Coleman Hawkins y Lester Young: Modernidad y tradición desde el saxo tenor Sep22

Coleman Hawkins y Lester Young: Modernidad y tradición desde el saxo tenor...

Antes de que Charlie Parker y Dizzy Gillespie revolucionaran el jazz para cerrar la puerta, definitivamente, de la Era del Swing; algunos músicos aportaron grandes cosas que perduraron durante años. Los saxofonistas Coleman Hawkins y Lester Young son dos de ellos. Desde estilos y conceptos musicales diferentes, utilizando su instrumento de forma muy diversa, fueron capaces de convertir el sonido del saxo tenor en pieza fundamental dentro del jazz. Bill Russo, músico de jazz y arreglista, utilizaba el término atenorizado para referirse a la música jazz influenciada por el sonido del saxo tenor. Esta marca perduró hasta finales de los años sesenta. Y el músico culpable de que esto ocurriera fue Lester Young. Lester President Young marcó el jazz de los años cincuenta cuando tocaba en la banda de Count Basie. Y eso era en la década de los 30. Tras la irrupción del bebop la influencia de Lester Young resistía y se imponía, de nuevo, en los 50. Algo extraño y muy difícil de conseguir. Si tuviéramos que elegir el momento en el que este músico comenzó a ser importante tendríamos que marcar en el calendario el año 1934, momento en el que sustituyó a otro saxofonista en la orquesta de Fletcher Henderson, llamado Coleman Hawkins. Hawkins era muy expresivo en su música. Para ello acumulaba un gran número de notas para contar lo que quería. El sonido de su saxo era directo, agresivo si la pieza era rápida; sensual y dulce cuando interpretaba una lenta. Siempre lograba embriagar al público. Young era más cuidadoso a la hora de expresar, se mantenía colocado detrás de esa línea imaginaria que divide el territorio y que es zona de amabilidad, tranquilidad y suavidad. Era tan introvertido como Hawkins extrovertido. Pero sería injusto decir que Hawkins...

Historia del Jazz XI: Billie Holiday. Un extraño fruto colgado del jazz Sep13

Historia del Jazz XI: Billie Holiday. Un extraño fruto colgado del jazz...

Si una cantante estuvo en el centro del jazz, en ese lugar en el que todo estaba ocurriendo, fue Billie Holiday. Su vida fue una aventura reservada para muy pocos. Momentos de gran esplendor, giras endiabladas en las que sufrió una segregación brutal, drogas, alcohol, amores turbulentos, asuntos turbios, detenciones, prisión. Y una voz inolvidable que nunca nadie podrá imitar. Puro jazz, pura elegancia, puro viaje a lo más profundo del ser humano a través del sonido único llegado desde la garganta de una de las grandes damas de la canción. Alguien podría pensar que la improvisación entre los cantantes es algo imposible. Dependen de un texto que hay que respetar y cada canción debe ser reconocible. Sin embargo, los circunloquios, algunas alteraciones armónicas, un fraseo determinado o los intercambios, permiten que algo de improvisación se pueda incorporar al cantar cualquier tema. Billie Holiday fue la reina de esa improvisación. En realidad, fue la reina de una época del jazz. La importancia de su trabajo se encuentra en el cómo cantaba, en cómo decía, en cómo llenaba de un contenido desconocido, cualquier tema que interpretase. Cuando grabó junto a Teddy Wilson What a Little Mooonlight Can Do en 1935, demostró que una canción bastante normaducha podía convertirse en una obra de arte. El registro de Lady Day era suave y discreto. Además, su ámbito no abarcaba más de octava y media, por lo que no se le puede considerar una virtuosa, aunque fue la cantante que construyó el mayor símbolo contra la discriminación racial: Strange Fruit. Esta canción habla de un hombre negro colgado de un árbol, linchado. Hasta 1960, Abbey Lincoln con el tema Freedom Now, no pudo igualar algo tan auténtico. El refinamiento, la elegancia urbana y un encanto, entre canalla y...

Historia del jazz X: El jazz de Kansas City Sep05

Historia del jazz X: El jazz de Kansas City...

