Aladar 60

FIB 2015: EL AÑO DEL RENACIMIENTO Jul27

FIB 2015: EL AÑO DEL RENACIMIENTO...

El Festival Internacional español más británico cerró una nueva edición en esa especie de Tierra Santa de la música alternativa llamada Benicàssim.  Se trató de la vigésimo primera, pero bien parecía ser el auténtico 20 Aniversario. Tras una edición 2014 de escasa aceptación y que supo a poco pese a ser tan señalada, la de 2015 ha sentado las bases de una nueva etapa fructífera: con sabor a cartel clásico pero con aires frescos listo para imponerse de nuevo como uno de los mejores festivales del mundo. Los esperados Florence + The Machine o unos coloristas BLUR se encargaron de subrayar esta última edición en letras doradas. Con ritmos de charanga musical, FIB 2015 abría sus puertas el jueves 16 con una selección de artistas variada, nombres de calidad pero festivos, de grandes nombres y de nuevas promesas. La reina de la noche fue Florence Welch, el alma de Florence + The Machine. Como un ángel ingrávido, la pelirroja inglesa danzó descalza por el escenario, rompió su figura en siluetas de luz con torsiones imposibles e hizo feliz a una de sus fans cantando juntas y abrazadas en uno de los momentos más mágicos del festival. Era la primera vez que Welch y su banda se subían al escenario del FIB, tras su repentina cancelación en 2012. El resultado nos permitió disfrutar de una imponente voz enmarcada en un poderoso sonido, tan fuerte como la capacidad de los siempre buen rollistas Crystal Fighters de hacer bailar a toda la masa festivalera con cada uno de sus hits. No sonó ni un solo tema que no fuera cantado de principio a fin por los fans. Más de una docena de canciones imposibles de no ser reconocidas, aunque su vocalista haya decidido prescindir de su característica...

LOLA ALVAREZ BRAVO (1903-1993): LA SUCESORA DE MODOTTI...

La Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes madrileño alberga otra gran exposición, esta vez de una artista mexicana, cuyos fondos también pertenecen a las colecciones de la Fundación Televisa. No se la pierdan. Hasta el 30 de agosto tienen tiempo de conocerla, así como su casual parentesco artístico con otra homenajeada  en estas páginas. Comisariada por James Oles, la figura de Álvarez Bravo resulta muy interesante dentro del ciclo que llevamos comentando sobre Hispanoamérica en PhotoEspaña 2015. Si se acuerdan ustedes, Tina Modotti se vio obligada a salir de México acusada de estar comprometida en el intento de asesinato de su marido. Pues bien, lo cierto es que antes de salir, la italiana tomó la firme determinación de colgar sus hábitos fotográficos, llegando a vender su cámara a Lola Álvarez Bravo. No sabemos si entre ambas existe afán de continuidad, si se pusieron de acuerdo o no, el caso es que esta anécdota trasciende meramente lo artístico, tanto para que Modotti siguiera por otros derroteros en su activismo social y Lola hiciese lo propio, pero desde un arte que creía, no debía abandonar ciertos temas. Figura clave del arte moderno mexicano, la homenajeada nace en Jalisco durante el régimen de Porfirio Díaz. Tras la separación de sus padres, se traslada a la capital del país y conoce a Manuel López Bravo, que la introduce en la bohemia artística de la ciudad. Compitió en un mundo regido principalmente por hombres por hacerse un hueco dentro de la fotografía social y el fotoperiodismo. A Lola le gustaba retratar la vida cotidiana de las calles, alternando tipologías urbanas y campesinas, llegando también a trabajar con infinita prestancia el retrato y el fotomontaje; la violencia y el dolor que le transmitían determinadas realidades son aquí vistas desde...

KORDA: FOTÓGRAFO DE MODA A LA ALTURA...

