Todo por una chica

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Todo por una chica es una novela de Nick Hornby, autor conocido sobre todo por Alta fidelidad, que comienza con la frase «(…) las cosas me iban bastante bien» y avanza la narración también en ese sentido: bastante bien, en un tono suelto, liberado, gracioso y acertado del narrador Sam, a quien da bastante gusto escuchar (o leer) en estas primeras páginas o capítulos; da gusto conocerlo, nice to meet you, Sam, but…

Pero la novela de 302 páginas logra que ese tono peculiar, llamativo, simpático y divertido de Sam comience a resultar de a poco algo reiterativo en medio de una trama sin sorpresas.

¿Es una novela para adolescentes? Sin dudas ese público puede verse mucho más atraído por los personajes protagonistas (Sam y su novia Alicia) que el lector adulto, muy a pesar, esta clasificación, de que la novela no tiene nada que ver con la literatura juvenil ni desde el punto de vista editorial (publicada por Anagrama en uno de esos famosos libros amarillos que todos tenemos, y ojalá muchísimos) ni de la obra misma, que trata del mundo adolescente sin estar perteneciendo al género de la literatura juvenil necesariamente.

Hornby maneja humor e ironía de manera admirable, además de ser indiscutiblemente un excelente prosista. Pero (aquí está mi but) esta larga novela va perdiendo interés a medida de que avanza su previsible trama. Que la obra comience con Sam hablando con su póster, o mejor dicho, con la estrella de los deportes que homenajea ese poster, es bastante genial. Este tal Tony Hawk, un gran skater, ídolo de Sam, viene a ser el consejero, reemplazo del padre ausente (y no solo ausente, sino también patético y grotesco) de Sam, cuya pasión, por supuesto, también es el skateboard.

El universo de los personajes adultos es detestable, y me parece que es una de las cosas que complica tanto avanzar con ganas en la lectura de esta novela. La trama intenta hacernos creer (en el mejor de los casos) que los personajes adultos se vuelven detestables por las circunstancias conflictivas que los atraviesan (ya es hora de decirlo: Sam deja embarazada a Alicia y los padres de ambos futuros padres se ven afectados de modos insólitos), pero yo más bien creo que son personajes mal construidos que inspiran antipatía; y mucha, si además consideramos las ideas nefastas y las actitudes aborrecibles que los mueven.

La madre de Sam es una mujer que no llega a los 33 años (un poco el leit motiv de la novela, ya que Sam será padre a los 16) y que opera más de amiga que de madre, por pura torpeza, además de que queda embarazada después que la novia de su hijo, y es deseada sexualmente por el amigo inútil también de su hijo (elementos que no molestan por inverosímiles ya que no lo son, sino por obvios, por clichés). El padre de Sam, racista, insensato, sarcástico pero sin inteligencia, es un verdadero padre ausente que está propuesto en la historia como si diera igual, sin demasiada crítica. Y los padres de Alicia, presentados en un primer momento como intelectuales, fallan entonces en sus parlamentos, que no tienen nada que ver con lo que diría gente de esas características socioculturales que se presentan al comienzo de la historia.

La novela tiene algo particular y es que Sam es proyectado al futuro (por Tony Hawk, pero esto prefiero dejarlo como anecdótico), con lo cual transcurre en dos tiempos, aunque la mayor parte en el presente, y resulta interesante el juego que se hace de esos dos momentos temporales: cómo vive Sam ese futuro cuando es proyección desde el presente (y por lo tanto se encuentra descolocado) versus cómo lo vive (y lo reconoce, porque ya lo había visitado en el pasado) cuando ese futuro ya es su presente. Pero lo más interesante de este recurso es su metáfora: Sam vive a destiempo; 16 años no es momento para ser padre.

Por cierto, vale la pena resaltar que Sam es un chico entrañable.

Calificación: Regular.
Tipo de lectura: O muy liviana (si uno espera lo justo) o muy pesada si en la página 150 ya no quieres seguir…
Tipo de lector: Adolescentes
Personajes: Detestables excepto Sam que es una gran construcción en términos literarios.
¿Dónde puede leerse?: En el Instituto.