La mujer en silencio. Sylvia Plath y Ted Hughes...

La vida del gran poeta inglés Ted Hughes y de su esposa, la también enorme aunque mucho mas infravalorada Sylvia Plath, ha dado para un buen puñado de jugosas biografías encargadas de inmiscuirse en la intimidad de sus vidas, dando lugar en un caso tan particular como el suyo, con relación tormentosa y suicidio en el camino, a páginas y páginas de truculentos cotilleos y opiniones dispares, que tienden bien a crucificar a Hughes como misógino traidor elevando a Plath a los altares predestinados a todo mártir, o a juzgarla a ella como la masoquista fémina, perturbada y sin apenas talento, que hizo imposible la vida al laureado genio de la literatura. Todo según a quien le pregunten. Las biografías de artistas celebres son una de las efemérides editoriales mas singulares y atractivas. Poseen tanto de estudio obsesivo de la genialidad como de impúdico rastreo de intimidades que, escudado en un alarde de intelectualidad, se pretende mas elevado que el cotilleo diario a lo Belén Esteban y Cía., cuando la realidad dicta que esas anécdotas que sobrevuelan los círculos literarios y artísticos suelen ser sin duda, dada la naturaleza inquieta de sus protagonistas, mucho mas  jugosos que cualquier acontecimiento en la vida de la fauna televisiva actual. La mujer en silencio, escrito por la magnífica biógrafa Janet Malcolm, no es afortunadamente uno de esos libros repletos de morbosos detalles, y pese a su título, posiblemente una imposición editorial en pos del incremento de ventas, apenas rastrea la vida de la pareja de escritores. En realidad este enorme ensayo metaliterario dedica la mayor parte de sus páginas al estudio del propio biógrafo y sus vicisitudes como arqueólogo de vidas ajenas, así como  a interrogarse sobre hasta qué punto es lícito entrometerse, culturalmente escudados, en la...