La Era del Swing estuvo marcada por la música de Benny Goodman. Pero muchos otros músicos tuvieron gran importancia en el desarrollo del jazz. Todo estaba preparándose para el gran cambio llegase, para que el jazz se hiciese adulto. El jazz de Kansas City y los músicos que orbitaban a su alrededor fueron pieza clave. Benny Goodman no quiso nunca arrimarse a los nuevos ritmos del bop. Quiso ser fiel a los cánones de la Era del Swing. Podríamos decir que cumplió su papel y dejó que otros fuesen construyendo lo que sería el jazz moderno. Dedicó buena parte de su vida a la música clásica. Murió en 1986. Otro de los músicos que contribuyó, a pesar de las críticas recibidas por los más puritas, al desarrollo y esplendor del swing fue Glenn Miller. Las raíces afroamericanas del jazz quedaban aparcadas en su música; las partituras de Miller se acomodaban en clichés facilones. Sin embargo dejó títulos que, aún hoy, siguen funcionando bien. Pennsylvania 6-5000 o Moonlight Serenade son claros ejemplos de ello. Sería injusto no mencionar a este músico aunque no fuera el mejor exponente de lo que es el jazz verdadero. Dicho esto, el que escribe se suma a las críticas que recibió Miller y muchos directores de bandas (casi todos blancos) que sonreían al público y tendían hacia el arte más popular en lugar de hacer buen arte. La diferencia es que el arte popular es lo que quiere la gente y el buen arte es lo que necesita esa misma gente. Lo comercial y lo complaciente ponía en riesgo el trabajo de muchos músicos (casi siempre negros) que necesitaban del virtuosismo para decir cosas y construir el propio jazz. Fueron, también, cientos de músicos los que contribuyeron al desarrollo del...

Historia del Jazz IX: Benny Goodman: De Maxwell Street al reino del swing Jul03

Historia del Jazz IX: Benny Goodman: De Maxwell Street al reino del swing...

La época de la Gran Depresión norteamericana no perdonó a nada ni a nadie. La industria musical se vino abajo. Dejaron de venderse 9 de cada 10 discos. Los clubes clandestinos, en los que poco antes podía consumirse alcohol ilegal, se vinieron abajo porque el jazz podía escucharse en casa a través de la radio, con una copa (ya legal) en la mano. Todo estaba cambiando a gran velocidad. Y, para ganarse la vida, los músicos se concentraban en las big bands, que antes eran un lujo y, ahora, una ganga. Con la radio llegó la época de las grandes estrellas. Y con las grandes estrellas de la música aparecieron los managers. Si en algo hay dinero alguien tiene que saber gestionarlo. Todo evolucionaba a gran velocidad, incluida la pobreza de una población que necesitaba anclajes a una felicidad que se perdía por momentos. Con la radio llegó una forma de escuchar jazz muy diferente. Las cadenas y los managers eran los que elegían qué se escuchaba y cuándo. Con este escenario dibujado, apareció el que sería el rey incontestable de la época en la que el jazz fue más popular que nunca: Benny Goodman; un músico que logró establecer el papel del clarinete dentro del jazz (aunque grandes músicos lo habían perfilado, Goodman extendió la esencia musical del instrumento definitivamente), un músico que logró un nivel como director de orquesta irreprochable y que fue capaz de atreverse con lo que otros no habían querido enfrentarse ni de lejos. Los nuevos sonidos bop, las bandas mixtas formadas por músicos blancos y negros, se convertirían en algo normal a la misma velocidad a la que Goodman conquistaba su fama o lograba mantenerla intacta. Benny Goodman nació el 30 de mayo de 1909. Hijo de inmigrantes...

Historia del Jazz (VIII): Los solistas dan paso a las orquestas Jun27

Historia del Jazz (VIII): Los solistas dan paso a las orquestas...

El jazz siempre supo acoger todo tipo de músicas para adoptarlas, transformarlas o, sencillamente, convertirlas en algo más de lo suyo. Aunque lo más importante es que los jazzmen han sabido siempre innovar, experimentar, revolucionar su propia música. Regresamos al Harlem de los años veinte para explicar un cambio fundamental en el jazz. En las entregas anteriores veíamos como Duke Ellington se abría paso con su banda y triunfaba. Pero hubo otros músicos excelentes y, además, las big bands no llegaron por arte de magia. El tránsito de la Era del Jazz a la del Swing fue fascinante y sirvió, finalmente, para que todo un país lograse salir de la mayor de las crisis económicas conocidas hasta ese momento. Estados Unidos terminó bailando para olvidar sus desdichas a ritmo de jazz. Lo que antes era un predominio claro del instrumento y de la interacción entre los diferentes que sonaban en la banda, se fue convirtiendo en una clara tendencia hacia la orquestación, hacia la composición de música de baile. Los años veinte dieron paso a un concepto musical en el que saxos, trompetas, trombones y sección rítmica, buscaban unirse en la partitura para formar un todo armónico. No por ello desaparecerían los solos, al contrario. No por ello la música perdió frescura o libertad, al contrario. Se produjo una gran revolución musical. Una más. Quien crea que la llegada de las big bands fue un proceso natural y obligado, se equivoca. Ellington fue pieza clave, pero muchos otros fueron artífices de este gran cambio. Uno de los grandes referentes de la época era la orquesta de Fletcher Henderson. Henderson nació en Cuthbert (Georgia) en 1897. Licenciado en química y matemáticas por la Universidad de Atlanta. Esta preparación universitaria y refinada, que se repetiría en...

