones que dirigió, haciendo siempre de ellos el centro de su proceso creativo. En su etapa previa a la dirección, los guiones más recordados de Wilder fueron las extraordinarias comedias que escribió con el también dotadísimo Charles Brackett, como La octava mujer de Barba azul, Ninotschka, Medianoche, Bola de fuego y Si no amaneciera. Al Hollywood de los años treinta acudieron hordas de europeos buscando el sueño americano o huyendo del nazismo, como fue el caso de Wilder. Observador atento, supo captar pronto las características de su sociedad de acogida, sin perder de vista sus propios orígenes y sus periodos como trotamundos en Berlín y París. Las tramas que escribió eran un resultado de esa mezcolanza de experiencias y percepciones, bien aderezadas con ironía y sarcasmo. En su etapa previa a la dirección, los guiones más recordados de Wilder fueron los que realizó con Charles Brackett entre 1938 y 1941. Ambos eran tan brillantes, que llegaron a contar entre los escritores más codiciados de la Meca del cine y formaban un tándem tan compenetrado, que en sus textos es raro conocer sus respectivas aportaciones. Escribieron historias de alta comedia romántica con ciertos elementos argumentales en común: choque cultural entre individuos de distinto origen (EEUU-Europa, capitalismo-comunismo, educación refinada-astucia callejera), un personaje protagonista que busca unos objetivos muy prácticos y progresiva transformación del mismo por amor hasta el punto de abandonar sus planes iniciales. Recordemos algo de ellas… LA OCTAVA MUJER DE BARBA AZUL (BLUEBEARD’S EIGHT WIFE, 1938): Gary Cooper es un multimillonario norteamericano que se ha casado y divorciado siete veces y...

Ironía, amores y alcohol Feb03

Ironía, amores y alcohol...

La primera época como director de Billy Wilder está marcada por su cine más negro, más tragicómico y más enano, a partes iguales. De la extraordinaria Perdición hasta la soberbia Berlín Occidente, el camino fue largo y en algunas ocasiones, tortuoso. De la vitalidad y frescura de alguna de sus películas al miedo en los guiones y las renuncias a las esencias, la senda fue irregular. Pero Wilder fue mucho Wilder y nos dejó verdaderas joyas del cine. Billy Wilder es uno de los mejores realizadores de la historia de la cinematografía. Los retratos que logró, a través de sus personajes, de la fragilidad humana, de la falta de coherencia de hombres y mujeres o de los conflictos inevitables debidos a nuestra condición, son difíciles de superar. De su primera época, hasta el año 1949, se pueden destacar tres de sus trabajos que reflejan bien lo que fueron los comienzos de su carrera como director. La magnífica Perdición (Double Indemnity, 1944) merece capítulo aparte y se ha tratado en este especial de forma independiente. Días sin huella (The lost weekend, 1945). Fueron muchos los que presionaron para que este trabajo de Wilder no viera la luz. Por un lado, las asociaciones ciudadanas que pensaron que la película sería pura apología de la bebida, y, por otro, los fabricantes de bebidas alcohólicas que temían un daño irreparable entre sus clientes. Eran estos últimos los que debían sentir verdadero temor. Porque Billy Wilder entregó un trabajo formidable en el que se trazaba la sicología de un alcohólico y el drama personal y de otros ante un problema como este. El guión es adaptación de la novela homónima de Charles R. Jackson. Fue el mismo Wilder junto a Charles Brackett quien escribió un libreto lleno de tensión...

La perdición de Billy Wilder y Raymond Chandler Feb03

La perdición de Billy Wilder y Raymond Chandler...

Woody Allen calificó a Perdición como la mejor película de la historia. Fue una de las cumbres del cine negro y la primera obra maestra de Billy Wilder, cuya inteligencia deslumbrante se atrevió con casi todos los géneros. Wilder sabía que un gran director necesita contar con colaboradores de primera y siempre elaboró los guiones de sus películas en equipo. En Perdición contó con el gran Raymond Chandler y pese a su difícil relación, lograron un resultado perfecto. El cine negro de los 40 y los 50 reflejó una corriente de ánimo pesimista que se experimentó en los EEUU desde el inicio de la segunda guerra mundial y durante la postguerra. La sociedad, que se había percibido hasta entonces como inocente, tomó conciencia de que la ambigüedad moral había calado en una parte de ella, a la vista de la proliferación de la delincuencia y de una línea borrosa entre las actitudes de malhechores y garantes de la ley. Ese malestar y oscuridad fueron capturados por novelistas como Chandler, Hammet o M. Cain y por cineastas como Wilder, Hawks o Huston. Algunos elementos característicos del género eran una iluminación que recreaba atmósferas tan turbias como las motivaciones de los personajes –habitualmente relacionadas con obsesiones sexuales y materiales- y un juego con los factores de tiempo y espacio a través del recurso a los sueños o a los flashbacks. Muchas veces, los protagonistas eran ciudadanos corrientes que acababan delinquiendo o actuando de manera cuestionable. Wilder explicó que realizaba comedias cuando estaba triste y películas oscuras cuando estaba en buena racha. Debía sentirse exultante cuando decidió dirigir Perdición (Double indemnity, 1944), gran exponente del cine negro. Se basó en una obra de James M. Cain sobre una mujer casada que seduce a un vendedor de seguros para...

