Visiones de la fascinación Sep14

Visiones de la fascinación...

Un viaje a través de las canciones que reflejan el espíritu de las ciudades que visitan sus letras y que evocan sus partituras. Casi 14.000 kilómetros se recorren en esta etapa a desde Panamá hasta Buenos Aires, cruzando el Ecuador de la serie y del planeta. La mitad sur del continente americano despierta pasiones en todo el mundo, como revela la colección de artistas que en esta entrega dedican su trabajo a los territorios latinoamericanos. Al Norte, el Caribe. Al Sur, el Pacífico.En el horizonte, Colombia y más de treinta minutos de música que recorren todo un continente, hasta la Argentina. Un canto de besos en una playa de Cartagena de Indias es el primer destino de cumbia y desenfreno. Recibimiento de calor en la América más auténtica. Canción de gente en la calle y de bares donde se ahoga el día. Desde España llegó la lengua que hoy se habla en el continente y desde España llega la música que describe con percusiones y guitarras eléctricas la Maracaibo venezolana, pintada por las notas como ciudad de retiro y descanso. Desierto de amor donde se juntan selva y mar. Vistiendo ropas de verano en mitad del invierno, Paul Simon desvela su fascinación por Puerto Rico describiendo un paseo por la ciudad en la que imagina haber nacido. Letanía de niños que crecen tratando de evitar un rumbo marcado por el destino de la calle. Español e inglés se mezclan en los gritos de desesperación, de lucha, afilados por las estridencias de los teclados de la canción. Fiesta isleña de fascinación en Bridgetown. Un mito como Dizzy Gillespie se deja atrapar también por los ritmos afroamericanos transportados por las mareas al lugar en el que el Atlántico se diluye en el calor del Mar Caribe.Es Carnaval...

Letras impregnadas de lucha Sep05

Letras impregnadas de lucha...

DesdeCanadá a Panamá, ambientes de desolación, miedos y tristezas, pero también miradas al futuro próspero, en ocho canciones que recorren América al norte del paralelo 10 Más que una ciudad, un estado. Más que una canción, un disco. El álbum más oscuro de Springsteen coincide con su época más difusa, triste, angustiosa, y se refleja en la forma y en el fondo de un trabajo que retrata perfectamente la vida en el estado más lúgubre de Norteamérica. Un viaje al son de la armónica y de las guitarras grabadas con tecnología doméstica. Rock sin roll. Nebraska en el retrovisor. Sigue el viaje.Más que una canción, un himno que cruza el país en una monumental sutura de asfalto. Más que una ciudad, una ruta que es leyenda de la música. Amarillo, Texas, Chicago, Los Ángeles… y por supuesto el Saint Louis natal de un icono como Chuck Berry aparecen en uno de los temas más versionados de la historia de la música, bautizado con el nombre de una carretera: la Ruta 66. Un desvío en el camino al suroeste en la música de REM, que cruza en una canción todo el estado de Texas. Ambiente de pesimismo, para hablar de gobiernos que no se ocupan de los ciudadanos, y de promesas incumplidas que acaban provocando dolor y muerte.Con la contundencia de la brevedad, Houston en una crítica de un tiempo. Cruzando la frontera, homenaje a México en la voz de Nat King Cole, que firma una de las más celebradas versiones de la canción Guadalajara. Con la pasión de un nacido en el estado de Jalisco, el americano arenga al mariachi para cantar la alegría de la ciudad. Mil años de historia se unen en Guatemala, la Quetzaltenango llamada Xelajú en las lenguas indígenas y...

Sincronía en el envés del planeta Jun21

Sincronía en el envés del planeta...

