Aladar 46

MUERTE Y CRUCIFIXIÓN. LA PASIÓN SEGÚN PAUL DELVAUX Mar24

MUERTE Y CRUCIFIXIÓN. LA PASIÓN SEGÚN PAUL DELVAUX...

El Museo Thyssen de Madrid dedica una exhibición a un artista singular. Está hilvanada en torno a oportunos ejes temáticos que nos ayudan a entender su particular poética y acercarnos a una producción inquietante. Destaca la poderosa iconografía construida en torno a la Pasión de Cristo, polémica en el momento de su presentación, pero que podemos contemplar hoy bajo la luz de la espiritualidad o de la simple belleza plástica. En 1954 Paul Delvaux presentaba su Crucifixión en la bienal de Venecia desatando un escándalo monumental. Lo promovió el cardenal Angelo Roncalli, Patriarca de Venecia, que ascendería más tarde al Santo Solio con el nombre de Juan XXIII, por considerar esa obra herética y blasfema. El artista se defendió de las acusaciones diciendo que la idea de sacrilegio nunca había estado en su cabeza, sino que había sido puesta en la mirada de otros. El pintor decía buscar en los esqueletos una apariencia de misterio medieval, quizás profano, pero nunca profanatorio. Afirmó que había representado a los personajes sagrados como osamentas porque estas magnificaban la estructura misma de la vida con todas esas líneas, admirables como jaulas, a través de las cuales pasa una luz vivificante. Quizás no sea uno de los cuadros con los que más identifiquemos a su autor, pero es indudablemente una de las obras más poderosas del arte contemporáneo por su expresividad, por la resolución de sus colores, por el equilibro –efectivamente- entre lo sagrado del tema y lo profano de su tratamiento, así como por la intención cubista de su composición. Delvaux toma el esqueleto ciertamente de la iconografía barroca y medieval, se acerca a él con sus visitas a los museos de Historia Natural y profundiza en la creación de danzas macabras, descendimientos y santos entierros, además de...

Crónica de una muerte anunciada Mar24

Crónica de una muerte anunciada...

Los enfoques y los diferentes puntos de vista convierten los temas tratados en las películas de cine en cosas muy distintas entre sí. El mismo personaje, la misma trama, el mismo final, pueden ser vehículos con los que lograr obras antagónicas, contrapuestas. Jesús de Nazaret es uno de esos personajes, la última etapa de su vida una trama común, su final una meta obligada. Este artículo pretende hablar de cine y solo de cine. Que el asunto tratado por tres realizadores sea la vida y muerte de Jesús de Nazaret (o algo parecido en el caso de los extraordinarios Monty Python) no es más que una anécdota. Por tanto, el fondo religioso de las tres películas es una anécdota. Ni se juzga ni se discute. La figura de Jesús de Nazaret ha dado mucho de sí en la historia del cine. Grandes realizadores se han acercado a él buscando soluciones diversas, tanto técnicas como espirituales. Tres ejemplos pueden servirnos para tener una idea que va de un extremo a otro dentro del abanico de posibilidades que ofrece una historia y un personaje difícil de igualar. Jesucristo Superstar (Jesus Christ Superstar, 1973). Comenzó siendo una ópera rock y, afortunadamente para el cine, terminó siendo una película. Es, casi con toda seguridad, la película que, teniendo a Jesús de Nazaret como protagonista, más seguidores ha tenido y más pasiones ha despertado entre los espectadores. En las salas de cine, al estrenarse, se produjeron altercados dada la indignación de algunos. Pero alguien en el Vaticano llegó a decir que se debería canonizar a “ese chico que hace de Jesús”. Opiniones para todos los gustos. El trabajo de Norman Jewison es apabullante, arrasador. Pero lo es desde el respeto, desde la delicadeza. La escena en la que Jesús...

¿LEYENDAS? O ¿CRÓNICAS DE UN PUEBLO NO ESCRIBANO? Mar24

¿LEYENDAS? O ¿CRÓNICAS DE UN PUEBLO NO ESCRIBANO?...

