YO, ROBOT

Isaac Asimov
Tres son las peculiaridades de esta colección de cuentos de Isaac Asimov, representativa de su obra, la primera es el momento en el que se publicó, 1950; la segunda el tema elegido, la robótica; la tercera es el análisis ético que trasciende de cada una de las narraciones.
La fecha no indica otra cosa que la presencia de un precursor que previó el desarrollo de la inteligencia artificial cuando esta se encontraba en sus inicios. El tema nos hace suponer que ha influido de manera decisiva en el imaginario posterior, destacadamente en el cine. La moralidad nos enfrenta a muchos dilemas de nuestra época, por lo que podemos considerarlos continuos, e inherentes a la humanidad.
Propone un juego con las Tres leyes de la robótica, enunciadas por él y que abren el libro.
El hecho de que los robots no se describan, sino que queden a la suposición del lector, y de que los escenarios sean ambiguos, potencia cierta abstracción que concuerda con ese futuro entrevisto y ese ambiente filosófico que se desprende del texto.
Es un proceso curioso, el escritor se sitúa en la mente mecánica de los robots y a lo largo de los cuentos, éstos se van sofisticando, la relación de dependencia con los humanos se agranda, se incrementan las contradicciones de la razón. El asunto no es más que un pretexto para analizar la psicología humana y los retos del desarrollo. Para plantear un ingenioso juego de tradición policiaca, que lanza el escritor con las cartas marcadas.
Algo diferente. La obra de Isaac Asimov es inmensa y abarca campos variados.

Calificación: Muy curioso
Tipo de lector: Aficionados a la Ciencia Ficción
Tipo de lectura: Levemente abstracta
Argumento: Paradójico
Personajes: Inquietantes
¿Dónde puede leerse?: En el espacio, ahora, con los primeros vuelos