El hecho de ubicarse en las antípodas de la Europa Occidental no hace que la música de Oceanía difiera diametralmente.Folclore y tendencias se tocan, como todos los extremos. Serotonina y golpes de caja para el primer tramo del viaje. Un vaquero negro de aires indígenas desenfunda su voz rotunda para reclamar su vuelta a la ciudad que le vio nacer:Perth, en la fachada índica de Australia, espera su música, que bien pudiera ser compuesta en Texas. También quieren regresar a Australia, pero a la orilla de Tasmania, The Whitlams, porque dicen que tienen cosas que hacer. Así lo cuenta la letra de una canción de homenaje a Melbourne, tan caótica en los ritmos como una ciudad que vive en su día frenético y en su noche alocada, abierta a la bahía. La siguiente parada en el viaje a través de la música es Papúa Nueva Guinea. Un trayecto hacia el norte a través de notas que suenan a sur, porque el rumbo es hacia el la mitad del mundo.Salima habla de sueños y de los mejores días de una vida recogida en las melodías de una composición con nombre de ciudad misteriosa y exótica. Eclecticismo de ritmos de base electrónica, raps, notas sostenidas de aires orientales y hasta etéreos recuerdos de reggae en el Miss Chang de un sorprendente disco de Chinese Man, inclasificable en un solo estilo, porque pertenece a una docena al mismo tiempo, y que incluye desde notas en bucle hasta sonidos reales de tráfico. El camino a Corea del Sur es, en cambio, monocorde. Gris y monótono, justo al contrario que la noche en Seoul, que Wangel retrata en un crescendo hasta una explosión contenida, trágica, que habla de la cercanía de la distancia, de la dulzura de la culpa,...

A las princesas del Oriente Jun06

A las princesas del Oriente...

Desde Tailandia a Indonesia, la música dibuja la sensualidad de ciudades regias. Aromas dulces y penetrantes en las composiciones y en las atmósferas que evocan de la primera a la última nota. Bangladesh en el horizonte, y más de 31 minutos de música para viajar en un pentagrama en el que se mezclan distintos aires. El primero de ellos de una norteamericama, Joan Baez, que habla de un sol que se pone dejando una penumbra de tragedia. Guerra,cólera, desolación, manchan la armonía de una canción hermosa. Luz y exotismo en la Tailandia en la que una mujer, también una mujer, secuestra el orgullo de Joel Timmons, el líder de la banda Sol Driven Train, que retrata la vida regalada en una sucesión de protagonistas de cuerdas y vientos.La vida en  directo, bosquejada sobre un escenario. El diablo visita Camboya en la siguiente canción que suena en  el reproductor. Los pasos por los caminos de tierra rojiza son acompasados por un correteo sobre el trasteo de las guitarras, y por los distintos tonos con los que las voces se acompasan, para describir un caos silencioso; rítmico. Vietnam suena a guerra, a muerte de inocentes y de inocentes, de los que matan y de los que mueren, en esa omnipresente autocrítica norteamericana a uno de sus mayores errores geopolíticos. Atmósfera alocada de destrucción.La canción suena a los setenta del rock progresivo y la experimentación musical. Vuelve Kravitz a un escenario de vergüenza, compartida por sus compatriotas. Una composición en malayo se cuela en la particular vuelta a mundo iniciada hace 28 canciones. La banda Tilu hace un homenaje a su propia ciudad con una sección de vientos acoplada A  las voces femeninas, elegantes, medidas en la misma tonalidad, sin estridencias. Como «Princesa de Oriente» bautizan Los...

Las ciudades que prestan su voz May29

Las ciudades que prestan su voz...

Desde Damasco a Katmandú, un viaje a través de la música interior, de las propias localidades y de quienes la viven y las reinterpretan para convertir experiencias en canciones. Un saxofón libanés ha amenizado el viaje a lo largo de más de 1.500 kilómetros desde Estambul.Suena Toufic Farroukh, que perfila con la sonoridad genuina de los instrumentos árabes la magia de la noche en Damasco. Desde la distancia de un París marcado por los acentos orientales, un músico atrapado por el jazz relata en un pentagrama improvisado el recuerdo de sus aventuras en Siria. Tardan en llegar las voces, y lo hacen en un segundo plano, escondidas tras el bullicio de la ciudad, en la siguiente canción que suena:Duran Duran pinta con los aires de los ochenta a la urbe cosmopolita de Tel Aviv.Alguien dice encontrarse consigo mismo paseando entre sus edificios. La electrónica acompasa una historia que recuerda a las miradas que los visitantes dedican a su alrededor cuando llegan por primera vez.Asombro. Otra ciudad llena de gracias se convierte en el grito desesperado de una mujer, Tina Arena, que se identifica con la urbe caída sobre sí misma por la guerra. Cubriendo con una pátina de tristeza la grandeza de sus tiempos de oro y palacios lujosos. Se llama Bagdad. Y se apodera del nombre la artista para gritar su desesperación. Las notas de otra canción mezclan el aire de Londres y el de Teherán.Un viaje en sueños bajo el velo de la noche. La banda británica Hiatus toma prestada la voz de Shura para dibujar un contrapunto de cumbres y llanuras de Irán, de suburbios y de altos edificios del corazón financiero de su capital. Altos y ampulosos rascacielos reciben al viajero en su etapa musical en los Emiratos Árabes. El...