En Sevilla, las que aluden a la Semana Santa, hablan de apariciones de niños que quisieron ser cofrades; de imágenes que fueron descubiertas de una forma especial; de milagros. Pero, ¿hasta qué punto no tienen algo de cierto? ¿Acaso no son las orales crónicas de algo que sucedió, contado «a la manera»? Si te adentras en las redes sociales en busca de alguna de estas maneras, hallarás una singular y panorámica. Bajo el pseudónimo, Leyendas y Secretos de la Semana Santa, un grupo de personas se aventuraron desde su empresa, Ispavilia, el pasado 15 de marzo, a proponer a los cofrades y a los que quieren descubrir lo que no se conoce de la Semana Grande una inquietante ruta. Debido a la buena acogida que tuvo esta actividad, tendrán la última oportunidad de participar el próximo sábado 28, inscribiéndose en la página web, www.ispavilia.com o con una simple llamada. Aunque la palabra leyenda» tenga reminiscencia de algo que se cuenta de viva voz, la RAE la define como la «acción» de leer. Bien, si leemos al escritor, Carlos Ros, éste periodista nos demuestra que a Sevilla entera puede entendérsela como leyenda. Desde la página 7 de su libro (2005), lo deja claro apoyándose en el cronista oficial de la ciudad (le sonará por la avenida), Luis Montoto Rautenstrauch (Sevilla, 1851- 1929), dedicado este último, entre otros menesteres, a eso que denominan paremiología que no es otra cosa que escribir tratados sobre refranes. El también poeta consideraba que: «La tradición y la leyenda son el alma de la Historia […]. Lo que los historiadores no escribieron lo recogió el pueblo y lo guardó en el archivo de su memoria, fantaseándolo […]». Pese a que la Historia, así entendida, se transforme en su estado plural y...

Lignum crucis: Las astillas de Dios Mar24

Lignum crucis: Las astillas de Dios...

Una de las reliquias más importantes y veneradas del cristianismo son los lignum crucis; es decir, los fragmentos de madera que se consideran parte de la cruz en la que fue crucificado Jesús. Astillas minúsculas, y trozos de la misma son conservados y venerados en muchos lugares, incluyendo Sevilla. El culto a las reliquias proviene de los primeros tiempos del cristianismo, con los primeros mártires, cuyos cuerpos fueron enterrados en catacumbas. Al principio, debido a la costumbre occidental de respetar la inviolabilidad de la sepultura y a la consideración de que tocar el cuerpo de los santos difuntos era un sacrilegio, las primeras fueron las reliquias de contacto (brandea), obtenidas mediante la colocación de paños sobre sus tumbas; pero progresivamente, se fue imponiendo la práctica oriental de trasladar y dividir los cuerpos santos con el fin de utilizarlos para consagrar los templos. Asimismo, se fue haciendo cada vez más habitual el empleo de estos restos y objetos sagrados para uso personal, así como su exposición en relicarios y cortejos procesionales. (*) Dentro de las reliquias cristianas son especialmente importantes las relativas a la Pasión. Las más relevantes y veneradas son la Sábana Santa de Turín (la más conocida de todas), la Santa Faz o Velo de la Verónica (de la que se consideran auténticas la de la basílica de San Pedro en Roma, la de la catedral de Jaén, la de la la iglesia del Sagrado Corazón de París y la del Monasterio de la Santa Faz de Alicante); el Santo Sudario o Pañolón de Oviedo; la Lanza Sagrada o Lanza de Longinos, conservada en la catedral de Nuremberg – con dudas acerca de su autenticidad, debido a un estudio que la data en el s.iv, a excepción del clavo, que está datado en...

Orígenes de la Semana Santa y sus tradiciones Mar24

Orígenes de la Semana Santa y sus tradiciones...

