Hécuba Mar17

Hécuba

“Compadécete de mí, y situándote a distancia, como un pintor, mírame y considera qué desdichas tengo” Hécuba es la gota que colma el vaso. Muchos lectores conocerán al personaje, a los demás no les importará que yo cuente aquí de nuevo una historia que se repite una vez y otra desde hace dos mil quinientos años. Ha caído Troya. En el campamento de los vencedores, bajo las ruinas de las murallas, las mujeres troyanas se enfrentan a su futuro de esclavas. Han sido repartidas como presa entre los griegos y ya solo aguardan a que los vientos sean propicios para partir en las naves que las llevarán hacia el más triste exilio que hayan visto los tiempos. Hundida en la desgracia, la reina se lamenta de su destino. Nunca lo hubiera hecho. Porque una de las características de la tragedia es la capacidad para hundir a sus personajes en la noche oscura de un sufrimiento inimaginable, llevándolos hasta los límites mismos de la razón. Hécuba cree que lo ha perdido todo: Troya ha sido borrada de la faz de la tierra, sus habitantes son dispersados, su marido Príamo y sus hijos han muerto defendiendo la patria; ella y las mujeres han tenido que acudir a un último acto desesperado tras el colapso, acogerse a sagrado, aferrándose a las estatuas de los dioses en busca de amparo y de clemencia. No les ha servido de nada. Pero la función no ha comenzado. La soberana deberá ver todavía como su hija Políxena, apoyo de su vejez, es arrebatada para ser sacrificada en el túmulo de Aquiles. Apenas consumada la desgracia se desencadena el cataclismo, las olas traen a la orilla el cadáver de Polidoro, el benjamín, que se había refugiado con parte del tesoro de Troya...

Alceste: ¿Aquí qué ha pasado? Mar17

Alceste: ¿Aquí qué ha pasado?...

Alceste, la ópera de Christoph Willibald Gluck, es una obra excelente en la que la innovación es absoluta respecto a lo que se componía en el momento en que este autor la escribió. Es el drama lo que manda y no una partitura que busca lucimientos o un libreto vacío que sirve para el entretenimiento. El resultado es una ópera importante. Pero vivimos en el siglo XXI y cada director de escena puede interpretarla como le viene en gana o como buenamente puede. El Teatro Real de Madrid presenta Alceste dentro de una programación que corresponde a la era Mortier. Y se nota. Ya lo creo que se nota. Esta vez el director de escena es Krzysztof Warlikowski. La propuesta resulta desconcertante siempre, absurda a veces, práctica e inteligente en algunos aspectos. Por tanto, la producción resulta irregular y no termina de funcionar bien. Warlikowski utiliza bien los medios técnicos de los que dispone el Teatro Real de Madrid. Con ello soluciona un problema que tiene que ver con los cambios espacio temporales que plantean Gluck y su libretista Marie Francois-Louis Gand Le Blanc du Roullet. A base de plataformas móviles que ocupan el escenario, de subir o bajar estructuras y un buen uso de la iluminación, todo nos lleva de un lugar a otro sin problemas. Sin embargo, el trasiego de actores y actrices de un lado a otro del escenario mientras la partitura avanza sin que tengan que cantar, o lo que se inventa Warlikowski sin razón lógica aparente, se convierte en un pequeño caos o en un toque de falsa modernidad que amenaza con cargarse la obra en su conjunto. Nos encontramos con varios momentos que difícilmente podemos encajar sin una buena dosis de generosidad. Momento Star Wars que comienza con...

Nuestro tiempo y el lenguaje...

============================ HABLANDO PRONTO Y MAL AMANDO DE MIGUEL Espasa, Madrid, 2013 216 páginas. 19,90 € / e-book 7,99 € ============================ Amando de Miguel aborda nuestros usos del lenguaje de forma divertida y amena. Aunque advierte de los peligros que corremos con perversiones lingüísticas que se extienden con fuerza en nuestra sociedad. El lenguaje es algo que tiende a evolucionar siempre. El proceso comienza en el uso que hacemos de él al hablar entre nosotros, al comunicarnos. La adaptación de las formas es rápida independientemente de si las nuevas palabras, las expresiones nuevas o las nuevas acepciones quedan fijadas de manera definitiva. Y esto es algo estupendo. Lo que no lo es tanto es el uso incorrecto del lenguaje, el maltrato al que le sometemos día a día. Amando de Miguel siempre ha tenido una relación interesante con el uso que hacemos los españoles del lenguaje. En este libro, apunta errores comunes, formas nuevas que se adaptan a los tiempos nuevos, significados olvidados y construcciones absurdas que podemos escuchar o leer a diario en cafeterías, oficinas, programas de televisión o emisoras de radio. Una de las gracias de este libro es que, el más pintado, se encuentra en él, antes o después. Hablar castellano es muy difícil y es, por ello, por lo que cometer equivocaciones es muy habitual. Cómo no, el politiqués (término acuñado por el autor hace algunos años) tiene un lugar privilegiado en el libro. Le acompaña la demotización como segunda estrella invitada. Y una larga nómina de aspectos divertidos, vergonzantes o sorprendentes. El libro está editado por Espasa, es manejable y debería leerlo más de uno. Desde luego, los jóvenes encontrarán un apoyo magnífico en él para no terminar como buena parte de los españoles maduros; eso si es que aún...