Historia del jazz (VII): Duke Ellington (2) Jun21

Historia del jazz (VII): Duke Ellington (2)...

Todo lo que el jazz tiene de sonoridad e instrumentación, desde los años 30 en adelante, tiene que ver con Duke Ellington o es cosa suya. Además, este músico fue pionero en el mestizaje del jazz; en la implantación y desarrollo de algunos instrumentos que hoy no podrían faltar en una banda y en la de la voz como un instrumento más; o en el uso de espacios acústicos para grabar. Hasta el día de su muerte demostró ser el rey del swing, de la composición jazzística para orquesta. Duke Ellington decía que su música era “una transformación de recuerdos en sonidos”. Tal vez, esto está en relación con la vocación del músico que no era otra (en sus años de juventud) que la de ser pintor. Cada una de sus composiciones parecían dibujos disfrazados con un pentagrama. “Para un músico de jazz, los recuerdos son importantes. Escribí una vez una pieza de 64 compases sobre un sencillo recuerdo de infancia: el paso de un hombre que se aleja silbando una canción; lo escuché una vez en la calle desde mi cama y a través de la ventana abierta”. Así era la música de Ellington. Historias cercanas, cotidianas; historias que todos hemos vivido traducidas a un lenguaje universal que las convertía en historias exclusivas que nunca podrían decirse de forma distinta. El universo de Ellington se sostenía sobre lo pequeño. Por eso es sorprendente que se le criticara, con bastante frecuencia, que tuviera una excesiva tendencia a las formas mayores de composición o a la tradición más clásica y europea. No hay más que centrar la atención en los medleys o popurrís del compositor para comprender que él se situaba, de forma voluntaria, muy lejos de la música puramente artística y culta. Lo que...

Historia del jazz (VI): Abran paso, por favor, llega Duke Ellington Jun14

Historia del jazz (VI): Abran paso, por favor, llega Duke Ellington...

Harlem fue uno de los centros neurálgicos en el que el jazz se desarrolló, sobre todo, desde finales de los años veinte. Harlem era una especie de lugar que servía para que los afroamericanos pudieran sentirse más libres y más iguales a los blancos. Sin embargo, Harlem era, al mismo tiempo, un lugar en el que las miserias y la desigualdad seguían su camino. En este otro Harlem se encontraba la música jazz. Harlem fue uno de los lugares fundamentales para el desarrollo del jazz. Allí coexistían los negros que tenían puestas sus miras en lugares muy altos y los negros que ya mascaban una desigualdad que parecía no existir, pero perduraba aunque con otras formas. Dos modos de entender la vida enfrentadas. Y, cómo no, en el Harlem una de las formas más extraordinarias de imponer criterios era la música. El piano fue el instrumento que marcó distancias entre unos y otros. No es lo mismo tener en el salón de casa un piano con el que encontrarse con Mozart o tenerlo para que sirva de apoyo en una fiesta comunitaria (muy frecuente en Harlem por aquella época). Sin embargo, vamos a mirar ese instrumento que tanto marcaba a unos y otros como lo que es, un instrumento; la vía necesaria para que el estilo Harlem Stride Piano lograse hacer saltar por lo aires lo que quedaba del ragtime y, de paso, todo lo nuevo que quería salir adelante. Art Tatum, Thomas Fats Waller, Willie the Lion Smith o James P. Johnson, son algunos de los extraordinarios músicos que compitieron por ser el mejor interprete de la ciudad en sesiones que se diseñaban como la única vía posible de conseguir el reinado del nuevo estilo. Algunos de los standars más famosos de la...

Historia del jazz (5): Chicago y N. Y. años 20: el jazz de los blancos Jun06

Historia del jazz (5): Chicago y N. Y. años 20: el jazz de los blancos...