Durante siglos, y en las distintas culturas que la humanidad ha ido construyendo; las tradiciones, los cultos o las creencias, se han ido modificando y han sido adapatados a las diferentes formas de ver el mundo o a Dios por parte de una comunidad determinada. No es extraño encontrar en religiones occidentales señales de las que se practicaron en oriente; no es extraño topar con tradiciones, que siempre pensamos como exclusivas y que, en realidad, pertenecieron a otros cultos distintos y lejanos. Cada año los católicos conmemoran la vida, pasión y muerte de Jesús en la Tierra. Atrás queda la Cuaresma, cuarenta días de preparación mediante ayuno, oración y sacrificio. La Pascua se celebra en el primer domingo después de la primera luna llena del equinoccio de primavera, por tanto, puede caer entre el 22 de Marzo y el 25 de Abril. Este es el sorprendente motivo astrológico por el que la Semana Santa cambia de fecha cada año; y no fue hasta el siglo VII cuando, después de mucha controversia dentro de la propia Iglesia, se generalizó esta regla, proveniente de la celebración de la Pascua judía. Muchas de las celebraciones católicas están estrechamente ligadas a fechas, ritos y tradiciones paganas que, poco a poco, fueron adaptadas al, entonces, nuevo culto. Durante los primeros siglos de nuestra era, el cristianismo se propagó por todo el Mediterráneo. Pero a los pueblos receptores, en su mayoría politeístas sin reparos en adoptar los dioses de otros, les chocaba el que se les hablara de un solo Dios que encima había sido tan humilde al venir a este mundo con el objetivo de expiar los pecados de la humanidad. Para ellos, tener un único dios era símbolo de pobreza, sus templos estaban repletos de imágenes a las que adoraban...

Oysia: des-ocultar el cuerpo Mar24

Oysia: des-ocultar el cuerpo...

El Espacio GB (Facultad de Bellas Artes, Sevilla) inauguró el pasado jueves la primera muestra individual de la artista Mar Gascó (Tenerife, 1988), Oysia, un proyecto que nace del interés por explorar el cuerpo propio y los propios sucesos, pero que termina involucrado en la mirada, distante y analítica, que la ciencia arroja sobre el mismo. La exposición podrá visitarse hasta el 17 de Abril. En las dos últimas décadas el arte se ha abierto, definitivamente, a todo el presente que lo rodea, absorbiendo cualquier transformación en las dinámicas sociales y existenciales así como los continuos cambios tecnológicos; persiguiendo, incluso, formas de intuir el futuro de forma similar a como lo hace la ciencia, con la que tiene una cada vez mas estrecha relación. La obra de Mar Gascó, como la de otros artistas coetáneos, se nutre de procesos científicos y plásticos en la misma medida, forjando desde esta hibridación un discurso sobre la propia identidad y el cuerpo como su más palpable manifestación. Un cuerpo cuestionado y repleto de yoes, mutable y nunca definido, aunque indisolublemente unido a la experiencia vital y sumergido en sus propios mecanismos biológicos, a menudo desconocidos y desconcertantes. La obsesión por lo corporal en Gascó nace de su propia biografía, marcada tanto por el trauma físico y psicológico, como por un ciclo vital entre pasillos de hospital y operaciones de cirugía estética. Nace del contacto directo con el bisturí y los laboratorios, de la percepción sobre su cuerpo como algo extraño y modificable. Una forma de observarse que recrea el acontecimiento íntimo y personal, pero bañado por la fría luz que encontramos entre las blancas paredes de una consulta médica. De la misma forma, sus complicados procesos artísticos, que a menudo necesitan de infraestructura científica, parten de una...

Muerte en Venecia: El compromiso con lo fundamental Mar24

Muerte en Venecia: El compromiso con lo fundamental...

