UN DÍA EN LA FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA

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Desde el 7 al 17 de mayo, en la Plaza Nueva (Sevilla), 39 expositores de editoriales, librerías y autores entrarán en diálogo con los ávidos lectores.

A esta cita acudirán personas para que les firmen libros de autores a los que quieren conocer; expertos para hablar de escritoras y escritoras para dar charlas; cantautores, pasacalles; y, para profesar respeto a la vida y obra de un héroe cultural, como Rafael de Cózar. ¿Yo? Para comprender el ambiente respirable entre billones de hojas de papel.

Fui acompañada. No me costó convencer a mis compañeras de periodismo, Isabel, Ángela, Cristina y Sara, cuando les dije que a las 18.30, en la caseta nº7 de Ediciones En Huida, habría un coloquio, Relatos y mujer. Llegamos tarde a la cita, pero el joven que detentaba la editorial se percató de nuestra desazón y tuvo el gesto de llamar a la autora de la tercera edición de un libro que apareció en septiembre de 2014. Amablemente, nos concedió unos minutos y desordenamos las sillas, para formar un pequeño círculo.

Carmen Bretones, siendo almeriense, profesora de Instituto, en un pueblo de Sevilla, y doctora en Literatura Inglesa, es éste su primer libro de literatura de  ficción, Once relatos de mujeres de hoy.

Comenzó a preguntarle Isabel Lara, ¿consideras que las cosas que le ocurren a las protagonistas tienen su causa en las condiciones sociales en las que viven? «Son las cosas que nos pasan a todos, gente trabajadora, con sus traumas. Son personas en las que se ven reflejadas o dicen “¡si ésta es mi vecina!, o ésta soy yo o es mi madre o es mi tía”. Los personajes son gente normal frente a situaciones de la vida que nos unen a todos y a todas».

¿Qué hizo “click” en su cabeza para que comenzara a escribir la primera página? «La verdad es que no pensé que esto llegara a ser un libro. Escribía las historias de forma independiente. Un día que estaba aburrida en casa, empecé a escribir el primer relato sobre una chica que tiene un affaire con el chino de la tienda de ultramarinos de su barrio. Mi marido lo leyó, y se lo pasó a una amiga y continué escribiendo y, en dos meses salió a la venta».

Tenía el prejuicio de que cualquier editorial te pone algún tipo de trabas, que ocurriría como con esos papeles del juzgado, que tardan tanto en hacer el camino y quise dirigirme al responsable de esta última editorial, especializada en literatura de ficción, con una apuesta fuerte por autores jóvenes, de incluso, 18 años, como Marta Gil García. El licenciado en geografía, Martín Lucía, después de caer en el saco del paro, en 2009 y desde su domicilio, viendo que tenía una salida laboral con sus poemas, decidió montar esta pequeña editorial, que hoy saca al mercado alrededor de 150 títulos publicados y dispensados digitalmente y en librerías.

¿Conviene estar aquí? «Sí. Aunque no se le gane dinero te da a conocer, te permite que la gente acceda a tus libros. Cada libro es una tarjeta de visita, la gente te conoce a través de los libros, entonces, siempre es positivo estar en la feria del libro» ¿La gente compra aquí? «Sí, la gente compra, otra cosa es que tú puedas recuperar lo que cuesta la caseta, lo que cuesta la impresión de los libros y todo eso, pero la gente comprar, compra». ¿Me podrías contar el proceso que se sigue desde que os encontráis con la escritora? «La mayoría de los libros nos los mandan a un par de direcciones habilitadas: poesía@edicionesenhuida.es y narrativa@edicionesenhuida.es, junto con una biografía; después, dos lectores, con los que contamos, la analizan, la valoran literariamente y dan el visto bueno o no. Si pasa ese filtro, lo editamos».

Para los más pequeños

En mis tiempos de Filosofía, me acercaba a Yerma a pedir los manuales pertinentes. La librera se acordaba de mí y le pregunté por cómo le estaba yendo. Que estaba flojito, pero bien, para ser el segundo día. Ya el panorama había cambiado, la temperatura en Sevilla hace que la gente se anime a salir de paseo a una determinada hora del día y no a otra. Me comentaba que hay libros para cada época; hoy por hoy, nos demandan obras más livianas, nada de dramas. Justo en su caseta, estaba uno de esos escritores que me interesaban, de los que confunden con el librero y le preguntan: – ¿perdone, tiene el libro tal? Y contesta: “Lo siento, no soy el librero” y, no responde: “yo soy el escritor que viene a firmar mi novela, que en medio año, va casi por su tercera edición”. Me interesan porque demuestran tener modestia. Navaja, es la primera novela del docente, José María Rodríguez, que no su primer libro. Él ha escrito cuentos, pero considera que son más difíciles de escribir, porque hay que evitar no soltar ninguna moralina, y esto le convierte en honrado. Ahora se ha empeñado en escribir una historia de Juan Ramón, desde sus propios textos, y esto último ya, en el colmo de la honestidad. Habrá que leerlo.

Un alboroto me llamó la atención. Venía de tres chiquillas de 16 años, Mirella, Begoña y  Marta, que estaban entusiasmadas por adquirir un ejemplar firmado de 14 de abril, por Manuel Jesús Soriano. Era la primera vez que acudían a la Feria y lo hacían porque en el Colegio sus profesoras le habían comentado de qué iba. Marta explica el argumento: «Trata de un chaval malote, que cambia para comenzar una relación con la chica de la que se enamora y tuvieron un accidente de coche y ella murió y él se hizo escritor. Está basado en una historia real». A todas nos llamó la atención que eso se lo enseñaran en el Instituto, aclaramos, un poquito católico, y no pudimos evitar plantearles: ¿pero eso es lo que os enseñan? «No», contestaron presurosas, «mucha variedad, poesía, Literatura Universal» ¿Y qué valores transmite este libro? Mirella convencida: «Delicadeza, emociones. Me parece muy romántico, y que tanto romanticismo nunca se suele ver en la sociedad, me parece super bonito». De esta curiosa charla, nos dirigimos a la caseta de escritores premiados pertenecientes a una vertiente del Islam, donde debatimos con el hombre del stand sobre el papel que ejercía la mujer en su comunidad, al final salimos victoriosas puesto que nos regaló un libro de una mujer que estaba luchando por los derechos de su género.

Me dirigí a la pérgola. Donde esa misma mañana se habían sucedido animaciones quijotescas, presentaciones de libros sobre jazz y el concierto de guitarra de Miguel Delgado; ahora se encontraban algunas personalidades de las letras recordando al poeta Rafael Montesinos. Y en ese momento lo dejé ahí, pero la feria no se acaba en este día. Hasta el 17, multitud de actividades se atesorarán a su buen recaudo. Les recomiendo una en especial, hoy a las 20:30, en esta misma carpa central de la plaza del Ayuntamiento, tendrá lugar la mesa redonda, Ciencia ficción y territorios de lo fantástico. Intervendrá, si no hay cambios, la periodista y escritora, Rosa Montero.

Mientras me alejaba, anidaba en mi cabeza la imagen de una niña de unos cinco años, con la que me había cruzado, sosteniendo un libro gigante de un tamaño de más de la mitad de su cuerpecito, al que abrazaba como si fuese su primera conquista. Me quedo con esa imagen como mejor definición de la palabra,  lectura.