Rehabilitando a Machado (II) Jun24

Rehabilitando a Machado (II)...

De entre todos los homenajes que se han hecho a Antonio Machado, hay uno que me parece singularmente hermoso: el celebrado en junio de 1975 en la Casa de la Unesco de París. Por la belleza del espíritu de la celebración, que trasciende el tiempo, casi 40 años después. Un homenaje literario, político y vital, en el que poetas y pensadores, ausentes y presentes, pusieron su voz, y su palabra, para recordar en este acto a Machado, y reivindicar, a través de su figura, la vuelta de la libertad soñada. Es difícil tener entre las manos el magnífico libro- recordatorio «Homenaje en el centenario de Antonio Machado». Unesco 12 de junio de 1975» editado por Caja Granada y no desear vivamente haber estado presente ese dia en la Casa de la Unesco de París. Estar allí, dejándose contagiar por la unión, el compromiso, la literatura y la esperanza que tan fuertemente se transmiten a través de la lectura de las intervenciones, los poemas y cartas enviados, y de la contemplación de las fotografías. Porque lo que ha hecho Caja Granada, ha sido algo precioso: reproducir, íntegramente, todo lo que lo configuró. Incluyendo un cd con los archivos sonoros de las intervenciones. Solo con ello, y con la recopilación de los textos que se reunieron para dicho homenaje, hubiese sido ya un libro de una importancia literaria e histórica enorme, pero tiene algo más: tiene magia. La reproducción gráfica que se hace de todo aquel papel que tuvo que ver con aquella celebración nos lleva atrás en el tiempo,nos hace sentirnos como si hubiésemos estado casi allí, sentados en una esquina, inmersos en lo que ocurría. Y lo que ocurría era que hacía 100 años que había nacido Antonio Machado, y estaban vivos, soñando con...

Rehabilitando a Machado Jun18

Rehabilitando a Machado...

Este mismo año en que Aladar nace, se cumplen 75 años del fallecimiento de Antonio Machado en Coillure, lo que nos proporciona, en cierta forma, la excusa, para brindar desde estas páginas el pequeño homenaje que estamos rindiendo a su figura y su obra, sumándonos a los muchos que se están celebrando en estas fechas, ya sea en actos formales, o por parte de cualquiera de nosotros con uno de sus libros bajo un árbol. Sin duda, todos los momentos son buenos para homenajear a un poeta, independientemente de la efeméride. Pero nos gustan las fechas. Porque posibilitan hacer algo más allá de lo que hacemos a diario. Ir un paso más allá. Es sencillo, y hermoso, conmemorar hoy en día al hombre y al poeta que fue Antonio Machado. Es reunirnos libremente, leer sus versos, profundizar y aprender sobre los diferentes aspectos de su obra y vida. Siendo conscientes de lo que esta fue. De por qué murió, precisamente, en 1.939, y en Collioure. Pero no siempre fue así. Era difícil hacerlo cuando estaba prohibido. Cuando los tiempos eran de dictadura, y la Comisión Depuradora de Catedráticos de Madrid, perteneciente al Ministerio de Educación, lo había incluso expulsado póstumamente del Servicio y dado de baja en el escalafón del profesorado. Cuando se proscribían la mayor parte de sus libros, y la Autoridad impedía que se colocasen bustos que lo representasen, cargando contra los que habían acudido a un acto («Paseos con Antonio Machado», en 1966) inicialmente permitido y anunciado. Hoy es todo más sencillo. Se ha rehabilitado a Antonio Machado como catedrático de instituto el 31 de diciembre de 1981, el busto ocupa por fin su sitio en Baeza, y la policía no ha irrumpido en el Ateneo de Madrid, o en cualquiera...

Los mundos sutiles: Pompas de jabón Jun10

Los mundos sutiles: Pompas de jabón...

Son muchas las aproximaciones que se han realizado a la obra de Antonio Machado desde otras artes, entre las que el cine no es una excepción. Son varios los documentales y bio-pics que nos acercan al hombre y su tiempo, a su vida y su obra. El cineasta Eduardo Chapero-Jackson lo hace en «Los mundos sutiles», a través del viaje de su protagonista. Un recorrido en base a la danza, que hilvana su poesía, y también su prosa, que une el universo machadiano con los mundos, sutiles o  no, de hoy en día. Cuando empezamos a plantear el humilde homenaje que, desde estas páginas, se quería hacer a la figura de Antonio Machado, uno de los aspectos que queríamos traer era, además de su propia vida y obra, su relación con otras artes. Machado en la música. En el cine. En el teatro o la danza. Mostrar cómo ese gran pensador y poeta sigue vivo, y vigente, no solo en la lectura de sus versos, sino integrándose en el pensamiento y la creación mucho más allá de su tiempo. Dentro de ello, merecían artículo aparte aquellas obras que, además de complementar o reinterpretar su obra, desde su lenguaje, como puedan ser las obras de teatro, o las canciones basadas en sus poemas, aquellas que se aproximan a ella desde lenguajes distintos. Que omiten las palabras a través de las cuales Machado nos dejó a sí mismo, y su propio ser, tanto en su relación con esa figura que lo habitaba como el mundo en que lo hacía, y buscan otros códigos para la transmisión. Porque solemos hablar de la universalidad de la poesía, o de la literatura, pero solemos dejar al margen un detalle que parece de perogrullo: por mucho que pertenezca o se...