Memorias con nombre de mujer May13

Memorias con nombre de mujer...

Un viaje a través de las canciones que reflejan el espíritu de las ciudades que visitan sus letras y que evocan sus partituras. Más de 13.000 kilómetros recorridos con la imaginación en las dos primeras entregas de la serie, de Madrid a Estambul. DesdeFinlandia a Turquía, donde se tocan dos continentes, la Europa del Este agrupa iconos que han atrapado la inspiración de compositores célebres de todo el mundo anglosajón. Más de siete mil kilómetros han sonado, cuando otro viaje de ocho canciones comienza en Letonia. The Weepies deslizan alusiones al turismo sexual preguntando por la tristeza de las chicas de la Riga señorial, con un tema con reminiscencias infantiles, que tiene acordes de infancia perdida. La KGB apunta un nombre en la libreta:Michael Jackson, que dice encontrarse solo, que dice oler el peligro, que canta sentirse como un extraño en Moscú. La voz desgarrada se pierde en una gran plaza ahogada por la lluvia, y en la que también resuenan las percusiones que recuerdan a simbólicas paradas militares. También llegan a Moscú —pero desembarcados de un horrible vuelo transoceánico— The Beatles. Se encuentran con una Unión Soviética desmembrada, y deciden llevar su canción hasta Kiev, para rendir un homenaje a las cálidas chicas ucranianas, cálidas a pesar de la frialdad de las tierras y del carácter. Rock con aires californianos para un trayecto a una Ucrania que ya es un país distinto al que se refería Mccartney. Más al oeste, Polonia, con la compañía de Joy División en el reproductor de música. Varsovia suena al post-funk de Joy Division.La banda inglesa adoptó en sus orígenes el nombre de la capital, que suena a su música. Y aprovecha el tema para reconstruir el ambiente de los conciertos, lúgubres y decadentes como la propia ciudad, pero...

De decadencias y vanguardias May07

De decadencias y vanguardias...

Desde Madrid a Helsinki, el continente europeo muestra en su música múltiples aristas, producto de las capas en las que se superpone su propia historia de miserias y grandezas. El cuentakilómetros está a cero. En el reproductor tampoco avanza el código de tiempo del primer tema. Arranca un viaje alrededor del planeta que es al mismo tiempo una vuelta al mundo de la música, que en ocasiones se revela como el mejor acompañante. Sabina hace girar las ruedas por un lugar donde el mar no tiene cabida, cruce de caminos de ambientes sórdidos y juventudes malgastadas, con una instrumentación limpia, con una marcada presencia de las guitarras acústicas y una edición cuidada. La norteamericana Melody Gardot se adueña de un acento que no le pertenece, para hablar de una Lisboa de jazz, a la que un preludio de campanas de las iglesias de la Alfama y de los tranvías y los elevadores transportan al viajero. La canción remata en un colofón de cuerdas viejas, cuyo eco es devuelto por desconchones de los muros de los barrios históricos. Un océano más al norte, Fiddler’s Green nos hacen sentir con su particular estilo irish folk rock —y también con sus flirteos con elpunk—, las emociones de un paseo agitado por la noche de Dublin. Suzanne Vega también pasea, pero por las calles de un Liverpool silencioso y sin tráfico en una tarde de domingo, donde presenta a los personajes solitarios que cuentan su historia sobre un contrapunto de piano que desasosiega. Los cambios de ritmo y de instrumentación del tema llenan de aire los pulmones para proseguir un viaje que también hicierom de Liverpool a Hamburgo, The Beatles buscando una fortuna que llegaría más tarde. Pero antes de llegar a Alemania… Francia y Holanda. Ni más...