El jazz se extendió con rapidez y por todo Estados Unidos gracias al gramófono. La venta de aparatos y discos se disparó durante algún tiempo y era raro el lugar en el que no se escuchase la nueva música. Aparecieron nuevos músicos en lugares improbables. Algunos de ellos de extraordinaria calidad. Bix Beiderbecke fue uno de ellos. Junto con el saxofonista Frank Trumbauer logró un nivel extraordinario para lo que fue el jazz de los blancos. Regresamos a Chicago y a los años 20 del siglo pasado. Aunque no es cierto del todo, esos tiempos quedaron marcados, entre otras cosas, por la hegemonía de los jazzmen blancos en Chicago. Su música se diferenciaba de la tradición de Nueva Orleans gracias al flare up, el shuffle rhythm o el break; por las marcadas tradiciones europeas más clásicas que destilaba su música e, incluso; por la música popular judía. Los músicos eran vistos como jóvenes que intentaban trazar un camino único y retirado del acomodo general. Y, efectivamente, muchos de ellos lo eran aunque no tan salvajemente contrarios al orden establecido o a los sentimientos más dulzones como quisieron pintarlos. Porque fueron buenos camaradas, porque su música era la expresión de sus intimidades, porque eran personas muy normales aunque tocaban jazz, claro. Pero, en ese momento, todo lo que tenía que ver con Chicago y sus músicos blancos era mitificado a la primera oportunidad. Nueva Orleans, Chicago y Nueva York, eran los tres epicentros del terremoto llamado jazz. Siempre se dijo. Aunque tampoco es del todo cierto. Ya existían los gramófonos y la gente los compraba en grandes cantidades. El jazz llegaba a todos los rincones de Estados Unidos. Del mismo modo que pasaría después con la radio, los avances técnicos jugaban a favor de la...

Historia del Jazz (4): Louis Armstrong, la inmortalidad del jazz May29

Historia del Jazz (4): Louis Armstrong, la inmortalidad del jazz...

Louis Armstrong regresó a Chicago, desde Nueva York, en 1925. Nadie era capaz de igualar el amplísimo repertorio de recursos técnicos que era capaz de desarrollar al hacer música. Y allí grabó una serie de sesiones inolvidables, tal vez las más aclamadas de la historia del jazz, con los Five y Hot Seven. Aparece, por si era poco, el Armstrong más vocalista y con él lo que se conoce como scat singing. Más no se puede pedir. En noviembre de 1925, los técnicos de grabación del sello OKeh estaban en Chicago. Era un equipo que iba y venía puesto que podían trasladar los aparatos. Aprovechando la ocasión, Armstrong quiso grabar siendo el líder del grupo. Aunque, más tarde, grandes músicos consiguieron grabaciones memorables nunca se superaron las de Armstrong con los Hot Five y los Hot Seven. Alguna de Parker puede estar a un nivel similar, pero no por encima de estas. Las frases musicales de Armstrong se entrelazaron de forma primorosa, la lógica de su música era arrasadora. Los breaks que otros eran incapaces de cerrar con soltura resultaban naturales, casi obligados, cuando él tocaba. Por otra parte, el predominio de la corneta de Armstrong es absoluto ya que las líneas melódicas parecen estar, siempre, un escalón más arriba del conjunto. Contaba el propio músico que grabando Heebie Jeebies se le cayó al suelo la letra de la canción. No la sabía de memoria y, mientras recogía el papel del suelo, improvisó unas sílabas que trataban de imitar las líneas melódicas de un instrumento. Ya saben, eso a lo que pronto nos acostumbró Armstrong. Cantar sin decir nada con sentido lingüístico , pero lleno de coherencia musical. Esto se conoce como scat singing. Y lo que contaba el genio lo ponemos en entredicho...

Historia del Jazz (3): Louis Armstrong, El eclipse alumbrador May13

Historia del Jazz (3): Louis Armstrong, El eclipse alumbrador...

El gran desarrollo del jazz de Nueva Orleans se produjo en Chicago. Una paradoja que se justifica con el enorme movimiento que se produjo entre 1916 y 1919 de afroamericanos en busca de lugares más cómodos para vivir y, en el caso de los músicos, de nuevos públicos. Se conoce este fenómeno como la Gran Migración. También los músicos blancos se trasladaron a Chicago, pero ellos con una facilidad mucho mayor para acceder a las discográficas que, en el caso de los negros, no llegó hasta la aparición de los primeros race records. Louis Armstrong nació el 4 de agosto de 1901. Aunque él siempre defendió que había nacido el 4 de julio de 1900 (una fecha muy estupenda en Norteamérica). William y Mary Albert (el músico se refería a ella como Mayann) no cuidaron del pequeño Louis. El padre terminó formando otra familia y Mayann era prostituta en Storyville por lo que Armstrong se encontró conviviendo con varios padrastros durante su niñez. A los siete años comenzó a trabajar vendiendo carbón a las meretrices de Storyville. Cargaba durante todo el día con una carretilla que convertía ese trabajo en un suplicio. Un buen día, vio en un escaparate una vieja trompeta que se vendía por cinco dólares. Pidió un adelanto a su jefe y la compró. En ese momento, llegaba la oportunidad a un genio de la música que cambiaría todo lo conocido del jazz. Armstrong vivió todo lo que pasaba en Nueva Orleans (prostitución, segregación, racismo absoluto, violencia, ragtime, bandas de metal) lo asimiló y viajó hasta el centro de algo que estaba allí desde algún tiempo atrás presente sin que nadie lo hubiera sabido ver. Llegó al mismo centro de la realidad y convirtió un embrión musical en puro arte. Contaba...