Un solo poeta y miles de voces Jun03

Un solo poeta y miles de voces...

Define la RAE musicalizar como “poner música a un texto para que pueda ser cantado”. Quizá debiera añadir algo más: la musicalización es un arte. El de poner música a un texto para que pueda ser cantado, y llegar, de una forma honda y precisa, al receptor. Uno de los poetas que más musicalizados ha sido es, sin duda, Antonio Machado. Flamenco, clásica, canción de autor, rock y hasta punk, han visto en él su inspiración. Música para un poeta excepcional. Hay quien dice que Antonio Machado es, después de Lorca, el poeta español más cantado. Y quien afirma, en cambio,  que son sus versos a los que más veces se ha puesto música. En realidad, no importa demasiado. Lo cierto, y lo importante, es que a Machado lo cantan incluso quienes no saben que lo están cantando. Incluso aquellos que creen que la poesía no es para ellos. Que la poesía es un lenguaje alejado de la gente; sólo asequible para una minoría. Que lo intentaron una vez, dicen, pero no entendieron nada. Y, sin embargo, conocen perfectamente Cantares, y, por supuesto, La Saeta. O a Extremoduro. Tiene Machado la grandeza de la sencillez. De la humanidad. La que lo ha convertido, en cierta forma, en poeta de todos. Sentido y expresado de maneras tan diversas como somos cada uno de nosotros. Acompañado de una guitarra, o de una orquesta entera. Musicalizando sus versos, o componiendo a su figura. Homenajeando al poeta, al hombre, al símbolo. Hasta el punto de que no hay apenas estilo musical que no lo haya hecho. Flamenco, canción popular, composiciones clásicas, zarzuela, ópera, canción de autor, poemas musicalizados, rock, punk y rap. Sólo parece haber una excepción: el jazz. Ni un solo tema inspirado en Machado o su...

La poesía de Antonio Machado: Esperando la marea que llega Jun03

La poesía de Antonio Machado: Esperando la marea que llega...

Dentro del marco del modesto homenaje que la revista Aladar está brindando durante las últimas semanas a Antonio Machado, no podía faltar una pequeña referencia a su obra poética. Aunque, del mismo modo que vamos recorriendo la periferia de lo que representa el autor, no aspiramos a realizar un análisis extraordinario que muchos otros ya hicieron. Intentamos buscar puntos de vista alejados de lo profundo, de lo académico o lo puramente técnico. Los poemas interpretados por alguien que los necesita es uno de ellos. Sobre la poesía de Antonio Machado ya se ha dicho casi todo. Existen miles de páginas en las que se analizan todos y cada uno de sus poemas; su teología, su estructura… Ni siquiera es mi intención un torpe análisis de cualquiera de ellos. Tan solo quiero escribir recordando algunos versos de Machado; pensar en por qué regresan, una y otra vez, a la consciencia; intentar encontrar algo que, como mucho, puedo intuir con dificultades. Si tuviera que dar un buen consejo al joven que lo necesitara para llegar a ser poeta, no dudaría en robar un alejandrino de Machado para poder entregarlo en forma de tesoro; tal y como me llegó a mí leyendo poesía en el metro o tirado en alguna pradera del parque del Retiro madrileño. «Sabe esperar, aguarda que la marea fluya». Machado parece indicar el camino de la autenticidad y la honrada verdad. Esperar a que la emoción repose después de leer, de mirar. Convertida en experiencia necesaria podremos dejar que llegue esa marea que se produce en el mar océano que es nuestra propia vida. Saber aguardar leyendo un poema, saber vivir la vida como un poema. Un alejandrino construye la vocación, la existencia del joven soñador que fui y desea que sea en...

Poemas flamencos antes de ser escritos May28

Poemas flamencos antes de ser escritos...