22 veces 100% Feb03

22 veces 100%

Imagen: Salomé del Campo.Durmiente y escaparate.2010-11 El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acoge, hasta el 5 de marzo, “Múltiplo de 100”, una exposición que cuenta con obras de Salomé del Campo, Victoria Gil y Pepa Rubio bajo el comisariado de Mar Villaespesa. Múltiplo de 100 es una revisión de 100%, un proyecto encargado por la Consejería de Cultura en 1993 con objeto de promocionar el trabajo de las artistas andaluzas en el marco del Día de la Mujer Trabajadora. De aquella iniciativa primigenia han salidos dos revisiones: Múltiplo de 100. Archivo feminismos post-identitarios, basado en la evolución del discurso feminista en las últimas décadas y la muestra que alberga el CICUS, centrada en obras de tres artistas que participaron hace más de veinte años en aquella exposición. La primera planta del antiguo convento contiene una generosa selección de obras, así como material de documentación para las mismas, bocetos y pruebas. Se agradece poder complementar los resultados finales con los procesos de creación, siendo de esta forma posible ver la transformación del modelo original en obra y enlazar con el trabajo en el taller, o de campo, de las artistas. Salomé del Campo parte de un realismo casi atemporal. Mediante el uso de tonos terrosos nos evoca una dignificación del trabajo que recuerda a aquellas esculturas de Meunier. El tríptico Telón alberga una segunda lectura sobre la asunción de roles o el uso del recurso del trampantojo como elemento que construye la realidad dominante. Obras como Jugando a la guerra o Durmiente y escaparate generan un acertado contraste entre la calma representada y lo que supone contemplar el fondo de la cuestión desde su evocación social o histórica. Los elementos preparativos para el mural La Nave, en una clave casi escenográfica,...

Audra McDonald: La voz improbable Feb03

Audra McDonald: La voz improbable...

Fotografías de Javier del Real En el Teatro Real de Madrid arrancan las Sesiones golfas, un programa dedicado a la música de cabaret y de grandes musicales. Y no comienzan con cualquier artista. La actriz y cantante Audra McDonald ha sido la primera invitada. El concierto no ha podido ser más fascinante y los fans de esta mujer lo recordarán durante mucho tiempo. Último día del mes de enero. El frío está instalado en Madrid. En el centro de la ciudad, miles de personas van y vienen. Con sus bufandas, sus gorros de lana, con los abrigos bien abrochados. Caen algunas gotas. Heladas, también. Y sólo unos pocos de los que caminan por las calles de la ciudad van a tener el privilegio de asistir al concierto de Audra McDonald. Primero y único de la artista en España. Al llegar al Teatro Real, en el hall de entrada se escucha ese run run tan característico que anuncia que algo grande va a suceder sobre el escenario. Los seguidores de Audra McDonald van ocupando sus localidades, comentan la gran fortuna que supone asistir al concierto. Los que no conocen a la cantante, pero han acudido a la cita por alguna recomendación recibida, esperan pacientemente para descubrir si eso que les han dicho es cierto o una exageración. Los instrumentos, sobre el escenario, esperan perfectamente colocados, reflejando las luces de los focos. Inexplicablemente, hay localidades que van a quedar vacías. No son muchas aunque alguno de los palcos queda huérfano y el paraíso no termina de llenarse. En cualquier caso, a las ocho de la tarde todo está listo. La señora McDonald aparece en el escenario. Espléndida, radiante, luciendo un vestido precioso. No tengo más remedio que decir que es una mujer terriblemente atractiva. Junto a...

Salvación del mundo. La era de los grandes robots Feb03

Salvación del mundo. La era de los grandes robots...

Aunque la mayor parte del universo robótico se ha desarrollado y expandido en las series de dibujos animados y el merchandising, el libro -impreso o digital- continúa formando el alma del género. Androides y animales robóticos forman ya parte del paisaje urbano de Japón, los grandes ingenios de la ficción se erigen como estatuas monumentales en las ciudades, transformando la fantasía en realidad. Japón es pionero en el mundo en la fabricación y el consumo de robots. Esta tendencia viene de una antigua tradición de construcción de autómatas –karakuri– pero también de la influencia de las filosofías panteístas en las religiones orientales, para las que dios es un todo que muta y se transforma. El aislamiento, el desarrollo de una sociedad tecnológica, los estrictos códigos de comportamiento y la limitación de la mano de obra en una sociedad envejecida, extienden la empatía de los nipones con las máquinas, cuya repercusión es singular en el manga. Desde nuestra situación en Occidente, algunos aspectos de Astroboy, una de las sagas precursoras, nos resultan durísimos e inconcebibles; es la historia del muchachito Atomu, construido por el doctor Tenma para sustituir a su hijo muerto, y de cómo se enfrenta a los científicos malvados que intentan apoderarse de él; fue creada por el autor Osamu Tezuka -conocido como el dios del manga– en los años 60. La interacción de los hombres con las máquinas, la elaboración de una ética para los seres artificiales y la hipótesis de un aprendizaje según patrones humanos para los androides, se prolongan en una secuela destacada, Pluto, concebido por Takashi Nagasaki con la supervisión del hijo del propio Tezuka. En Pluto los seres artificiales han adquirido derechos y se ciernen como una amenaza sobre los humanos a lo largo de una compleja trama de...