El Museo Cerralbo, situado en la madrileña calle de Ventura Rodríguez nos lleva transporta a los 60 y a la Cuba de hoy y de siempre. Hasta el 6 de septiembre y dentro de las actividades de Photoespaña. Su protagonista fue un autodidacta del oficio fotográfico que cultivó con gracia y donaire el género del retrato femenino. Alberto Díaz Gutiérrez (1928-2001), también así conocido, es un ejemplo nada dispar de lo que supone PhotoEspaña 2015. Cubano de nacimiento, su fotografía Guerrillero heroico, del Ché Guevara es la imagen más reproducida en sus diferentes formatos de nuestra historia visual. Ahora bien, confesó que su afición por el medio le viene de querer retratar a bellas mujeres, siendo éste el nervio angular de su trayectoria. Ana Berruguete nos hace volver la vista atrás en esta bella exposición de un fotógrafo que aprendió la técnica de forma autodidacta, siendo su particular mirada sobre la mujer lo que le hizo único. Sabiendo que dependía de las modelos profesionales, hizo posible cambios de rumbo en los vaivenes habituales caracterizados por horas de sesión en estudio, para conseguir la pose publicitariamente perfecta. Esta exposición se para dentro del devenir del marketing, para mostrar su obra más personal que, sin embargo, es inevitablemente viciada a la hora de buscar ese ideal que tanto le obsesionaba. En este sentido, trabaja con el retrato simbólico y atemporal. Igualmente, podemos decir que Korda fue fotógrafo hasta cinco meses después de su muerte en París, con una última sesión en Sao Paulo que aquí se recoge y que es digna de mención. Su archivo de imágenes fue intervenido en 1968 y en la actualidad sigue en vías de recuperación por parte de su hija primogénita Diana Díaz y su amigo Reinaldo Almira. La exposición se...

Escenografías de interior...

El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acoge la exposición “Obsesión doméstica”, una selección  de once fotografías de Magdalena Bors donde la artista belga pone el foco en una visión de diferentes interiores donde juega a recrear vivencias o el sentimiento desbordante que supone la contemplación naturaleza. La irrupción de la fotografía supuso poder captar la realidad a través de la luz, pintar a través de ella. El fenómeno se había vaticinado a través del uso de mecanismos como la cámara oscura por pintores como Vermeer. El nacimiento formal de esta técnica tendría, a la postre, parte de culpa de las convulsiones artísticas desde finales del siglo XIX, cuestionando directamente el realismo en la representación. Si ya existía la forma de reflejar fielmente los objetos, la pintura podía fijarse en otras metas. Pronto quedaría de manifiesto todo el campo de experimentación que un avance de estas características supondría, siendo moldeado por diferentes movimientos como el Surrealismo, el cual descubrió el gran potencial para representar la ensoñación que desprendía el uso de la cámara con figuras como Man Ray o Brassai. En el teatro, la construcción de un espacio irreal recuerda a un sinfín de artilugios e ingenios que trabajaban en la sombra para poner en pie las atmósferas imaginadas por los creadores. Resulta difícil no acordarse de la maquinaria de tramoya al pararse a observar muchas de las fotos de esta muestra. Sólo que, en el caso que nos ocupa, el resultado es fruto de un trabajo minucioso, casi a pequeña escala, que pone el objetivo en los detalles más nimios. A medio camino entre el uso de la escenografía y la ensoñación quedan las imágenes que se muestran de Magdalena Bors. Oscilan entre la captación de lo que vemos y...

ANA CASAS BRODA: LA MATERNIDAD EN EL ARTE...

El Círculo de Bellas Artes madrileño muestra hasta el 30 de agosto, gracias a PhotoEspaña 2015, una exposición de tema controvertido que hace que nos planteemos la maternidad desde un prisma insólito y siempre reinterpretable por un espectador que asiste como a un collage expresionista que él mismo debe montar en su cabeza. Partiendo del término alemán Kinderwunsch, que aúna los conceptos de infancia y deseo, la fotógrafa granadina Ana Casas Broda entrega para PhotoEspaña una exposición experimental que aúna texto literario con imagen fotografiada, así como un audio por el que se sigue la muestra sintiendo en qué consiste ser madre hoy en día. A medio camino entre los documentales que emiten tanto Discovery Channel como otras cadenas de televisión de origen estadounidense y la novela Tenemos que hablar de Kevin de Lionel Schriver, se nos entrega una visión más amarga que dulce tanto del momento de la concepción y sus consecuencias para la mujer -teniendo en cuenta que la protagonista tuvo que ser fecundada in vitro para llegar a obtener lo que en un principio pensaba que quería- como del paso del tiempo. Esto lo hace gracias a la presencia de un padre o abuelo, desde cuyo seno familiar se han inculcado unos valores, que con el paso del tiempo han ido estrechando su visión según la ley del embudo de la depresión. La memoria, el recuerdo, el presente y pasado, orbitan de manera cíclica en los pensamientos de la fotógrafa, que a pesar de lo que comenta, parece dejar poco a la improvisación. Define su trabajo como delicado acto de equilibrio en forma de viaje vital, con el objetivo de redimirse u obtener una intención catártica que como bien sabía Buñuel, no logra obtenerse nunca del todo. Son la mayor parte...

