RU

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto. Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico. La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora. Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Intensa aunque fácil. Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje. Argumento: El arraigo en ninguna parte. Personajes: Casi mágicos. ¿Dónde puede leerse?: En un lugar...

Sukkwan Island

Si uno piensa en un lugar claustrofóbico, agobiante y asfixiante, probablemente le venga a la cabeza una gran ciudad llena de rascacielos, con mucho ruido, tráfico y polución de todo tipo; un lugar gris. Pero en Sukkwan Island tenemos todo lo contrario, el escenario es un lugar idílico en Alaska, una isla desierta a la que se accede únicamente en barco o hidroavión, un lugar de naturaleza virgen, frondosa, que resulta ser una trampa sin escapatoria para los protagonistas. La verdadera libertad se convierte en una cárcel. Las situaciones que van ocurriendo hacen que el paisaje idílico se transforme en claustrofóbico. Un padre y un hijo en plena adolescencia que apenas se conocen, deciden estrechar lazos e irse a convivir completamente solos a una cabaña en una isla de Alaska. Para el padre es una especie de huída hacia delante y, de alguna forma, intentar recuperar el tiempo perdido con su hijo y a la vez expiar sus pecados como cabeza de familia desastroso. Para el hijo, es simplemente una forma de evitar ir a clase durante un año. Pronto se darán cuenta que entre ellos existe un abismo. David Vann hace en esta novela un ejercicio de catarsis de su experiencia personal: cuando era adolescente su padre le propuso una temporada los dos solos aislados en una remota cabaña y él rechazó la idea. Dos semanas más tarde, el padre se suicidaría. Vann es uno de esos escritores que escriben desde las tripas, contando y transformando su propia experiencia vital, vomitádola desde lo más profundo, haciéndonos partícipes a los lectores del dolor más insoportable, del sentimiento de culpa, de los errores que no tienen perdón por mucho que se intenten justificar. Skkawan Island es una novela que engancha desde el primer párrafo de...

Manga Gourmet: El jardín de las delicias Ene13

Manga Gourmet: El jardín de las delicias...

El 40% de todo lo que se publica en Japón es manga, el tebeo japonés convertido en fenómeno de masas. Un acontecimiento cultural que después de saltar con fuerza a los Estados Unidos y a Francia comienza a penetrar en nuestro país. Sus géneros son infinitos y difíciles de catalogar porque los hay policiacos y de vampiros, para jovencitas o adultos, de acción, emoción o transgresión. Intentamos acercarnos a ellos curioseando en algunos de los más originales. Los cómics sobre gastronomía se conocen en Japón como gurume (gourmet) o ryori (cocina), aparecen como parte de un movimiento gourmet que tuvo lugar en las islas en 1980 y que ha dado lugar, entre otras cosas, a que Tokio sea hoy la ciudad del mundo con más restaurantes con tres estrellas en la Guía Michelin –catorce-, y esté considerada como la capital gastronómica del mundo. Estos manga son auténticas novelas ilustradas, tremendamente populares, cuyas tramas tienen que ver –de alguna manera- con el proceso de búsqueda, preparación y presentación de las diferentes variedades gastronómicas, tanto japonesas como foráneas. Suelen estar serializados, contienen grandes dosis de humor y algunos actúan como elaborados recetarios. Parece que con voluntad de quedarse, algunas de estas series comienzan afortunadamente a publicarse en nuestro país. El gourmet solitario, de Jiro Tamiguchi, editado por Astiberri, está protagonizado por un viajante que recorre el país a través de su gastronomía. En español, la novela se convierte en un excelente acercamiento a la comida y a la cultura urbana de Japón. Aunque pierda la cotidianeidad con la que está concebida originalmente, se transforma para nosotros en otra visión de lo exótico. Su protagonista va descubriendo restaurantes y platos caseros que le recuerdan a su infancia, pero también va implicándose en los instantes íntimos de la vida...

Alvin Langdon Coburn, fotógrafo de esencias...

La Sala de Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre en Madrid cuenta en su haber, hasta el próximo 8 de febrero, con una exposición que nos retrotrae a los orígenes de la fotografía. Alvin Langdon Coburn, desaparecido en Gales en 1966, es aquí homenajeado aún a sabiendas de ser un fotógrafo poco conocido en España, pero con una obra más que relevante. La fotografía y el misticismo formaron parte por igual de su vida y obra, de hecho ésta desembocó en aquélla. Procedente de una familia acomodada de Boston, Coburn nació al albur casi del nuevo medio en cuestión y, así, tanto la obra de Daguerre como de Niepce están tan próximas y las debió de vivir desde su infancia tan de cerca, que le llevó a ser considerado por muchos uno de los más relevantes fotógrafos de la tendencia pictorialista en fotografía. Que nadie se lleve a engaño; tratar de reproducir en resultados su trabajo hoy, sería algo peligroso, rayano en lo insulso por snob; sin embargo, visitar la exposición retrospectiva de Madrid nos sumerge en otro mundo, una época en la que equipos muy pesados, tiempos de exposición de muchas horas y trípodes resistentes eran corresponsables minuciosos de cada toma; tomas que son como cuadros donde la precisión en las iluminaciones, tanto callejeras como de estudio, fueron en sí mismas un hallazgo. Imagínense por un momento, cargar con todo este material siendo, por ejemplo, reportero de guerra. A la vez, notamos la necesidad aún hoy vigente para muchos de levantarse a las cuatro, cinco o seis de la mañana para capturar ese momento mágico de luz que sólo a esas horas nos seduce, un instante que se dilata y en el caso de Coburn se hace niebla. Todo empezó cuando antes...