Del 18 al 21 de marzo se ha representado en el Teatro Real de Madrid el ballet Muerte en Venecia (Una danza macabra) coreografiada y dirigida por John Neumeier. El Ballet de Hamburgo, así, regresa a la capital en compañía de la música de Johann Sebastian Bach y de Richard Wagner para exhibir lo esencial del texto de Thomas Mann traducido al lenguaje de la danza. Un espectáculo soberbio. John Neumeier hace una lectura extraordinaria de la novela de Thomas Mann Muerte en Venecia. Salvo algunos detalles que no dejan de ser anecdóticos como, por ejemplo, convertir al protagonista en coreógrafo (en el relato es escritor) o introducir la figura de Federico II de Prusia (personaje muy relevante, pero que no afecta al sentido último de la obra original), respeta la esencia de lo que contaba Mann con acierto y profundidad. Adaptar las obras para conseguir todos los beneficios artísticos posibles no es lo mismo que destrozar las obras convirtiéndolas en mamarrachos. Neumeier es respetuoso al máximo y el público lo sabe agradecer. Lo mítico, lo simbólico, lo dual, aparece con claridad sobre el escenario. Lo apolineo, lo dionisiaco, las referencias a los distintos personajes de la mitología clásica, todo lo que tiene que ver con el amor platónico e, incluso, el superhombre de Nietzsche (el dominio de los fuertes sobre los más débiles); están y son interpretados por los bailarines con una técnica impecable no exenta de una expresión dramática más que notable. De este modo, el hilo argumental es muy accesible para el público. La puesta en escena es sobria, elegante. La iluminación perfecta. Y el vestuario hace que los matices en cada cuadro se realcen con elegancia. El ballet va de la imperfección de una consciencia destartalada (lo que no significa...

El mundo del Ballet

El mundo del Ballet es un libro exquisito que explica lo que significa la danza, el esfuerzo que representa dedicarse a bailar y repasa los diferentes aspectos con los que se encontraría un aspirante a bailarín o bailarina. El vestuario, los ensayos, los grandes bailarines de todas las épocas, las obras más importantes de la historia, todo, está incluido en este libro de formato medio para los niños y niñas que sienten interés por este arte. La narradora es Zoe, una jovencita que duda entre bailar o escribir en el futuro. Mostrará a los lectores cómo debe ser un peinado que permita una danza cómoda; como es un tutú, lo importante que es y, por ello, la paciencia que hay que tener hasta poseer uno. Baila con sus amigas, describe con gracia los movimientos básicos de la danza, describe un mundo fascinante. Para todo ello se hace acompañar de sus amigos y de sus profesores. El libro está firmado por Beatrice Masini (textos) y Sara Not (ilustraciones). El lenguaje es accesible para lectores de ocho años en adelante. Las ilustraciones son precisas y muy divertidas con lo que Not logra que la empatía de los pequeños sea natural. Ni un solo empujón se siente desde que se abre el libro por primera vez. No estamos hablando de un libro técnico aunque sí es una magnífica puerta de entrada para deslizarse entre el arabesque, el relevé, el pas de deux o la danza popular. Y, muy posiblemente, puede servir para despertar el interés en grandes obras desconocidas para los niños que se presentan como el resultado del esfuerzo personal, del talento y del amor por el arte. Libros como este sirven para que se puedan ir perfilando los gustos, para poder acudir a un espectáculo...

Mi perra Tulip

Después de leer Mi padre y yo, leer Mi perra Tulip resulta un poco decepcionante aunque no dejo de reconocer que es un gran libro. Es decepcionante porque en realidad las cosas más crudas y sinceras que declara Ackerley sobre la relación que tenía con su perra, esas que hay que ser valiente para confesar, son dichas en el primero de los libros y no en el segundo, que trata de la perra. Pero es un gran libro porque Ackerley (en general, en su obra) convierte la vida cotidiana, la vida familiar y las relaciones (no siempre humanas, como con Tulip queda claro) en pura literatura, en materia prima para una escritura exquisita. Mi padre y yo no es mejor que Mi perra Tulip porque diga cosas de Tulip mucho más privadas que el propio libro sobre Tulip (como, por ejemplo, si le presionaba la vulva para darle placer sexual); es mejor porque es una biografía más sólida, porque carece de aspectos naif que en la segunda aparecen, porque es descarnada y porque maneja los tiempos de la narración de una manera magistral, infundiendo intriga incluso por momentos. En cambio, Mi perra Tulip es un bello libro, excelentemente escrito, que abarca menos (pero no necesariamente porque hable sólo de ella) y que cuestiona menos el mundo, aunque no deja de hacerlo del todo. Es sabido (por medio de sus propias obras) que Ackerley tuvo serios problemas en el amor, y que al fin, ya de mayor, encontró a su más fiel compañera (y al amor) en esta perra que tanto amó. Pero lo maravilloso es que nos cuenta una historia de amor mutuo. Y aunque Tulip no puede hablar, le creemos, le creemos que ella también lo amó a él. La mayor parte del...