Yo meditaba absorto, devanando Los hilos del hastío y tristeza, Cuando llegó a mi oído, Por la ventana de mi estancia, abierta A una caliente noche de verano, El plañir de una copla soñolienta, Quebrada por los trémolos sombríos De las músicas magas de mi tierra. (Antonio Machado, Soledades, XIV. Cante Hondo) Cuando comencé a plantear, y a documentar, este artículo, lo cierto es que no sabía muy bien, cómo establecer, con palabras, la relación existente entre el flamenco y Antonio Machado. La clave, y el arranque, me lo proporcionó una hermosa, sencilla y certera frase de una persona que conoce a la perfección ambos temas, y que ha sido una ayuda impagable en todo ello: Gracia Elena Miranda Balbuena; magnífica, además, compañera de página. Lo que me dijo, fue que «desde las letras del flamenco podemos entender cómo se comprendían las relaciones humanas en la época, algo que está muy presente en la obra de Machado, que situaba la amistad en un recodo privilegiado de la existencia humana». Es la existencia humana, efectivamente, de lo que trata su obra. En toda su magnitud. Tan vinculada en su caso, a Andalucía. Como el flamenco. Así pues, no es de extrañar la imbricación de ambos. Porque, en Antonio Machado, el sentir de su tierra, sus gentes, sus cantes, está muy presente. De lo que, indudablemente, su padre, Antonio Machado Álvarez, «Demófilo», es en buena parte responsable. Frente a la corriente antiflamenquista de los intelectuales de la Generación de 98 ( Eugenio Noel llegó a decir que no había «nada más inmundo que nuestro flamenquismo. Fermento de la descomposición de un pueblo»), Demófilo reivindica, activamente, su grandeza y su importancia, convirtiéndose en el primer folklorista que trata el origen de los diferentes cantes, y recopila  sus...

Las Dueñas de machado May20

Las Dueñas de machado...

Nací una noche de julio de 1875 en el célebre palacio de Las Dueñas, sito en San Juan de la Palma, rodeado de templos y de espadañas con campana, cuyos sones musicales recuerda mi corazón. Aquella luz de Sevilla. Aquel rumor de fuentes. Transcurrió mi infancia junto a un patio y un huerto donde madura el limonero. Pocos días después de reconstruir su recuerdo con estas frases, Antonio Machado moría en la soledad del exilio, en Francia, conservando después de sesenta años el fulgor de esos siete patios con palmeras que marcaron su niñez. No hay sevillano que no sepa que el poeta se crió en unas dependencias de Dueñas que en aquella época se arrendaban a diferentes familias. No hay visitante que no se haya detenido ante el edificio, en la verja, para atisbar ese paraíso de verdor y de albero escondido en el barrio de la Encarnación. Encerrada entre sus muros, Cayetana de Alba, epítome de la centenaria grandeza de España, recibe una primavera que se filtra a través del esparto de las persianas. Se murmura que ya no sale, con resabios de augurio, como si en algún momento se hubiera creído en su eterna vitalidad. Permanece encerrada en las cámaras atestadas de tesoros. Contados lienzos han salido de allí para ser mostrados en dos únicas exposiciones -la del Museo de Bellas Artes de la capital hispalense en 2009 y la del Centro Cibeles de Madrid de 2013- pero adquieren mayor significado colgadas en las salas del edificio palaciego. Algunas son de difícil traslado, como el espectacular retablo del siglo XV con una Virgen de Neri Bricci que preside el altar mayor de la capilla privada. Otras no salen nunca porque son el aderezo de una residencia privada, y no están vinculadas...

La laguna negra y el romance de Machado May20

La laguna negra y el romance de Machado...

El romance La tierra de Alvargonzález, de Antonio Machado, fue llevado al cine por Arturo Ruiz Castillo, en 1952, bajo el título de La laguna negra. Se trata de una película en blanco y negro más próxima al cine negro que al melodrama. La laguna negra está ubicada en Soria, sitio emblemático para el poeta Machado pues allí conoció a su mujer Leonor; y allí también escribió su libro Campos de Castilla, que contiene, entre otros poemas, este romance. Estamos frente al Machado que ya ha pasado por la bohemia, por París y Madrid, y ahora se adentra en la vida de pueblo castellana. «La laguna negra está en Castilla, pero esta historia pudo suceder en cualquier época y en cualquier lugar del mundo. Es la eterna tragedia de la codicia»: esta es la leyenda con la que comienza la película de Ruiz Castillo y es cierto que este tipo de historias marcadas por la sangre (en el sentido de lazos sanguíneos pero también en el de crimen) suceden en todas partes del mundo, pero si volvemos a Machado sabemos que tenía que ser Soria el lugar que le inspirara este romance, y al Machado de esta época (1907-1912), el sumergido en la España rural. La laguna negra es la eterna tragedia de la codicia porque trata de dos hermanos que asesinan a su padre para heredar. La historia tiene lugar en Soria y el cuerpo es arrojado a las aguas de la laguna negra. La adaptación cinematográfica del romance de Machado (dedicado al poeta Juan Ramón Jiménez) es bastante acertada: comienza con el asesinato del padre, pero no se muestra esta acción; en cambio, acaba de acontecer, los hijos ya están deshaciéndose del cuerpo que nunca se ve a lo largo de toda...