MARIO CRAVO NETO (1947-2009): SINCRETISMO Y EXPERIMENTACIÓN...

El espectador puede ver esta exposición, situada en el pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid, hasta el 2 de agosto; una exposición compleja y grata, un auténtico desafío que cuestiona tanto la idea de fotografía como de arte moderno en general. Primera retrospectiva en Europa de la obra de este artista brasileño que vivió desde su nacimiento la plasticidad (su padre, Mario Cravo Junior, fue un reconocido escultor) de lo que hoy llamamos bellas artes o artes plásticas desde diferentes soportes y maneras de hacer. La fotografía para él, no fue más que otro vehículo de expresión a través del que, partiendo de una documentación real, fue capaz de crear imágenes potentisimas. Oriundo de Salvador de Bahía, viaja a partir de los 60, tanto a Berlín como a Nueva York, donde aprende que la originalidad debe ser algo más que un arte o más bien que el arte debe trascender la realidad aunque sea deconstruyéndola, reformulándola. Aprende de esta forma a trabajar en gran formato con color, dotando a una realidad a veces plana y otras siniestra, para otorgarle una apariencia propia. También practicó con afán y en su última etapa, la fotografía de estudio. Muchos estudiosos y colegas hablan de la base mística de su obra, que se explica por la relación del ser humano con lo desconocido, lo imponderable y lo impredecible; y bien podría ser ésta la temática de una exposición difícil de entender si no es desde un aura enigmática que tiene en el sincretismo de varias religiones su origen, una simbiosis que trata de mezclar culturas y miradas y cuyo mundo resulta a veces difícil de asimilar a la primera. En este sentido, Cravo Neto fue seguidor acérrimo del Candomblé o culto de los orixás, una religión...

Estrategias de la desobediencia Jul27

Estrategias de la desobediencia...

El CAAC acoge hasta el 11 de Octubre la exposición Risas en la oscuridad de la artista sevillana María Cañas, inscrita dentro de la sesión expositiva Mal de archivo. Vídeo, collage y objetos se alternan en una muestra donde la apropiación y reasignación de significados intenta reflejar, criticar y subvertir, nuestra realidad social y tecnológica de forma irreverente, violenta y, en definitiva, transgresora. María Cañas (1972, Sevilla) posee ya un recorrido a sus espaldas como artista del desorden, en combate perpetuo contra el pensamiento dominante y sus formas de difusión. Cañas es una agitadora que nos muestra la realidad que conocemos, o al menos intuimos, desde una perspectiva repleta de ironía y feroz crítica, cuya estética bascula entre la compleja sensualidad de la imaginería barroca y una sencillez de origen dadaísta filtrada por el Doityourself más punk. La amplia muestra que ofrece el CAAC reúne un grupo de 13 piezas audiovisuales y 163 collages, con los que la artista pretende extrapolar las idiosincrasias y esquizofrenias locales de su Sevilla natal a un imaginario global cada vez más fugaz, que se reproduce caóticamente desde la virilidad de ese lugar donde la realidad se ficcionaliza y las ficciones acaban deviniendo reales, y que llamamos internet. La exposición recoge  gran parte de la producción videográfica más reciente de la artista y obras que vemos por vez primera (Risas en la oscuridad, La mano que trina, Al compás de la marabunta y Al toro bravo échale vacas). Todas ellas hacen de la apropiación y el foundfootage su razón de ser, planteando un honesto ejercicio de reciclaje muy pertinente en nuestro tiempo, ya inundado de imaginarios que nacen del caos visual y se multiplican incontrolablemente. Y sin embargo el ejercicio de apropiación en Cañas nunca es puro, sino que...

Personal & político...

