Viaje de invierno

Maquetación 1
Amélie Nothomb nos presenta aquí a un hombre que alberga en su interior un universo hostil, un mundo de hielo que juzgaremos con reparo en las primeras páginas. Asco y horror. Desprecio.

Pero ¿qué ocurre después? Sin saber cómo, la autora y su protagonista logran engañarnos. Les acompañamos en un revelador viaje provocado por unos hongos alucinógenos y acabamos por comprenderlo todo. De pronto, nos vemos inmersos en ese mundo que tanto rechazo nos causaba sólo unos minutos antes. Colocados como los personajes, flotando, sentimos la belleza absoluta que tan a menudo ignoramos. Y eso nos lleva a comprender el horror. Comprendemos al protagonista y comprendemos su plan para
secuestrar un avión y estrellarlo contra el más emblemático edificio de París. ¿Sabes cuál es? Tiene forma de A: A de Amélie, A de Astrolabio, A de Aliénor; y A de Amor.

La exquisitez de este relato reside básicamente en la capacidad de su autora de jugar con nosotros, de manejarnos como a marionetas hacia el interior de ese mundo y esa mente. Su mayor flaqueza, sin embargo, es la de quedarse a sólo un paso de llevarnos a compartir la idea del protagonista. Si bien le acompañamos en la vorágine de sus alucinaciones, una vez superados los efectos de la droga y ya con los pies en el suelo, podemos comprender el razonamiento del asesino y suicida, pero no llegamos a compartirla.

Su decisión puede resultar hasta poco creíble. Por eso el final abierto resulta el mejor cierre posible para estas páginas.

Calificación: Exquisito.

Tipo de lectura: Fácil y rápida, se lee en un día.

Tipo de lector: Personas que sepan apreciar la belleza en el horror.

Argumento: Un triángulo amoroso de afilados ángulos.

Personajes: Se bastan para dar forma a esta historia.

¿Dónde puede leerse?: Estés donde estés.