El halcón maltés

Obra cumbre de la literatura negra firmada por Dashiell Hammett y, a la vez, leyenda que recrea un capítulo histórico a través de un objeto codiciado por sus personajes. El protagonista es, como en Cosecha roja, Sam Spade, un tipo de mandíbula en forma de V, descreído, nervioso y, a pesar de su carácter testosterónico, nada misógino. Es un detective en horas bajas que opera en San Francisco a las órdenes de clientes y clientas de todo tipo y con secretarias neuróticas que le meten en más de un lío. La agilidad y concisión en los diálogos hace que el autor mezcle la aparición del pájaro esculpido con otras historias como la del posible asesinato a Thursby, quién, por otra parte, parece responsable en la sombra de la aparición de todo un macguffin literario, que como la botella de champán del film de Hitchcock Notorious, nos hace presagiar la valía de más de diez millones de almas, si es que la de cada uno de los otros valiese tan sólo un dólar. John Huston, en la película que adaptaba la novela, jugaría con la materia de la que están hechos los sueños, que no es otra que, efectivamente, el dinero; un dinero cuyo origen se remonta a la época de Carlos V y el Santo Grial, que se pierde como el oro que codiciaban los habitantes de Sierra Madre durante la Primera Guerra Mundial, para reaparecer en la Segunda. La peripecia es magistral para la perdición, si bien aquí Spade cuenta con el apoyo de un abogado sarnoso que le cubre en sus hipotéticas y absurdas incriminaciones. La Gran Depresión está presente sólo en el sentido más recatado del término, ya que la Guerra impide pensar, sólo se puede sobrevivir. Tras cultivar su faceta...

Amor o lo que sea

Una novela circular: Blanca cuenta una historia que le sucedió hace veinte años. Blanca en presente, cuarentona, en una entrevista, y entonces Leonardo Vlach; Blanca en el pasado, veinteañera, entendiendo (o tratando de…) la libertad y el amor, y entonces Leonardo Vlach; Blanca en el presente, cuarentona, en el supermercado, y entonces Leonardo Vlach. Esta es la estructura de la narración de un capítulo de la vida de Blanca (que es toda la novela) narrado en primera persona. El capítulo podría llamarse Leonardo Vlach (la novela se llama Amor o lo que sea) pero es mucho más que eso, es un tramo de la vida y cómo vivirla cuando se es joven, cómo ser escritora cuando todavía no se es, cómo trabajar en el mundo editorial cuando es tan vanidoso, cómo solucionar las goteras del techo sin el teléfono de un albañil, cómo vestirse para seducir o para aparentar ejecutiva, cómo decir y hacerse escuchar, cómo amar y hacerse amar. Blanca acaba de terminar la Universidad y su vida está vacía, no quiere leer lo que otros escriben, quiere escribir ella, pero por el momento hace lo primero porque trabaja para una editorial literaria, empleo que le permite pagarse una buhardilla en Barcelona. Vive en el Raval…, y asoma la voz y la persona de la propia Laura Freixas cuando se lee la cuestión catalana sobre el origen y la pertenencia, es decir, el no-anonimato propio de Cataluña: qué apellido, a qué colegio, de qué barrio…, para diferenciar los unos de los otros. Pero la vida de Blanca deja de estar sumida en el hastío cuando aparece en su vida Leonardo Vlach, un argentino exiliado por razones políticas (feroz golpe militar que comenzó en 1976) y afincado en Toulouse. Aparece la Buenos Aires de...