Aurora Luque (Almería, 1962) es una de las voces indiscutibles de la poesía española contemporánea. Ahora que se abrió un debate, un tanto extraño, en torno a la poesía escrita por mujeres, que la prestigiosa colección Vandalia traiga a manos del lector Personal & político (Sevilla, Fundación José Manuel  Lara, 2015) es un buen argumento para no debatir más, sino para afirmar, sin duda alguna, que mucha de la mejor poesía escrita en las diversas lenguas peninsulares suena hoy con voz de mujer. No seguiré en la defensa de lo obvio, pues merece la pena que nos centremos en el último poemario de Aurora Luque, donde esplende sobre la superficie de lo cotidiano la hondura de su discurso clásico, forjado entre antiguos y modernos, que huele a Mediterráneo, a Safo, a Hölderlin, a Juan Ramón, a Cernuda, a Caballero Bonald, a Anne Carson… y a viñas soleadas. Pero aquí, en Personal & político, el lema feminista (“todo lo personal es político”) que se toma como punto de partida, inspira una colección en la que la poeta busca el mito y la trascendencia en la vida humilde de cada día. El poemario se divide en dos secciones, “Cuaderno del sureste” y “Cuaderno vieja América”, nutridas de la propia experiencia vital de la autora; dicho sea esto con toda la reserva necesaria, pues el discurso lírico es siempre un discurso de ficción: la verdad de lo poético no se halla en la anécdota, ni en el episodio más o menos autobiográfico que sirve de espoleta a la escritura, sino en la (re)creación del mundo a través de la palabra. Así, en estos dos cuadernos de viaje, lo mismo salta el recuerdo del desierto almeriense de su infancia al contemplar unas fotografías, que se reflexiona sobre el...

Hotel Origen

(Imagen tomada de: http://www.notodo.com/libros/7299_javier_vela_hotel_origen.html) El premio de poesía Emilio Prados va ya por su décimoquinta edición, consolidado como uno de los referentes más fiables para saber por donde va la poesía más sugerente del panorama literario español. El pasado año se le concedió al joven, pero muy reconocido poeta, Javier Vela por un poemario impresionantemente bello, Hotel Origen, que acaba de salir en librerías coeditado, como siempre en colección propia, por la Diputación de Málaga, a través del Centro Cultural de la Generación del 27, y la exquisita editorial valenciana Pre-Textos. Al modo de los stilnovistas del renacimiento italiano, Hotel Origen es la crónica poética de una pasión amorosa y la donna angelicata es aquí nombrada como Amara. Lo angélico de este hotel lírico donde se viene a nacer es carne abrazada, no espíritu inalcanzable; el esforzado amante nos ahorra los trabajos de merecimiento del amante cortés y se centra en construir un fascinante tema con variaciones sobre los goces del amor. Poemas que brillan como luminarias en la noche, contrapunteados por pequeños poemas de un sólo verso largo (a veces organizado por la pausa en dos hemistiquios, un octosílabo más un endecasílabo) que funden la tradición del aforismo, de la imagen surrealista, de la iluminación casi de greguería y del afán del haiku por atrapar el instante en su huida, eso que algunos llaman inspiración. El libro tiene una fuerte unidad en su arquitectura, que gira en torno al misterio de Amara, una mujer con un país propio que el yo poemático explora en su geografía de piel y besos, mientras aprende la enigmática lengua con la que Amara nombra el mundo. O, dicho de otra manera,  Hotel Origen es el lugar de encuentro de un poeta con la poesía. Versos en estado...

EL SUEÑO DEL CELTA

Novelar una vida, documentar unos acontecimientos biográficos y convertirlos en una ficción, oscureciendo o aclarando algunos de los hechos en beneficio del mensaje y de la trama no es una labor grata, ni sencilla, ni prudente. Se arriesga a la crítica y a la impostura. Adquiere una responsabilidad con la sociedad para la que se escribe y con las generaciones futuras. Precisa de calcular una ambigüedad que no vale para el documentalista o el historiador y –al mismo tiempo- un uso limitado de la imaginación. Cuando quien emprende esta tarea es uno de los más importantes escritores vivos, laborioso trabajador, incansable investigador de las estructuras literarias, pensador de los tiempos pasados dentro de su propio tiempo, como es el caso de Mario Vargas Llosa, el resultado debe de ser satisfactorio. Y lo es. El sueño del celta es la historia de Roger Casement, adalid de los derechos de los nativos del Congo y de la Amazonia frente a la explotación colonial, polémico precursor de la independencia de Irlanda. Idealista, pecador, traidor. Una vida con la complejidad de sus numerosos viajes –físicos y mentales- en torno a la libertad de los oprimidos y a la suya propia. La novela, como no podía ser de otra manera, tiene ecos de El corazón de las tinieblas, de Conrad, de otras novelas de Vargas Llosa como La casa verde o El hablador  en las que ya se preocupó por el encaje de las culturas primigenias en eso que llamamos civilización, donde investigó los sistemas de esas sociedades y les infundió vida con su escritura prolija. La esclavización del hombre por el hombre, la violencia de los espacios naturales, las trampas del nacionalismo. El escritor peruano se enfrenta a estos temas con el pragmatismo de quien los conoce y...