Comparaciones obligadas Ene13

Comparaciones obligadas...

La danza debería tener una presencia mucho mayor que la actual en las programaciones de los grandes teatros españoles. Eso es algo evidente. El Teatro Real deja, cada año, un hueco en su calendario para este tipo de espectáculos y es muy de agradecer. En esta ocasión, Víctor Ullate presentaba una relectura de su propia versión de El amor brujo; la que pudimos ver en Sevilla el año 1994. La tendencia actual de las compañías de danza es buscar alternativas poniendo y quitando; sumando o restando a las partituras; fragmentando para incluir o arañar. Y eso está muy bien, pero conviene tener cuidado con los originales y, también, con el ideario común que se construye alrededor de una obra. Traspasar esa frontera que divide una lectura curiosa e innovadora y los excesos en la interpretación o en la aritmética que busca esas alternativas a las que me refería, es, al menos, peligroso. El espectáculo que ha presentado Víctor Ullate en el Teatro Real de Madrid tira de aritmética y suma tanto que termina restando peligrosamente. Respecto al trabajo que se pudo ver en Sevilla el año 1994, las diferencias son sustanciales. La lectura que hizo Ullate en aquel momento de la obra de Manuel de Falla era atrevida, innovadora. Los añadidos musicales firmados por Luis Delgado eran originales y no molestaban a los más puristas de la platea, puesto que el conjunto era respetuoso con la esencia de la obra. La actual, sin embargo, incorpora excesos que no terminan de funcionar bien. La música del grupo In Slaghter Natives colocada junto a la de Manuel de Falla no aguanta un solo asalto. Eso era algo previsible. Pero la importancia que toma, dada la cantidad de tiempo que el público tiene que aguantar la partitura,...

La vuelta a escena del cantautor escondido Ene13

La vuelta a escena del cantautor escondido...

Damien Rice, cantautor irlandés, estrenó a finales del año pasado un nuevo álbum. Ocho años habían pasado desde su último trabajo, sin apenas ofrecer noticias o pistas sobre nuevos proyectos. Pero, al fin, llegó My favourite faded fantasy. Las canciones de Damien Rice tienen una naturalidad, un carácter intimista, difícil de encontrar en otros artistas. En sus nuevas ocho canciones el músico apenas innova, pero satisface la demanda de muchos fans: más composiciones suyas. Hemos entrado en un nuevo año, apreciado ya el sabor de sus primeros días. Pero todavía queda el aroma a novedad, al «¿qué nos deparará este año?». Estamos aun cogiéndole el ritmo al 2015. Y una buena manera de dar comienzo a una nueva etapa, tan buena como cualquier otra, es echar un vistazo a lo mejor de la anterior. Podríamos empezar con alguno de los trabajos musicales que, en España, han tenido lugar a lo largo del 2014. Pero han quedado ya bien retratados en los números anteriores de esta sección y, ante las previsiones de proyectos muy sugerentes y prometedores que se avecinan en el presente año, la opción para llenar estas líneas ha sido otra. Es el momento de hablar sobre My favourite faded fantasy, el último trabajo de Damien Rice. Publicado hacia finales del año pasado, supuso la vuelta al ruedo de este artista irlandés que deslumbró con sus discos anteriores. Estamos ante un buen álbum, de un músico genial. Solo buen álbum, porque este no mejora el nivel de los anteriores. Pero Damien Rice llevaba ocho años sin publicar nada, sin apenas dar pistas sobre si se encerraría de nuevo en un estudio de grabación o no. Y, además, el resultado no ha sido malo en absoluto. Simplemente, el listón estaba bien alto. My favourite faded...

The Folie Diamond, música para las Cruzadas del siglo XXI Ene13

The Folie Diamond, música para las Cruzadas del siglo XXI...

En el Madrid más moderno y underground, allá donde peregrinan hipsters y alternatas de provincias, el Madrid de las caretas y los nuevos comienzos, todavía quedan personas que se salen de la norma para vivir y actuar desde el corazón. Es el caso de los chicos de The Folie Diamond, un quinteto nacido en el kilómetro cero peninsular que llegó en 2014 para recordarnos que todavía se hace algo más que música de garaje en la capital. Madrid es hoy un reino punk, de guitarras crudas y sonidos estudiadamente imperfectos. El todo vale está de moda y la noche suena a rebeldía juvenil. En este ambiente se conocieron Fran, Antonio, Mario, Javi y José, cinco chicos que aparentemente no tenían nada en común más allá de un amplio bagaje musical. 2012 es su punto de partida. En Aranjuez, Fran y Antonio, dos amigos de toda la vida, empezaban a hablar de cambiar las cosas mientras escuchaban a The Doors, Pink Floyd o a The Stranglers. Estos grupos hicieron mella en su subconsciente mientras poco a poco empezaban a componer lo que más tarde sería The Love Yihad, su primer EP. Juntos, escribieron las cinco canciones que componen el álbum. El local de grabación fue un espacio casero propio de músicos amateur. El resultado, sin embargo, fue un trabajo inesperadamente profesional. Lo hicieron solos, todavía no habían pensado en Javier, con quien Antonio había tomado contacto en la Escuela de Música Creativa. Fue en marzo de este año cuando abrieron su bandcamp y empezaron a sonar como alternativa a la música imperante del momento. Para entonces, The Folie Diamond estaba ya al completo y empezaba su periplo por pequeñas salas y algún que otro festival nacional. En su “Guerra Santa” hay mucho teclado, mucha psicodelia...