Historia del jazz (2): De Nueva Orleans a las ciudades tomadas por los solistas May07

Historia del jazz (2): De Nueva Orleans a las ciudades tomadas por los solistas...

El cambio de siglo supuso una especie de cataclismo para la música en Nueva Orleans. Y, por supuesto, para sus gentes. Todo se acelera. El declive de la ciudad, pocos años después, provoca la fuga de cientos de músicos que acuden a las ciudades (sobre a todo Nueva York y Chicago) buscando nuevos públicos y nuevos futuros. Pero, antes de llegar a ese punto, suceden cosas que no podemos olvidar. Para intentar comprender qué ocurrió para que apareciese el jazz, merece la pena centrar la atención en el ragtime, especialmente en la música de Scott Joplin, puesto que fue uno de los más importantes ingredientes para que la nueva música viera la luz. Y en Jelly Roll Morton como personaje que se autoproclamó padre del jazz y que sirvió de enlace entre las distintas tendencias musicales. Nueva Orleans era el centro de la actividad musical. Todo ocurría allí. Y mientras duró ese tiempo luminoso, antes de que los músicos buscasen lugares distintos y alejados de la cuna del jazz, se iba preparando todo para que Louis Armtrong ocupase la escena e inaugurase una época en la que el solista sería fundamental y el jazz una realidad consolidada. Scott Joplin. Junto con el blues, el ragtime fue una pieza fundamental en la construcción de lo que hoy conocemos como jazz. El blues llegó desde el delta del Mississipi y el ragtime desde Missouri a final de siglo. Blues y ragtime convivian sin que estuviera demasiado clara la línea de separación entre ambos. Los pianistas negros interpretaban piezas muy rápidas, divertidas; piezas que podían bailarse; con el bajo de la mano izquierda insistiendo en los tiempos más poderosos y síncopas improbables con la mano derecha. El ragtime se podía tocar al piano, pero era muy difícil...

Historia del jazz: El nacimiento Abr29

Historia del jazz: El nacimiento...

Durante las próximas semanas haremos un repaso a la historia del jazz. No se trata de profundizar en algo que requeriría un espacio distinto y mucho mayor. La intención es señalar asuntos importantes, nombres imprescindibles y algunas obras que pueden ayudar a entender este tipo de música y su entorno. Comenzamos intentando descubrir las claves del nacimiento del jazz. Todavía hoy, el jazz es una música que no presenta problema alguno ante el noviazgo propuesto por otros estilos u otras formas de interpretar; desde el principio, no pierde su arraigo en el blues aunque está en constante movimiento, nada de lo anterior sirve al músico que interpreta jazz para poder mostrar cómo entiende él las cosas, cambia constantemente buscando nuevas formas con las que celebrar la vida. El jazz es la propia vida, su ritmo. Nació con esa vocación y la ha mantenido intacta hasta la fecha. Cuando comenzó a tomar forma, el jazz se fue dibujando como una forma de arte en el que la improvisación es fundamental, en el que un grupo de personas utilizando el lenguaje musical era capaz de dialogar para explicar. A principios del siglo XIX, en Nueva Orleans se concentraban personas de todas las nacionalidades imaginables. La convivencia era excelente entre ellos. Y allí había, también, esclavos negros. Siempre se apunta a esta ciudad como cuna del jazz aunque en cientos de lugares estaba pasando algo similar. Por una parte, el esclavo canta y sigue un ritmo concreto. No solo al hacer música. Estos hombres y mujeres aprender la improvisación cuando se encuentran fuera de su entorno natural obligados con violencia. No saben qué hacer y aprender improvisando. Eso se dejará notar en la música. Por otra, las costumbres norteamericanas, dada la gran cantidad de elementos culturales que...