Amando de Miguel

Madrid. Doce de febrero. Café Gijón.La ciudad es inmensa. Hay cientos de lugares en los que se puede charlar de cientos, de miles, de asuntos. Pero, seguramente, el Café Gijón sea el único en el que el sabor de cada palabra se tiña del color de la cultura. De literatura, de lenguaje exquisito, de tradiciones intelectuales. Doce más treinta. Amando de Miguel llega a su hora. Le espero con quince minutos de impuntualidad. Pedimos un vaso de leche caliente (él) y un café cortado descafeinado (yo). Uno de los camareros es escritor. Sólo en un sitio como este pueden pasar estas cosas. ¿Habrá lugares con tanta solera intelectual? La charla comienza sosegada. Nunca hay prisas para hablar de lo importante. «El lenguaje sirve, entre otras cosas, para que no pensemos mucho. Si tuviéramos que pararnos a pensar en cada cosa cargaríamos con un trabajo muy pesado. Por eso construimos frases que quedan hechas aunque eso no es un problema; no nos adormece. Al contrario nos obliga a buscar en los archivos que tenemos guardados en algún lugar». Amando de Miguel va construyendo cada frase con el gusto de un buen conversador, mirando de frente para intentar saber si las cosas se van colocando donde tocan. Estamos de acuerdo, Amando. Pero el problema es que desconocemos la herramienta que llamamos lenguaje. Y eso nos lleva a tener confusiones graves. Unas divertidas y otras no tanto. Le robo unos segundos de protagonismo en la entrevista para ser yo el que cuente algo que ha ocurrido hace unos días y que me parece revelador. Dos niñas de siete años sentadas a la mesa. Las madres hablan de sus partos, de cómo fueron. Escucho a una de esas crías. Le dice a la otra que una madre puede...

Aladar: Una ventana a la cultura Mar17

Aladar: Una ventana a la cultura...

El aladar es una de esas ondas de pelo que tienen las mujeres sobre las sienes. Los hombres también aunque no las luzcan tanto. Es una palabra muy andaluza, muy evocadora, muy poética. Y, desde ahora, es una nueva sección de El Correo de Andalucía. Cada quince días, el lector de Aladar tendrá la oportunidad de echar un vistazo al mundo de la cultura desde páginas llenas de literatura, cine, música, pintura o cualquier manifestación artística. Aladar nace con la intención de aportar desde más allá de las fronteras que nos imponemos sin que existan. Hoy, eso ha dejado de tener sentido. Las nuevas tecnologías han convertido el mundo en un lugar casi diminuto en el que el ser humano puede mirar aun estando a miles de kilómetros. No será extraño encontrar entre los artículos alguno que nos envíe un colaborador desde Londres o Berlín. Aunque, del mismo modo, podrán llegar las crónicas desde Madrid o Sevilla. Las entrevistas serán uno de los pilares básicos de Aladar. En esta primera entrega, Amando de Miguel, José María Merino, Manuel Rico, Jorge Blass e Hilda Farfante son los protagonistas. Idioma, lenguaje, novela, poesía, magia y un testimonio hondo sobre lo que representa poder mirar un mundo hostil desde la fortaleza que se construye siendo feliz. Desde Aladar queremos acercar la literatura a todo tipo de público. Incluso a los que creen que el arte no tiene mucho que ver con ellos (si es que hay alguien que crea eso). Para ello hemos diseñado distintas secciones. La que hemos llamado Otras fuentes de inspiración indagará en las conexiones que existen entre arte y ciencia o tecnología. Por otra parte, Escrito Para…, será una pequeña guía para lectores de todo tipo en busca de obras diversas. Libros nuevos,...