La hermana menor

En Argentina dice mucho, pero el nombre Silvina Ocampo no llegó a ser internacionalmente conocido como el de Jorge Luis Borges, sin embargo, fue una gran autora y amiga íntima de este escritor. Mariana Enriquez, la escritora y periodista también argentina, ofrece en La hermana menor lo que el subtítulo del libro enuncia literal: Un retrato de Silvina Ocampo. ¿Por qué «la hermana menor»? Porque Silvina Ocampo siempre quedó en la sombra (imaginemos: de un cedro): la hermana de, la esposa de, la amiga de: de Victoria Ocampo, de Adolfo Bioy Casares, de Borges (respectivamente). Miembros de una de las familias más ricas de la Argentina, las Ocampo fueron figuras fundamentales de la literatura argentina del siglo XX: Victoria fundó la revista Sur, que hizo conocido a Borges. Luego abrió una editorial con el mismo nombre, que publicó a Sarte y Camus, entre otros. Era antifascista, feminista, antiperonista, escritora y hermosa. De Silvina no está tan claro: también antiperonista aunque comprometida mucho menos políticamente (o activa desde la sombra -del cedro de un jardín-). Lo de hermosa está muy en duda: se caracterizaba por tener una voz muy particular que no se sabe si queda del lado del encanto o del ridículo; sus piernas parecen que eran preciosas pero no sabemos si eran suficientes para distraer de otros rasgos de dudosa belleza. El color de sus ojos -parecen azules- tampoco alcanza para pronunciar con quórum que Silvina fuera hermosa como su hermana. En cambio, Boy Casares sí que era un galán: atlético y musculoso, ojos claros… Y era, además del lindo, el escritor de la pareja. ¿Es todo esto muy injusto? ¿Una conspiración contra la pobre de Silvina? Más bien no, podríamos mejor pensar que este fue el personaje de ella: estar en un...

HISTORIA DE UNA MONJA Jul27

HISTORIA DE UNA MONJA...

Antes de Historia de una monja, Audrey Hepburn había dado vida a jóvenes ingenuas, encantadoras y elegantes. En esta película y gracias a la brillante dirección de Fred Zinnemann, demostró que era capaz de bordar un complejo personaje de agitada vida interior. Fred Zinnemann fue uno de los numerosos judíos centroeuropeos de gran talento que aterrizaron en Hollywood en la época dorada. En la obra de este suave pero tenaz austriaco apreciamos que le interesó tratar la resistencia en dos acepciones. Tanto en cuanto fortaleza del individuo que trata de preservar su integridad frente a la presión social o de las instituciones para amoldarle a determinados patrones, como el fenómeno histórico de la Resistencia frente al invasor nazi durante la II Guerra Mundial. En Historia de una monja (The Nun’s Story, 1959) el director aunó ambas temáticas, narrándonos los avatares de una religiosa belga, la hermana Lucas, que en un periodo entre la década de los veinte y los comienzos de la II Guerra, vive entre Bélgica y el Congo Belga. Su vocación por la atención a los enfermos supera con creces su compromiso con los ritos eclesiásticos. Por ello, se debate desesperadamente a lo largo del metraje, tratando de conciliar las exigencias de su conciencia con el voto de obediencia, hasta que dicha lucha culmina cuando debe decidir si permanecer neutral ante la invasión nazi, como le demandan sus superiores, o unirse a la Resistencia. La novela en que se basó la película, inspirada a su vez en una mujer real que finalmente decidió volver a la vida secular, abordaba una cuestión delicada para la década de los 50. La productora Warner Brothers contrató a Zinnemann porque tenía justa fama de tratar con honestidad combinada con diplomacia materiales controvertidos. Así, años antes, había...