Typologies

Nicolás Grospyerre
Galería Alarcón Criado. Sevilla.
31 de enero-29 de marzo
El objeto es, según la definición lacaniana, el lugar donde se restituye de forma continua nuestro deseo inalcanzable, de forma que cuando, por fin, se posee, el deseo pasa a un objeto diferente, configurando lo que denominamos pulsiones. El coleccionismo como ansia de poseer uno o varios objetos prescindiendo de su valor funcional, esto es, poseer por el hecho de poseer, sitúa la necesidad inconsciente en el ámbito del discurso íntimo, del dialogo con uno mismo a través de objetos e imágenes y, desde esta perspectiva, en un terreno cercano a un discurso artístico en el que productor y receptor son la misma persona.
Nicolás Grospyerre (Polonia, 1975) presenta en su segunda exposición en la galería Alarcón Criado un uso sistemático de los dispositivos de colección como recurso creativo para estructurar la realidad, creando parcelas de información que, como siempre en la esfera posmoderna, tiene tanto de verdadero como de falso (falsas colecciones, objetos no originales y manipulados…), tanto de profunda necesidad psíquica como de ridícula obsesión. Los objetos e imágenes de Grospyerre no sólo prescinden de su valor útil, ni siquiera transmiten lógica alguna, y manifiestan sólo una irracional práctica en busca de algún desdibujado tipo de sentido, algo especialmente evidente en colecciones como las de objetos dobles naturales o recipientes de aire, grupos de objetos que nada tienen que ver entre sí salvo el hecho de haber sido agrupados, y, a través de ese acto, entrar en el ámbito del discurso.
Su práctica fotográfica posee el mismo carácter, fría y distante, alejada de intención autoral y auspiciada en la idea de que toda fotografía consiste en la apropiación de una parcela del mundo. Sólo después del acto apropiacionista será cuando el discurso aparezca. El momento decisivo no se produce al apretar el disparador, sino que se genera desde la concepción de una idea y pasa por la selección, activación de dispositivos (generalmente digitales aunque aquí propios de la practica archivística tradicional) y colección de imágenes o textos, inclinándose hacia el suicidio fingido del autor.
En Typologies el arte obra ese milagro que le es propio de volver cautivador lo anodino. Si alguna vez han sentido la obligación de guardar algo en un cajón, solo para conservarlo, solo para hacerlo suyo, no deben perdérsela.