TODOS TIENEN RAZÓN

Paolo Sorrentino
Paolo Sorrentino es conocido como director de cine; su película La Grande Bellezza se ha estrenado con éxito en 2013, sigue la estela de Il Divo (2008). Tanto en los filmes como en la novela muestra una capacidad insólita por deconstruir la caricatura, conteniendo lo grotesco para mostrárselo a los espectadores -a los lectores- como algo que reconocen real por lo absurdo. Como la vida misma. Recoge el testigo de cierta forma de hacer del Neorrealismo. Evoluciona sobre ese movimiento, y mediante un barroco naturalismo en la forma de escribir convierte una Italia que se deshace en víctima de una nueva postguerra. No por incruenta menos dolorosa. No por pobre, menos picaresca. Frívola y desalmada. Reflejo de las carencias y los anhelos de una clase media que se desmorona.

La misma exageración que provoca con la cámara, la traslada aquí a la voz narrativa para componer ese efecto de descomposición psicológica, de desmesura.

Una sociedad que se copia a sí misma. Que es, en sí misma, una ficción.

Practica Sorrentino una literatura que incursiona en lo coloquial, incluso en lo grosero y malsonante, acertadamente para la construcción de su narrador -el excesivo cantante melódico Tony Pagoda- compensándolo con un vocabulario brillante, con ideas de gran crudeza y oportunidad para la recreación de esa moderna sociedad neroniana que se mueve por Nápoles, por Capri, por simbólicas villas en Córcega, que el lector ubica en Cerdeña porque algunos de los monstruos son reconocibles, aunque el escritor no ha permitido que se apoderen de la narración.

Una novela que se basa en lo local para alcanzar una descripción de lo general en la que los vecinos nos sentimos identificados.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera que quiera estar al día.
Tipo de lectura: Divertida.
Argumento: Insólito.
Personajes: Extravagantes.
¿Dónde puede leerse?: En Nápoles o en Capri.